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JESSIKA GRAU
Salta a la vista
Este viernes se estrena Por un polvo, cinta
en la que interpreta
a la malvada Vanessa.
El próximo 29 el turno
es para Cyrano Fernández, en donde
le da vida a la
cándida Roxana. Además, será villana
en lo nuevo de Venevisión. La chica
del comercial vive
su momento
estelar.
Por Pablo Blanco.
Foto: Natalia Brand
La anatomía de Jessika Grau -hoy colirio para los ojos de quienes leen estas páginas- está en todas partes. El cine y la televisión tienen a esta beldad en la cresta de la ola. Y si bien la pantalla chica fue la que la dio a conocer con papeles secundarios, en la gran pantalla su rol, al menos en la cartelera local, es protagónico. Maru Sarmiento, el personaje que interpretó en Ciudad Bendita -la telenovela de Leonardo Padrón que estrenara Venevisión en 2006- hizo que quienes se voltearan a deleitarse sólo con su físico exclamaran: "¡Ah! ¡Es que también actúa!". Así las cosas, han pasado, apenas, dos años y la modelo de comerciales de cerveza, cereal, cremas para el cuerpo, champú y refresco tiene, ahora, roles estelares en dos películas venezolanas que se estrenarán sucesivamente: Por un polvo, que se verá el próximo viernes 22 y Cyrano Fernández, que estará en pantalla el viernes 29 de febrero. Eso sin mencionar que ya está haciendo sus primeros intentos en la Meca del Cine. Quantum of Solace es el nombre de la cinta de Marc Forster (que da continuación a la famosa saga de James Bond) para la que audicionó en Hollywood sin quedarse con el codiciado título de Chica Bond, que obtuviera la ucraniana Olga Kurylenko. Quienes no dudaron en contratarla fueron los productores de la próxima telenovela del Canal de la Colina (cuyo nombre no había sido revelado para el momento de redacción de esta nota), que eligieron a Grau para hacer las veces de Verónica Méndez, la atlética malvada que se interpondrá en el amor de una de las parejas protagónicas del dramático en cuestión: Juan Carlos Gavaldón (Eduardo Orozco) y Maruja Briceño (Gioia Arismendi). Para la actriz, sin embargo, todo puede cambiar de la noche a la mañana, ya que espera, igualmente, por el resultado de la prueba que hiciera para pertenecer al elenco de Magneto, la cuarta parte de la saga cinematográfica sobre los X-Men que dirigirá el estadounidense David S. Goyer. Motivos, pues, para conversar con esta bella mujer -al igual que para verla- sobran.
Musa de Cyrano
Alberto Arvelo (el mismo de Habana, Havana y Una casa con vista al mar) dirige este Cyrano Fernández, cuyo estreno fuera anunciado hace ya un par de años. Grau comparte cartel con Edgar Ramírez. La historia está basada en Cyrano de Bergerac, la obra teatral neorromántica, escrita en verso, original del francés Edmond Rostan, que, en 1990, versionara, cinematográficamente, su paisano Jean-Paul Rappeneau, con Gérard Depardieu haciendo las veces del poco agraciado poeta que sufrirá el amor no correspondido de su prima Roxana. La versión criolla del mismo cuento se promociona como "cruda, sensual y violenta". Ramírez hace las veces de Fernández, un poeta de barrio que se enamora perdidamente de Roxana Padilla (Grau), quien, a su vez, suspira por Cristian Santana (Pastor Oviedo). Tal y como ocurriera en la historia original, Fernández, el menos agraciado, le servirá a Santana, el falso príncipe azul, como artífice de las prosas que tendrán a la incauta muchacha derretida de amor. "Fue mi primera experiencia actoral", acota Jessika. "Hizo que me enamorara de este oficio. Creamos un verdadero ambiente de camaradería entre nosotros como equipo de trabajo y con todas esas personas maravillosas y súper colaboradoras del barrio San Miguel de la Cota 905. Fueron dos meses de filmación, en los que terminé haciendo grandes amistades con el elenco: Pastor, Edgar, Gledys Ibarra, Greisy Mena… Mi relación con Alberto Arvelo fue de mucha conexión, de mucho apoyo profesional. Nunca olvido unas palabras que me mencionó durante el rodaje: 'La actuación es una emoción, lo demás es decoración'. Gracias Betico".

"Nunca olvido las palabras
de Beto (alberto Arvelo): 'actuación es emoción,
lo demás es decoración'"
-Jessika Grau
|
La bella de Beto
"La gente que ve a Jessika en Cyrano… se enamora de ella", comenta Arvelo, quien explica el difícil proceso de casting para escoger a la protagonista de la cinta. "Me hace recordar, un poco, a Sonia Braga en su juventud", continúa. "Nos dio la coloratura y la candidez perfectas para el personaje. No estoy diciendo que Jessika sea cándida, pero sí que esa es una intención que puede lograr actoralmente con facilidad. Hay una cosa, en relación con el personaje, que, para mí, es sumamente importante: ella tiene conocimiento y respeto por loque es el universo del barrio, un entendimiento muy profundo del barrio como fenómeno urbano y sociológico. Ella entendía de lo que estábamos hablando los productores de la película porque, de alguna manera, lo ha vivido. Y nosotros teníamos claro que la protagonista debía ser una mujer por la que la audiencia diera la vida. Y creo que ese es el sentimiento que despierta Jessika con el personaje de Roxana. A todas luces es una mujer muy bella, pero también es hermosa internamente. Comparto sus creencias, sus valores como ser humano. En ese momento tenía el encanto de los actores con poca experiencia, lo cual permitió que la creación de su rol fuese más maleable. Después del rodaje, las pocas veces que hemos conversado, me doy cuenta de que, a pesar de lo que ha crecido como actriz, no ha perdido su sencillez. Eso la hace, aún, más bella".
Mala mujer
En Por un polvo, de Carlos Daniel Malavé, Jessika protagoniza su primera comedia cinematográfica en el papel de Vanessa. El argumento cuenta cómo un buen tipo llamado Alejandro (Jean Paul Leroux), vive el peor momento de su carrera. Tiene un divorcio a cuestas, una película sin terminar y una agencia de viajes en la quiebra. Durante el que parece ser su día de suerte recibe una llamada telefónica equivocada de Vanessa (Jessika), una mujer cautivadora que lo empuja justo a lo que él necesitaba: una cita a ciegas. Extrañamente, en el momento de la intimidad, Alejandro se percata de que Vanessa está forrada de cápsulas de un misterioso polvo. Grau habla de su experiencia. "Fui a hacer el casting llena de entusiasmo. Y como bien lo dice el director, fue como amor a primera vista. El creyó en mi potencial como actriz y yo encontré cierta afinidad y confianza en él y así fue como me escogió. El rodaje nos tomó mes y medio de trabajo. Estuve y sigo estando agradecida del apoyo que, en especial, me brindó el gran actor William Goite, quien se convirtió en un amigo que me guió, o mejor dicho, nos guió a todos los actores, haciendo que nos uniéramos como equipo, cosa que le agradezco". La historia incluye escenas de persecución, de mucha acción. La actriz comenta la que más recuerda. "Se me hizo inolvidable la toma en la que tenía que dispararle a alguien. La víctima estaba en el piso preparada para ser 'asesinada', con todos los juguetes que se usaron para lograr los efectos especiales, que fueron estupendos. Confieso que, para mí, fue muy difícil. Por mi mente pasaban las preguntas: '¿Cómo es posible que un ser humano pueda hacerle esto a otro ser humano?', '¿cómo se puede ser tan frío?'. Hacer esa escena fue lo que más me impactó de todo el rodaje".
De armas tomar
"Jessika llega a Por un polvo a salvarnos", comenta Malavé. "Faltando pocas semanas para el inicio del rodaje no habíamos dado con la actriz que asumiera el personaje de Vanessa. De las que hicieron el casting ninguna reunía los requisitos que pedíamos: belleza, talento y calidad actoral. Hasta que Jessika hizo esa excelente prueba: Tenía que pasar de la risa al llanto y asumir la conducta de una asesina a sueldo que utiliza su cuerpo como un arma más. Esa era la exigencia. Cuando terminó la prueba dije: 'Esta muchacha va a ser la protagonista'. Y así fue. Ella estaba terminando Ciudad Bendita y comenzó, inmediatamente, a recibir entrenamiento para manejar armas, con personal de la Disip, y coaching actoral con Wiliam Goite. La Vanessa de Por un polvo no tiene nada que ver con la Roxana de Cyrano…, lo cual habla muy bien de su versatilidad. Yo digo con orgullo, aunque suene 'argentino' (risas) que nunca, en la historia del cine venezolano, se había escrito un papel como el que tiene ella en esta película. Y puedo decir que, en Por un polvo, ella los va a sorprender".
pblanco@eluniversal.com
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