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ATRÉVASE
a oir música clásica
A lo mejor usted ha aplaudido en casa el éxito de Gustavo Dudamel y hasta ha querido acercarse a "esa música" que él y sus muchachos tocan. Si todavía tiene miedo de hacerlo, Estampas le ofrece algunas claves para entrenar sus oídos y disfrutarla. Tranquilo, no está solo. Para ayudarlo se sumaron el director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, Rodolfo Saglimbeni, el flautista Luis Julio Toro y un oyente novato.
Por Efraín Castillo
Dígale adiós a los prejuicios
"Es aburrida". "Es muy elitesca". "No la entiendo". "Sólo me gusta cuando la escucho en las películas". "Nada más la oigo si la versionan en canciones actuales". Son muchos quienes utilizan estas frases para referirse a la música clásica. Javier, profesional de 37 años, es uno de ellos. "No escucho música clásica porque siento que sus piezas son fondos que no dicen nada. Sé que en la música clásica hay historias de trasfondo, pero yo no se las consigo y por eso no le veo la gracia". Como él, Jorge, un diseñador gráfico de la misma edad, también tiene sus reservas, y aunque no "odia" este estilo de música, advierte que no escucharía un disco completo, porque llega un momento en que la siente monótona.
Y es que son muchos los prejuicios que existen hacia este "tipo" de música, al que también se le define como "académica", por aquello de que ha sido creada con base en estudios realizados en conservatorios, donde se enseña a leer partituras, ejecutar instrumentos y entender el lenguaje que emana de ellos casi como una ciencia. Luis Julio Toro, flautista de la agrupación venezolana Ensamble Gurrufío y graduado en el Royal College Music de Londres, dice que lo primero que hay que hacer es desmontar todos esos prejuicios y desmitificar la música clásica para comenzar a entenderla y disfrutarla. "La gente ve la música clásica como algo sagrado y no es así. Dentro de la música clásica hay cosas muy buenas y hay cosas malísimas y aburridísimas. Muchos creen que por el hecho de ser académico, este tipo de música está salvado. También hay gente que piensa que le tiene que gustar toda la música clásica, cuando puede haber un compositor, un estilo o una época que, simplemente, no le agrada".
Partiendo de esto, el director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, Rodolfo Saglimbeni, piensa que no hay que dejarse intimidar por lo aparentemente complicado o inaccesible que pueda ser una pieza de música clásica. "Simplemente acérquese. Se dará cuenta de dos cosas principales: una, que no hace falta un conocimiento específico o muy calificado para disfrutar y sentir que esa música nos puede llegar muy profundamente; la otra, que, seguramente, luego de esta experiencia, sentirá que hay 'algo' que lo tienta a acercarse más, a conocer más".
Escuche, escuche y vuelva a escuchar
José es baterista y ex integrante de un grupo aficionado de rock. Aunque es un gran melómano, reconoce que no ha podido acercarse como quisiera a la música clásica. "Yo creo que la música clásica es la mayor expresión en el arte de la música, en donde se conjugan las mejores melodías, los mejores instrumentos y los mejores intérpretes. Pero siento que mi oído no está acostumbrado a ella. Por eso cada cierto tiempo hago el ejercicio de sentarme a escucharla, con el fin de irla entendiendo y lograr que mis oídos se vayan abriendo ante ella, sea el compositor que sea".
Es precisamente eso lo que recomiendan los expertos. Lo que no se conoce no se puede apreciar y está claro que la mejor manera de conocer la música, sea cual sea su género o estilo, es oyéndola. Pero Luis Julio Toro es de los que piensan que para poder descubrir todo el universo de sonidos que encierra una pieza clásica hay que tener verdadera disposición. "Si lo haces obligado o no estás de ánimo, no lo vas a disfrutar, pero quizás lo más importante es darse la oportunidad de escuchar con calma. La música clásica está hecha para ser oída. Y mucha gente la pone de fondo mientras conversa, mientras lee o mientras maneja. Y aunque eso está bien, no sirve si eres un primerizo. Por eso si usted nunca ha oído una pieza y quiere empezar a sentir lo que hay en ella, siéntese y dedíquele 10 o 15 minutos, sin hacer nada más. Estoy seguro de que va a encontrar las sonoridades, los efectos, el color, el humor del autor. Y no importa si no sabe de la época en que fue hecha o del autor, porque con la música pasa lo mismo que cuando ves un cuadro: que puede producirte un efecto sensorial y emocional importante, aunque no sepas por qué o, incluso, cuál es el estilo del pintor que lo hizo".
Saglimbeni invita al oyente neófito a dejarse tentar por la experiencia de asistir a un concierto. "Cuando uno se acerca a la música académica, no sólo va a escuchar. Ir a un concierto es algo multisensorial. Hay que estar totalmente abierto y desprejuiciado. Llegue con tiempo. Lea el programa de mano. Déjese mover por el entorno. Maravíllese con la arquitectura de la sala, con la acústica, con el protocolo de lo conciertos, con lo uniforme de las orquestas. Luego déjese llevar por los sonidos, porque la mejor sensación es la que llega a nuestro corazón".
"ES BUENO TENER UNA PERSONA QUE SEPA MÁS Y TE LLEVE DE LA MANO" -Ramiro Casó |
Toro también le pide a la gente sincerarse respecto a lo que escucha. "Si a uno no le gusta una pieza o un estilo, pues no hay que sentirse mal por eso, porque para nada quiere decir que no pueda gustarle otra cosa de la música clásica. Si llegas a un autor y no te produce nada o te molesta, date la oportunidad de escucharlo una segunda vez. Y si esa segunda vez tampoco te gusta, pues sigue adelante y busca otro. No hay problema". Déjese guiar y diviértase
Beethoven, Mozart, Mahler, Tchaikovsky, Chopin, Wagner, Bach, Stravinsky y pare de contar. Son muchos los nombres relacionados con la música clásica y muchos más los estilos dentro de este mundo "académico". Ante el miedo que puede producir tal variedad, una buena opción para un principiante podría ser la de dejarse guiar por algún conocedor que le permita ir navegando de a poco en este mar de melodías.
Ramiro Casó es un psicólogo de 30 años que hace poco más de uno descubrió la música académica. Aunque siempre había sentido curiosidad por esta manifestación artística, fue un amigo con más conocimiento en la materia el que lo indujo y lo ayudó a no naufragar en el intento. "Haciendo una analogía con la literatura, uno no tiene tiempo de leer todos los libros que existen en el mundo y siempre es bueno tener una persona que sepa más y te lleve de la mano a algún autor y te evite encontrarte con cosas que, como novato, piensas que pueden ser importantes y a lo mejor no lo son. Igual sucede con la música. Es muy bueno si tienes una suerte de guía, una persona que sepa y te pueda decir qué compositores son importantes y por qué, que te invite a descubrir las sonoridades e historias detrás de una melodía, pues eso, incluso, te ayuda a darte cuenta de cosas que, a lo mejor, no habías notado".
Saglimbeni piensa que el novato debe aprovechar cualquier herramienta que tenga a mano. "Con la ayuda de los programas de mano, de los folletos de los discos, de una buena guía de audición (existen muy buenas guías en las librerías y, desde luego, en Internet) o de un buen amigo músico ejecutante, el individuo se va nutriendo… Eso es aprender disfrutando".
Luis Julio Toro agrega una idea para que el asunto sea divertido. "Comparta la experiencia con otros. Haga una sesión con dos o tres amigos que tengan su mismo interés, escuchen juntos una pieza e intercambien opiniones sobre lo que les transmite. Desde hace 30 años yo me reúno todos los fines de semana con mi hermano y dos amigos a escuchar música clásica. Y créeme. Siempre descubrimos algo".
Más allá de cualquier orientación que se reciba, Ramiro Casó deja algo claro a los oyentes principiantes como él. "El mejor guía es uno mismo y su propia experiencia estética. Te debe orientar el gusto o las sensaciones placenteras que te produzcan ciertos autores. Claro, al principio hay que experimentar y escuchar de todo, para saber precisamente lo que puede gustarte o no. Pero como pasa en la gastronomía: por más que un experto lo diga, el buen vino es el que te gusta a ti".
Conéctese con sus emociones
Quien escucha música, cualquiera que sea, lo hace para disfrutarla. Y con la música clásica debe ser igual. Por lo menos así lo ve Ramiro Casó, quien se quedó en ella desde que la descubrió simplemente para deleitarse. "Hay que entender que la música es una manifestación artística y como tal es un hecho estético que uno debe disfrutar por un objetivo personal. Uno no debe acercarse a ella ni para demostrar nada ni para mejorar a nadie. Hay que hacerlo por hedonismo, por placer en el sentido estricto. Creo que uno debería hacer, además, el intento de conocer y escuchar lo más que pueda. Hay que experimentar e ir moviéndose en este mundo y dejarse guiar por lo que te produzca placer. Eso sí. Uno debe evitar el esnobismo. La otra vez estaba en un concierto dirigido por Dudamel y a la salida dos personas comentaban que el primer movimiento les había parecido muy acelerado. Eso me pareció una pendejada, una pose pretenciosa".
"LA MÚSICA PUEDE AYUDARTE A DESCUBRIR TU ESENCIA COMO SER HUMANO"
-Luis Julio Toro |
Luis Julio Toro agrega que el oyente de música clásica debe buscar un elemento con el cual vincularse emocionalmente, más que intelectualmente. "Hay que tratar de encontrar en la música clásica una conexión, si no con lo que uno vive, por lo menos con lo que uno siente. Y creo que el estado de ánimo puede ayudarte a disfrutar más o menos cierta pieza o autor". Ramiro Casó así lo pudo descubrir. "En muchas piezas musicales puedes identificar sensaciones de melancolía, rabia, ira, tristeza, alegría o desesperación, y todo de acuerdo al tono de la pieza que escuchas".
Al final, podría ocurrirle lo que a Rodolfo Saglimbeni cuando describe lo que significa la música para él, sea clásica o no. "La música es ese lenguaje que no necesita explicación. Es ese lenguaje sin palabras. Nos une, nos acompaña, nos hace soñar". O quizás pueda sentir lo que Luis Julio Toro cuando descubrió la música clásica de niño. "Te puede cambiar completamente como persona. Así de simple. Te puede ayudar a descubrir tu esencia como ser humano, porque al descubrir el universo de sentimientos y emociones que hay en ella, te descubres a ti mismo".
¿Está usted listo para dejarse descubrir por el poder de la música?
efcastillo@eluniversal.com
¿Qué oír? |
Habla Luis Julio Toro
"La experiencia musical es muy personal y siempre dependerá del estado de ánimo o del interés particular del que escucha", es lo primero que dice Luis Julio Toro. Sin embargo, para él hay cuatro compositores que podrían ser muy útiles para cualquier oyente no experimentado.
Mozart: "Porque tiene el atributo de poder ser fresco y divertido". Sus piezas recomendadas: la Sinfonía 39 y la Sinfonía 40.
Bach: "Es lo más cercano a la divinidad que puede haber. Yo no soy católico, por lo tanto para mí Bach es la divinidad". Su recomendación de este autor: cualquiera de los seis Conciertos de Brandenburgo.
Debussy: "Porque te dispara la imaginación de una manera casi irresistible. Cuando uno escucha su música inmediatamente empieza a evocar y eso te hace sentir feliz. Escuche el Preludio a la Siesta de un fauno y verá lo que le digo".
Stravinsky: "Es un compositor que tiene un manejo de la rítmica y del color genial. Es como un gran mago de los fuegos artificiales a través de la música". El pájaro de fuego, Petruska y La consagración de la primavera son sus tres recomendaciones.
Habla Rodolfo Saglimbeni
De todo es lo que recomienda escuchar el director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Sin embargo, tiene sus predilectos para oídos novatos. "Las piezas muy famosas de Mozart, de Beethoven, de Vivaldi son las más populares y asequibles y, quizás, ésas sean las mejores para iniciar". Saglimbeni le pide al principiante que haga esta prueba: "Siéntese por 22 minutos y escuche con los ojos cerrados el segundo acto de La Bohéme. Eso le abrirá un mundo. Tome un libreto de El niño y los sortilegios de Ravel y léalo mientras escucha una grabación. Verá que es poesía, magia, música. Escuche Pedro y el lobo de Prokofiev con sus hijos alrededor. Será una persona diferente después de escuchar esos momentos de arte musical y sentirá que puede convertirse en un adicto a la música académica". |
| Se oye, se siente, lo clásico es presente |
| Podría sorprenderle, pero muchas de las canciones que usted ha escuchado en la radio o ha bailado con frenesí están inspiradas en piezas de música clásica. Verbigracia estos ejemplos que podrían hasta servirle de excusa para acercarse a los compositores originales. Salvando las distancias, por supuesto. • All by Myself. Seguro usted recuerda a Celine Dion entonando con su potente voz esta canción romántica que también fue traducida al español como Sola otra vez. Este éxito fue compuesto y editado originalmente en 1974 por el estadounidense Eric Carmen, quien se inspiró en el Concierto Número 2 para Piano del ruso Sergei Rachmaninov. Rachmaninov escribió esta pieza casi 100 años antes, en 1899.
• Could it be Magic. La hizo famosa Barry Manilow en 1975 como canción romántica y luego Donna Summer en 1976 en una versión disco. Parte de su base melódica está fundamentada en el Preludio en Do Menor, Opus 28, Número 20 del polaco Frederic Chopin, quien la escribió en el siglo XIX.
• Adagio al amor. Ricardo Montaner la incluyó en su disco Viene del alma (1995) y su melodía melancólica está basada en el Adagio en Sol Menor del italiano Tomaso Albinoni, pieza de estilo barroco compuesta en el siglo XVIII. Artistas como Lara Fabian, Sarah Brightman y legendarios grupos de rock como The Doors han interpretado versiones similares.
• Metal Heart. Canción de rock pesado que el grupo alemán Accept grabó e incluyó en su disco homónimo en 1985. La introducción de la pieza está hecha con acordes de la Marcha Eslava del ruso Piotr Tchaikovsky y su parte final contiene un solo de guitarra eléctrica de la famosa Para Elisa, composición romántica para piano creada por Ludwig van Beethoven en 1810.
• Lacrimosa. La bachata que el reconocido músico dominicano Juan Luis Guerra incluyó en su disco Fogaraté (1994) hace varios guiños melódicos a la Misa de Réquiem en Re Menor que el virtuoso austríaco Wolfgang Amadeus Mozart escribió antes de morir en 1791.
• Bach Gabán. En 1998, el ensamble instrumental venezolano El Cuarteto y el Orfeón Universitario añadieron a su repertorio esta pieza, en la que utilizaron acordes melódicos de Johann Sebastian Bach como preludio al golpe llanero conocido como El Gabán, creado por Ignacio "El Indio" Figueredo.
• Joropo Bachiano. En 2004, el maracucho Huáscar Barradas publicó esta pieza en su disco Encuentros, con la cual puso a sonar en ritmo criollo el Presto de la Sonata Número Uno en Sol menor para violín de Bach. En ese mismo CD, Barradas incluyó una versión "venezolanizada" de La Habanera, pieza perteneciente a la Ópera Carmen del compositor francés Georges Bizet, estrenada en 1875. |
| Entre discos, libros y otras menudencias te veas |
| Si a esta altura está listo para acercarse a la música clásica, he aquí algunos elementos que pueden serle muy útiles y a los que puede echarle mano cuando le pique la curiosidad. •Música clásica para Dummies. Libro de consulta que puede guiarlo de manera fácil por compositores, estilos y obras. Luis Julio Toro, sin embargo, advierte que ningún libro ayuda a apreciar la música. "Eso sólo te hace más pretencioso".
•Música Total. Programa de radio diario, conducido por Rodolfo Saglimbeni, director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. "En él hablamos de música, de la clásica, de la sinfónica del romanticismo, de ópera, de bolero, de cha-cha-chá. Es un espacio para compartir la apreciación musical". Lo transmite la Emisora Cultural de Caracas, 97.7 FM, de lunes a viernes a las 12:30 pm.
•Sinfonía No. 5 de Mahler, dirigida por Gustavo Dudamel. Disco editado por la Deutsche Grammophon en el que el virtuoso director venezolano y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar dan vida a esta pieza del repertorio clásico universal. El disco está disponible en tiendas especializadas como Esperanto y Jazzmanía.
•Conciertos de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. Con programas variados y presentaciones permanentes (gratuitas o a muy bajo costo) en el Aula Magna de la UCV y el Teatro Municipal de Caracas, esta orquesta es una de las más activas del país. Si desea información, visite www.sifonicamunicipal.org.ve o envíe un correo a sinfonicamunicipal@sinfonicamunicipal.org.ve.
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