 
La animadora Érika de la Vega ensaya nueva faceta -la de escritora- mientras espera la llegada de Mathías, su primer hijo. ¿Ké Pasa?, en el mercado a partir del 17 de noviembre, es un libro para las adolescentes. Propuesto por editorial Santillana, la conductora de TV reflexionó sobre la etapa púber .
Por Nestor Luís Llabanero
A menos de un mes de convertirse en madre, Érika de la Vega decidió que su hijo se llamará Mathías. Y mientras aguarda la dulce espera, hizo con Estampas un ejercicio de recordación para hablar de su pasado como adolescente, esa etapa que, en sustancia, dice, poco ha cambiado con respecto a las niñas de hoy.
Conocida por sus posturas poco convencionales frente a las cámaras de televisión, la conductora se reveló cuando habló de su niñez ("las Barbies... las tuve todas"), y hasta llegó a titubear ante temas como los cambios que, por imperativo natural, llevan a las transformaciones femeninas. En un paseo cronológico, la animadora de Latin American Idol dejó conocer sus experiencias de estrenos: su primer novio, su primer beso, su primer período, su primer rasurado de piernas.
Érika se ha puesto de tú a tú con las adolescentes venezolanas en un libro, también el primero, que, más allá de una confesión, intenta decir las cosas que, de acuerdo con ella, deben saberse antes de asumirse una mujer hecha y derecha.
¿Cuánto cuidabas a tus muñecas?
"Siempre les cambiaba los vestidos, les cortaba el pelo, también las descabezaba. Es que me gustaba verlas distintas. No eran Barbies de museo".
¿Hubo una que te gustara especialmente?
"No me sé el nombre, pero era una de cumpleaños, a la que se le daba en un botón y echaba la cabecita hacia delante. Esa también la destruí, le corté el pelo. Las tuve todas".
¿Y qué hiciste con ellas?
"Cuando entré en primer año tuve una fuerza de voluntad que no era la mía, y me deshice de todas. Lo hice como un ritual, las llevé a casa de mi abuela y me dije: 'ya soy grande'".
¿Las volviste a ver alguna vez?
"Sí, las vi después en casa de una primita".
"A mí no me creció nada"
¿Qué fue lo más cool de tu adolescencia?
"La independencia que mi mamá me daba. No sé si es que no le quedaba otra, porque siempre tuve un carácter enredado. Siempre hice lo que yo quería hacer. Luego, entré en un colegio de hembras, y ahí la pasé bien".
¿Hubo una parte de tu cuerpo que dejara al descubierto la etapa que vivías?
"A mí no me creció nada. Ni me puse caderona ni me salieron 'lolas'. Lo que me pudo haber delatado fue el carácter, era inestable, todo me daba fastidio y era contestona. Era rebelde sin causa. Lo mejor de mi adolescencia era pasar la Semana Santa en Margarita".
¿Quién te dio el consejo más inteligente?
"Durante toda la vida todos te dan consejos, pero no recuerdo uno en especial".
En el libro hablas de dolor de menstruación. ¿Fue tu caso?
"Un poco, y en el colegio nos mandaban a caminar. El beneficio del ejercicio lo aprendí en el colegio, y me hacía sentir mejor".
¿Cuál de los mitos, en torno al período, fue el que padeciste?
"Yo no fui retadora de la naturaleza... lo que sí, era que si uno se metía en el agua te bajaba menos. ¡Qué extraña me siento hablando de esto! Y cuando íbamos a la playa, casi ni llegábamos porque yo corría a meterme al agua. Me regañaban por mi desespero, pero yo decía que era el calor".
¿Te resultó cómoda la idea de visitar a un ginecólogo?
"Sí, porque elegí a una mujer. Mi mamá me preguntó, y me habló de dos opciones, y me fui por la ginecóloga. Se me hizo fácil ir y conocerla y confesar".
"Tenía pelitos amarillos horrendos"
Confiesa, ¿cuándo tuviste tu primer novio?
"Como a los 13 años".
¿Te diste cuenta de que fue tu primer novio porque te pidió serlo o porque fue tu primer beso?
"Por las dos cosas, pero primero me dio el beso. Yo asumo mis consecuencias -dice riéndose. En ese momento supimos lo demás".
¿El chico era del colegio o vivía por tu casa?
"Era amigo de una amiguita, como digo en ¿Ké Pasa?. Hay amiguitas que ayudan".
¿Sigues siendo amiga de ese noviecito?
"Nunca más lo vi, y -aclara- no es que yo no quede bien con mis ex".
¿Y tu primer despecho?
"Sería como a los 15 años".
¿A qué edad te sacaste las cejas?
"Yo fui un poco retrasada. Ya grande no era una muchacha de maquillarse y de pintarse el pelo en la peluquería, era más bien una muchacha todo terreno. Las cejas me las saqué cuando entré a estudiar publicidad, cuando empecé a hacer modelaje, cuñas".
¿Y cuándo te rasuraste las piernas?
"Te digo algo, yo soy lampiña, aunque tenía unos pelitos amarillos horrendos y largos. Siempre tuve miedo de rasurarme porque la gente me decía: 'no lo hagas, porque después se te ponen negros'. Pero lo hice sin problemas cuando salí del bachillerato".
¿En la adolescencia aprendiste a caminar de tacones?
"Todavía sigo aprendiendo. Ahora con el embarazo y con el centro de gravedad creo que tendré que reaprender a caminar".
30 años... Ya soy mujer
¿No es más complicado ahora el "empate", con el escenario virtual que genera expresiones como éstas: "Me vio en el Messenger y ni me saludó". "Si estuviese interesado ya me hubiese pedido en el Facebook"? Antes parecía menos difícil. Era sólo encontrarse en el pasillo del colegio o en el centro comercial.
"Hay más información, y uno puede saber del otro por cualquier parte, pero el chisme siempre existió, si uno no se entera por el Facebook, se entera por alguien".
¿Recuerdas cuando te dijiste a ti misma: "ya soy mujer"?
"Sí, pero esto no va a ser alentador para las de niñas de 13 años. Yo me dije eso cuando tenía como 30 años. Creo que la década de los 20 años es de ficciones, de muchas preguntas. La década de los 30 es como un lugar seguro para decir que eres dueña de ti misma".

" LA IDEA , CONMIGO, ERA HACER EL TEXTO MÁS FRESCO Y LIGERO. NO QUERÍAMOS HACER UN LADRILLO, SINO ALGO CERCANO, DECIRLES A LAS NIÑAS 'YO PASÉ POR AHÍ'"
¿Cómo te sentiste ante el reto del libro?
"Al principio le tenía miedo. Hay partes del libro que son enteramente mías, pero que están mezcladas con el texto entregado por Santillana. La idea, conmigo, era hacerlo más fresco y ligero. No queríamos hacer un ladrillo, sino algo cercano, decirles a las niñas 'yo pasé por ahí'. Yo lo empecé a leer, a preguntar, a agregar cosas. El trabajo de Santillana fue depurar el primer texto, y el mío, agregarle ligereza e imprimirle mi esencia... Porque yo en la adolescencia la pasé súper bien, hice todo lo que puedas imaginar, sin filtros. Por un lado me divertí y por otro sé que es difícil que a veces te entiendan".
¿Qué explicación del libro te pareció especialmente divertida?
"A mí me gustó mucho cuando escribía la parte de los novios, eso de saberlos identificar, de que si es el que es llamado 'el mueble', el que es llamado el 'peor es na'', 'el mascota'. Esa parte fue chistosa. Todo el libro lo disfruté, me hizo volver a la adolescencia".
¿De qué te diste cuenta en ese viaje a tu pasado juvenil?
"De que las mujeres tenemos inseguridades a la edad que sea. Sólo que las cosas cambian, y uno se siente menos vulnerable cuando crece. Pero las inseguridades están para siempre".
A continuación, fragmentos de los dos primeros capítulos del libro ¿Ké Pasa?, que sustentan lo explicado por Érika.
nllabanero@eluniversal.com

Capítulo I
¿Qué me está pasando?
La adolescencia, eso es lo que te está pasando. Y, bueno, ya sabemos que no es nada fácil y que te confunde todo. A veces tienes ganas (sí, todavía) de jugar con tus barbies favoritas, pero no lo haces ni loca: ¿y si alguna de tus amigas te ve? ¡No! ¡Primero muerta que infantil! Por un lado, te sientes muy segura de que ya no eres una niña, pero cuando te miras en el espejo no te pareces mucho a esas mujeres entaconadas que ves por la calle o en la televisión. Y no porque no tengas tacones. Es más bien otra cosa, algo que viene de adentro y que te tiene desorientada.
Esas mil cosas que te pasan se llaman adolescencia. Y, ya sabes, es un momento en la vida en el que tu brújula interna se vuelve como loca: no sabes lo que quieres, no estás muy segura de lo que te gusta o no, cambias de opinión a cada rato, no entiendes a tus padres ni ellos a ti, te peleas con tu hermana o hermano, y todos los meses te enamoras de un chamo distinto.
NOTITA
TEN EN CUENTA QUE SIEMPRE SERÁS NIÑA. NO IMPORTA LA EDAD QUE TENGAS. NO ES MALO SERLO, SOLAMENTE ENTENDERÁS CUÁNTO DE NIÑA QUERRÁS DEJAR SALIR CUANDO YA TE SIENTAS MUJER. |
Tu cuerpo también cambia. Cada día que pasa te encuentras con algo nuevo: que si la cadera más ancha, que si la cintura más estrecha, que el talle más estilizado, las lolas más abultadas, el pompis más rellenito, la piel más suave, los hombros moldeados, el cabello más brillante… Bueno, claro, que todo esto ocurre poco a poco y no ocurre igual en todas (tampoco es que vas a pasar de ser una niñita a una Miss, porque todas sabemos que eso no es así). La cosa es que todo esto es lo que llaman el paquete de la adolescencia.
La adolescencia es súper extraña pero también muy divertida y super cool porque, aunque hay cosas que incomodan, hay muchas otras que disfrutas mucho y que seguramente recordarás siempre. Lo mejor en todos los casos es que vivas al máximo y no te paralices o asustes. No hay nada qué hacer para parar estos cambios, así que prepárate a vivir a fondo el momento.
NOTITA
TUS AMIGAS SIEMPRE TENDRÁN UNA EXPLICACIÓN SOBRE CUALQUIER COSA QUE A TI, TAL VEZ, NO TECUADRE MUCHO. PERO ¡EPA!: QUÉDATE QUIETA Y ESCUCHA DENTRO DE TI QUÉ ES LO MEJOR. TAL VEZ NO ME LO CREERÁS, PERO A VECES TÚ SABES MÁS SOBRE LO QUE QUIERES Y NECESITAS QUE TUS AMIGAS.
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¿Por qué sangro por allá abajo?
Esta es una pregunta que uno siempre se hace (y que segurito te la harás una vez al mes, cuando te duela el vientre en pleno examen o mientras estás en una fiesta).La respuesta es un poco complicada, pero vamos a tratar de explicártelo sin muchos rollos. Cada mes, tu cuerpo se prepara para dar vida a un bebé (Nota al margen: Desde que te viene el período por primera vez, así sea a los 8 años, puedes tener bebés. Así que bueno, ya sabes como es la cosa). Dentro de tu útero, que es una especie de casita que tienes en la panza, un montón de hormonas trabajan como hormigas atómicas para preparar una colchoneta sobre el que dormirá y crecerá el feto. Cuando esto no ocurre, cuando no hay fecundación (unión de un óvulo con un espermatozoide) y, por lo tanto, no habrá bebé, tu útero tira la colchoneta por la ventana, bueno, por la vagina.
Esa colchoneta tirada por la ventana es lo que comúnmente llaman menstruación, ciclo, regla o periodo. Y, claro está, no se parece a ninguna que hayas visto antes. Esta colchoneta es un líquido pegajoso de color rojo (a veces más claro, a veces más oscuro), que tiene un olor poco agradable (honestamente, y aquí entre nos, naada agradable. Te lo aguantas sólo porque sale de ti. No te queda otra). La primera menstruación se llama menarquia, la última se llama menopausia (Nota al margen: Esto es nada más para que sepas. Nadie va por ahí diciendo "me vino la menarquia").
Capítulo II
Qué me pasa con los demás...
(O qué les pasa a los demás conmigo)
Ahora a todos les dio por complicarte la vida: que si tu mejor amiga te quita cuanto chamo te gusta, que si aquel muchacho que siempre había sido tu mejor amigo ahora quiere algo más, que no sabes qué parte de "ya no soy una niña" no entienden tus papás…Eso pasa. Y pasa siempre, no te creas. Relacionarse con los otros a veces no es tan fácil. Lo importante es que sepas identificar qué pasa contigo en cada caso. Así que, como diría Jack El Destripador, mejor vamos por partes.
Llama su atención…
Aunque ninguna receta es infalible (y menos mal porque todas usarían la misma y sería muy aburrido), para llamar la atención de ese chico que te gusta:
•Sé tú misma: si pretendes ser algo que no eres, no sólo te la pasarás fingiendo, sino que vas a correr el riesgo de que él se enamore de alguien que no existe. No hay nada más fino que la naturalidad y la espontaneidad. Déjate de cuentos locos.
•Cuida tu apariencia siempre no sabes a quién te puedes conseguir a la vuelta de la esquina. Uno nunca sabe cuándo se va a encontrar con el chico. Además, cuando estás bien arreglada te sientes mejor y lo proyectas. Y eso se nota. Empatarse
El verbo empatar significa enlazar, unir. Así, empatarse es sinónimo de estar unido a otra persona. En cristiano, empezaste a salir en serio con el chamo. Ser su par. Su pareja, pues.
El origen de todo empate está en la atracción física: a ti te gusta él y a él le gustas tú. Pero eso no lo es todo ni tampoco es suficiente. Los noviazgos que tienen éxito son aquellos que han superado las tres fases del amor (enamoramiento, encontronazo y consolidación), pues es a partir de allí que entran en acción la confianza, la admiración, el respeto por el otro, la fidelidad, la intimidad, el apoyo, la solidaridad y la reciprocidad. Todas estas características hacen que la relación de pareja sea estable y dure bastante tiempo.
Un novio siempre está ahí, a tu lado. Es una persona que te acompaña, te apoya, que comparte contigo. Esto no quiere decir que va a estar contigo de arriba para abajo. Es alguien que, aunque no esté físicamente presente, está contigo.
NOTITA
TAMPOCO ES QUE VAS A ANDAR ENTACONADA POR LA VIDA DE DÍA Y DE NOCHE. LA IDEA ES QUE ESTÉS ARREGLADA Y QUE TE SIENTAS BIEN EN CADA OCASIÓN, PERO SIN DESENTONAR. |
¿Cómo sé si es mi novio, mi amigo con derecho, mi mascota, el "peor es na'" o el "mueble"?
El novio: El Baby, My Love, El Peluche, Mi Boy, Mi Pookie, El Principe, El Arrukimuki, Mi Purripurri, ( y cualquier sobrenombre cursi y sin sentido que se te ocurra). Ésa es la primera característica del novio. Que te inspira tanto que eres capaz de inventar el sobrenombre más cursi y ridículo del planeta para llamarlo tiernamente.
Subrayado: Cosa que no pasa con los otro tipos de relación que te explicamos más abajo.
El amigo con derecho: El Zampe, El Cuadre, El Productivo, El Fisher Price (el juguetito), El Quita y Pon. A diferencia del novio, el amigo con derecho no está ahí siempre. Es una persona intermitente: a veces está, a veces no está. Se gustan, la pasan en grande cuando están juntos, pero entre ustedes no existe nada serio. Una mezcla de novio sin compromiso y amigo con ciertos permisos.
Lo que hace un amigo con derecho:
• Está cuando quiere estar
• Te llama de vez en cuando
• Te invita a salir de vez en cuando
• Además de salir contigo, también sale con otras chicas
• No te incluye en sus planes
• No te visita a tu casa ni conoce a tus padres
• Tal vez te quiere, tal vez no
• No está enamorado de ti
• Te besa, te abraza, te acaricia
El peor es na': Es aquél que ni fu, ni fa, pero por lo menos resuelve. El peor es na' aparece cuando llevas mucho tiempo sin tener un novio, zampe o amigo con derecho, y ya te cansaste de esa situación. En estas circunstancias hace su aparición el peor es na', alguien que no te gusta mucho, pero con quien la pasas bien, o por lo menos te trae y te lleva. Que puede acompañarte a esas fiestas o reuniones que piden que lleves pareja. Ese que, en las reuniones familiares, le puedes presentar a tus primas criticonas que siempre dijeron que nunca ibas a conseguir novio.
La mascota: Una mascota, en términos de amor y relaciones interpersonales, es un juguete. Un títere. Un chico que está babeado por ti: "empepao". Lo gracioso del asunto es que hace absolutamente todo lo que tú le dices. Es una persona cuyo amor no es correspondido: él te ama, pero tú ni pendiente. Lo tienes ahí porque te divierte, porque a veces te hace reír.
El mueble: Es algo parecido a la mascota, pero aún peor. Andar con él se hace más pesado que cargar un mueble. Es un tipo que no socializa, y no se le acerca a la gente, por eso le dicen así. No habla, no se ríe, no se integra en ningún lado. Le puedes poner encima la cartera, el sweater, la chaqueta, los libros, las carteras de tus amigas, y nunca se queja de nada. Él simplemente está, tranquilo como un mueble.
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