Amores
de ultratumba

El extraño mundo de Jack marcó el comienzo de Tim Burton en el camino de la animación. Hoy, doce años más tarde, el director de El joven manos de tijera y Charlie y la fábrica de chocolate presenta El cadáver de la novia, una cinta animada en la que, sin dejar de lado el humor negro y la estética siniestra que lo caracterizan, mantiene un espíritu optimista.
En esta oportunidad, Burton presenta una historia inspirada en las leyendas rusas de las novias muertas que surgieron durante el siglo XIX. En esa época, para evitar que los judíos se propagaran, las mujeres eran asesinadas el día de su boda y eran enterradas con sus trajes. Esto dio pie para que el director californiano creara a Víctor, un joven judío que horas antes de su matrimonio se interna en el bosque para practicar el ritual de la boda y termina colocando el anillo en el dedo de un cadáver, lo cual hará que el cuerpo de una novia cobre vida para reclamarlo como esposo. En su intento por librarse de la muerta, el joven aprenderá que el amor verdadero que siente por Victoria —su futura esposa— no puede ser anulado ni siquiera por las fuerzas del más allá.
Pese a la antigüedad de esta leyenda, Burton llena la pantalla de gracia y modernismo a través de la fluidez de los recursos animados que utiliza, especialmente de la técnica del Stop Motion, basada en el empleo de marionetas que adquieren movilidad al ser proyectadas.
Además de haber resultado ganador del premio Future Film Festival Digital Award en el Festival de Venecia de este año, este largometraje cuenta con un increíble reparto de voces encabezado por Johnny Deep, Emily Watson, Albert Finney, Christopher Lee y la pareja de Burton, la actriz Helena Bonham Carter. Todo parece indicar que este largometraje no decepcionará a los fanáticos de Burton, tan acostumbrados a sus particulares fórmulas creativas.