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Medicinas
Úselas
con precaución

Si el doctor le
recomendó una
pastilla y no dos,
hágale caso; de
lo contrario,
en lugar de
aliviarse puede
empeorar
su condición
Por Betzy
Barragán

 

 

 

 

 

Foto:
www.latinstock.com.ve / Corbis / Rob Lewine

Las prescripciones médicas no son arbitrarias. Éstas obedecen a distintos factores que son analizados al momento de decidir el tipo y la cantidad de fármacos a recetar. El especialista, luego de realizar un examen minucioso del paciente, hace un diagnóstico y, a partir de allí, toma una serie de decisiones, entre las que se encuentra la escogencia del o los medicamentos para curar o aliviar una determinada dolencia. Sin embargo, una de las preocupaciones con las que siempre tienen que lidiar los médicos es la que se refiere al compromiso del paciente en cuanto al fiel seguimiento de la receta, pues un gran porcentaje de individuos incumple o abandona el tratamiento apenas nota la mínima señal de mejoría.

"Si las personas conocieran la cantidad de investigaciones científicas que hay detrás de la producción de cada medicamento: determinación de las concentraciones, forma de presentación, pruebas y monitoreo en grupos de control, entre otras cosas; comprenderían la importancia que tiene el seguir estrictamente las indicaciones", expresa Carmen Ysmenia Barrios, farmaceuta y Gerente de Asuntos Regulatorios de Boehringer Ingelheim. "La idea es que los pacientes hagan un uso racional de los fármacos, aprovechen al máximo su potencial curativo, y no salgan del consultorio si no tienen completamente claras las especificaciones: cantidad a ingerir, forma de administración, duración del tratamiento, posibles efectos adversos, interacciones con ciertos alimentos u otras sustancias".

Algunos estudios han demostrado que una de las principales causas por las que las personas abandonan los tratamientos es lo engorroso que resultan algunas indicaciones: tomas durantes las horas de sueño, preparaciones milimétricas y muchos días de medicación, entre otras. Por eso, la industria farmacéutica, cada vez más, se dedica a desarrollar fármacos de uso sencillo y de rápida acción, de manera que los pacientes aprovechen los beneficios sin tantas molestias.

Dosificación

La proporción de medicamento
que consume el paciente se
denomina dosis y está determinada por la cantidad de principio activo presente en la cápsula, comprimido, suspensión, jarabe u otro; y generalmente se expresa según
el peso de dicho compuesto como,
por ejemplo, los miligramos (mg). También se usa la Unidad Internacional (IU por sus siglas
en inglés) como indicativo del
efecto biológico que tienen ciertas hormonas como la insulina, vacunas, algunas vitaminas y productos sanguíneos. Y aunque las presentaciones farmacéuticas
ya vienen determinadas por la industria (cajas de 20 grageas, frascos de 120 ml, ampollas de 2 ml, entre otras), es el médico quien decide la dosificación
específica según la patología y las características individuales de la persona.

Debido a que son muchos los inconvenientes que se presentan por causa de la automedicación, cada vez son más los medicamentos que requieren de un récipe para poder ser adquiridos. La restricción es mayor en el caso de los antibióticos, pues algunas infecciones que eran relativamente fáciles de atacar, ahora se han vuelto resistentes a ciertas composiciones por el abuso de estos fármacos. Inclusive, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que si se seguían utilizando de forma incorrecta los antibióticos, algunos virus que hoy en día no suponen ninguna amenaza para la salud serán incurables dentro de diez años.

"Sin embargo —aclara la farmaceuta—, todavía es considerable la cantidad de medicinas que son de venta libre, lo que no significa que sean inofensivas. Cualquier sustancia externa al organismo, por más natural que sea, tiene efectos buenos y malos según sea su administración. Por esta razón, es muy importante tener en cuenta que al momento de requerir algún fármaco es necesario contar con la opinión de un especialista, pues tanto una dosis excesiva como una insuficiente tiene sus consecuencias".

Atienda los consejos

La clave para obtener los mejores resultados de un tratamiento es seguir las instrucciones de manera inteligente y responsable. Se tiene que tener presente que las sustancias químicas no actúan de la misma manera en todos los individuos, que lo que es bueno para un paciente puede que no lo sea para otro así presenten la misma enfermedad y que, además, una misma patología puede ser tratada con distintos tipos de medicamentos. Por estas razones no se debe practicar la automedicación ni seguir "lo que una amiga recomendó". En este sentido, Carmen Barrios brinda algunas recomendaciones:

En el caso de los medicamentos que se adquieren sin récipe como, por ejemplo, analgésicos, antipiréticos, jarabes para la tos y antiácidos, entre otros, lo más conveniente es que, antes de ingerirlos, se lean todas las indicaciones señaladas en el prospecto que viene dentro del empaque, pues, algunos contienen ciertas sustancias que pueden causar otro tipo de alteraciones.

Cuando se dice que "no exceda tal dosis" es porque las investigaciones científicas comprobaron que la cantidad sugerida es la eficaz y que el aumento de dicha cantidad puede producir intoxicación o hacer que los síntomas se acentúen. En el caso de los analgésicos para los dolores de cabeza, por ejemplo, si la persona se sobrepasa, la cefalea puede ser más intensa.

No suspender el tratamiento con antibióticos así hayan desaparecido los síntomas.

En caso de olvido de alguna toma, se debe ingerir elmedicamento apenas se advierte la falta, a menos que reste poco tiempo para la próxima dosis. Si la omisión es de un día entero, no debe tomarse la dosis olvidada, se prosigue con la medicación indicada sin duplicarla.

Algunas medicinas orales sólidas no se deben masticar, triturar o partir porque son de liberación prolongada o retardada; es decir, el compuesto activo va haciendo efecto progresivamente y necesita permanecer en la sangre durante un número determinado de horas. Si es alterada la forma original del fármaco las propiedades no surtirán el efecto deseado.

Si se tiene dificultad para tragar alguna pastilla hay que sugerir la prescripción de otra presentación farmacéutica.

Ciertos medicamentos líquidos como jarabes, suspensiones o soluciones hay que agitarlos bien para homogeneizar los componentes antes de su administración, de lo contrario, la dosis no contendrá la cantidad adecuada de la sustancia activa.

Antes de comprar el medicamento es mejor averiguar el nombre exacto del compuesto activo, ya que a veces en el récipe sólo se indica la marca; esto le permitirá elegir con seguridad otras opciones en caso de no conseguir la recetada.

Los horarios

El especialista no suele especificar las horas exactas en que el paciente debe ingerir cada
una de las dosis. En ese caso, estas
sugerencias pueden ser de mucha utilidad:

Cuando se indica que la toma debe realizarse una vez al día, conviene hacerlo siempre a la misma hora, así será más fácil llevar el control
y el medicamento actuará con más eficiencia.

No retardar ni adelantar la toma más de media hora del horario previsto.

Cuando se sugiere ingerir el medicamento antes de las comidas es porque, probablemente, éste interactúa con ciertos alimentos. Cuando la instrucción es que se tome después de las comidas es porque la sustancia es fuerte o necesita del bolo alimenticio para hacer efecto.

Ciertos fármacos se recetan de forma condicional. En estos casos, sólo deben tomarse de la manera sugerida. Un ejemplo: "tomar sólo cuando haya dolor".

Aclarar siempre con el médico los lapsos de tiempo entre toma y toma, porque
no es lo mismo dos veces al día, que al levantarse y al acostarse.

Efectos según el sexo

Con dosis idénticas, algunas mujeres presentan niveles
más altos de ciertos medicamentos en su torrente sanguíneo
y experimentan más efectos secundarios (en especial, erupciones cutáneas) que los hombres. A pesar de estas diferencias, parece que las mujeres obtienen los mismos beneficios que los hombres de, por ejemplo, la terapia
contra el VIH. Estas diferencias relativas al sexo se
pueden relacionar con los cambios hormonales que ellas experimentan durante la menstruación. Dichas diferencias también se pueden vincular a la biología básica y a la fisiología de las células, las cuales son distintas en hombres y mujeres. También pueden relacionarse con las diferencias de peso.
Las dosis estándares de los medicamentos suelen basarse
en investigaciones efectuadas principalmente en hombres.
Esto significa que una mujer, que, por lo general, pesa menos que un hombre, puede recibir una cantidad de medicamento mayor que la necesaria para que éste sea eficaz. Aun cuando
en los estudios se han observado algunos contrastes, no se ha
recomendado un cambio de dosis para ellas.

 



 
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