¿Cansado de complacer A LOS DEMÁS?
"El ser humano, por lo general, crea una imagen mental de cada persona y no vuelve a revisarla sino que se relaciona en función de esa información... somos los únicos que podemos hacer algo por cambiarla"
Tenemos una amiga muy especial, siempre complaciente y consentidora de los deseos de su esposo y de sus hijos. Pero, hace unos días, nos decía que se sentía cansada del nivel de exigencia de ellos, del poco tiempo que tenía para hacer sus cosas, de lo "tirano" que se había vuelto su hijo más pequeño y que no sabía cómo pararlo sin que se sintieran afectados por su decisión de hacerlo. En especial, temía la reacción de su pareja, que siendo el único hijo, seguía siendo complacido y protegido por su mamá.
¿Estás dando más de lo que recibes en tus relaciones? En realidad somos libres de actuar como queramos, pero ciertas personas eligen estar bajo el dominio que otras ejercen sobre ellas, otorgándoles el poder de manipularlas, controlarlas, dominarlas y afectarlas negativamente. Eres tú quien le concede el poder a otra persona para que te afecte. Aunque la mayoría de las veces la esclavitud proviene de las limitaciones que nos imponemos a nosotros mismos. Cuando uno se desvaloriza y teme hacer valer su opinión, generalmente termina siendo víctima de todo tipo de abusos.
Es interesante reflexionar sobre cómo pueden algunas personas tener tanta influencia negativa sobre otras… Tal vez sea porque hemos aprendido a vivir a través o en función de otros que no somos nosotros o, simplemente, porque estamos necesitados del afecto, la compañía, el reconocimiento o el recurso que creemos sólo ellos pueden darnos. Es entonces cuando les permitimos, sin ser conscientes del todo, que nos utilicen. La mayoría de las personas son más amables con los extraños que con los seres queridos. Esto necesitamos cambiarlo.
Recordemos que somos nosotros los que les enseñamos a otros cómo es que van a tratarnos. Una vez que se han establecido las reglas del trato con alguien, cuesta mucho reeducarlo para que cambie su actitud y comportamiento. Generalmente, el ser humano crea una imagen mental de cada persona y no vuelve a revisarla sino que se relaciona en función de esa información. Además, si el otro obtiene algún tipo de beneficio al manipularte, estará menos dispuesto a cambiar su actitud para liberarte porque perdería su comodidad y placer. Quisiéramos que la otra persona se acostara a dormir y se levantara con una actitud diferente hacia nosotros, pero, en realidad, somos los únicos que podemos cambiar esa situación. Tómate el tiempo necesario para pensar en esta frase y luego reúne el valor suficiente para rescatar dignamente tu libertad esencial.
Lo más importante es tomar conciencia de que las relaciones, en especial con las personas que amamos, deben basarse en la reciprocidad, en el respeto, en la consideración y en el aprecio a lo que entregamos y recibimos, sin permitir que la búsqueda de nuestra comodidad nos lleve a ignorar el deseo, la necesidad y el derecho que tienen los que con frecuencia nos complacen a recibir nuestros favores, atenciones, detalles y gestos amables.
DECÁLOGO para lograr el balance
"AL HABLAR MIRA DE FRENTE A LOS OJOS DE LOS DEMÁS PARA QUE SIENTAN TU CONFIANZA"
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1
Crea nuevas reglas de juego
Proponles a tus personas queridas que, entre todos, establezcan nuevas reglas de la convivencia en casa. Pide que cada una de ellas haga una lista con lo que espera de los otros y, luego, léanlas juntos. Hagan una lista única con lo que cada uno está dispuesto a hacer para complacer a los demás.
2
Aprende a decir que no
Di que no cuando así lo desees y en situaciones sin importancia. Hazlo sin justificarte y sin sentirte culpable.
3
Mira con confianza y mira con firmeza
Al momento de hablar comienza a mirar directamente a los ojos de los demás para transmitirles tu seguridad. Lo que dicen tus ojos influye más que mil palabras.
4
Ten las ideas claras en tu mente
Antes de hablar revisa tus ideas. Prepárate para recibir comentarios sin sentirte presionada a cambiar tu postura para terminar cediendo a sus peticiones como de costumbre.
5
Mantén una postura centrada
Debes estar preparado para enfrentar con fortaleza y seguridad la reacción agresiva de las personas que te manipulan. Los que te quieren de verdad valoran quien eres y no lo que haces por ellos.
6
Valora tus necesidades
Tienes derecho a pedir lo que quieres, no necesitas que los otros te aprueben o te concedan el permiso para tenerlo. Las únicas personas con las que debes comunicarte y establecer acuerdos para lograrlo son tus seres queridos y aquellos con los que compartes negocios o compromisos ya establecidos.
7
Expresa lo que sientes y piensas
Elige a una persona de confianza, que te quiera incondicionalmente, y comienza por relacionarte con ella diciéndole lo que quieres o piensas. Atrévete a manifestarle tus desacuerdos. Poco a poco ganarás seguridad.
8
Establece límites
Recuerda que tienes derecho a decir: "Necesito que me ayudes", "deja de exigirme tanto". Recuerda que eres tú quien puede terminar con ese círculo vicioso que tanto daño te causa.
9
No quieras hacerlo todo
Cuando tenemos la tendencia a ser perfeccionistas nos volvemos poco tolerantes, esto hace que elijamos hacerlo todo, antes de tener que lidiar con la incapacidad o falta de experiencia de los demás.
10
Eres una persona especial
Relaciónate con los demás en mejores términos, sin permitirles que abusen de ti. La libertad de ser es un derecho divino. La verdadera libertad hay que ganarla y reconquistarla cada día.