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Entre Marte
y la Segunda Guerra |
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Da la impresión de que se encuentra
en un momento muy bueno, que el éxito que tuvo en Hollywood
le ha dado mucha libertad y que se divierte mucho más
que antes.
"El éxito me ha permitido vivir una parte de lo
que para mí es la fantasía verdadera. Cuando
era chico, lo que más me interesaba era la exploración
y mi interés en la ciencia-ficción iba de la
mano con eso. En aquella época, la ciencia-ficción
trataba sobre viajes al espacio y viajes submarinos. Cuando
me di cuenta de que no iba a ser astronauta, empecé
a interesarme por el mar, porque las imágenes que Jacques
Cousteau llevaba a la televisión en los años
sesenta me hicieron dar cuenta de que hay mundos y ambientes
diferentes en la Tierra. El impulso es el mismo. Es el impulso
de explorar, conocer las maravillas del mundo natural. Ahora
puedo vivir esa fantasía".
¿Siente el impulso de explorar Hollywood?
"Ja, ja. Ya he explorado Hollywood. Después de
explorar algo y conocer todos sus secretos ¿qué
atractivo tiene? Si uno es explorador de naufragios, va a
un lugar sólo hasta que lo entiende, y después
es hora de pasar a otra cosa. Me sigue gustando el cine porque
cada película de ficción tiene su propio viaje.
Voy a seguir haciendo largometrajes porque eso también
me divierte".
¿Tiene algún proyecto sobre Marte?
"Tengo mucho interés en Marte. Creo que es una
frontera importante para la raza humana".
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James Cameron
"Holllywood es un mundo muy limitante"
Pablo O. Scholz
Tras cinco años sin dirigir en el
cine, el director de Titanic habla hoy de sus expediciones
en el Atlántico, como la que hiciera para filmar el naufragio
del Bismarck, que realizó para Discovery Channel y
que será transmitida desde hoy en el país.
No debe haber mucha gente que tenga el cabello,
la barba y las cejas del mismo color. James Cameron, sí.
El director que se autoproclamó el rey del mundo cuando Titanic
ganó once Oscar y es uno de los hombres más ricos
de Hollywood, lleva durante esta entrevista una camisa con una intrigante
inscripción, A Day in the Dirt (algo así como
Un día en la suciedad). "Es por mi grupo de aventuras.
Corro carreras de motocross", atestigua como si nada.
La aventura es un estímulo para el director de Terminator,
Aliens y Mentiras verdaderas. No entiende la vida de otra forma.
Antes fue buzo, ahora es asesor de la NASA. Si se sumergió
a encontrar el Titanic, volvió a las aguas del Atlántico
por el Bismarck, para Una expedición de James Cameron:
Bismarck, que Discovery Channel emitirá en Venezuela
a partir de hoy, 16 de febrero. Desde hace cinco años que
no dirige cine, pero no vaya uno a sugerir que no ha hecho nada
en este tiempo ("Está bien, si quieres tirar un pedazo
de carne cruda delante de un doberman, adelante"). En lo único
que intervino en cine es en la producción de Solaris,
el remake de la obra de Tarkovsky que hizo Steven Soderbergh,
con George Clooney como protagonista. "Es como en la física,
donde hay una partícula y una antipartícula. Solaris
es la anti-2001, Odisea del espacio. Luce parecida en algunos
aspectos pero temáticamente es lo opuesto. Porque, si hacemos
un análisis, 2001... trataba sobre la evolución
de los seres humanos que pasan de ser una especie agresiva, violenta
e irracional a ser una especie dominada por la mente. Kubrick no
es un realizador muy sentimental y la película carece por
completo de emoción. Solaris es exactamente lo contrario".

Cameron contuvo sus deseos de ponerse detrás de cámara.
Después de todo, los derechos de Solaris le pertenecían
cuando el director de Traffic se los pidió. "Nunca
pensé en correr al set y arrancarle la cámara de las
manos, ¿a eso te refieres? -ríe-. No pisé el
set. Se lo dije cuando empezamos la película: 'Estaré
a tu disposición siempre que lo necesites como asesor creativo,
odio a los productores que vienen a fastidiar al set. Me mandó
DVDs y mensajes por e-mail. La mayoría de las veces trataba
de convencerlo de conservar material que él quería
desechar. Mi función era permitir que surgiera su visión,
no ser un director frustrado que lo hiciera hacer la película
que yo habría hecho".
¿Fue fácil lograrlo?
"Muy fácil, sólo soy un cretino controlador en
las películas donde dirijo" -ríe-.
Por qué Cameron no ha dirigido cine tiene varias respuestas
posibles. La más simple es que estaba "demasiado ocupado
haciendo cosas que me gustaban y que no eran dirigir largometrajes".
En parte, quería hacer un poco de televisión porque
en ella hay una disciplina que pensó podía beneficiarlo.
"Hice 44 horas de TV en dos años, hice documentales
en 3D en los que tenía que poner dinero en lugar de que me
pagaran por hacer la película. Me planteé un desafío.
Lo que en realidad hacía era desarrollar nueva tecnología
y usarla. Por ejemplo, la nueva tecnología del sistema 3D
de alta definición, que llamamos sistema de reality camera".
¿Es la cámara que uso George Lucas en Episodio
II?
"Básicamente, es el doble de esa cámara, más
una serie de dispositivos electrónicos. Ambos trabajamos
con Sony. Estos tipos viven en el futuro, son de ciencia-ficción.
No puedo creer que la gente siga discutiendo si va a reemplazar
al fílmico o no. Construimos un gabinete especial a la cámara
y la llevamos al naufragio de Titanic y lo filmamos entero en 3D.
Pero, en los tres años anteriores, mi hermano Mike había
construido un sistema robótico para explorar el interior
de barcos hundidos, e hicimos una investigación arqueológica
del interior del Titanic. Después hicimos el Bismarck. ¿Sabes
qué pasa? -interrumpe, masajeándose el estómago-
Hollywood es un mundo muy limitante. Así que participé
en dos misiones espaciales no tripuladas como asesor de la NASA".
¿Le gustaría participar en una misión tripulada?
"Sí, quizá se pueda concretar. Una de las razones
para desarrollar esta tecnología fue esa misión".
¿Cómo fue lo del Bismarck?
"Maravilloso, creo que logramos nuestras mejores imágenes
allí porque habíamos aprendido mucho con la expedición
anterior. Pudimos llegar hasta el interior con nuestras cámaras
robóticas, analizar los daños y averiguar cómo
y por qué se hundió. Fue un análisis forense
completo. Es un naufragio bellísimo y una historia increíble.
Creo que ésta ha sido olvidada por la mayoría de la
gente, como se olvidaron casi todas las historias de la Segunda
Guerra Mundial. El hundimiento del Titanic sacudió al mundo
pero no cambió nada. En cambio, el hundimiento del Bismarck
fue un punto de inflexión en la Guerra".
O
sea que ahí hay una historia.
"Sí. Le mostré las filmaciones a Steven Spielberg,
que se interesa mucho por todo lo de la Segunda Guerra Mundial y
tenía curiosidad por el material HD. Se volvió loco,
quería hacer la película porque le parecía
una historia maravillosa".
Cameron estaba efectuando los descensos hasta el Titanic cuando
se produjo el atentado del 11 de septiembre. "Yo estaba sobre
la cubierta del Titanic cuando ocurrió el ataque y recién
me enteré diez horas después. El atentado produjo
tal conmoción que fue imposible continuar con la expedición
que estaba planeada para el Bismarck".
Haciendo juego con el blanco de sus canas, cejas y barba candado,
Cameron lleva un enorme anillo de plata en su anular izquierdo (él
es zurdo). El contraste lo dan su pantalón negro y zapatillas
gastadas grises, un collar de cuentas marrón y un reloj -sumergible,
claro- que debe pesar medio kilo.
No entiendo por qué el sistema de Hollywood no encontró
una forma de recuperarlo.
"Trataron durante un par de años. Sé que puedo
conseguir hacer una película muy rápido, es una cuestión
de cuál, cuándo y dónde. Fox me dio mucho apoyo.
Un par de proyectos tienen el guión terminado, listos para
arrancar, sólo hay que apretar el botón".
No habrá que hacerse esperanzas con secuelas de éxitos
anteriores de Cameron, como Mentiras verdaderas. "Estamos
en un nuevo siglo, hay nuevas ideas. Quiero hacer cosas nuevas.
Ninguna de las películas que planeo hacer es una secuela",
casi que jura.
¿De dónde proviene su sed de aventuras?
"Cuando era chico soñaba con explorar otros mundos,
otros planetas. Aprendí a bucear a los 16 años en
un río, porque vivía a 800 km del mar. Dos años
después me mudé cerca del mar. Bucear es como flotar
en el espacio, la sensación es parecida. Estás en
un ambiente diminuto, tienes que hacer las cosas bien o te mueres".
Cameron, de joven, inventaba sus propios efectos especiales. "Hasta
fabriqué mis explosivos pirotécnicos. Leí un
libro sobre cómo se hacían, compré los productos
químicos, elaboré los explosivos e hice volar modelos
y maquetas. No podría hacer esto ahora porque terminaría
en alguna lista del FBI".
¿Y después de esto está listo para ir al
espacio?
"Creo que algún realizador debería ir a la Estación
Espacial Internacional y hacer una película sobre ella para
divulgar lo que se hace ahí arriba y volver a familiarizar
a la gente con el espacio. Estoy más entusiasmado con el
tema de la exploración y el uso de la tecnología de
la imagen para hacer exploración que con el glamour
del cine de Hollywood".
El hombre, que habla a la velocidad de la luz, cree en la existencia
de formas de vida extraterrestres "He visto formas de vida
extrañas en el fondo del mar -grafica-. No necesariamente
vienen de otro planeta. Te anticipo que iremos a Marte y encontraremos
ya sea vida o vestigios de vida. Pude llegar hasta los orificios
hipertérmicos de la Dorsal Medio-Atlántica a 3.000
metros de profundidad y vi asombrosas comunidades de seres vivos.
No necesitan nada de nuestro mundo superficial para sobrevivir".
Igual que él.
Bajo
las aguas más profundas
"Desarrollamos un sistema ROV bastante revolucionario y que
construyó para nosotros mi hermano Mike -cuenta Cameron-.
Lo habíamos probado en el Titanic y había funcionado
muy bien. Así que adaptamos la tecnología y el sistema
de iluminación que tenía el ROV y lo utilizamos para
explorar el interior del Bismarck. El ROV había sido diseñado
para llegar a los 20.000 pies (unos 6.500 metros), de modo que no
había problema en llevarlo a 15.700 pies. En el programa
de Discovery, obviamente no se va a ver en 3D".
Usted ha hecho Abismo y Titanic. ¿Qué
le resulta tan fascinante de las películas acuáticas?
" El mundo submarino es mi otro amor, además del cine.
Si puedo juntar ambos, no podría ser más feliz. Si
tuviera que elegir, probablemente elegiría el buceo. Pasé
miles de horas bajo el agua, y 600 horas en sumergibles. Como admirador
de la ciencia-ficción creo que está bien fantasear
con los viajes por el espacio, pero es hora de dejar de fantasear
y ponerse a trabajar, salir al espacio y averiguar cuál es
la realidad".
No será igual tener un presupuesto de cuatro millones para
Bismarck que 120 para Titanic...
"¡Exacto! Cuatro millones para el especial de dos horas,
que es una suma que está próxima a lo máximo
que Discovery invierte en este tipo de proyectos. Para ellos,
es una película importante. Esta cifra naturalmente incluye
todos los costos de la expedición, de la tecnología,
los costos de producción y los efectos visuales. Desde mi
perspectiva, es una película de bajo presupuesto, ¡es
la más barata que hice! Estas películas tienen que
hacerse de manera económica y eficiente. Porque uno no sabe
cuando baja al fondo si cuando sube llevará grabado algo
que valga la pena...".
Ver también en Encuentros:
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- Daniel Barenboim. Sin
fronteras
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