|
Preparándonos para Año Nuevo
Walter Mercado
Según se acerca el final del año y empiezan
a sentirse las brisas de Navidad, nos entra a todos el deseo de
renovación, de embellecer nuestro ambiente y prepararnos con las
magias tradicionales para despedir el año.
Como somos un tanto
vagos y dejamos las cosas para última hora, pues para evitar
el "corre-corre" te ofrezco limpiezas, rituales y recetas
que puedes realizar durante este diciembre que será inolvidable.
Sin contar las tradicionales magias de fin de año para cada
signo, te regalo recomendaciones para armonizar tu hogar y oficina
y "cargarlos" de energía positiva. Como se inicia
un nuevo ciclo en tu vida lo primordial es botar o regalar lo que
ya te sobra o ya no usas. Antes del día 15 haz la gran limpieza.
Deshazte de todo lo que te traiga tristes recuerdos. Quema cartas
y fotos de capítulos trágicos de tu existencia.
Coloca una canasta con frutas o una calabaza en la entrada de tu
hogar. Que no falte una luz (vela) durante todo el último
mes del año. Recomiendo tener la Biblia abierta en el Salmo
23 o cualquier libro sagrado. Los colores son de vital importancia.
Si puedes pintar tu casa con colores brillantes (amarillo, anaranjado,
rojo coral, azul marroquí) aumentarías el Chi o energía
universal que debe reinar en tu ambiente.
Da gracias a Dios diariamente por todo lo bueno que has recibido
(bendiciones) y por las lecciones que te han madurado y te han hecho
evolucionar como ser encarnado que eres.
El color de las velas tendrá que ver con tus deseos e intuiciones:
l Blancas: paz, fe, pureza, vencer
la adversidad
l Rosas: amor, amistad
l Rojas: pasión, sexualidad
ll Naranja: atracción, suerte
l Azul: protección, salud
l Amarillo: alegría, recuperación
l Violeta: espiritualidad y protección
divina.
Más importante que la limpieza del ambiente, es la purificación
del alma. Haz reflexiones y meditaciones para encontrar las respuestas
a tus más inquietantes preguntas. Practica el perdón
de corazón y no de palabras. No te diluyas en mil actividades
superficiales. Saca tiempo para estar contigo y conocerte mejor.
Haz una lista de lo que deseas lograr en 2003 y coloca en primer
lugar paz, luego salud y, claro, amor.
Te regalo una meditación que me ha sido efectiva:
Visualiza una luz (vela o velatorio) en el lugar donde reside tu
corazón. Esta luz es el amor en acción, es la conciencia
crística en todo su esplendor. Luego lleva dicha luz por
tu mente para que tengas pensamientos positivos y nuevas ideas para
crearte una nueva vida, luego por tus ojos para admirar toda la
Creación Divina, luego tu boca para que emitas palabras de
aliento, inspiración y sabiduría, luego tus oídos
para que aprendas a escuchar con el corazón y sin juzgar
ni condenar, luego por tus manos para ayudar y sanar a tus hermanos
en la tierra y, por último, tus pies, para que te lleven
por senderos de paz y de amor. Regresa tu luz al corazón
y envía bendiciones tanto al amigo como al que se crea tu
enemigo.
Practícala al levantarte y al acostarte; sé que te
hará mucho bien.
Si quieres saber cómo vendrá
el próximo año, te recomiendo leer el especial 2003
que he preparado para la revista Estampas el próximo
domingo 22.
|