 |
| |
| Los
olvidados |
|
¿Quién se identifica con las
letras de este rapero? Eric Parker, en el diario El País
de España, se refiere a su público de la siguiente
manera: "Es la juventud estadounidense que la sociedad
da por vencida... los chicos blancos con la cara llena de
granos, con el ceño fruncido al fondo de la clase.
Robando en los supermercados y bebiendo latas de cerveza.
Vestidos con vaqueros sucios, tomando pastillas de éxtasis
y comiendo solos en el instituto". En otras palabras,
son los hijos olvidados del estadounidense medio.
Consideraciones sociológicas aparte, no hay duda de
que es talentoso. Su música gusta incluso a artistas
"más suaves" que se han declarado sus admiradores,
como es el caso de Elton John y Paul McCartney. "Sus
letras no son más que espectáculo. Si no lo
ves así, empiezas a preguntarte ¿qué
demonios está pasando en el mundo?", ha dicho
este último. Ojalá esté en lo cierto
|
El show de
EMINEM
Raúl Chacón Soto
Su último disco, The Eminem Show,
llegó al tope de Billboard. Su primera película, 8 Mile,
se ganó al público y a la crítica, que no han dudado en aclamar
el nacimiento de una auténtica estrella de cine. Es el nuevo icono
de la cultura estadounidense. ¿Sabe usted quién es?
Sube
el telón. Kansas City. 17 de octubre de 1972. "Fue
un nieto precioso desde el principio" dijo la abuela Betty
al recordar al bebé que bautizaron como Marshall Mathers
III. Del pequeño destacaban sus grandes ojos azules y un
carácter muy distante al que después le haría
famoso: "siempre estaba contento... la mayoría de los
niños grita, pero él no. Miraba al mundo a su alrededor
y parecía muy contento de estar aquí". Declaraciones
sobre esta etapa de su vida, no hay muchas por parte de Debbie Briggs,
la madre. Para el día del nacimiento era una adolescente
de 15 años a quien su pareja abandonaría unos meses
más tarde sin preocuparse nunca por el vástago. Varios
años después, Debbie es una madre soltera que vive
sobre la 8 Mile, una especie de franja divisoria entre el
sector blanco y el ghetto negro de Detroit. Una frase de
ella que sí recuerda el cantante: "Desearía que
hubieras muerto tú y no Ronnie", dicha en ocasión
de la muerte de su tío. Luego ella (y él) de casa
en casa, de escuela en escuela... Baja el
telón
Sube el telón.
Lincoln High School en Warren, un barrio de Detroit. Un muchacho
blanco que intenta hacer rap, vestido al estilo hip-hop y
con un corte de cabello estilo mullet. Pocos creían
en él como rapero. En especial, los negros, que no le perdonaban
el color de su piel. Intentó terminar los estudios, pero
no pudo: "No me considero estúpido. No se lo aconsejo
a nadie pero sencillamente esto no era para mí". De
esos años recuerda un momento en especial: "una vez
un profesor me dijo que iba a ser una m... Todo el mundo se rió.
El tipo me importaba un ca..., pero me dolió". No todo
fue tan malo. Allí conoció a Kimberly, la joven con
quien se casaría más tarde y tendría una hija.
Ella tampoco la tuvo fácil (la infancia, la vida): junto
a su hermana gemela había abandonado varias veces el orfanato
donde pasaba los días. Eran los rebeldes. No terminarían
los estudios, no tenían dinero, no había llegado la
fama, pero se tenían el uno al otro. Baja
el telón
Sube el telón.
El Rap Olimpics en Los Angeles. 1997. Ya no le dicen Marshall. Después
de llamarse M&M (por sus iniciales) pasó a ser Eminem
(Em le dicen sus amigos). Con la pequeña Hailie ya de dos
años, y una situación crítica, lo da todo en
la batalla final por llevarse los 1.500 dólares reservados
al rapero ganador. Se trata de fieros enfrentamientos entre improvisadores.
Una hora estuvo soltando esas frases inflamadas por la ira que muchos
entienden como su manera de soportar una vida llena de dolor. Para
alguien que "rapeaba" desde los cuatro años no
parecía difícil, pero al frente tenía a negros
en lo suyo. Quedó de segundo. Aunque igual ganaría.
Entre el público se encontraban importantes productores que
se fijaron en él. Más tarde, un rapero influyente,
Dr. Dree, lo estaría buscando para trabajar juntos. Encajaron
perfectamente. En sus primeras seis horas de trabajo grabaron cuatro
canciones. El segundo álbum hecho en conjunto: Marshall
Mathers LP, se llevaría tres premios Grammy. Baja
el telón
Sube el telón.
Los Grammy 2001. El chico malo calla a sus críticos
al cantar Stan junto a Elton John (quien es homosexual). Eminem
había causado controversia por las letras en las que su alter
ego Slim Shady (el nombre bajo el cual expresaba todo lo que sentía)
arremetía contra los negros, los gays y las mujeres. "¿Que
si odio a los gays? Claro que sí". A su madre no le
fue mejor, al punto de que aparece en sus temas como adicta a las
drogas, alcohólica e irresponsable. "Yo digo cosas que
enfurecerán a la gente, pero no las hago. Slim Shady es mi
pensamiento demoníaco tal como me viene a la mente. La gente
debería saber cuándo estoy bromeando y cuándo
no. Por eso muchas de mis canciones son divertidas. Tengo un pervertido
sentido del humor". No mucha gracia le ha hecho a los aludidos:
Kimberly, de quien se divorciaría, intentó suicidarse
después de que la matara en una de sus canciones y Debbie
le demandó por 11 millones. Baja el
telón
Sube el telón.
También en 2001. Aparece en traje y corbata (tal y como se
muestra en su site oficial), con gesto circunspecto, al responder
"sí, señoría" y al escuchar la sentencia
que le dio dos años de libertad condicional en lugar del
lustro que podía estar pasando tras las rejas. Dos incidentes
con pistola, el 4 de junio de 2000, fueron suficientes para llevarlo
a la corte. Lo salvó que en ninguno de los casos apretó
el gatillo y que, al fin y al cabo, en lo sucedido en el Hot Rock
Sports Bar, de Detroit, sólo había golpeado a un cliente
con la culata del arma; un cliente que, de paso, estaba besando
a su esposa. Diferente se le ve desde entonces. En la revista People
dicen que, ahora, su vida es apta para menores de 18 años.
Baja el telón
Sube
el telón. Es Jimmy Smith en la película 8
Mile de Curtis Hanson (el de Los Angeles al desnudo),
una especie de recreación de su propia vida. El público
se agolpa en las salas para ver a su ídolo (54 millones de
dólares el primer weekend). El trabajo realizado por
el rapero es de tal calidad que muchos hablan del Oscar. Otros críticos
aseguran que la obra marcará época, tal como lo hiciera
Fiebre del sábado por la noche. Está feliz
por su debut y por la acogida de The Eminem Show, el álbum
más vendido del año, en el que todo lo que ha vivido
se convierte en espectáculo. "La gente puede conocer
toda mi m... personal". Multimillonario y famoso (ha vendido
más de 20 millones de copias), un verdadero icono para los
estadounidenses, ya no vive en 8 Mile. Ahora pasa el tiempo
con su hija (comparte la custodia con su ex esposa sin que ello
indique reconciliación), a quien lleva tatuada en el brazo.
"Estoy tratando de ser un buen ejemplo para ella". Hasta
ha comenzado una de sus canciones con un significativo "I'm
sorry, mama" (Perdóname, mamá) que puede malinterpretarse
a juzgar por lo que dice a continuación, y es que quizás
ahora ya no se comporte como un chico malo, pero sigue siendo el
mismo en sus letras. "Tengo que seguir trabajando para poder
reírme de los que decían que no iba a llegar a nada".
A su padre (quien apareció hace poco declarándose
inocente) sólo le ha dedicado un contundente "que se
jo...".
Baja el telón. ¿Cómo
se llama la obra?
rchacon@eluniversal.com
Ver también en Encuentros:
- Joyas para el mundo
- El hijo de la novia
- El señor
de los anillos
|