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Culto al rimel
El toque final del maquillaje está reservado para la máscara de pestañas. Objeto de deseo —junto con la barra de labios— sin el cual ninguna mujer sale sin antes aplicarse. Y es que hay que reconocerlo: es la herramienta indispensable para darle realce y brillo a la mirada. Descubre cuál es el
rimel ideal y los secretos para lograr las pestañas de la temporada Carolina Quintero
Como alas de mariposa las pestañas entran en una nueva dimensión. Extremadamente largas, más rizadas, curvadas, estiradas desde la base, totalmente desplegadas como si se tratase de un abanico. Sin duda que este 2006, las pestañas con mucho volumen triunfaron en todas las pasarelas de belleza. Y su aliado indiscutible, el rimel o máscara de pestaña, que igualmente se creció, tanto en su fórmula como en su presentación.
Nuevos cepillos, con diseños de avanzada, que se ofrecen como el ideal para tentar a maquillar las pestañas a lo Betty Boop, otrora heroína del cómic, que lucía absolutamente femme fatal; o como la simpática pata Daisy, todo un rostro angelical; o como las que lució Liza Minelli en su film Cabaret, tan intensamente largas que era imposible negarse a querer llevarlas igual.
Para esta temporada, y como antesala a lo que veremos para el look de fin de año, y entrando a 2007, las pestañas se maquillan con mucho volumen y de un negro profundo. Atrás quedó la prudencia en cuanto a darles “sólo un toque”. Lo de ahora es maximizar, intensificar en extremo, crear ese efecto de “misterio de la mirada” con unas pestañas larguísimas, curvadísimas y maquilladísimas. No obstante, para este acabado se requiere cuidarlas, protegerlas y mantenerlas; hay que aplicar productos de calidad, que las nutran, y sobre todo desmaquillarlas correctamente. De lo contrario, no serán capaces de sobrevivir a tanto volumen e intensidad.
Cómo son
Las pestañas son unos finos pelitos que bordean los párpados con la finalidad de proteger los ojos del polvo y de las partículas extrañas que se encuentran en el ambiente, los cuales podrían provocar infecciones o molestias. Tienen una estructura parecida a la del pelo. Están formadas por escamas de queratina, que son las que otorgan elasticidad y resistencia. Su funcionamiento también es parecido. Crecen y se caen y son reemplazadas por nuevas pestañas, pero a un ritmo más lento que el pelo. Duran de cuatro a cinco meses. En número, son aproximadamente doscientas en el párpado superior y ochenta en el inferior, midiendo de siete a ocho milímetros cada una.
Su color se debe a los pigmentos de melanina que, según la piel de la persona, varía desde el rubio claro al negro. Así, una rubia tendrá pestañas rubias; una morena las tendrá negras; y una de piel blanca con cabello negro las tendrá oscuras o castaño fuerte.
Hay tres clases de pestañas: las espesas y ligeramente arqueadas (favoritas de todas) que parecen que están siempre pintadas; las normales, que con un poquito de ayuda lucen hermosas y rizadas; y las débiles o escasas que requieren un cuidado extra para fortalecerlas.
Como cualquier otra área del rostro, los rayos del sol también las afecta, resecándolas y aumentado su porosidad, lo que las debilita.
Espesar sin sobrecargar
Hoy en día este cosmético ha superado en creces sus bondades. Desde las garantías oftalmológicas y de tolerancia para el ojo, pasando por beneficios extra de suavidad y flexibilidad, así como para aumentar su volumen, rizarlas y separarlas, magnificando su tamaño el doble, el triple o hasta seis veces. Es alta tecnología que promete milagros, particularmente para aquellas a quienes la madre naturaleza no dotó de unas pestañas como de muñeca de trapo. Para maquillarlas, la técnica a seguir es muy sencilla: es importante que estén limpias y secas para una buena adherencia del producto; conviene antes aplicar un contorno de ojos para hidratar la piel y refrescar la mirada. Igualmente, se recomienda peinarlas o darles forma con un rizador de pestañas, en caso de que sea necesario. Si se abusa de este aparatito, a la larga las debilita. Es preferible utilizarlo en ocasiones especiales y nunca sobre las pestañas maquilladas, ya que podría romperlas o arrancarlas.
Al maquillar las pestañas superiores, se debe mirar hacia abajo y con la ayuda de un espejo de mano, aplicar el rimel desde las raíces hasta las puntas, siguiendo su arco natural, y haciendo un leve y corto movimiento en zigzag para cubrirlas más. Luego se mira hacia arriba, y con el espejo a la altura de los ojos, los cuales deben estar bien abiertos, se repite la aplicación, especialmente en las pestañas del ángulo externo. Para separar y definirlas conviene ir rotando el cepillo a medida que se van maquillando. Para las pestañas inferiores se sujeta el rimel de forma vertical y se peinan de derecha a izquierda y viceversa. Si quedan un poco pegadas se debe usar un peine especial para separarlas.
Entre gustos y colores hay diversos matices: negro, marrón, azul, violeta, verde, transparente, a escoger según el color del iris. Sin embargo, la máscara negra es la preferida por excelencia. Este color le queda bien a cualquier color de ojos. La marrón aporta volumen sin endurecer la mirada. El rosa o violeta queda muy bien en ojos oscuros o verdes. Y la azul, resalta los de color almendra. La transparente es ideal para las pestañas largas y oscuras, que no requieren mucho color o para un acabado al natural.
En cuanto a las pestañas postizas, no hay duda de que además de ser una pieza supersofisticada, son la opción para disimular pestañas pobres, cortas o poco pobladas. Las nuevas son muy parecidas al pelo de las naturales, lo que hace que sean difícilmente diferenciales; además, vienen en diferentes formas y tamaños y en individuales. Estas son perfectas para colocar sólo donde sea necesario, como por ejemplo: al centro del ojo para abrir la mirada, o en la comisura externa para darle mayor expresividad.
De rigor
Es importante desmaquillar las pestañas antes de ir a dormir, tanto por higiene como por protección. Si no se retira la máscara, ésta se endurece y termina por quebrar y tumbar esos diminutos pelos, lo que representa una gran pérdida, ya que podrían, en algunos casos, no volver a nacer y quedaría en su lugar un visible hueco.
Para ello se debe emplear un desmaquillante para el contorno de ojos que ayude a remover la máscara sin necesidad de restregar el ojo, evitando arrancarlas y protegiendo al globo ocular de posibles irritaciones.
La forma ideal: con un círculo de algodón, impregnado de producto, se deben hacer movimientos descendentes, del párpado hacia la punta de las pestañas. A continuación, pasar otro algodón, debajo de los ojos, para eliminar todo resto de maquillaje. Si se ha utilizado una máscara waterproof (resistente al agua) se debe utilizar un desmaquillante específico, de lo contrario será imposible removerla totalmente. Para mayor eficacia se recomienda dejar el algodón empapado de desmaquillante durante unos segundos sobre el ojo y luego proceder a retirar.
A prueba de todo
Las nuevas máscaras están enriquecidas con ingredientes nutritivos y de tratamiento, como vitamina E y aminoácidos, que las fortalece y protege; activos hidratantes, agentes suavizantes y ceras, que las mantienen suaves, flexibles, proporcionan brillo, enriquecen el color, y permiten que el producto permanezca inalterable durante horas. Vienen también con una textura muy fluida, que se desliza fácilmente sobre las pestañas para una aplicación más precisa, evitando que se formen grumos. De igual forma, los exclusivos diseños del cepillo, más corto, más largo, con peine incluido, han sido creados especialmente para darle a las pestañas máximo volumen, alargamiento y curvatura, a la vez que las separa y define.
La novedad
Extensiones de pestañas. Sí, es lo que está de moda y causando furor en los salones de belleza más chic del mundo. Se trata de pestañas individuales, elaboradas en seda natural, con una textura muy similar a las verdaderas y con una leve curva en su punta erguida. Miden de seis a dieciséis milímetros para poder fijarlas y luego cortarlas para emparejarlas con las propias. Se adhieren con un pegamento negro y un sellador que refuerza la unión. Según los especialistas, estas extensiones de pestañas rejuvenecen el rostro, ya que lucen muy nítidas, naturales y, sobre todo, muy largas. Si por casualidad viaja a Nueva York en el Shu Uemura Atelier, en la Quinta Avenida, las colocan. Atrévase y luzca pestañas más largas, más espesas, como se llevan ahora.l
caroquint@hotmai.com
| MASCARAS DESEABLES |
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ESTEE LAUDER
Lash XL
Su fórmula con fibras de seda y ceras líquidas envuelve cada pestaña, convirtiéndose en miniextensiones, para máxima longitud |
HELENA
RUBINSTEIN
Surrealist Mascara
Una textura rica en
fibras naturales y
un polímero “long-styling”, alargan y
separan las pestañas |
M.A.C
Loud Lash
Fórmula en gel,
patentada por la firma, con dimeticona, ingrediente que alarga y define las pestañas, las fortalece y flexibiliza |
LANCÔME
L’Extrême
Un nuevo polímero adhesivo, asociado con fibras flexibles, alarga, define y extiende las pestañas al extremo |
CLINIQUE
High Impact Mascara
Con polímeros flexibles que alargan y definen las pestañas al instante, más pigmentos de color puro e intenso que las destaca |
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CLARINS
Wonder Volume Mascara
Aporta máximo volumen, contiene cera de hojas de palmera de Brasil que fija el producto y lo mantiene por horas |
DIOR
Diorshow
Fórmula exclusiva para un efecto voluminizador y glamoroso para pestañas ultraalargadas, difuminadas
y totalmente cubiertas |
L’OREAL
Loud Lash
Por un lado, la base fortificante y alargadora de pestañas. Por el otro, el color con pigmentos negros, dos veces
más intenso, para
un resultado ultra-profundo |
ESIKA
Transforming Waterproop
Máscara a prueba de agua con tecnología Elastic Curved System, que brinda máximo volumen, alarga y riza las
pestañas |
COVER GIRL
Lash Exact
Las cerdas del cepillo las peina y desliza el producto sin mayor esfuerzo y sin dejar grumos, para obtener pestañas más largas
y definidas |
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