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Con el sol no se juega
Las caricias de los rayos solares pueden
convertirse en efectos nocivos para la delicada e indefensa piel
del niño. Para que en el futuro no tenga que lamentarlo,
es imprescindible que en estos días de sol, la protección
vaya de la mano con la prevención. Carolina
Quintero
Para muchos padres, ver bronceados a sus hijos
pequeños representa salud y bienestar; hay quienes suponen
que ese “quemado” curte la piel. Sin embargo, estas
creencias esconden verdaderos riesgos. El daño solar es acumulativo
e irreversible y, como la piel tiene memoria, en algún momento
de la adultez, puede pasar factura. La luz solar es fuente de vida
y estimulador de la vitamina D, beneficiosa para la fijación
del calcio, por lo cual fortalece los huesos (importante en el crecimiento
de los niños), combate males que afectan al organismo y es
un estimulador psicológico. Pero tomado en exceso y sin la
debida protección, puede provocar efectos negativos que,
a corto plazo, produce quemaduras, ampollas, irritaciones y alergias;
y, a largo plazo, otros daños más severos como lesiones
oculares, envejecimiento prematuro y cáncer de piel. Investigaciones
médicas aseguran que alrededor del 50 al 80 por ciento de
la exposición solar tiene lugar durante los primeros 18 años
de vida, por lo que es importante que los padres conozcan sobre
los peligros del sol y actúen a tiempo con el uso regular
de protectores solares, tanto en la niñez, como en la adolescencia;
además, deben educarlos en este hábito para su mayor
seguridad.
Mucha delicadeza
La piel del bebé es más delicada, sensible y fina
que la de los adultos; en especial los niños rubios, pelirrojos,
de ojos claros. A esa edad no produce suficiente melanina para protegerse
de los rayos solares y es menos capaz de refrescarse por sí
misma, por lo que una quemadura solar accidental puede transformarse
en una emergencia médica. De allí que pediatras y
dermatólogos recomiendan no exponerlos al sol, desde su nacimiento
hasta los seis meses; a excepción de los cinco a 10 minutos
diarios de exposición indirecta para asegurar la síntesis
de vitamina D. Sin embargo, no hay porqué esconderlos del
sol. Es muy importante vestirlos con ropa adecuada, tapar su cabeza
con una gorra o sombrerito y mantenerlos a la sombra. A partir de
los seis meses hasta los 15 años se debe respetar el horario
de exposición al sol (evitarlo entre 11:00 AM y 3:00 PM)
y usar protectores solares hipoalergénicos que no tengan
colorantes, perfumes, ni preservantes (PABA), y que sean resistentes
al agua. Para las áreas sensibles como la nariz, los cachetes
y las orejas, resulta beneficioso un bloqueador con óxido
de titanio o de zinc (son más espesos, protegen más
y usualmente son resistentes al agua). En los ojos el cuidado debe
ser mayor, evitando aplicar el producto en los párpados.
En caso que haga contacto, un paño húmedo permite
retirarlo, sin maltratar el área. Si se presenta reacción
alérgica, sensibilidad o irritación, pruebe otra marca
o prefiera un bloqueador en barra. En caso que el niño se
resista a salir del agua, opte por una franela, de tela fresca,
pero que tape los hombros y nuevamente reaplique el bloqueador.
No se confíe.
Emergencias
Suele pasar que cuando los niños están corriendo olas,
haciendo un castillo de arena o el submarino en la piscina, el sol
está allá arriba y ellos están “jugando”,
pero las consecuencias de tan divertida jornada pueden ser fatales.
Por lo general, el retorno a casa trae consigo una quemadura. Para
enrojecimientos leves, un baño de agua fría alivia
la piel, así como unas compresas humedecidas en agua fría
y una crema hidratante. Para aliviar el dolor consulte con su médico
para que le sugiera un analgésico por vía oral. Si
hay ampollas, evite que se rompan. En quemaduras importantes, lave
bien la zona, tape con una gasa estéril y acuda a un centro
médico. Haga lo mismo en caso de que el niño presente
síntomas de insolación, fiebre, escalofríos,
náuseas, vómitos o sensación de mareo.
La mejor protección
Para proteger eficazmente a los niños es importante el uso
de bloqueador, más que de bronceador. El protector ideal
debería ser de amplio espectro (contra UVA y UVB), absorbiendo
la radiación nociva, estable a la luz y el calor, resistente
a la transpiración, inodoro, económico y que no produzca
manchas y con un FPS (Factor de Protección Solar) mayor de
25. Los productos que contienen óxido de zinc micronizado,
óxido de titanio o avobenzone (Parsol 1789) proporcionan
mejor protección contra la radiación solar. Aquellos
con ácido paraaminobenzoico, (PABA) que es un ingrediente
activo frecuentemente usado en los bloqueadores solares, no se sugieren
debido a que los niños presentan reacciones alérgicas.
Estas se manifiestan como enrojecimiento y prurito (comezón)
que pueden aparecer 24 horas después de su aplicación.
Para bebés mayores de seis meses, se puede emplear bloqueador
solar en la cara y las manos si no se cuenta con la sombra y ropa
adecuadas. Para niños más grandes, se debe realizar
una prueba de alergia aplicando un poco del bloqueador en la espalda
antes de esparcirlo por el resto del cuerpo. Aquellos niños
con una piel ligeramente pigmentada pueden usar protectores solares
con factor de protección de 15 a 30. Las últimas novedades
sugieren el uso mayor de 15, sin tener en cuenta el tipo de piel.
l
caroquint@hotmail.com
ABC de la prevención...
l
Aplique bloqueador solar en todo su cuerpo (aunque esté
bajo la sombra)
l Use cremas con índices
de protección altos —pantalla total— y con
filtros físicos, para evitar todo riesgo de eritema solar
l Aplique el protector media
hora antes de la exposición. Sea generoso en la aplicación
del producto y repítalo cada dos horas
l El niño debe beber
mucha agua durante la exposición al sol para evitar la
deshidratación
l Tras la exposición
al sol, aplique sobre la piel del niño crema hidratante
para reponer el agua perdida por el efecto de las radiaciones
solares |
| Reserva solar infantil... |
BANANA BOAT Baby block
FPS 50
Bloqueador solar para bebés y pieles sensibles, contra
todo el espectro de los rayos UVA y UVB.
Libre de fragancia y resistente al agua.
Consulte en médicos antes de aplicar en niños
menores de seis meses |
JOHNSON
& JOHNSON Sundown FPS30
Protector solar físico con
emolientes que cuidan la piel del bebé, se mantiene en
la zona donde fue aplicado para mayor protección,
evitando que el agua o el sudor lo desplacen. Protege contra
rayos UVA y UVB |
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AMWAY
Peter Island Kids bloqueador
solar con SPF 30
Fórmula extrasuave que no irrita
la delicada piel de los niños. No contiene colores artificiales
ni obstruye los poros, resistente al agua y sin preservativos |
COPPERTONE
Water Babies UVA/UVB
Spray SPF 45 Protector solar en spray,
protege la delicada y sensitiva piel del niño de los
daños producidos por los rayos UVA y UVB. Brinda 45 veces
mas protección natural contra quemaduras del sol. Resistente
al agua y sin preservativos |
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EUCERIN
Loción para niños FPS35
Emulsión de agua en aceite
medicinal, extrarresistente al agua, con sistema filtrante UVA/
UVB y vitamina E. No posee perfumes ni colorantes. Mantiene
las defensas naturales de la piel y la protege frente a quemaduras
solares y radicales libres perjudiciales para las células |
BAHIA
TAN Baby Lotion SPF 45
Loción extraprotectora solar,
resistente al agua, para pieles sensibles y para niños.
Con extracto de plantas y camomila que suavizan, protegen e
hidratan la piel. Provee alto grado de protección contra
los daños que causan los rayos UVA y UVB |
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