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LA CARACAS DE ...

En el Metro de Caracas

NORELYS RODRÍGUEZ
"Tanto viajar me ha conectado con Caracas"

Vive un eterno reencuentro con la capital, y cuando está afuera anhela regresar así sea por un día, con tal de mirar El Ávila
Por Johan M. Ramírez Foto: Natalia Brand

Sin demagogias: ¡qué bella! Y así, bellísima, llegó a la cita, aunque hora y media tarde por culpa del tráfico. En medio del atasco envió un mensaje de texto: "Tengo una hora frente a Santa Fe… mi Caracas ideal es cuando todos están de vacaciones". Pero no es cierto, pues a lo largo de la entrevista afloró un afecto innegable que la une a esta urbe más allá de los infortunios; y es que ella mira a la ciudad bajo una certera filosofía: "'Caracas no es color de rosa', dicen. Pero yo creo que Caracas, y la vida,
son del color que las quieras pintar".

Partiendo de allí, Norelys Rodríguez ha pintado a la capital de amabilidad, aventura
y múltiples oportunidades, y no sólo ahorita, modelo famosa y cotizada imagen publicitaria, sino desde hace años, cuando estudiaba en la universidad y debía tomar cuatro autobuses para llegar desde su casa en La Guaira hasta la Alta Florida, donde cursó diseño gráfico.

"Necesito a Caracas. Es que afuera siento que el aire es prestado, mientras aquí respiro mi propio ambiente".

"Si tenía clase a las 7:00, tenía que salir a las 5:00. ¡Y me pasaban unas cosas! ¡Dígame cuando usaba el Metro!", dice, y uno trata de imaginar a Norelys en un vagón,
en una hora pico, y parece imposible. Pero sí pasó, y bastante. "Una vez llevaba una maqueta, y en medio de
los empujones me la rompieron. Casi lloro. Pero de ahí en adelante, cuando cargaba proyectos así, me iba al final del andén. Al llegar el tren le hacía señas al conductor y le pedía el favor de llevarme mis cosas. Siempre accedían con mucha gentileza", recuerda risueña y no es difícil entender tanta generosidad.
Y luego cuenta -más insólito aún- que cada día, tras sus estudios regulares, llegaba a Capitolio a eso de las 9:00 de la noche para tomar el carrito que la llevaba de regreso a casa. Pero su vida dio un vuelco en 2001, cuando participó en el Miss Venezuela y fue segunda finalista.

"Entonces, irme de La Guaira no era fácil para mí. Por fortuna, ese vínculo que tenía con el mar fue sustituido por El Ávila -dice. Cuando vivía en el Litoral, ver el mar era encontrarme conmigo misma, evaluar mis emociones, mis sueños. Ahora, cuando estoy agobiada, mi mejor Caracas es subir la montaña, mi lugar para meditar", añade.
Y aún en su infancia estuvo presente el cerro caraqueño, pues desde su casa veía playas por un lado, y El Ávila por el otro. De hecho, el agua que siempre tomó venía de un manantial de la montaña.

Pero los años pasaron y Norelys, ahora casada y con cientos de compromisos cada semana, se la pasa corriendo por Caracas. Los viajes constantes hacen de su relación con la ciudad un eterno reencuentro. Cuando anda por aquí, asume el tráfico escuchando audio libros. Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva es uno de sus favoritos. De resto, siempre planeando su próxima salida para grabar Wild On Latino, programa que conduce en E! Entertainment Television y en el que le muestra las maravillas del mundo a todo el continente.

Así, tras visitar unos 50 países, siempre llega a una conclusión invariable: "Necesito a Caracas. Es que afuera siento que el aire es prestado, mientras aquí respiro mi propio ambiente", afirma. A veces le ofrecen hacer dos viajes seguidos: ir a Tailandia y seguir hacia México. Pero ella se niega, pues anhela a la capital aunque sea por un día. "Tanto viajar me ha conectado con mis raíces, y ahora lo que más quiero es estar aquí, ver a mi familia, mirar la montaña y recargarme de Caracas", dice, y se imagina, con gusto, viviendo siempre en esta ciudad, y un día, madre feliz, subiendo con sus hijos a contemplar la urbe desde El Ávila.

.johan_ramirez3@hotmail.com

Asistente de fotografía: Anita Carli

 
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