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Misterios
del alfabeto
Melliza Fay Greene
Descubra, paso a paso, lo que necesita
un niño
para aprender a leer.
Los problemas de lectura infantil pueden tener
causas distintas. La falta de experiencia previa a la alfabetización
que se observa principalmente en los niños que viven en pobreza
puede ser una de ellas. Los pequeños no empiezan de cero
en el jardín de infancia o en el primer grado, no es allí
donde descubren las letras por primera vez y las agrupan para formar
palabras. Las investigaciones realizadas por varios expertos muestran
que, en promedio, los niños estadounidenses experimentan
cientos de horas de actividades de prelectura antes de entrar al
colegio. Un niño que no vive estas experiencias, o que las
vive en menor número, está en una fuerte desventaja.
Lo más resaltante es que la alegría con el lenguaje
que nosotros los padres nos permitimos con nuestros hijos, y el
placer que tenemos al compartir libros ilustrados con ellos a una
temprana edad, tiene un valor mayor que el cálido lazo y
la alfabetización cultural: aumentan el conocimiento y las
habilidades que el niño necesitará para dominar el
arte de leer. "La probabilidad de que un niño tenga
éxito en el primer grado", dice el doctor Joe Adams
PhD en medicina y fonética, "depende en gran medida
de lo mucho que haya aprendido sobre la lectura antes de llegar
allí. Resulta que las letras son la única parte del
sistema alfabético que requiere una memorización de
rutina. Una vez que el niño domina las letras, el próximo
paso es más 'conciencia fonémica' conceptual que la
concientización de cada palabra hablada; darse cuenta de
eso representa la base de la lectura y escritura".
"Sin embargo, las letras son traviesas", señala.
"Se parecen más entre sí que cualquier otra cosa
que haya tenido que aprender. Importa la manera en que están
orientadas, a diferencia de cualquier otra cosa que haya aprendido"
(se refiere a que un niño puede identificar la silueta de
un caballo o de un tambor sin importar que la imagen esté
hacia el este o hacia el oeste, a diferencia de la "d"
o de la "b"). Muchas de las letras tienen sonidos parecidos
y una letra en minúscula a menudo no se parece a su mayúscula.
El alfabeto -que requirió miles de años para formarse-
no es simplemente una materia para un curso rápido".
Esta es la razón por la cual todos los padres deben comenzar
a familiarizar gradualmente a los niños con las letras, incluso
a los que apenas gatean.
¿Cómo se le construye el concepto de la letra a un
niño? :"Los niños adquieren conceptos y pensamientos
de forma táctil, a través del movimiento y las sensaciones
así como a través de la enseñanza visual".
Adams sugiere que se haga uso de experiencias múltiples.
"Use el cuerpo, pídale a su niño que se acueste
en el piso y haga la forma de la "C". Dibuje la forma
de la "R" en el aire con los dedos. Use arcilla, pintura,
o arena. Trabaje con sonidos, patrones de sonidos y ritmos. Un niño
necesita forjar el lenguaje antes de construir su lectura. Y en
la formación del lenguaje, refiérase frecuentemente
a las letras; 'eso es rojo' y rojo comienza con 'R', suena 'rrrrr'.
"Luego, cuando lea, hágalo de forma interactiva. Dirija
la atención del niño a las letras de modo que pueda
hacer el descubrimiento de que las palabras están compuestas
por letras", añade el especialista. No olvide que los
cuentos son geniales: disfrutar juntos los libros le da a su hijo
la motivación y el interés en la lectura.l
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Consultorio de
salud
Están son algunas maneras divertidas
de impulsar las habilidades lectoras de los niños,
según su edad:
Antes de leer
l Rimas
en el columpio. Para ayudarlo a reconocer los sonidos
que forman palabras, piense en versos tontos mientras él
se mece. Impúlselo y diga "vamos arriba".
Para el siguiente impulso, debe crear una frase que rime:
'nos vemos la barriga". Cuando las palabras sean difíciles
de rimar, cámbielas por otras más fáciles.
l Sopa
de letras. En envases plásticos escriba una
letra que su hijo sepa como suena. Luego pídale que
lo llene de cosas que comiencen con esa letra. Para el recipiente
D, puede colocar dinero; en el de la letra T puede poner un
tomate.
Iniciación
en la lectura
l Acertijo
de letras: escriba cada una de las letras en tarjetas.
A cada uno de los que estén jugando les tocará
su turno para tomar una tarjeta y deberá encontrar
una palabra que empiece con la letra que tenga escrita y la
actuará. Cuando su hijo haya dominado el juego, trate
de que encuentre una palabra que termine con esa letra.
l Hacer
mapas: los mapas combinan la escritura y los dibujos
de una manera que es atractiva para los niños que están
aprendiendo a leer. Pídale a su hijo que dibuje el
mapa de su patio o su habitación y que coloque los
nombres de las distintas cosas que en él se encuentran.
Una vez que lo haya terminado, él puede esconder un
juguete y señalar su ubicación en el mapa para
que usted juegue a la búsqueda del tesoro escondido.
Primeras etapas
l Lanzar
palabras al viento: escriba aproximadamente una docena
de palabras en tarjetas (una en cada tarjeta). Láncelas
al viento. Vea qué tan rápido puede su hijo
reunir tarjetas, leerlas y formar oraciones.
l Caza
de palabras: escriba una lista de palabras que su hijo
pueda cazar mientras usted maneja (carro, gasolina, etc.).
Al observarlas en el camino las irá tachando. Vea si
él puede tacharlas todas para cuando lleguen a su destino.
Cree diferentes listas de palabras que pueda buscar en el
garaje, en el comedor, o en una revista.
Leer juntos
Cómo asegurarse de que el tiempo que pasa leyendo con
su hijo es fructífero
l Observe
lo que usted dice: articule, pero hable de forma natural.
No baje demasiado el tono de voz en algunas palabras o su
hijo se perderá el hilo de la historia. Está
escuchando el cuento, pero también está absorbiendo
la manera como pronuncia las palabras y usa la gramática.
l
No interrumpa: hacerle preguntas a su hijo en medio
del relato puede romper su concentración. En lugar
de ello, deje que él lo lea hasta el final (o léalo
usted), luego pídale que lo narre con sus propias palabras.
l Fluya
con la situación: recorra con el dedo la línea
que está leyendo (pídale a su lector principiante
que haga lo mismo). Esto le muestra una conexión entre
las palabras que está diciendo y las que están
en esa página.
l Deje
que él escoja: cuando esté en la biblioteca
o en la librería, haga que él tome la iniciativa.
No lo presione para que lea sólo literatura de calidad;
simplemente manténgalo equipado con lo que le gusta.
l Siga
leyéndole: aun después de que ya lea
solo, continúe sus sesiones juntos. Cuando sea usted
quien le lee, escoja libros que sean muy difíciles
para que él los maneje solo, pues la capacidad de su
hijo para oír es superior a sus habilidades de lectura.
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