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Abre
los ojos
Carolina Quintero
El contorno
de los ojos requiere cuidados específicos que no deben demorarse.
Siga la pista y esté atenta.
Dicen que son el espejo del alma y, en efecto,
los ojos revelan mucho sobre nuestro estilo de vida, la forma en
que vivimos y cómo pasa el tiempo. Su contorno es la parte
del rostro que acusa en mayor medida los primeros signos de envejecimiento,
en forma de líneas delgadas, pérdida de firmeza y
aspecto cansado. ¿Por qué son tan vulnerables? La
piel que rodea los ojos es mucho más fina que otras partes
del cuerpo; concretamente, su grosor puede compararse al de cuatro
hojas de papel. Tiene menos colágeno y elastina y tiende
a secarse, también debido a agresiones como los rayos UV
o la contaminación.
Las mujeres lo saben: un estudio de la firma cosmética Shiseido
realizado entre féminas de 30 a 50 años demuestra
que el contorno de los ojos es una de sus principales preocupaciones.
El 88 por ciento declara su inquietud por las finas líneas,
arrugas y ojeras en la zona. Los laboratorios también, y
lanzan productos cada vez más específicos y con una
mayor concentración o combinación de activos para
actuar de la manera más general y amplia posible. Así,
marcas como la japonesa antes mencionada lanzan distintos productos
para tratar las distintas problemáticas de cada edad. La
fórmula más adecuada para empezar el cuidado tiene
como tope los 25 años, a esta edad es bueno iniciarse con
algún tratamiento hidratante, protector o encargado de aumentar
la energía. A partir de los 35, será necesario utilizar
una fórmula con mayor poder reafirmante.
Cómo aplicarlo
Utilizar con delicadeza una crema específica para el contorno
de los ojos es un ritual agradecido y placentero, sobre todo, si
se piensa en sus visibles resultados.
l Aplicar como toque final en la
rutina diaria del cuidado de la piel. Lo mejor es dos veces al día,
pero si las prisas matutinas lo impiden, hay que acostumbrarse a
realizarlo al menos cada noche.
l Esparcir una cantidad pequeña
de crema alrededor de los ojos, sobre la piel limpia. Extender con
ligeros toquecitos, con el dedo índice y corazón,
desde la zona interna hacia la externa del párpado inferior,
y en el extremo hacia las sienes.
l Evitar el contacto directo con
los ojos. Si esto ocurre, enjuagar bien con agua. Elegir productos
sin alcohol, sometidos a pruebas de alergia realizadas por dermatólogos
y oftalmólogos.
l No esperar al último momento
antes de ir a dormir para aplicarlo, ya que puede entrar producto
en los ojos durante el sueño.
l Después de usar, limpiar
la abertura del tubo o los bordes del tarro y cerrar bien. l
caroquint@hotmail.com
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