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| Reapareció |
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Pierre Casiraghi, el tercer hijo que
Carolina de Mónaco tuvo con Stefano Casiraghi, se
dejó ver en los funerales de su abuelo, el príncipe
Rainiero, flanqueando a sus hermanos mayores Andreas (20)
y Carlota (19).
El joven de 17 años ha estado
protegido de la atención de los medios de comunicación.
Se dice, que por un acuerdo al que llegó su madre
con la prensa apostada en Mónaco. Y la verdad es
que la atención de la prensa europea se ha focalizado
sobre Carlota y Andreas. Pierre sólo es fotografiado,
prácticamente, en el Grand Prix de Montecarlo. De
él se sabe que es el más extrovertido de los
Casiraghi, con mejor sentido del humor, pero también
bohemio y también poeta.
Sólo habrá que esperar
para ver si el chico no salta a las revistas del corazón
para protagonizar romances tan cinematográficos como
los que han caracterizado a la familia Grimaldi.

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El laberinto de Savater

Que los adolescentes se interesen por la
filosofía es uno de los objetivos que tiene el filósofo
español, Fernando Savater, entre ceja y ceja. Tamaña
tarea lo llevó a publicar Filosofía para Amador,
Política para Amador y Las preguntas de la vida, los
cuales fueron traducidos a varias lenguas y se convirtieron en
lectura obligatoria en algunas escuelas secundarias de varios
países de habla hispana, incluyendo Venezuela. Ahora, el
polémico pensador presenta su más reciente publicación,
El gran laberinto, la cual también persigue que
los más jóvenes se interesen por los grandes temas.
"La filosofía puede interesar a todos si uno se expresa
con claridad y sin afectación, y si se trata al lector
con cierta cordialidad intelectual", expresó el filósofo
al diario Clarín de Argentina.
Cuando publicó Etica para Amador,
Savater se enfrentó a quienes le cuestionaron el hecho
de escribir para personas que no han leído a Kant o a Nietzsche.
"Este punto de vista me parece muy alarmante -señaló
el autor-, porque la ética es algo que se supone todos
vamos a necesitar. Es algo muy útil garantizar que los
demás tengan ética, y si para tener la idea de una
vida recta, de una convivencia justa, solidaria y digna, hace
falta leer a tantos autores importantes, estudiar tantísimo,
entonces estamos perdidos, porque solamente algún erudito
nos brindará el adecuado apoyo ético, y el resto
del mundo viviremos como fieras feroces".
Con El gran laberinto, novela cuyo
estilo se inserta en la literatura fantástica, Savater
se enfrenta nuevamente con el reto de escribirle a los adolescentes.
Los acontecimientos de la novela transcurren es un estadio deportivo
para protestar, a decir del autor, por "la excesiva presencia
del fútbol en nuestras vidas", aspecto que se convierte
en el punto de partida para disertar sobre el totalitarismo, la
violencia y la pereza mental del adulto promedio.
El llamado Sartre español y quien,
además, ha sido comparado con Salman Rushdie, insiste,
a propósito de El gran laberinto en su defensa.
"Lo mío es la prosa de urgencia, de combate. Lo mío
es vulgarizar o acercar las ideas a los demás, no soy Hegel
ni Proust".