|
Atención
a los esteroides
La cifra de personas que acuden a estas
sustancias para obtener mayor definición y aumento de la
fuerza muscular se incrementa en todo el mundo, aun cuando los especialistas
alertan sobre sus efectos adversos. Venezuela no escapa a este fenómeno.
Paul Kelso, Duncan Mackay y Matthew
Taylor
Hace cuatro años, Rob Dawson,
médico del condado de Durham, en el Reino Unido, se topó
con unas cifras sorprendentes del programa de intercambio de jeringas
de la localidad: el mayor grupo de consumidores de drogas que visitaba
el centro -60%- no era de adictos a la heroína, sino a las
inyecciones intramusculares de esteroides. El descubrimiento llevó
a Dawson a abrir una clínica que hoy trata unos 600 usuarios
de esteroides anabólicos al año y lo ha convertido
en el principal experto médico en cuanto a la escala del
consumo de esteroides en el Reino Unido.
Dawson fue testigo de una explosión del uso de esteroides
y, lo que es más preocupante, de un cambio en el perfil de
los consumidores. Antes, los esteroides eran del dominio de la élite
de atletas y de la clientela de fisicoculturistas de gimnasios "de
línea dura". Ahora, el médico atiende un creciente
número de hombres jóvenes, incluso adolescentes, que
recurren a los esteroides por la única razón de satisfacer
la vanidad del viernes por la noche.
"La persona más joven que he tratado tiene 15 años.
Nos dimos cuenta de que éste no es un problema pequeño
y aislado. Es un problema internacional para la juventud de hoy
en día", dijo.
"Esta noche habrá gente en cualquier ciudad del mundo
que estará usando esteroides, no debido a que quieran correr
más rápido y dar saltos mayores sino simplemente porque
quieren verse bien".
Pese al auge en el uso de esteroides y los peligros potenciales
que esto conlleva, se sabe menos sobre la escala de este problema
que sobre cualquier otra droga. Aunque los esteroides están
prohibidos por la misma ley que regula el suministro de marihuana
y cocaína, sus usuarios no se consideran a sí mismos
consumidores de drogas debido a su vinculación con el cuidado
del cuerpo y la nutrición.
Las drogas no están asociadas con una expansión de
la criminalidad tampoco, por lo que se hace poco esfuerzo para reducir
las líneas de suministros procedentes de Asia, América
Central y Europa, donde se ubican los principales centros de producción.
Como resultado, dice Dawson, el uso de esteroides se está
afianzando. Los expertos dicen que se ha formado una mitología
alrededor de los esteroides anabólicos, un mito alimentado
por la importancia que las instituciones que rigen los deportes
le conceden a las pruebas para detectarlos. Como ejemplo, citan
el aumento de las ventas de esteroides y suplementos que usualmente
se observa luego que un atleta reconocido resulta positivo en el
examen de detección.
El fenómeno fue más evidente cuando las pruebas realizadas
a la élite de atletas para detectar nandrolona, sustancia
que fortalece la resistencia física, comenzaron a resultar
positivas.
"Literalmente vuela de los estantes (luego de una prueba positiva)",
dijo el empleado de un almacén de una destacada firma fabricante
de productos de nutrición. "El público pareciera
creer que si es suficientemente bueno para las estrellas entonces
es suficientemente bueno para ellos".
Dawson opina que estas pruebas impulsan las ventas. "Adidas
le paga a David Beckham millones de dólares para que use
sus botas, pero los fabricantes de medicamentos logran una promoción
gratuita de sus productos cada vez que hay una competencia importante.
Sería ingenuo pensar que cada prueba que resulta positiva
no es una especie de respaldo a estas drogas. Comprueban que ellas
funcionan".
"Sin embargo, a la mayoría de la gente no les sirve.
Los esteroides ponen en riesgo el corazón, pero se han convertido
en algo sexy". Sin duda alguna, no hay nada "sexy"
en una atrofia de los testículos, calvicie y crecimiento
del pecho, que son algunos de los efectos secundarios comúnmente
asociados con el uso de esteroides. Tampoco son sexy los desórdenes
sanguíneos ni los abscesos causados por agujas contaminadas
y las drogas fabricadas en sitios poco higiénicos; sin embargo,
el aumento del consumo de esteroides es innegable.
Juventud. El
aumento del uso de esteroides en algunos países es un reflejo
de la situación de Estados Unidos y Canadá, donde
el uso por parte de los atletas de liceo está en el punto
más alto jamás registrado, dado que los estudiantes
se esfuerzan por ser más grandes, más rápidos
y más fuertes. Se estima que más de 500 mil muchachos
estadounidenses han empleado las drogas, y el uso entre las jóvenes
adolescentes se duplicó en los años noventa.
Un estudio de la Universidad de Glamorgan reveló que 58%
de las personas entrevistadas en tres gimnasios admitieron que usan
esteroides, algunas de apenas 15 años de edad. Julian Baker,
una de las investigadoras, dijo: "No estábamos indagando
sobre el uso de esteroides. Simplemente tomamos una muestra representativa
de los gimnasios en el área y esto es lo que encontramos.
Uno de los aspectos más preocupantes es el creciente número
de adolescentes que se están involucrando en esto".
El equipo de Glamorgan también estudió los efectos
del uso de esteroides a largo plazo en 40 fisicoculturistas que
habían estado consumiéndolos por más de 20
años. Tres personas de la muestra, conformada por adultos
entre 40 y 45 años, murieron durante el período del
estudio, todos de forma repentina.
El doctor Fergal Grace, miembro del equipo, dijo: "Aunque ninguna
de las muertes se vinculó oficialmente a los esteroides,
creemos que éstos, probablemente, tuvieron una influencia
en los decesos". Muchos de los fallecimientos en la comunidad
del fisicoculturismo que fueron causados por esteroides no fueron
oficialmente reconocidos como una consecuencia de las drogas, añadió.
Robert, fisicoculturista que ha estado consumiendo esteroides por
una década, afirma que los usuarios son cada vez más
jóvenes. "Hay muchos muchachos que se están involucrando
con esteroides en los gimnasios ahora", dijo. "Llegan
y se entrenan por unas cuantas semanas, luego comienzan a usarlos
y no es bueno para ellos debido a que no han desarrollado la fuerza
básica con qué empezar".
Según Pat Lenahn, jefe del servicio de asistencia en materia
de drogas y deporte de la John Moores University, de Liverpool,
en los últimos 15 años se ha visto una expansión
de las drogas hacia una amplia gama de nuevos consumidores en ambos
extremos de la escala de edad. Lenahn, cuyo libro Anabolic Steroids
es el estudio más acreditado sobre el uso de esteroides en
el Reino Unido, afirma: "El consumo de esteroides abarca el
abanico de edades. En el programa de intercambio de jeringas de
Cheshire observamos que los clientes más jóvenes y
los mayores usaban esteroides. En los últimos cinco años,
desde que la menopausia masculina se ha dado a conocer, hemos visto
más hombres entre 40 y 60 años consumiendo drogas.
El tratamiento con testosterona es muy costoso, pero la gente puede
obtener un efecto similar mucho más barato comprando esteroides
anabólicos".
Es posible que los consumidores hayan cambiado, pero los gimnasios
siguen siendo el centro de consumo y suministro de esteroides. Si
visita alguno de los gimnasios de línea dura encontrará
una sala en la que resuena el estruendo de las pesas y los gemidos
del esfuerzo de los hombres que las levantan.
En tales gimnasios -donde entrenar los bíceps con pesas de
25 kilogramos es cuestión de rutina y donde no tiene mayor
importancia poder levantar el equivalente del peso corporal por
encima de la cabeza-, la cultura predominante es machista, intimidante
y altamente competitiva. El deseo de una definición y una
masa muscular cada día mayores, alimentado por la vanidad
y la competencia, puede cumplirse con los esteroides.
Kerry Kayes, ex campeón británico en fisicoculturismo
que ahora dirige un gimnasio en Manchester y un negocio de nutrición,
dijo que se ha exagerado sobre la escala del uso de esteroides,
pero admitió que era un problema para su deporte. Indicó
que a menudo algunos adolescentes ansiosos por formar músculos
rápidamente le piden esteroides. "Yo les digo, 'hijo,
tú tienes un par de testículos perfectos que trabajan
para ti. Tienes 19 años, tu cuerpo es el medio perfecto para
formar músculo así como está. ¿Por qué
necesitas algo más?'". l
|