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¿Ahorrar en NAVIDAD?
Gastar, comprar y gozar. Éstos son los verbos que muchos venezolanos conjugan cada vez que llega diciembre... y sus utilidades. Pero no vendría mal pensar en usar más racionalmente el dinerito extra de estos tiempos. Sobre todo porque el mundo no se acaba el 24 de diciembre y algunos especialistas avizoran "vacas flacas" en el horizonte económico
Por Efraín Castillo

En promedio, una familia venezolana sólo dedica cuatro por ciento de su presupuesto al ahorro. Y esto cuando lo dedica. La cifra la ofrece Luis Vicente León, director general de Datanálisis, cuyos estudios revelan que entre los paisanos no ha calado mucho la moraleja del cuento aquel, según la cual es mejor aprovisionarse para el invierno como la hormiga y no dilapidar los buenos tiempos como la cigarra. Y es que sólo dos de cada diez venezolanos guardan dinero para imprevistos o proyectos futuros, pues el ahorro obligatorio generado por las prestaciones sociales alcanza a poco más de 17% de la población y el ahorro voluntario a poco más de 21%. "Las diferencias por estrato socioeconómico son significativas, toda vez que en el estrato E -es decir, el más pobre- la penetración del ahorro es inferior al cinco por ciento de la población, ya que no tiene altos niveles de formalización laboral. En el estrato D el ahorro aumenta a niveles de 15 por ciento y luego salta a niveles de más de 30 por ciento en los estratos A, B y C".

Y ¿qué de comprar dólares?
Utilizar las utilidades para comprar dólares como incentivo de ahorro siempre es una posibilidad beneficiosa, sobre todo porque es una moneda más fuerte que el bolívar y puede proteger a la persona de la pérdida de poder adquisitivo producto de la inflación. En otras palabras, con los dólares que puede comprar hoy puede obtener más bolívares a futuro. Sin embargo, el control cambiario lo dificulta. Los especialistas ven dos opciones para adquirir la moneda estadounidense de manera legal, aunque advierten que son algo limitadas. "La república tiene unos bonos de la deuda pública, emitidos en dólares, pero que se compran en bolívares. La persona puede comprar esos bonos a través de una casa de bolsa o un banco y encargarle a esa casa de bolsa que los venda en dólares en el extranjero. El punto está en que esta alternativa sólo es posible para aquellas personas que tengan cuenta en el extranjero". La otra opción es viajar fuera del país y utilizar los cajeros automáticos para sacar los dólares correspondientes al cupo de Cadivi.

Pero más allá de la capacidad económica, para el director de Datanálisis, el enemigo más importante del ahorro en el país es la cultura. "Ahorrar es un concepto indispensable en la vida de una familia. Y ¿cuál es el evento más importante que fomenta el ahorro y la educación? El postergar gratificaciones. Si tú no enseñas a tus hijos a postergar gratificaciones; es decir, a sacrificarte en lo que gastas y consumes hoy para obtener beneficios a mediano plazo, el ahorro no se vuelve algo relevante en tu vida. Lamentablemente, en la sociedad venezolana la postergación de gratificaciones es vista, sobre todo por los estratos medios bajos y bajos, como algo injusto. La gente asume que, como su vida es dura, no tiene sentido dedicar algo de plata al ahorro, cuando puede gastarla en lo que necesita o en un gusto que quiere darse. La gente conceptualiza que tiene derecho a vivir la vida y lo que termina ocurriendo es una desgracia: la población vive una vida prestada. En una sociedad moderna se aprende desde pequeño que el ingreso disponible es igual al ingreso total menos las partidas de reserva para vejez e imprevistos. En Venezuela no es así, y se gasta todo lo que se tiene, no se piensa en el futuro, y si se piensa se parte de la premisa de que 'Dios proveerá'".

Como Navidad es el momento de buenos propósitos, aproveche y reflexione si quiere cambiar en algo esta realidad, sobre todo si es de los que no quieren dejarle todo a Dios. Ahora, que quede claro. La intención no es invitarle a no hacer nada con el dinero. Sobre todo porque, de acuerdo con los especialistas, eso es lo peor que podría ocurrir. Siga leyendo y verá por qué.

PAGUE LAS TARJETAS Y CONSUMA MENOS
La economía venezolana se mueve, en buena parte, gracias al gasto que hace el ciudadano común en
los tiempos navideños. Sectores como el del vestido, el de los arreglos del hogar y el de los alimentos incrementan sensiblemente sus colocaciones durante este período. Según Datanálisis, 70% de
las ventas de pinturas se produce durante el último trimestre del año y dos tercios de las ventas de ropa se hacen entre noviembre y diciembre. Esto sin contar lo importante que es la época para la venta
de electrodomésticos y equipos electrónicos como cocinas, neveras, lavadoras, televisores y computadores. Y es que las utilidades que reciben los venezolanos en estas fechas son la excusa perfecta para gastar. "Para la mayoría de la gente, esos recursos extraordinarios no son equivalentes a dos meses de salario, sino a 15 días o un mes. Y ¿qué hacen las personas con eso? -se pregunta y responde Luis Vicente León. La verdad es que lo gastan totalmente, bien en el arreglo de la casa (que es una tradición en el país), la compra de productos y servicios no esenciales (porque la población aprovecha ese dinero para consentirse con cosas que no necesita, pero que desea), además del pago de las hallacas e implementos de la cena navideña, los regalos de los niños, los paseos y la llamada 'pinta' decembrina".

Mucho de este gasto, sobre todo en la clase media, se hace a través del llamado dinero plástico. Según la Superintendencia de Bancos, durante el mes de diciembre los venezolanos gastan en bolívares con sus tarjetas de crédito 38% más que en noviembre y 60% por encima de lo que consumen en enero (cifras de 2007, disponibles en www.sudeban.gob.ve). La fiebre comercial de comprar y el tener dinero extra alimentan la ilusión de bonanza de la gente e inducen al uso de las tarjetas para hacer cualquier transacción, con la idea de que los bolívares disponibles hoy servirán para honrar mañana el compromiso adquirido con el banco.

Cortar o, al menos, reducir considerablemente este comportamiento es lo que recomiendan los especialistas, sobre todo si las personas quieren tener dinero más allá del fin de año. "Si una persona quiere invertir sabiamente sus utilidades, lo primero que debe hacer es jerarquizar sus deudas, de la más cara a la más barata y proceder a pagarlas -apunta Rosa María Rey, profesora de finanzas del IESA. Típicamente la deuda más cara suele ser la de la tarjeta de crédito. Puedes encontrarte a fin de año una tarjeta tan saturada que el pago que estás haciendo sea de intereses y no de capital, cosa que no tiene ningún sentido porque te está comiendo el sueldo y no te deja vivir, y lo peor, sigues teniendo la misma deuda. Lo mejor, entonces, es que si recibes utilidades y tienes una deuda con la tarjeta de crédito, aproveches el dinero para pagarla en su totalidad o reducirla al mínimo". Luis Vicente León explica por qué es mejor cancelar esas deudas a gastar o ahorrar el dinero. "No tiene sentido ahorrar cualquier dinero excedentario si tienes deudas en la tarjeta de crédito, porque estás pagando tasas de interés elevadas, que se parecen a la inflación o están por encima de la inflación y te descapitalizan; es decir, limitan tu capacidad de compra de bienes. Las tasas de las tarjetas están bastante por encima de los parámetros convencionales, por lo que la gente debería tratar de minimizar su uso. Actualmente, ése es un crédito caro".

ADQUIERA BIENES... PERO SI LOS NECESITA
Que si el año que viene la inflación será mayor y todo estará más caro. Que si el gobierno puede devaluar la moneda y los artículos importados subirán de precio. Que si el bolívar fuerte que tienes hoy no te alcanzará para comprar lo que quieres el año próximo. ¡Cuántas afirmaciones sueltan los economistas en tiempos de inestabilidad!.. Y no con poca razón. Por eso, adquirir bienes duraderos puede ser una buena opción para aprovechar el dinero extra recibido en diciembre. "Si quieres comprar algo que crees que vaya a aumentar considerablemente a corto o mediano plazo y es de mucha utilidad familiar, pues hazlo -recomienda Rey. Si necesitas una lavadora, una nevera o alguna cosa para la casa y la percepción que tienes es que subirá en el corto plazo, pues es la oportunidad de hacerlo, por cuanto el valor del dinero a futuro puede ser menor y la capacidad de compra, también". Sin embargo, Luis Vicente León advierte que esto debe hacerse con cautela. "Yo sólo recomendaría utilizar las utilidades en esto si de verdad la persona necesita los aparatos, porque a final de cuentas a futuro van a tener mayor precio, puede complicarse el tema cambiario y la importación de ese tipo de bienes puede hacerse difícil. Ahora, hay que dejar claro que no es verdad que las neveras, los carros o los televisores son inversiones. Son gastos, simplemente. Que mejoran tu vida, claro. Pero éstos no son momentos para comprar activos superfluos". Así que si quiere un televisor extra o si pensó en sustituir su lavadora en perfectas condiciones, pues piénselo dos veces antes de hacerlo.

AHORRE CON METAS EN LA MENTE
A simple vista, poner en un banco el dinero extra recibido en Navidad puede que no sea la mejor opción. Al menos si desea protegerse de la inflación y mantener su capacidad de compra a corto plazo. "¿Ahorrar en un banco las utilidades tiene sentido? No mucho, porque la inflación es mayor a lo que los bancos te ofrecen como tasa de interés y, por lo tanto, tu dinero termina valiendo menos", apunta la profesora del IESA, Rosa María Rey. "El punto está en que una persona que ahorra tiene la vista puesta en el mediano plazo y se pone una meta. ¿Cuál es la diferencia entre vivir alquilado y tener casa propia? La capacidad de ahorro para generar una inicial. Entonces, podría ser muy buena opción utilizar las utilidades para ahorrar, siempre y cuando eso implique fijarse metas a mediano plazo. La persona puede imaginar qué quiere hacer, dónde quiere estar y qué quiere tener en un determinado tiempo y de acuerdo al dinero que necesita, planificar un ahorro. A lo mejor las utilidades te dan para pagar la tarjeta hoy y comprar una lavadora hoy, pero también podrían ser el punto de arranque para las metas del año próximo". Rey pide hacer un ejercicio: "Siéntese con su familia y analice lo que quieren tener y hacer mañana, en cinco o en 20 años. Y con base en eso discutan una estrategia de financiamiento de esos proyectos. A lo mejor en esas utilidades está la semilla para hacer realidad esos sueños".

A lo mejor las utilidades te dan para PAGAR las tarjetas hoy y comprar una lavadora hoy, pero también podrían ser el punto de ARRANQUE
para las metas del año próximo

Luis Vicente León cree que tratar de ahorrar el dinero de las utilidades para invertirlo en bienes inmuebles puede ayudar a muchos. "Son las únicas cosas que pueden mantener su valor independientemente de las crisis. Como son inmuebles no desaparecen, están allí y se revalorizan. El valor de una acción puede esfumarse, el precio de un bono del Estado puede decaer, pero un apartamento u oficina está allí. Esa ruta de inversión es positiva y sobre todo sana para hacer crecer el dinero. Obviamente las utilidades no dan para eso, pero al menos podrían ser un primer paso". Utilizarlas para pedir un crédito inmobiliario no estaría mal. "Sobre todo porque estos créditos tienen tasas de interés reguladas por el Estado y eso es un tiro al piso. Si tú consigues un crédito con tasas reguladas, eso es muy bueno, porque el préstamo sale económico y está por debajo de la inflación. Además, es poco probable que el gobierno altere mucho esas tasas".

Partiendo de que las perspectivas económicas de 2009 son inciertas y de que la crisis económica mundial en algún momento tocará el bolsillo venezolano, León agrega que lo mejor siempre será tener algo de dinero en reserva para imprevistos. "Los estadounidenses tienen una frase muy común que utilizan para las etapas de crisis: cash is beautiful. Y en situaciones difíciles, la verdad es que lo mejor es tener cash o efectivo disponible. Y no se trata de tenerlo bajo el colchón, sino de hacer inversiones seguras en los bancos, porque aunque la gente pierda un poco con tasas de interés por debajo de la inflación, nunca será desperdicio tener el efectivo para los imprevistos".

Después de leer todo esto, vale hacerle una pregunta: ¿Cuánto piensa gastar usted en Navidad? El director de Datanálisis finaliza con una frase que ojalá le ayude a usted. "El concepto de ahorro implica que en la mitad de una crisis la gente debe jerarquizar abiertamente sus gastos y no hacer sino aquellos que sean indispensables, para protegerse en un futuro que luce desconocido".

efcastillo@eluniversal.com

Algunos trucos para "gastar"
y no morir en el intento
Si usted es de los que definitivamente van a utilizar el dinero de sus utilidades para gastarlo, pues a continuación le ofrecemos algunos consejos que podrían serle de utilidad para estirarlo. Las recomendaciones fueron compiladas en el website español www.20minutos.es, pero bien pueden adaptarse a la realidad venezolana.

Calcule lo que va a gastar. Antes de salir de compras, haga un presupuesto de lo que destinará a ropa, regalos y comida. Es difícil, pero trate de no salirse de allí.

Compre sólo lo que necesite. Así podrá evitar caer en el consumo desbordado y terminar con un masajeador de dedos pulgares en casa o cualquier otro artefacto de utilidad dudosa.

Recicle viejas pintas. Estrenar ropa es la costumbre decembrina, pero una opción puede ser combinar lo que ya tiene en el clóset con algún accesorio diferente, cuya adquisición siempre será más económica.

No compre apurado. Dejar todo para última hora obliga a comprar más caro o lo que no necesita. Además, comprar con tiempo permite comparar precios y calidad.

Espere las rebajas de enero. Las tiendas (sobre todo las de ropa) siempre bajan sus precios después del 15 de enero. Guarde algo de sus utilidades para comprar las cosas que no necesite con urgencia, si quiere empezar el año con guardarropas renovado.

Pero quizás lo más importante es que recuerde que la Navidad, más que un tiempo para gastar y comprar, es una época de reflexión y de unión familiar. Un buen rato con sus seres queridos, dando y recibiendo amor y alegría, siempre valdrá más que cualquier objeto. Así, no sólo su bolsillo estará bien cuidado, sino también su corazón y su conciencia. Incluso, podría estar sembrando en los suyos el espíritu del ahorro, todo un milagro en la época decembrina.

 

Ver también:
-Por y para ellos
 
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