| El
lenguaje de las telas
El tejido del mobiliario determina cuán
cómodos nos sentiremos en él. La especialista del
arte textil, Diana Kauffmann, devela aquí los códigos
de ese universo. Conozca 15 respuestas claves para lograr un buen
tapizado en sintonía con las últimas tendencias. José
Ramón Villalobos
1.
¿Qué es lo primero a considerar a la hora de tapizar?
“Dos puntos importantes: primero, sincerar el presupuesto,
determinar con precisión de cuánto se dispone. Y segundo,
especificar lo que se quiere o al menos visualizar alternativas
para orientar la búsqueda en las telas. Un ejemplo: definir
un posible cambio de colores y estilos (precisar cuáles),
o por el contrario mantener la misma propuesta que tiene. Antes
de visitar las tiendas infórmese sobre las nuevas tendencias
(ver recuadro). Recorra varios lugares y solicite muestras; no se
conforme con un solo presupuesto”.
2. ¿Qué tipo de telas se ofrecen
en el mercado actualmente?
“En el país se consiguen telas desde nacionales hasta
europeas, estadounidenses, hindúes. La seda, el algodón
y el chenille (una forma de trabajar la tela), siguen conquistado
la oferta en sus diferentes presentaciones (rayas, unicolores, estampados,
fusionadas). También las sintéticas, como el poliéster
y el nylon. Escasean -en comparación con hace unos cinco
o diez años- el terciopelo y las llamadas telas artesanales,
por razones económicas (son muy costosas). Ultimamente inundan
el mercado las acrílicas (sintéticas)”.
3. ¿Se pueden conseguir telas que
combinen tejidos o hilos?
“Sí, es la tendencia. Las mezclas aportan texturas
y resistencia. Por eso, hoy se habla de la versatilidad de las telas.
Una muestra es la combinación del algodón con el poliéster,
que además de ser más resistente (más que el
algodón solo), brinda una atractiva posibilidad de decoración.
Otra fusión destacable es la seda y el poliéster,
cuya textura es firme y exclusiva. Algo similar sucede con la viscosa
(sintética) al combinarla con la seda o el algodón.
La industria está apostando a la mezcla de las llamadas telas
“débiles” con las “fuertes”, para
ofrecer durabilidad y textura”.
4. ¿Cómo reconozco una tela
de buena o de mala calidad?
“Hay una manera sensorial de saberlo: si la tantea y no le
convoca, es una forma espontánea de saberse frente de una
tela de dudosa calidad. Un tejido con deficiencias en su confección
-además de expulsar el tacto- tiene un tramado abierto (no
es compacto), el reverso es transparente y muy desigual al anverso;
y los bordes son tan deshilachados y desordenados que anuncian razones
para desconfiar. Una tela económica no es necesariamente
de mala calidad; descarte esa premisa”.
5. ¿Cuáles son las telas más
resistentes?
“El cuero es el más resistente y su antagónica
es la seda. En el intermedio, ubicaríamos al algodón
y al chenille. Del mismo modo, las acrílicas son consideradas
infalibles a la rutina. Hay telas que pueden durar cinco o 20 años,
la longevidad dependerá del uso y del cuidado. Un dato importante:
las telas para tapicería tienen un promedio de 30.000 resistencias
(sentadas, apoyadas de brazos). Algunas -como la seda, en algunos
casos- pueden resistir sólo 15.000 tránsitos. Cuando
visite las tiendas detalle las etiquetas de las muestras, porque
revelan los repasos que soporta”.
6.
¿Por qué una tela es más costosa que otra?
“El tejido, el diseño y el peso son los factores que
demarcan el precio. El hilado cerrado es más costoso y el
abierto más económico. Es decir: crece el precio según
la cantidad de hilos utilizados. Hoy las opciones son tan diversas
en el mercado que una misma tela -como el algodón trabajado,
por ejemplo- circula en presentaciones de un kilo el metro (más
costosa) y medio kilo el metro (más económica). Otro
factor que interviene es la presencia de los matices: las unicolores
son económicas y las estampadas no tanto. Y en el reglón
de las unicolores, el beige es vulnerable al buen precio, mientras
que el rojo, azul y los brillantes marcan importes más elevados.
Las telas artesanales -por su exclusividad- son las onerosas del
mercado”.
7.
¿Cómo se valoran las telas y cómo se calculan
los metros necesarios?
“Los precios tienen sus bemoles y varían según
el estilo. He aquí algunas aproximaciones por metro: acrílicas,
Bs. 73.000; seda, Bs. 140 mil; chenille, Bs. 145 mil; viscosa y
seda, Bs. 210 mil; poliéster, Bs. 90.000. El algodón
se valúa entre 98.000 y 188.000 bolívares, según
el tramado. Un sofá de dos puestos demanda entre 12 y 13
metros de tela, y los de tres puestos entre 14 y 17 metros. Para
la silla del comedor un metro, y una banqueta un metro o metro y
medio. Al tapizar con estampados -se requiere casar la tela- habría
que extender los metros, según el diseño”.
8. ¿Qué significa casar la
tela?
“A las telas con rayas o estampados se requiere casarlas,
vale decir, centrarlas en el mueble al momento del tapizado; es
ubicarla en su justa medida para que las rayas, por ejemplo, calcen.
No es necesario casar telas unicolores. Si se inclina por un estampado,
no descuide este elemento para prevenir episodios lamentables en
el producto terminado”.
9. ¿Cuáles son las telas más
calurosas?
“La lana es la más calurosa. El terciopelo y el cuero
también generan calor -según el ambiente donde convivan-
por eso son tan utilizados en los países con invierno y poco
recomendados en lugares con climas cálidos como el nuestro.
Entre las más frescas habría que mencionar la seda
y el algodón”.
10. ¿La seda requiere de un cuidado
especial?
“Sí, los expertos la proponen para los muebles de poca
frecuencia, como una sillita, una banqueta o muebles del salón
principal (aislados de las travesuras infantiles y de animales).
Generalmente, la seda es sugerida para confecciones como cojines
o almohadones; y se aprovecha mucho para tejidos artísticos
(se emplea en China desde el tercer milenio a.C.). Un dato valioso:
procure que la seda que elija conserve el “backing”,
un cubierto protector que evita lesiones en el tejido durante el
tapizado”.
11. ¿Cuáles son las telas
más elegantes y sobrias?
“La seda sigue siendo lo más preciado, entre otras
razones, por la suavidad de su textura. El chenille también
es elegante, dependiendo de cómo esté trabajado y
combinado. Los chenilles italianos se están distinguiendo
por su presentación. Si bien están “sofisticando”
a las acrílicas, muchos las consideran como una de las menos
elegantes”.
12. ¿Cómo se detalla cada
uno de los colores que componen una tela?
“En los bordes -generalmente los de la izquierda- aparecen
desglosados cada uno de los colores que componen la tela (sobre
todo si es amplia su policromía). Los diseñadores
de interiores suelen utilizar este recurso para estudiar las combinaciones
de todos los elementos de un mismo espacio”.
13.
¿Qué tipo de tela se recomienda para los muebles de
uso cotidiano?
“Las acrílicas son sugeridas para los muebles más
transitados de la casa, como los de la sala de estar, sillas de
comedor o habitaciones, pues son duraderas, lavables, no se manchan
ni destiñen (una maravilla). Ultimamente, las están
confeccionando más refinadas. Para el salón de uso
infrecuente proponen la sempiterna seda. Claro, estas sugerencias
son permeables, un algodón mezclado con poliéster
es, también, una excelente posibilidad para los mobiliarios
de mayor roce y rutina”.
14. ¿La característica del
mueble determina la tela a elegir?
“Depende, porque los últimos estilos apuestan por las
combinaciones, como tapizar un mueble clásico con telas para
mobiliarios modernos. Los expertos asoman esta regla de oro: un
mueble moderno demanda telas unicolores, sencillas o tenues, a diferencia
de los clásicos, más afines a los estampados como
flores, medallones, cuadros o rayas. El tipo de tela a elegir dependerá,
al final, de sus gustos y del modelo del mueble. Hay patrones como
estos: el chenille es afecto a los muebles clásicos y el
algodón unicolor a los modernos”.
15. ¿Cómo son las telas
según su procedencia?
“Las europeas -las italianas en su mayoría- son las
más elegantes y costosas, las estadounidenses más
prácticas, menos caras y utilizan teflón: un terminado
plástico muy liviano que protege la tela. Las hindúes
tienen un poco de las dos anteriores, pero se distinguen por algo
especial: sus precios son los más amigables entre las importadas”.
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| Ultimas
tendencias |
La
tendencia en las telas para tapizados es tan dinámica
como la moda misma. Las combinaciones de estilos, muy eclécticas
y versátiles, conquistan los espacios últimamente.
Una de las corrientes más resonantes, de un tiempo
para acá -revela Diana Kauffmann-, es la utilización
del tejido acrílico tanto en exteriores (terrazas)
como en interiores (salones para TV y habitaciones). Es decir,
se habla de la expansión del acrílico, cuya
tradición ha estado asociada con el revestimiento del
mobiliario de las áreas más públicas
de la casa. Existen razones para su invasión a lo interior:
se está confeccionando con delicados estampados y es
innegable su durabilidad y resistencia.
Asimismo, las llamadas telas minimalistas (unicolores: blancas,
negras, grises, beiges o colores vivos) ocupan un puesto preciado.
Para muchos es lo que está marcando la pauta en el
ranking de las valoradas por estas épocas. Claro, si
bien las unicolores se distinguen, no se pueden omitir las
rayas, los cuadros y las flores, cuyas presentaciones siguen
invictas en la escena del decorado textil. Por eso, la mayoría
de los interioristas refieren que las telas para el tapizado
no escapan de ese eclecticismo que prevalece hoy en todos
los ámbitos. Este ejemplo lo refrenda: las vitrinas
de las grandes tiendas europeas exhiben sin empachos muebles
clásicos recubiertos con telas usualmente afiliadas
al mobiliario moderno, y viceversa.
Otra de las corrientes destacadas es la “étnico
oriental”, cuyos tejidos son más elaborados,
como sedas y algodones bordados con pedrería. ¿Cuáles
no se están usando? Los gobelinos, el terciopelo y
los estampados estridentes. Así como en el cine, donde
las películas suelen estrenarse durante el verano,
en la industria textil las temporadas tienen sus estaciones:
las grandes colecciones europeas para tapizados circulan en
otoño, que para nosotros es, justo, septiembre y octubre.
Este año, por cierto, los tejidos blancos, beiges y
verde hoja -especialmente en sedas y algodones-
se coronan en el cuadro de honor. |
Fuente: Diana Kauffmann: 30 años
de experiencia en la industria textil.
Opalina. Telas, muebles y objetos. Calle Madrid. Las Mercedes. Telf:
993.0377
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