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Asuntos
de familia

Brothers & Sisters,
la serie por la cual Sally
Field ganó su tercer
Emmy, ya se estrenó
en el país. Conozca
aquí las tribulaciones
de una "típica" familia
de California
Por María Elisa
Espinosa.
Los Ángeles

Al igual que en su rol de Nora Walker -testaruda como la que más, pero, asimismo, mamá hasta los tuétanos- Sally Field no se pudo contener la noche del pasado 16 de septiembre cuando el micrófono la colocaba en los oídos de millones de espectadores del globo terráqueo. "Tenemos que enfrentarlo: si las madres gobernaran el mundo, no habría malditas guerras".

La frase le salió a la actriz del corazón. De un corazón que recibía acelerado -¡tuntún-tuntún-tuntún!- el tercer Emmy en su historia como artista de Hollywood. Un corazón que no quiso desaprovechar, entonces, la oportunidad de hablar de manera franca
y contundente sobre el dolor que una madre siente al saber a su hijo en las trincheras.

La pertinencia de su discurso -aunque también hubo quienes lo calificaran como fuera de lugar, llegando a especularse que su transmisión fue objeto de censura por la cadena FOX en Estados Unidos- se reflejó en los sonoros aplausos proferidos por la mayoría de los colegas -¡e imaginamos que de la precandidata presidencial Hillary Clinton, también!- que acompañaban a la Field en el Shrine Auditorium de Los Ángeles, mientras era reconocida como Mejor Actriz en Series Dramáticas en la edición 2007 de los llamados Oscars de la pequeña pantalla.

Pero, además, sus palabras estaban en plena consonancia con lo que los Walker -y Nora
al frente, como la cabeza de esta particular familia californiana- vienen contándole a una nutrida audiencia desde que el canal ABC estrenara,
el 24 de septiembre de 2006, Brothers & Sisters. Pues, podría decirse que allí, como si se tratara
de un microcosmos -sólo que integrado por cada uno de los miembros del clan Walker y aderezado con una perfecta dosis de buen drama y fino
humor- está representado todo lo que es, o deja
de ser, la sociedad estadounidense en este
muy convulsionado siglo XXI.

O, como bien lo diría el actor Ron Rifkin al
servir sobre la mesa el tema de Brothers
& Sisters
el día en que el elenco hablaba
-en octubre pasado en Los Ángeles- con
la prensa internacional: "Lo que realmente
importa en este programa es el hecho de que
la vida es complicada, que los tiempos que
vivimos son complicados, que el mundo ha
cambiado, que nuestro país nunca había estado tan dividido políticamente como lo está ahora. Así que, en medio de este clima que se vive, tenemos a esta familia.
Una familia que es una suerte de réplica de lo que está sucediendo en el mundo".

Y si bien es cierto que Rifkin -hombre sobre todo de teatro y cine, pero con un rostro familiar en la televisión por su participación en Alias- se refería especialmente a las diferencias políticas que pueden tropezarse en las calles de cualquier ciudad de Estados Unidos a la hora de opinar sobre sinuosos temas como las guerras de Iraq
y Afganistán, asimismo, en Brothers & Sisters están contenidos muchos otros tópicos como la homosexualidad, la adicción a las drogas, la infidelidad, la traición, las trampas en los negocios, las angustias familiares… ¡Auxilio, sí, todos esos temas que bien podrían hacer correr a más de un televidente negado a recibir más de lo mismo acostado sobre su sofá..! Pero el punto está en que ha sido la manera cómo se dicen las cosas -amén de cómo las actúa un cast de primera línea- lo que ha terminado cautivando, en ese país, a un promedio de 11 millones de personas que ven la serie durante cada episodio.

Esto, sin mencionar el éxito que en España también se está registrando con Brothers & Sisters, desde que el programa fuera estrenado en julio; ni tampoco contando con los buenos augurios que se le tienen cifrados en Latinoamérica, ahora que acaba de emitirse el primer capítulo de su primera temporada a través del canal por suscripción Universal (miércoles, 9:00 pm).

Más de un tropiezo

Hace justo un año en Los Ángeles -cuando ni remotamente le pasaba
por la cabeza que estaría alzando
en brazos una nueva estatuilla
del Emmy ni levantando la polvareda que levantó al decir lo que dijo en vivísimo y directo cuando agradecía
su premio- Sally Field llegó a hacer unas cuantas confesiones: "Estoy
aquí por culpa de Ken Olin (Thirtysomething, Alias y director
y productor ejecutivo de Brothers & Sisters) y Jon Robin Baitz (The Substance of Fire, The West Wing y creador y productor ejecutivo de esta nueva serie), quienes me llamaron. Esa es la primera razón. Pero, además, estoy aquí por el guión. He sido
una admiradora de Robbie por mucho tiempo, de sus obras de teatro e, incluso,
en algún momento consideré actuar en alguna de ellas. Así que leí el guión
y me interesé mucho, por su complejidad".

Compartía entonces con los periodistas muy cerca del set de Brothers & Sisters,
y hasta ese momento no se atrevía a vaticinarle absolutamente nada a la serie:
"Ni siquiera tengo pensamientos en ese sentido. Yo simplemente hago, literalmente,
mi trabajo, y esto es algo que se encuentra en plena cocción… No nos dejan
siquiera respirar", contaba y se reía.

El detalle está en que la presencia de Field en la serie resultó así por un giro de timón dado a última hora por sus productores… Tan a última hora que ya se había realizado el piloto. Así las cosas, en ese episodio 0, la familia Walker tenía el apellido March,
y Nora no era Nora sino Iva March. Tampoco Field sería quien la encarnaría.
En su lugar estaba Betty Buckley (de Ocho son suficientes). Hoy, los productores
no se quejan. ¡Ya comenzaron a contabilizar premios para sus registros!

Aunque aquellos no serían los únicos cambios. Además, el rol de Kevin, el hijo homosexual de los Walker, originalmente tenía como nombre Bryan, había estado casado y se encontraba en pleno proceso de divorcio. Asimismo, el papel que finalmente recayó en Matthew Settle; es decir, Jonathan, el hombre con el cual se involucra al principio de la serie Kitty, la segunda de las hijas, interpretada por Calista Flockhart (Ally McBeal), lo tuvo asignado el escritor y actor Dan Futterman (Capote), coincidencialmente quien compartiera como pareja de Flockhart en el remake de los noventa de la comedia La jaula de las locas.

Ahora bien, a estos tropiezos se le sumaría, en el ínterin, uno más, de la mano de Marti Noxon (Buffy, the Vampire Slayer), la única mujer que inicialmente incluyera el equipo de productores, y cuya decisión de irse del proyecto fue, quizás, el factor que más motivó a las voces agoreras a hacer pronósticos reservados en torno a la serie. Pronósticos que, por cierto, no se cumplieron. Al menos por ahora, pues se acaba de estrenar en Estados Unidos una segunda temporada de Brothers & Sisters en su original horario de los domingos a las 10 de la noche.

Foto: Cortesía Universal

Fragmentaciones aparte

A todas estas, la vacante dejada por Noxon fue cubierta por Greg Berlanti (creador de Everwood y Jack and Bobby),
el hombre junto al cual Olin, Baitz y Touchstone Television finalmente emprendieron la filmación de la serie. Así, Brothers
& Sisters
se concretó como la historia que hoy es. Es decir: Érase una vez la familia Walker, residenciada en la gran
zona de Los Ángeles, California. William (Tom Skerritt/Steel Magnolias) y Nora (Sally Field/doble ganadora del Oscar
por Un lugar en el corazón y Norma Rae) tuvieron cinco hijos:
la muy ejecutiva que lleva las riendas de la compañía familiar
y madre ejemplar, Sarah (Rachel Griffiths/Six Feet Under);
la muy sabelotodo y políticamente conservadora, Kitty
(Calista Flockhart); el muy mujeriego y hombre de negocios, Tommy (Balthazar Getty/Traffic); el muy abierto abogado homosexual, Kevin (Mathew Rhys/Titus); y el muy adicto excombatiente en Afganistán, Justin (Dave Annable/Reunion).

Todos ellos, ya adultos e incondicionales unos con los otros,
se afanan en seguir el perfecto ejemplo de las dos cabezas
de familia hasta que un hecho inesperado -¿y acaso alguien podría tener entre sus planes sufrir la intempestiva pérdida
de un padre?- los lleva a navegar sobre crecidas olas de
los más variados e intensos sentimientos y circunstancias.

Los acompañan en este viaje Ron Rifkin como Samuel
Holden, el hermano solidario de la pertinaz Nora, además
de Patricia Wettig (Thirtysomething, Alias, Prison Break
y madrina del equipo, o lo que, en este caso, equivale
a ser la esposa del director Ken Olin) como Holly Harper,
la nada bienvenida amante que se le descubre al
recién fallecido William, con quien tuvo a Rebecca
(Emily VanCamp /Everwood), la más tangible evidencia
de los veinte años vividos por papá Walker entre
dos aguas.

¿Pero que por qué una historia como esta -marcada
por un matriarcado y la férrea unión entre hermanos,
que parece más cosa de ficción tratándose de una
sociedad como la estadounidense- podría interesar
a la audiencia en los tumultuosos tiempos que se viven?
Pues el siempre reflexivo Rifkin lanza su teoría: "Todo
depende de la familia en la que se nace. Es decir,
existirán aquellas familias de horror en las que uno
no quisiera estar, pero la noción de familia y su significado
está allí. Así lo vimos en la serie Familia (durante los
años setenta) y de alguna manera nuestro show resulta bastante parecido a ese, en el sentido de que también
lidiamos con los problemas y asuntos propios de una
familia. Coincido en que las familias fragmentadas existen,
pero también creo en la noción de querer mantenerse
unida y de esto, precisamente, es que trata el programa".

Otra comparación salta a la palestra, y no resulta nada antipática tratándose de la exitosa Thirtysomething, serie que bien podría tener algunas similitudes con Brothers & Sisters, especialmente si se toma en cuenta que, en aquella, también estuvo puesta la mano de Ken Olin (de hecho, fue uno de sus protagonistas), quien hoy se siente orgulloso de decir que su propia experiencia como integrante de una numerosa y próspera familia judía de Chicago es parte de su inspiración para esta nueva historia.

"Yo creo que lo grande que tiene Brothers & Sisters -insistió en decir Olin en su momento al Chicago Tribune- es que hayamos podido crear un ensamble orgánico en el cual todos sus integrantes están emocionalmente conectados de una manera muy compleja. No creo que en este momento la televisión tenga un drama como éste en el que se exploran…", y le completa la idea su socio Robbie: "… los celos, la competencia, el amor, las ambivalencias, la ambigüedad, la necesidad de confort,
la necesidad de entender y de ser entendido. Es decir, todo eso que hace
a una familia tan infinitamente fascinante".

Leyenda de imagen:

1 Tom Skerritt es William Walker

2 Sally Field encarna a Nora Walker

3 Rachel Griffths como Sarah, la primogénita

4 Calista Flockhart hace de las suyas en el rol de Kitty

5 Balthazar Getty interpreta a Tommy


6 Mathew Rhys en el rol de Kevin

7 Dave Annable es Justin, el Benjamin

mespinosa@eluniversal.com

De alto voltaje

Además de todas las vicisitudes emocionales que le tocará enfrentar a la inquieta Kitty como integrante de los muy acontecidos Walker, también tendrá que lidiar allí adentro en el terreno de sus convicciones políticas. No le será fácil hallarse como uno de los pocos republicanos dentro de la familia, aunque igual defenderá sus puntos de vista hasta el cansancio. Y así
lo hará, también, en el programa radial que conduce, justamente el mismo en el que tendrá como invitado al senador y aspirante a la Presidencia, el joven y guapo Robert McCallister. De allí al chispazo, sólo harán falta unos cuantos cruces de palabras ante el micrófono.
Se convertirá, entonces, en la pareja en la ficción de Rob Lowe (The West Wing), quien
a pesar de haber entrado a la serie como artista invitado para seis episodios, se terminó quedando y ya suscribió su participación para la segunda temporada. Al parecer, no es exagerado decir que hay algo eléctrico entre Flockhart y Lowe, como bien lo describiera
el creador de Brothers & Sisters, Jon Robin Baitz, en una entrevista concedida en febrero pasado a TV Guide: “Rob y Calista son tan físicamente atractivos, y se gustan tanto entre ellos, que sus escenas resultan mucho menos mecánicas de lo que usualmente son este tipo de escenas. Vamos a decirlo de esta manera: verlos a ellos es como ver dos piezas que encajan tan perfectamente, que hasta comienzas a sentirte apenado si piensas
mucho en eso”.   

 
Coordenadas: Brothers & Sisters se transmite por Universal los miércoles a las 9:00 pm.

 



Ver también:
- New York Fashion Week
- Travolta Regresa en grande y entaconado

- Asuntos de familia



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