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Ocho
errrores en nutrición
Mindy Hermann
¿No puede deshacerse de esos kilos
de más, pese a todos los intentos? A continuación,
algunas de las razones sorprendentes por las cuales no pierde peso,
y soluciones fáciles.
¿Cree que sus hábitos
alimentarios son demasiado buenos como para cambiarlos? Tal vez
sea el momento de refrescar conocimientos. Lo que sigue es la lista
de los ocho errores más comunes en nutrición que podrían
ser lo que se interpone entre usted y sus jeans favoritos.
1
Amnesia para las calorías
Las investigaciones han demostrado que muchos de nosotros olvidamos
lo que comemos durante el día o nos hacemos la vista gorda
en cuanto a cualquier cosa que realmente no vemos en nuestros platos
(salsas secretas, grasas y azúcar añadidos y calorías
que sorbemos en lugar de masticar). Igualmente, muchos de nosotros
obviamos las calorías que consumimos en fiestas, en las sobras
que nos llevamos a la boca mientras estamos parados frente a la
nevera y en comidas enteras en los aviones. Sin embargo, el cuerpo
nunca miente y muchas calorías con el tiempo salen a la superficie,
en sitios donde incluso los más olvidadizos de nosotros no
pueden dejar de verlas: el trasero, los abdominales y los muslos.
"Demasiados mordiscos y sorbos pueden acumularse y llegar a
ser una comida completa si no tenemos cuidado", dice la doctora
Ann Litt, nutricionista.
2 La
expansión de dos dígitos
Es fácil aumentar unos tres kilogramos, pero también
es relativamente fácil perderlos. Puede rebajarlos en aproximadamente
un mes sin hacer grandes ajustes en la ingesta calórica diaria.
Para perder medio kilogramo, todo lo que tiene que hacer es eliminar
3.500 calorías, ya sea consumiendo menos calorías
o haciendo más ejercicios para quemarlas en mayor cantidad.
Reduciendo la modesta cantidad de 500 calorías diarias, puede
liberarse de medio kilogramo a la semana; es decir, unos dos kilogramos
al mes.
Sin embargo, si aumenta unos cinco kilos o más va a necesitar
un mayor compromiso para perderlos. Tendrá que aceptar el
hecho de que le llevará por lo menos dos meses liberarse
del exceso de peso, a no ser que reduzca todavía más
calorías al día o aumente el ejercicio, lo cual no
es necesariamente un escenario realista.
Para reducir los glúteos (o los abdominales o los muslos),
haga un contrato semanal con usted mismo, sugiere Dawn Jackson,
vocera de la Asociación Dietética Estadounidense.
Lleve un diario de lo que come y haga un seguimiento de las calorías
y de la ingesta de alimentos por motivos emocionales; además,
pésese el mismo día cada semana. Aún mejor:
verifique el índice de grasa corporal una vez por mes. Al
revisar su progreso regularmente y hacer pequeños ajustes,
realmente factibles, al plan de alimentación y régimen
de ejercicios, la próxima vez que se suba a un peso no se
preguntará si su perro se subió junto con usted.
3 La
lista negra
Merece un premio si se resiste a la tentación de la mayonesa.
Sin embargo, algunas personas exageran al hacer la lista negra y
reducen categorías enteras de sus dietas -lácteos,
carbohidratos y los alimentos que pueden aumentar el azúcar
en la sangre, como las zanahorias y remolachas- debido a que algunas
dietas de moda señalan que son los culpables del aumento
de peso.
"Puede observar los alimentos de forma individual", aclara
Dayle Hayes, asesora nutricionista. "Cada vez que elimina todo
un grupo de alimentos que constituyen una parte importante de su
dieta, está eliminando nutrientes importantes". Por
ejemplo, si elimina los lácteos aniquila una gran fuente
de proteínas. Si mira mal a los pescados altos en grasas
como el salmón, las sardinas y el arenque, elimina una importantísima
fuente de ácidos grasos Omega-3.
"La 'lista de alimentos malos' es uno de los trucos más
viejos del mundo de las dietas de moda", añade Robyn
Flipse, nutricionista de New Jersey. "Siempre que la gente
puede culpar a ciertos alimentos o sus combinaciones del exceso
de peso, no se siente en la necesidad de responsabilizarse de asuntos
más importantes como la planificación, las compras,
la preparación de las comidas y la realización de
algún tipo de actividad física con regularidad".
4 La
falta de planificación
Es normal sentir hambre, por lo que en vez de negar esta realidad
de la naturaleza, se recomienda que tome precauciones para los momentos
en que sabe que atacará el hambre. De lo contrario, es probable
que pierda el control y coma en exceso cosas inadecuadas. "Nunca
pase más de cuatro a cinco horas sin comer", dice Evelyn
Tribole, asesora nutricionista de Irving, California. "Llévese
el almuerzo al trabajo si la comida de la cafetería es pésima
e incluya algo saludable para la merienda (fruta, yogur descremado,
nueces) que se puede comer en su automóvil o en el escritorio",
afirma.
5 El
vegetarianismo
¿Usted cree que abstenerse de las carnes elimina grasa y
reduce rápidamente los kilos de más? Reconsidere su
idea. Si bien existen muchas grandes razones saludables para hacerse
vegetariano, la pérdida de peso no es una de ellas.
¿Por qué? Para empezar, la mayoría de las personas
que eliminan la carne no pierden peso porque estén comiendo
menos carne, dice Flipse. De hecho, muchos "vegetarianos instantáneos"
realmente aumentan de peso debido a que substituyen la carne por
montones de pasta o arroz -alimentos que proporcionan más
calorías que las cárnicas, sin brindar la energía
de las proteínas. Para convertirse en un vegetariano saludable
se requiere algo más que cambiar las chuletas por tofu o
saturar el refrigerador con zanahorias. Se trata de un proceso de
aprendizaje que incluye la adopción de nuevos hábitos
a la hora de comprar, cocinar y comer, a fin de asegurarse de que
se obtienen las proteínas que proporciona la carne a través
de una adecuada combinación de vegetales.
6 La
eliminación de toda la grasa
Los expertos coinciden en que consumir poca grasa sigue siendo una
muy buena manera de eliminar kilos. Sin embargo, una investigación
reciente muestra que comer un tipo de grasas un poco más
saludables (principalmente monoinsaturadas), en combinación
con una dieta rica en fibra y proteínas magras, realmente
puede ayudar a reducir peso, ya que lo mantiene satisfecho por más
tiempo y se le hace más fácil cumplir con el régimen,
dice Penny Kris-Etherton, profesor de nutrición en la Universidad
del Estado de Pensilvania. Disfrute de porciones controladas de
alimentos con alto contenido de grasa como el aguacate, el aceite
de oliva, salmón y nueces; bajar de peso será más
fácil que nunca.
7 El
tedio de la repetición
Usted no vería el mismo capítulo de una serie semana
tras semana. Sin embargo, cuando se trata de la dieta, ingiere el
mismo alimento "seguro", bajo en calorías (yogur
para el desayuno, ensalada para el almuerzo, pechuga de pollo a
la plancha para la cena), todos y cada uno de los días. Cabe
destacar, no obstante, que muy poca variedad le priva de valiosos
fotoquímicos y nutrientes, dice Ann Litt. Además,
llevar una dieta repetida de forma estricta puede conducir a desgastes,
ansias por algunos alimentos y excesos en las comidas, con el consiguiente
aumento de peso.
"En algún momento, los pocos alimentos que consume ya
no lo satisfarán y se encontrará comiendo mayores
porciones o añadiendo impulsivamente alimentos que aumentan
las calorías", dice Litt.
La única excepción a la regla es el desayuno, dice
Evelyn Tribole. "Es importante tener una comida balanceada,
sin perturbaciones, que pueda preparar en la mañana prácticamente
con los ojos cerrados", dice. Para evitar la apatía
matutina, trate de combinar varios de sus cereales favoritos de
alto contenido en fibra con una variedad de frutas y diferentes
sabores de yogur, indica Tribole.
8
La dieta como ilusión
Tener la meta de comer de forma saludable y perder peso es bueno.
Sin embargo, necesita un plan proactivo y personalizado. Incluso
quienes tienen las mejores intenciones están destinados al
fracaso, apunta Hayes.
Para que el plan sea real, observe su vida y averigüe qué
le funciona y qué no. ¿Demasiado ocupado para cocinar
durante la semana? Aparte una mañana para hacer compras y
preparar comidas que pueda disfrutar toda la semana. ¿Pasa
mucho tiempo viajando de un lugar a otro? Trace estrategias de reducción
en la ingesta de calorías que sean simples y flexibles, como
averiguar con antelación cuáles son los restaurantes
saludables del sitio adonde se dirige, indica Tribole, y reducir
siempre las porciones a la mitad cuando coma fuera de casa.
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