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Desorden Público
William Padrón. Fotos: Amada Granados

Sus temas ya son de culto, así que a no dudarlo: el escenario más excelso del país los recibirá para celebrar la mayoría de edad. El próximo 20 de septiembre el Teresa Carreño temblará con lo mejor del ska urbano nacional, en un encuentro que quedará plasmado en CD y DVD. Allá caerán todos

Precursores de una cultura urbana que tomó vida en la primera mitad de los ochenta, los más "desordenados" de nuestra historia musical contemporánea celebran la mayoría de edad entre el viejo mundo, los más inesperados escenarios improvisados, festivales irrepetibles y hasta una gira por las cárceles venezolanas.
En estos días están concentrados en afinar los últimos detalles de su anhelada presentación en el Teatro Teresa Carreño, el próximo 20 de septiembre. Un concierto en el que se pasearán por lo más selecto de su extenso repertorio. Los temas Allá cayó, Políticos paralíticos, Tiembla, Zapatos resbalosos, sonarán con seguridad esa noche. Un DVD y un CD registrarán el memorable encuentro, que será transmitido a través de Directv en su canal musical. Eli Bravo, locutor y amigo de tantos años, se encargará de entrevistarlos para el DVD. No adelantan sorpresas, aunque es evidente que las habrá: al menos antiguos miembros de la agrupación estarán esa noche con ellos.
"Confieso que estoy muy nervioso", comenta José Luis Chacín, mejor conocido como Caplís, bajista fundador de Desorden Público. "El concepto del show es de celebración, pretendemos llegar otra vez al público que creció con nosotros, al igual que a las nuevas generaciones".
Horacio Blanco (la voz) hace una veloz aparición: "Lo siento, debía atender a alguien que reclama atención", se disculpa el compositor y letrista, quien va acompañado de su hija Nadia, de ocho años de edad. Mientras Horacio se concentra en ser papá, el soltero de la banda, Danel Sarmiento, está atento a los pequeños detalles. "Todos los temas que quieras van a estar en el show, cuenta con eso", promete el baterista, provisto de crinejas para la sesión de fotos.
Y es que el grupo debe enfrentarse a una exhaustiva selección: poco más de 80 temas forman parte de su vasta creación musical durante estos 18 años de existencia. "Este es un show tan amplio que van a disfrutar fans y gente que no conoce mucho a la banda", asegura Danel. Oscar Alcaíno (Oscarello), percusionista, el cuarto desordenado fundador que aún figura en la nómina, no duda en ofrecer su punto de vista: "Hay que darle a la gente un equilibrio sonoro. Hacer música para que la gente se divierta, baile y piense". Al menos ese ha sido el sello de Desorden Público durante toda su carrera.

Ordenando los CD
1. Desorden Público (Sony Music, 1988); 2. En descomposición (Sony Music, 1990); 3. Canto popular de la vida y muerte (Sony Music, 1994); 4. Plomo revienta (Sony Music, 1997); 5. ¿Dónde está el futuro? (Sony Music, 1999) y 6. Diablo (Guerra Sound Records, 2000), este último editado en México con el nombre de 7. Chamuco (Full House, 2001). Adicionalmente han participado en distintos compilados en Europa, así como editado una serie de singles, siendo una de las primeras agrupaciones en comercializar este formato en Venezuela.

¿Cómo desorden?
El estudio donde ensaya la banda está ubicado en Altamira, cercano a la tranquilidad y el éxtasis del Avila. Se intercambian la incómoda tarea de abrir la reja de la casa mientras va llegando cada uno de ellos a la pauta acostumbrada. "Te toca" es la frase perturbadora que nadie quiere escuchar, pero esas son la reglas. Por más de ocho años han convivido allí, luego de haber gestado su propuesta en Vista Alegre.
El lugar es pequeño, dos emblemáticos afiches: Madness y The Specials (ídolos de la banda) adornan el altar donde se cocina el ska capitalino. Mientras Caplís aún trata de lidiar con el programa que ofrecerán en el Teresa, Danel vuelve a explicar que quieren retomar cosas viejas y llevarlas al escenario. Rosas Azules, del álbum Canto popular de la vida y muerte (Sony Music, 1994), es ensayada en batería, bajo y percusión antes de que el resto del grupo se incorpore. El lugar está plagado de panfletos y anuncios que recopilan viajes por el viejo mundo, toques nocturnos en New York, sin olvidar un llamativo poster en japonés de la agrupación, junto al reloj con la imagen demoníaca que le dio vida al más reciente trabajo de Desorden: Diablo (Guerra Sound Records, 2000), posteriormente editado en México bajo el nombre de El Chamuco (Full House, 2002).
Luego de culminar la fase de grabación de este show, la banda comenzará a sumergirse en su nuevo trabajo para 2004. "Ya no tenemos el reto de innovar. Desorden tiene su sonido definido. Pienso que podemos volver a nuestros sonidos básicos. Lo más importante es involucrar nuevos productores que le metan veneno al sonido", dice Caplís en relación con su placa inédita. Y es que DP ha tanteado las más variadas cadencias musicales desde su formación: mambo, funky, jazz, tambores de la costa, electrónica, hardcore, punk, rockabilly, reggae, dance hall y cha cha chá, entre otras.
No en balde, hablar de la música de Desorden Público es hurgar en el conglomerado sonoro latinoamericano. "No sé si somos un 'reflejo' de eso, pero sí sé que somos una expresión cultural muy latinoamericana", afirma Horacio. "Y somos muy latinoamericanos no sólo por ser de aquí, sino por nuestro empeño en sentirnos absolutamente orgullosos de nuestra raíz, por amplificar la conciencia de nuestro día a día, y por estar plenamente comprometidos con una Latinoamérica mejor en un mundo mejor".

Las impelables de la noche
l Tiembla
l El hombre con la pistola
l Políticos paralíticos
l Esto es ska
l Postizo
l La danza de los esqueletos
l ¿Dónde está el futuro?
l Escápate conmigo
l Allá cayó
En la radio
l Mirándonos, junto a Pablo Dagnino, ex cantante de Sentimiento Muerto, en emisoras de corte popular.
l Lo bueno, en las juveniles.

Lo que nadie pone
Retroceder a los inicios de Desorden Público es remontarse a los años ochenta. Horacio Blanco y Caplís Chacín tenían una miniteca o "sound system", como prefiere llamarla Horacio, bautizada bajo el sugerente nombre de Aseo Urbano. Su intención era colocar "buena música", un tanto inaccesible para la fecha: new wave, punk, ska. En la actualidad esta misma dupla mantiene el programa Radio Pirata, transmitido los sábados a través de La Mega (107.3 FM). Su consigna es: "Lo mejor de lo que nadie pone".
Aquellos años 83, 84, 85, eran más que buenas intenciones y ganas de romper lo establecido. "Eramos unos niños de 18 años diciendo cosas sin mayor sentido de responsabilidad... pura irreverencia juvenil", recuerda Caplís. "No existía en Venezuela para entonces ninguna banda de ska, y la movida reggae era incipiente. Estaba todo listo, el terreno fértil y abonado, y así Desorden llegó a nosotros", recuerda Horacio. Gracias al llamado 2 Tone británico, partiendo de su estética, una propuesta obrera y antirracista, contundente e infinitamente atractiva, dieron vida a la agrupación.
Un episodio revela lo que ha sido, desde siempre, el espíritu de la banda. El domingo 10 de agosto de 1999, la Plaza Venezuela era asaltada por una cofradía de rudeboys -denominación que se le da a quienes bailan y escuchan ska, junto a sus costumbres e indumentarias- atentos a la cantidad de agrupaciones que servían de antesala a la presentación de DP, en el espectáculo gratuito Orden al Desorden. El entonces alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, subía al escenario para otorgarle al grupo la Orden Diego de Losada en su primera clase, así como una condecoración por "buenos ciudadanos e hijos ilustres de la ciudad de Caracas". Después de haber vociferado tantas frases antipolíticas, sarcasmos y conciencia social en sus producciones, ¿podían estos desordenados cambiar su actitud y comportarse según las distinciones que acababan de recibir...? "Y los políticos... pa'l carajo/ El alcalde... pa'l carajo...". El coro de Valle de balas habló por sí solo. Lo contestatario, la sátira y sus dosis burlescas entre melodías sincopadas y fusionadas, era lo único que tenía y sigue teniendo cabida. De eso y de mucho más estará repleta la noche de la presentación en el Teresa Carreño. Por allá querrán caer todos.

Tremenda bandita

La banda está conformada por cuatro de sus fundadores:
l Horacio Blanco
Guitarra y voz
l Danel Sarmiento
Bateria
l Caplís Chacín
Bajo
l Oscar Alacaíno
Percusión

Junto a ellos:
l Cheo Rodríguez ("El maestro")
Trompeta
l Hernán Ascóniga
Saxo
ll Igor Caossenkov
Trombón
l Francisco "Coco" Díaz
Teclados
l William "Magoo" Guzmán
Guitarra

williampadron@oidossucios.com


Ver también en Encuentros:
- Víctor Chang. El padre de las criaturas

 
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