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El padre de las criaturas
Idalia De León

Víctor Chang es el responsable de la Asociación Civil Tierra Increíble,
un proyecto made in Venezuela que pone el ingenio de la robótica al servicio
del saber y del entretenimiento.

Talento nacional

Puede decirse que todos los que trabajan en Tierra Increíble son pioneros.
Es verdad que son profesionales de carreras tradicionales como la Ingeniería, la Electrónica, la Informática, el Arte.
Es cierto que hay soldadores, electricistas y herreros; pero lo que los diferencia de los demás es que han aprendido a aplicar sus conocimientos en un área inexplorada en el país.
"Por ejemplo, mucha de la gente que trabaja para nosotros tiene formación en Arte, pero qué pasa, están capacitados en arte estático. Aprender arte robótico, el cual exige que la figura conserve la forma, aun cuando se mueva, y que soporte la intemperie, requiere de una tecnología que no se aprende en las escuelas de arte. Debo reconocer que para la gente que viene de trabajar en el arte formal ha sido muy duro. Porque, recordémoslo, se trata de confeccionar, como si fuese de verdad verdad, dinosaurios como el stegosaurio, el pteranodon, el parasaurolopus, el triceratops, el deinonychus, el diplodocus, el T-rex.
En mi caso, resultó que el aspecto creativo es una fracción del asunto, pues el esfuerzo empresarial te obliga a que te metas en áreas completamente desconocidas, como contabilidad, finanzas, mercadeo, manejo de personal, impuestos, relaciones con el gobierno, y allí, de paso, como no tuviste una formación para eso, te das tropiezos. Es un aprendizaje que es costoso, y en consecuencia hemos metido la pata". Pero es optimista y su apuesta es seguir adelante. "Tenemos ocho años en esto, hemos aprendido mucho, y nos falta bastante por aprender. Hemos formado gente, de manera que la idea es que en el futuro haya gente que tome el relevo, porque si no el sueño se desvanece".

Qué hay para ver
l El Castillo de Merlín. Es un espectáculo que abarca toda la tecnología con la que trabaja Tierra Increíble, la animatrónica
(robots) y los simuladores en tercera dimensión. Los visitantes recorrerán el castillo de Merlín y experimentarán el poder
de sus hechizos. Lugar: Parque del Este (Al lado del Planetario Humboldt). Horario: Martes a domingo, de 9:00 am a 4:30 pm.

l Zona Robótica. ¿Qué son los robots?, ¿para qué sirven?, ¿Cómo funcionan?, son algunas de las preguntas que son respondidas en este show. Comprende dos partes. Lugar: Parque del Este. Horario: Martes
a domingo, de 9:00 am a 4:30 pm.

l Aventura en la prehistoria. Es un viaje en un simulador de tercera dimensión a la época jurásica. Lugar: Centro Comercial Metrópolis, Nivel Agua, Valencia.
l Dinosaurios. Estar cerca de una gran familia de dinosaurios, verlos moverse y sentir que se está en la prehistoria. Lugar: Parque Dunas de Valencia.

No sabe en que medida, pero el trabajo que realiza exige de una buena dosis de eso que llaman vocación. Víctor Chang es un ingeniero mecánico que, de buenas a primeras, dejó una dilatada y exitosa carrera en el área de investigación científica para dedicarse a la labor del entretenimiento.
El riesgo lo asumió cuando tenía cincuenta y pocos, y de esto ya han pasado ocho años. Los resultados, a pesar de los tropiezos y del esfuerzo que ha implicado, le dicen que la decisión fue acertada. "Yo tenía una carrera bien establecida, hice un doctorado en Metalurgia, en Francia, y regresé a trabajar al IVIC como investigador. Después fui al Instituto de Ingeniería que se creó allí mismo, y luego a Intevep como investigador aplicado al área de petróleo. Yo había ganado cuatro premios científicos, tenía publicaciones internacionales; es decir, toda una carrera científica cuando decidí inmiscuirme en esta actividad. Siempre tenía la inquietud de hacer robots, animatrónicos (robot con la apariencia de un ser vivo real o irreal), así que un buen día me planteé la disyuntiva: O hago esto ahora o no lo hago nunca, porque si espero a retirarme no lo haré nunca". Pues lo hizo.

Este investigador de hablar pausado, nacido en Puerto La Cruz, de padre chino y mamá yaracuyana, no se imaginó nunca que sus hobbys de la infancia -como jugar al científico, construir barcos, hacer sus propios juguetes- definirían la ruta a seguir en la madurez. Un día, hace casi diez años, él y un hermano tomaron por asalto el garaje de la casa y se pusieron a hacer un modelo de dinosaurio. Confeccionaron el modelo de un feroz depredador, el deinonychus, lo filmaron en video, y el paso siguiente fue ofrecérselo a algunas instituciones. La primera en responder fue el Museo de Ciencias. "Allá afuera hay un terreno baldío, si ustedes quieren hacerlo a su riesgo, háganlo", les dijeron. Lo que hicieron al escuchar esta afirmación ya es historia.
En 1995, armaron la exitosa y muy concurrida exposición de dinosaurios Tierra Increíble, la primera en su estilo en Venezuela y en América Latina. Al año siguiente, Chang, creó la Asociación Civil Tierra Increíble, conjuntamente con la química Beatriz Silva, su actual socia en esta actividad de recrear mundos ya extintos e imaginarios. Ese mismo año llegó InsectoAventura al Centro Comercial La Cascada, y de allí surgieron otras solicitudes de parques temáticos como los reptiles para el Museo de Ciencias y Tecnología en Mérida, la sala de robótica y la gruta del petróleo en el Museo de Los Niños, y algunos insectos para el zoológico El Pinar, entre otros.

No hay duda de que la influencia de los parques temáticos del exterior influyó en el desarrollo de este proyecto en el que ya trabaja más de una veintena de personas. "Sin embargo, aclara Chang, la tecnología es creada en Venezuela, la desarrollamos nosotros mismos; de hecho, cuando les mostramos a los estadounidenses nuestro trabajo se quedan asombrados con lo que hemos podido hacer con nuestras limitaciones". Que no son pocas, pues Tierra Increíble capta sus ingresos únicamente por la vía de la taquilla. Aún así, poseen varios aportes tecnológicos en el campo del software, del hardware, en la confección de pieles artificiales y en mecánica. Explica Chang, que el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología los está apoyando con un proyecto para desarrollar una tecnología que ya tienen en ruta: llevar los simuladores de tres movimientos independientes, a seis movimientos independientes, y los software y el hardware necesarios, lo cual imprime mucho realismo a los modelos.
¿Proyectos?¿Nuestro mayor sueño? La construcción de un parque marino que ya fue propuesto al Estado Vargas, que contaría con nueve atracciones, entre ellas una ballena azul, el cual sería el animatrónico más grande que se haya hecho en el mundo. También tienen un proyecto de parque temático, con 18 atracciones, que tendría como sede el Estado Mérida.
"Detrás de esta iniciativa, más allá de nuestra vocación personal, estaba el deseo de ofrecer a los venezolanos cosas que sólo se ven en el exterior. Queríamos y queremos ofrecerle a Venezuela algo que sea de calidad internacional, pero hecho acá". Misión cumplida. l

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