| ¡Viva el pop!
Para los más atrevidos e irreverentes, para los espíritus jóvenes y desenfadados vuelve el estilo que marcó pauta
en los sesenta. Idalia De León
La tendencia retro llegó a casa y se instaló. Encontró lugar en la sala, en la cocina, en las habitaciones. Las líneas minimalistas, geométricas y definitivamente divertidas, están demostrando que el tiempo no ha podido con ellas. Los colores chillones, estridentes, lucen cómodos combinados con otros estilos y tendencias.
Si desde hace algunos años el look de los sesenta se viene acoplando a la ropa, ahora se atrevió a ubicarse en las viviendas. No se trata únicamente de muebles y colores, sino de accesorios y elementos decorativos como cuadros, afiches, utensilios de cocina, etcétera. Cualquiera que haya crecido durante los años sesenta y setenta se acostumbró a ver paredes con coloridas figuras geométricas, listas o flores. Pero actualmente no se trata de hacer la réplica de una vivienda de hace cuarenta años, sino de echar mano a uno que otro elemento que apele a la nostalgia, como los detalles en pedrería y los objetos de vidrio. Alegría en la pared
Los expertos recomiendan recurrir a la cordura a la hora de elegir empapelar una pared siguiendo esta tendencia. Si anteriormente la sala de una casa podía cubrirse completa de papel tapiz, ahora se trata, simplemente, de dar un toque diferente al espacio. En este sentido la idea es cubrir sólo una pared, dar ambiente a un lugar específico. Si el decorado del papel tapiz apunta a la psicodelia, los muebles deberían ser unicolores, por ejemplo. Recuerde que no se trata de ser exagerados ni estridentes. Suelen usarse los tonos rosa y lila, aunque la gama para escoger es muy amplia.
 Mobiliario
La simpleza es el principal rasgo del diseño de muebles característicos de los sesenta. Sin embargo, sus formas brindan movimiento al espacio, lo cual, unido al color, conforma una escena divertida y vanguardista. El famoso diseñador danés Verner Paton, con sus famosas sillas (la aplilable, por ejemplo) de inspiración geométrica y orgánica, definió un estilo y otorgó personalidad a una época, que hoy intenta acomodarse al nuevo milenio. Igualmente, Arne Jacobsen, con su silla Cisne, vuelve a indicar los pasos a los diseñadores de hoy.
Las maderas lucen claras y desprovistas del brillo característico del barniz. Limpias de barroquismos y de aplicaciones, reciben bien la combinación con el plástico y el metal. Los cojines grandes y puffs de telas estampadas o unicolores, se presentan como muebles alternativos, sobre todo para habitaciones o apartamentos pequeños en los que habite gente joven. l ideleon@eluniversal.com
| Lo in |
l Formas geométricas y las flores son el principal motivo tanto en papel tapiz como en telas de tapicería
l Una de las características del pop es la generosidad de los tonos. Verde manzana en franco contraste con colores como
fucsia, anaranjado o rosado
l La moda de los apartamentos tipo loft se adapta bien a lo pop. El tipo de muebles, así como los colores propios de esta tendencia exigen amplitud. Una casa muy pequeña puede lucir muy recargada por la profusión de colores. Para estos casos se recomienda optar más por alguno que otro objeto o mueble de esta corriente
l Para separar ambientes se imponen nuevamente las cortinas confeccionadas con cuentas o bien las persianas de lona
l El toque final para lograr un ambiente retro es sustituir los cuadros tradicionales (óleos o frescos) por reproducciones del llamado Pop Art. Por ejemplo, es muy difundido el trabajo de Andy Warhol, el artista estadounidense que convirtió en obra de arte una lata de guisantes marca Campbell, y el rostro multicolor de Marylin Monroe mediante serigrafías a cuatro colores.
l Igualmente, se puede apelar al trabajo de otro artista estadounidense, Roy Lichtenstein, quien se atrevió a elevar a la categoría de arte las ilustraciones de los cómics. Para crear un ambiente pop también son bienvenidos los afiches de películas |
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