- José Manuel Rey y su mejor anotación
-

De padre a hijo

- Con el nudo en la garganta
- Maratón de moda
- Diez regalos para él...
- Ron pa'l que quiera
- Monsieur Lurton
- Los aromas
de Christian Meier
- Los nuevos hits de Ricky Martin
-

Californication
Vuelve el peor papá de la tv

TENDENCIAS
PROTAGONISTAS
-

Divinos 60

- El futuro es de ellas
- Los cinco imprescindibles de...
LA CARACAS DE...
- Román Chalbaud
MODA
-

3 mandamientos con carácter y estilo para el verano

GASTRONOMÍA
- Embutidos
a la boca
- Barra libre
TECNOLOGÍA
- El BB "Tormenta" está en el país
VIVIR MEJOR
BELLEZA
- También
se ciudan
BELLEZA
- Hechizo masculino
SALUD
- En forma
a cielo abierto
SALUD
- La mejor dieta
del mundo
PSICOLOGÍA
- El arte del aquí
y del ahora
TENDENCIAS
-

Llega el "citysexual"
¿te identificas?

COCINA
- Salsas para
la parrilla de papá
MASCOTAS
-

En peligro
de extinción

PUNTO Y APARTE
CRIMENES
HORÓSCOPO
CRUCIGRAMA
crucigrama.shtml
ARCHIVO
CONTACTENOS

MENTE Y ESPÍRITU

MAYTTE

 

EL SABOTEADOR INTERNO

foto: www.shutterstock.com / csheemoney

"La verdadera causa de nuestro fracaso, estancamiento y pérdida de la motivación está en nuestro interior; es ese monólogo negativo, silencioso y constante que nos excusa y justifica la falta de constancia y compromiso"

Cuántas veces te has propuesto hacer una dieta para mejorar tu imagen, o para ganar vitalidad y salud, o has tomado la decisión de levantarte más temprano para que te rinda el tiempo, o decidiste comenzar a caminar todos los días para liberar el estrés, o tal vez visitar a tus amigos con más frecuencia o, quizás, terminar el curso o el libro que comenzaste hace tanto tiempo... y aun cuando lo decidiste convencido de lo positivo que sería para ti, no lograste cumplir o terminar lo que te habías propuesto... ¿Sabes por qué no lo has logrado? Muy sencillo, debido a esa pequeña vocecita saboteadora que escuchas permanentemente en tu cabeza y que te dice: "No importa si comes un poquito más y comienzas la dieta el lunes", "hoy estás muy cansado para salir a caminar, si sales mañana no pasa nada", "después de todo te has levantado a la misma hora por tanto tiempo, vamos, duerme quince minutos más", o "no te apures, igual puedes visitar a tus amigos la semana que viene, de todas maneras ellos tampoco te han llamado…"

Pues bien, ese duende que te proporciona las excusas que te impiden hacer uso de tu voluntad y determinación para vencer o superar las creencias, las actitudes y los hábitos negativos que has repetido por tanto tiempo, a pesar de que no te hacen bien; esa voz que justifica tus errores y te sabotea la posibilidad de reconocerlos, para corregirlos y aprender de ellos, es tu principal enemigo.

Por eso, la verdadera causa de nuestro fracaso, estancamiento y pérdida de la motivación está en nuestro interior; es ese monólogo negativo, silencioso y constante que nos excusa y justifica la falta de constancia, disciplina, compromiso y responsabilidad ante nosotros mismos, las demás personas y la vida.

¡Piénsalo un poco! En realidad somos capaces de crecer, madurar y tomar el control de nuestra vida sólo si logramos vencernos a nosotros mismos para reflejar nuestra verdadera naturaleza.

Estamos acostumbrados a ver a los demás, a juzgar sus actitudes y comportamientos desde afuera, inclusive llegamos a creer que los conocemos muy bien. Pero, en cambio, aseverar lo mismo acerca de nosotros se torna imposible, porque no hemos aprendido a observarnos y a escucharnos para conocer la cara que le damos al mundo.

La mirada interior es una práctica que consiste en vernos a nosotros mismos, con gentileza, pero con objetividad y firmeza, para asumir el compromiso de cambiar aquello que nos impide entregar y tomar lo mejor de la vida a través de la ley de causa y efecto.

Dejemos de buscar culpables de lo que nos pasa, de sentirnos víctimas de los demás y de esperar a que otros hagan algo bueno por nosotros, y asumamos la responsabilidad y el compromiso de hacer el trabajo necesario en nosotros, con voluntad, conciencia y alegría, para transformarnos y convertirnos en la causa que genere un mayor bienestar. Recordemos que seremos nosotros los más beneficiados de este proceso.


CLAVES
para lograr el cambio


"Comienza a eliminar aquellos mensajes que te sabotean y cámbialos por pensamientos positivos que te motiven"

1
Aprende a escucharte
Todos nos hablamos a nosotros mismos mentalmente. Escucha ese monólogo que mantienes en tu cabeza e identifica la polaridad de tus pensamientos. No pases por alto ninguno de los mensajes que te das a ti mismo.

2
Reconoce los mensajes que te repites con frecuencia
Identifica lo que piensas frente a cada situación. Por ejemplo: ¿Qué te dices cuando las cosas no salen como lo esperas?, ¿qué excusas te das cuando no logras algo?, ¿qué es lo que te dices cuando enfrentas algo nuevo, positivo o negativo?

3
Modifica la comunicación contigo mismo
Comienza a eliminar aquellos mensajes que te sabotean y cámbialos por pensamientos positivos que te motiven, te estimulen y refuercen tus capacidades y talentos.


4
Trabaja para recuperar el balance
El deseo de transformar tu manera de pensar, hará que cuentes con la motivación para cambiar tu actitud y comportamientos. Quiérete como para perseverar en tu empeño.

5
Evita justificarte
Cada vez que la vocecita justifique un pensamiento, sentimiento o comportamiento equivocado, asume la responsabilidad de tu error y haz lo necesario para corregirlo y aprender de esa experiencia.

6
Deja de buscar culpables
En lugar de pensar en que otros son culpables de lo que te pasa y pretender cambiar sus comportamientos y actitudes, asume la responsabilidad de tu vida y pregúntate qué puedes aprender de ello. Recuerda que todos somos de una u otra manera responsables de lo que nos sucede.

7
Haz el compromiso de cambiar
Sólo tú puedes hacer algo concreto para dejar de reaccionar repitiendo los mismos pensamientos, actitudes y comportamientos. Haz una lista de propósitos personales y asume el compromiso de cumplir cada uno de ellos.

8
Fortalece la voluntad
Este es el combustible que nos impulsa. Comienza por plantearte metas pequeñas. En la medida que las consigas, ganarás confianza para alcanzar unas mayores.

9
Persevera hasta conseguirlo
No te detengas, no abandones tu esfuerzo, mantente motivado y concentrado. Recuerda que las personas que lograron con éxito sus propósitos, vivieron fracasos y reveses, pero perseveraron hasta conseguirlos.

10
Aliméntate espiritualmente
Recuerda practicar ejercicios para el alma, para ganar fortaleza, valor, optimismo, confianza... No olvides que es desde adentro como mantenemos presente nuestra naturaleza divina y podremos superar los obstáculos con más facilidad.


foto: www.shutterstock.com / popo


Para mayor información sobre estos temas puedes visitar www.maytte.com

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso