Ellos también tienen su rincón
En cada hogar siempre hay un lugar preferido, aquel que reconforta a quienes
acostumbran pasar su tiempo libre en él. Hoy, cuatro figuras del mundo del espectáculo abren las puertas de sus casas para compartir con los lectores sus espacios favoritos. María de los Angeles Herrera/Pablo Blanco. Fotos: Natalia Brand
1)¿Cuál es el rincón favorito de su casa?
2)¿Cómo es ese rincón? ¿Qué tipo de detalles se pueden encontrar allí?
3)¿Quién lo decoró?
4)¿Cuánto tiempo pasa allí y qué tipo de actividades disfruta cuando está en él?
5)¿Por qué le gusta ese rincón?
6)¿Sin qué objeto de su casa no puede vivir?
7) Si tuviera que mudarse, ¿qué cosas se llevaría?
8) ¿Cuál es el mejor consejo de decoración que le daría a los lectores?
Jean Paul Leroux Actor y conductor del programa Kasa Loka. Televen
1) “Un sofá en el balcón”.
2) “Es un espacio bastante pequeño. Hay una chimenea de mentira, así como de ladrillitos, y el balcón tiene una pared de obra limpia”.
3) “Mi mamá”.
4) “Para mí es como el rincón más dominguero de la casa. Si puedo estar un domingo aquí, porque no tengo un compromiso de teatro u otra cosa, ahí trato de leer, sobre todo durante el día, porque en la noche lo utilizo para descansar. Como no hay televisión, no hay radio, no hay nada, sólo está el sofá... Yo creo que allí paso el tiempo que me puede tomar leer la prensa, hojear un libro o una obra de teatro o un guión”.
5) “Es un espacito muy pequeño pero bien acogedor. Me siento ahí porque es fresco y me puedo echar, porque no está en la sala y no tiene alfombra que le pueda pisar a mi mamá. Y tiene luz natural, que es lo mejor para poder leer, cosa que yo agradezco, porque yo uso lentes y estoy más ciego que Topacio... (risas)”.
6) “Hay varias cosas. Una sería la computadora, porque ahí hay gran material de trabajo y una lista de contactos. Otra, sería mi biblioteca, sin eso estaría fregado. Tengo de todo un poco allí, desde los libros de la universidad, hasta libros de actuación y técnicos, novelas, poemarios, revistas... Libro que me interesa lo compro. Ahorita, por ejemplo, tengo el de Ernest Hemingway, al que algunos le dicen La Fiesta y otros le dicen París es una fiesta, ya yo no sé ni qué título tiene, porque como el título original es en inglés... (risas) Pero no es una biblioteca grande. No tendré ni cincuenta libros ahí”.
7) “Obviamente, me llevaría ese sofá, y si hay que negociarlo con mi mamá, pues se negocia. De bienes muebles creo que unas cuantas gavetas, mis cuadros de artistas plásticos que son amigos míos de mi infancia y, de pronto, una que otra foto familiar”.
8) “¡¿Consejos de decoración yo?! No vale, imagínate, qué voy a saber yo de eso (risas). Para mí el mejor consejo es ¡viva el minimalismo y lo estrictamente necesario! No entiendo por qué la gente tiene tantos peroles y cosas de adorno, porque si tú tienes una alfombra es para usarla, no? (risas) La utilidad a la hora de decorar es que todo tenga un fin y tenga un uso, a mi juicio, pero hay que respetar los gustos de cada quien.
“Si yo pudiera tener una casa, tendría un jardín interno. Trataría de tener espacios abiertos, con mucha ventilación y claridad. Y dos sofás grandísimos, para que todo el mundo se eche y monte los pies si le da la gana”.
Oscar Yánez Periodista y cronista venezolano
1) “Tengo dos rincones favoritos: mi estudio, donde produzco mis textos y la sala de mi casa, donde los corrijo. El primero de ellos es fundamental”.
2) “Allí es donde han nacido todos mis libros: Memorias de Armandito, Los años inolvidables, Amores de última página. Tengo mi máquina de escribir, una biblioteca basada, fundamentalmente, en historias raras y extraordinarias de Venezuela y algunos objetos que tienen un gran valor sentimental para mí. Es un rincón que tiene ya más de 20 años. También tengo fotos que son toda una reliquia: una de mi abuela, la señora Rosalía Romero de González, a quien yo llamaba mamá porque mi madre murió cuando yo nací. Otra de mi padre Oscar Armando Yanes, quien al igual que yo no usaba su segundo nombre por parecerle muy largo. Y también una del padre Mendoza que era un cura conspirador contra el general Gómez y le metieron 14 años en La Rotunda. Murió en 1927, lo admiro mucho. En las repisas de la biblioteca tengo lo que queda de mi colección de soldaditos de plomo y a la Virgen de Coromoto”.
3) “Lo decoramos entre mi esposa Ligia y yo. Ella me ayuda muchísimo a tener como un inventario de lo que hay aquí. Es la única que se sabe el truco de mi desorden”.
4) “Cuando no estoy preparando alguna investigación, a veces pasan semanas en las que no entro a este sitio. Porque a este espacio se entra únicamente a trabajar. Aquí no se lee periódico, no señor. La brújula para conseguir algo aquí es la silla donde me siento. Todo está a la izquierda o a la derecha de esa silla”.
5) “Me gusta porque es aquí donde se gesta mi obra”.
6) “Sin mi chaqueta de buena suerte para escribir y mi gorra estilo Sherlock Holmes. La compré hace 47 años en Italia. Está tan vieja que se ha ido destruyendo sola. Nunca antes había posado con ella para una foto”.
7) “Mi chaqueta, mi gorra, la biblioteca, una foto del Padre Pío y un búho disecado que me mandaron directamente desde El Callao, Estado Bolívar. Es un animal que es símbolo de la inteligencia. Un periodista tiene que ser como un búho, observar todo, sin perder la calma”.
8) “Yo considero que tengo tan mal gusto que si doy un consejo de decoración las señoras que se ocupan de eso me van a nombrar la madre. Van a decir ‘¡Pero qué tipo tan asomado!, ¿cómo se mete en lo que no sabe?’. En todo caso sería un buen asesor para alguien que quiera adquirir una auténtica obra de arte. Es algo que me apasiona y que siento que lo domino bien”.
Miguel Augusto Rodríguez Actor. Interpreta a Ponce León en la telenovela Amor a Palos de RCTV
1) “Definitivamente es mi cuarto”.
2) “Ese rincón es la guarida donde se gesta todo, donde preparo mis personajes. Yo siempre he pensado que el actor debe ser bastante niño, por eso te encontrarás, regados por todo el piso, un montón de juguetes. Colecciono dragones y todo lo que tenga que ver con fantasías épicas como los personajes de El señor de los anillos. También tengo muñecos originales de He-Man colocados en lugares específicos del cuarto. Aparte de eso hay también afiches del grupo Iron Maiden. Tienes que ver la cara de mi mamá cada vez que entra. Eso sin mencionar los atuendos de mis personajes, las uñas del monje de La estrambótica Anastasia, por ejemplo”.
3) “Yo mismo. Digamos que lo he construido más que ‘decorado’. Desde la escogencia de la pintura amarillo ocre hasta la posición de los objetos, las divisiones del espacio, la distribución”.
4) “Por lo general, paso allí las noches y los fines de semana que no tengo pauta de grabación”.
5) “Me gusta este espacio porque me veo reflejado allí”.
6) “No podría vivir sin los objetos de mi cuarto”.
7) “Nuevamente, si tuviera que mudarme me llevaría todo lo que está en mi cuarto”.
8) “¿Un consejo de decoración? ¿Yo? No sé, puedes colocar ‘que reine el libre albedrío’. O más bien coloca tres puntos suspensivos (risas)”.
Polo Troconis Locutor de Ateneo FM
1) “Una butaca muy sabrosa, frente al televisor y al lado de la terraza”.
2) “Tiene una doble altura que me permite estar al lado del taller de arte de mi esposa, cerca del área donde están mis hijos —es allí donde juegan y hacen las tareas—, y también como en el centro de la casa, donde estoy con una butaca muy sabrosa frente a una gran tele. Uno puede leer y voltearse en algún momento y ver la terraza donde hay muchas matas. Es como el centro de la casa y tú estás como orbitando ahí”.
3) “Mi esposa. Y parte del rediseño de la casa, un amigo nuestro, el escultor Cornelis Zitman, que nos ayudó mucho porque, por ejemplo, la doble altura no te da la sensación de estar encerrado. Allí estás tranquilo pero no estás apabullado como en un estudio, a pesar de que es parte de un rincón de la casa”.
4) “Bueno, partiendo de que yo salgo de la casa a las 5 de la mañana y hago el programa de 6 a 9, paso tal vez una hora o dos horas diarias. Los fines de semana paso menos tiempo porque uno está saliendo. Yo creo que más es el tiempo que paso allí como descansando, leyendo, viendo tele. Es como un estudio que no es estudio, donde puedo hacer muchas cosas”.
5) “Que estoy como en el medio y hay mucha luz natural, lo que te permite leer en algún momento un libro, alguna revista, el periódico... Además es fresco, tienes una ventana donde si hay mucho calor la abres y si hay mucho frío la cierras. Es como un point cómodo, en el mero medio de la casa”.
6) “Yo creo que el control remoto es muy importante (risas)... Hablando en serio, mi esposa ha ido llenando la casa con sus cuadros, unos se han vendido, otros han permanecido allí. Hay, de hecho, uno muy grande, que —inicialmente— era como de cinco metros por dos metros, pero que luego mi esposa decidió picar. El cuadro tiene que ver con la tierra y la paz, la historia de mujeres y hombres. Aunque él va y viene, porque ha ido a exposiciones y galerías, tiene su espacio fijo dentro de la casa y adonde vamos tiene su lugar.
“También tenemos una marioneta (Hermes) que viene de nuestra luna de miel. La compramos en Praga y en dos oportunidades ha estado a punto de perderse, en sitios tan insólitos como en la estación Gare du Nord, en París, y en un taxi amarillo en Nueva York, pero por suerte la hemos recuperado”.
7) “Aparte del cuadro y de la marioneta, por supuesto que me llevo la butaca”.
8) “Mi consejo es que hay que dejar las cosas en manos de las esposas, porque tú decoras y después te lo cambian todo. Entonces es mejor declararse incompetente en esa área y que ellas lo hagan, para no hacer doble trabajo. Además, es muy importante no recargar. Aquí en Venezuela hubo una tradición muy grande: esas esculturitas, esas porcelanitas, esas colecciones, esas platerías en paredes, cositas chinas, eso es algo que era parte del mobiliario de una casa hace como 20 ó 25 años atrás. Mi gran consejo es ¡no recargar para nada!”. l mherrera@eluniversal.com / pblanco@eluniversal.com
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