 |
Foto: www.shutterstock.com / Kristian Sekulic |
El bien
tiene
cara de PERRO
Los canes entrenados
no sólo brindan
bienestar a las personas con discapacidad, también les ofrecen
la oportunidad de alcanzar su independencia en la sociedad.
Al mismo tiempo,
el adiestramiento puede representar una segunda oportunidad para aquellos animales que son abandonados a su suerte en las calles
Por Annie Suárez
Penélope, una encantadora cachorra, llegó a la vida de Verónica el año pasado para llenar su mundo de sonrisas y para hacer su vida cotidiana más llevadera. "Cuando mi hija cumplió diez meses me dijeron que tenía parálisis cerebral. Ahora tiene 16 años", indica su madre, Dorena Armas, quien, con entusiasmo, agrega: "Verónica y Penélope son muy unidas, se entienden muy bien. Ella es muy linda y le ayuda todo el tiempo. Por ejemplo, cuando a Vero se le cae algo, la perrita la asiste, corre, lo busca y se lo da. Cada vez Penélope es más hábil, porque entre más le enseñan, más cosas hace. Es una perrita muy inteligente y cariñosa. La experiencia de tenerla en casa ha sido maravillosa". Por su parte, Gabriel, de siete años, celebra todos los días tener junto a él a Gabriela, una perrita de tres meses que le ayuda a mantenerse calmado. "Mi hijo no puede agitarse mucho, porque tiene un problema en el corazón. Además, mi hermano, su tío, que para él es como su papá, se fue a vivir hace poco a España, cosa que lo dejó muy sobresaltado. Pero ahora la compañía de Gabriela ha hecho que Gabriel se sienta mejor, que se mantenga tranquilo, hasta que se esmere en hacer sus tareas. Para los niños que tienen algún problema psicológico o físico, estos perros adiestrados son una gran ayuda", comenta Jery Rodríguez, su mamá.
Tanto Penélope como Gabriela, fueron dadas respectivamente a estos niños por Fundaanimal, una organización no gubernamental (ONG) venezolana que, actualmente, se encarga de entrenar perros para asistir a niños y adultos con discapacidad, así como a personas mayores, que requieran de ayuda y compañía.
El ejemplo entra por casa
Lilian Mendoza, fundadora y presidenta de Fundaanimal, comenzó con este proyecto porque comprobó muy de cerca lo que representa la bondad y la utilidad que puede implicar tener un amigo canino. "Mi madre perdió la visión por glaucoma. En un tiempo en que aquí nadie sabía de perros de asistencia, ella tenía un labrador retriever que la acompañaba y la ayudaba en todo. Años más tarde, cuando estaba muy, muy viejito, el labrador fue perdiendo facultades. Entonces, tuvo un pastor alemán con el mismo propósito. Ella vivía sola con ellos".
No obstante, eso no fue lo único que percibió Mendoza, quien es profesional de la educación para niños especiales, al interactuar con los dos perros de asistencia de su madre. "En un momento de su vida ella tuvo fuertes problemas de salud y debido a esto, en muchas ocasiones, tuve que trabajar en su casa. Recuerdo que, en una oportunidad, estaba trabajando con un niño autista y el perro se acercó y empezó a alcanzarle las cosas. El resultado de eso fue que el niño comenzó a mover las manos para tocar al perro".
Experiencias similares se produjeron en muchas otras ocasiones con otros infantes especiales. Esto motivó a la experta en educación especial a llevar animales a las aulas de clase donde trabajaba, aprovechando el potencial que tienen para hacer progresar a los pequeños que, por sus condiciones menos afortunadas, tienen más dificultades en el aprendizaje.
La utilidad que vio en los animales en estos procesos, sumado a la idea de impartir una cultura que promueva el respeto hacia ellos por parte de la sociedad, fue lo que impulsó a Mendoza a crear Fundaanimal, en el año 1999, que hoy cuenta con dos sedes: una administrativa en la Avenida Universidad y otra en la Urbanización Los Samanes.
Cuestión de bondad
Fundaaninal cuenta en su sede de la urbanización Los Samanes con el centro Baby Dog Training, una escuela de adiestramiento canino que, además, desarrolla actividades terapéuticas entre humanos y animales de compañía. Actualmente allí se encuentran 32 perros que reciben entrenamiento para que asistan a personas que así lo necesitan. "No tenemos fines comerciales. Por eso tampoco tenemos las instalaciones más completas y lujosas; tenemos lo que podemos, pero en nuestra fundación nos sentimos muy felices de poder ser promotores de la bondad hacia los animales y los seres humanos. Nosotros nos dedicamos a curar, cuidar, proteger y dar, con la sola satisfacción de que, al final del día, sabemos que estamos haciendo lo posible por ayudar a una persona y a un animal que lo necesitan".
Lo que hoy es un sencillo parque de entrenamiento, antiguamente era un taller mecánico de uno de los hermanos de Mendoza, quien se lo cedió para que ella pudiera sacar adelante su proyecto, cuando una ordenanza municipal prohibió la presencia de animales en centros educativos y de salud en el Municipio Libertador (contradictoriamente llamada Ordenanza de Protección Animal). "Eso redujo nuestra posibilidad de funcionamiento un 98%, en esta parte de la ciudad, que fue nuestra sede inicial. Cuando mi hermano me vio tan triste por esto, me dijo que utilizara esos espacios de la urbanización Los Samanes para la fundación, porque también por ser zona residencial ya no podría seguir reparando carros allí. Hoy otros de mis hermanos y familiares se han integrado a la labor de Fundaanimal para que esto siga adelante".
Ahora, son muchos los niños y adultos que disfrutan de esos espacios. En las actividades de entrenamientos de los fines de semana participan niños con distintos tipos de discapacidad (ceguera, sordera grave o leve, imposibilidad para el habla, parálisis cerebral, retardo mental, síndrome de down, autismo), problemas de atención (hiperactividad), de salud (cáncer terminal o en desarrollo), así como personas mayores que requieren de asistencia.
La presidenta de la ONG insiste en los beneficios que tiene en la vida de las personas, con discapacidad o no, tener un perro. "He sido testigo de animales que han sacado a gente de psiquiátricos, de curas de sueño, que han aquietado a niños rebeldes, malcriados o con problemas de conducta. Hasta he visto a niños subir las notas", dice entre sonrisas.

Fotos: Cortesía Fundaanimal
Entrenamiento canino en acción
De acuerdo a la presidenta de Fundaanimal, el entrenamiento canino se puede realizar por etapas según la edad:
1. De cero a seis meses. Corresponde a la etapa de estimulación del animal. En este periodo se trabaja con el perro a través de juegos, adiestrándolo en una formula de sólo cuatro órdenes básicas, para que se asocie y se integre a los seres humanos, especialmente con los niños. "Eso es un trabajo diario de 20 minutos en diferentes horas".
2. De seis a ocho meses. Durante esta epata se comienza el adiestramiento básico. En este nivel uno se introduce el concepto de la disciplina. Los perros aprenden a diferenciar entre una orden o comando y una solicitud. "Ellos saben cuando les pides las cosas por favor y en ese caso ellos tiene la libertad de hacerlas, o cuando les das una orden".
3. De ocho a 14 meses. Durante este período del entrenamiento se continúa y se refuerza el aprendizaje de órdenes.
4. De 14 a 16 meses. En esta etapa se evalúa en qué se especializará al perro. "Si asistirá a niños sordos, ciegos, con parálisis cerebral, problemas de atención o a personas mayores".
Es importante acotar que en estos entrenamientos los animales no son sometidos a ningún tipo de castigo. Por el contrario, el recurso que se emplea para motivarlos es el estimulo refuerzo. "Se les da caricias y abrazos cuando ellos hacen las cosas bien. Si se portan mal, se les ignora. Pero nunca, jamás, se les maltrata para que hagan algo", asevera Mendoza.
De igual forma, la presidenta de esta ONG, indica que ya al crecer y una vez que se asignan a sus nuevos dueños, los perros son castrados y las perras esterilizadas. "Esto hace que sean más dóciles, evita los problemas de celo y de reproducción no planificada".
 |
Fotos: Cortesía Fundaanimal |
Del abandono al servicio
En opinión de Mendoza, la problemática de los perros de la calle no termina con las acciones que se están asumiendo en la actualidad. "Los refugios donde meten un número de perros que sobrepasa la capacidad del lugar, no son la respuesta a este asunto. Es importante que se busque la manera de romper el círculo vicioso al que están sometidos los animales en situación de abandono. Es necesario que la educación empiece por casa, en la familia. Los niños deben aprender a respetar el medio ambiente y a los animales. No se puede tener una mascota y luego echarla a la calle sin consideración".
La fundadora de Fundaanimal asegura que el adiestramiento puede ser una medida efectiva para resolver la situación de un perro de la calle. "Las personas siempre piensan en un animal de raza, pero no saben que los perros mestizos y los que viven en las calles pueden convertirse en los mejores a la hora de asistir a personas con discapacidad o mayores, porque estos animales ya han pasado por situaciones difíciles, así que son más resistentes. Además, ellos sienten aún más el valor del cariño humano, de una caricia y un abrazo".
¿Cuál es el procedimiento para entrenar a un perro que se ha recuperado de la calle?
"Luego de que tienen una alimentación balanceada, ya no están estresados y pueden dormir bien, introducimos los conceptos de juego y deporte. Cuando ellos captan que la vida cambió, se entusiasman por hacer lo que hacen los demás. Ya en ese punto empiezan a competir, no por el alimento o por el agua, sino por cariño. Te puedes sorprender al ver cómo logran adaptarse".
asuarez@eluniversal.com
Coordenadas
• Fundaanimal
• Av. Universidad. Edif. Monroy.
Telf.: (0212) 576.9965
• Urbanización Los Samanes.
Telf.: (0212) 944.6118
AUTOGESTIÓN PARA SOBREVIVIR |
La necesidad de fondos para poder cubrir los costos médicos y alimentación de los animales impulsó a la fundación a buscar la manera de autogestionarse. "Dictamos curso para hacer ropa y demás accesorios para perros, así como talleres de entrenamiento animal. Ofrecemos charlas en colegios y planes vacacionales. Por otro lado, tenemos un programa de apadrinamiento de perros. También solicitamos el pago del entrenamiento a las personas que tienen la capacidad económica para hacerlo".
La presidenta de Fundaanimal aclara que ellos no comercializan con los perros como si se tratara de objetos o productos que pueden venderse. "Cobramos por el entrenamiento del animal a las personas que sabemos que pueden pagarlo. Pero tenemos casos en los que nos llegan niños y personas mayores que necesitan un perro y no tienen manera de cancelar su adiestramiento. Si eso sucede, buscamos el apoyo de terceros que puedan colaborar en aspectos como la comida y las consultas veterinarias". |
Fuentes: fundaanimal@yahoo.es / babydogtraining@yahoo.es / www.trainingbabydog.com / www.perrosenadopcion.com/babydogtraining
|