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¿Sabes cuál NECESITAS?
A partir de los 40 años, una mala
elección del fondo
de maquillaje puede echarte años encima. Para que eso no
ocurra, has de tener claro cómo elegir
la tuya. Te ayudamos a escoger según el
resultado que buscas
Por Sonia Fornielles
PIELES SENSIBLES:
Agresión cero
¿Tu rostro se irrita con facilidad? ¿Tienes rosácea, couperosis, acné..? ¿Te acabas de hacer un tratamiento facial con láser y tu piel está más sensible de lo habitual? Tu elección debe ser, sin duda, una base para pieles sensibles, pero con un gran poder cubriente. Las características que debes buscar en estos productos son: factor de protección solar alto, sin perfume, sin grasa, hipoalergénicos y resistentes a la transpiración. La misión de estas bases de maquillaje es triple: por una parte, proteger la piel de las agresiones externas; por otra, proporcionarle el máximo confort para evitar una reacción alérgica; y, por último, cubrir las imperfecciones del rostro sin enmascararlo. A la hora de elegir el tono hay que tener en cuenta qué imperfecciones quieres cubrir. "La intensidad de un color se atenúa cuando se le añade su opuesto: el verde es el opuesto al rojo, y el amarillo al azul. Estos colores, mezclados dos a dos, se neutralizarán". Manuel López Nuevo, farmacéutico de los laboratorios Pierre Fabre, deja claro que las manchas rojas (couperosis, rosácea, acné...) se cubren con pigmentos verdes, y las azules (ojeras, várices, marcas postoperatorias...) con amarillos.
PARA PIELES SECAS: AGUA EXTRA
La consecuencia inmediata de la falta de hidratación (que es lo que le ocurre a una piel seca) es el cuarteamiento del maquillaje una vez que la epidermis ha absorbido la humedad de la crema y la base. Hay que aportar más agua para saciar la sed de la piel y que ésta no muestre signos de deterioro. Para ello, la base de maquillaje debe ser fluida, con cobertura media y con polímeros (moléculas formadas por un número de átomos mucho mayor que el habitual) que liberen gradualmente agentes hidratantes. Además de acertar con la elección del maquillaje, si tu piel es seca debes extremar la hidratación anterior a la base. David Rodríguez, maquillador de Clarins, recomienda "ver el fondo como un apéndice del tratamiento, que sirve para reafirmarlo y que no marque las líneas de expresión. También funciona para embellecer las pieles grasas o secas, o sensibles... pero no las tratan por sí solos". En este sentido, hay marcas que han querido dar un paso más en el camino de aunar color y tratamiento. En cualquier caso, si tu cutis es muy seco, hidrátalo a conciencia.
"Si tu piel es rosada tienes que elegir una
base con pigmentos amarillos. Si es más cetrina, decántate por los pigmentos rosados. Por último, los pigmentos melocotón son los que corrigen las pieles apagadas"
- David Rodríguez |
PIELES MIXTAS O GRASAS: ACABADO MATE
Si unas horas (o menos, incluso) después de maquillarte tu piel se revela mostrando antiestéticos brillos, sobre todo en frente, nariz y barbilla (zona T), necesitas una base matificadora con agentes seborreguladores que controlen la humedad en la piel. Esto no significa que no tengas que hidratar el rostro, sino que debes hacerlo bien. A veces creemos que una epidermis grasa no necesita hidratación, y no es así: el problema es el exceso de sebo, no de agua. Las bases indicadas para tu piel incluyen en su formulación polvo de sílice (dióxido de silicio). Seguro que sabes lo que es: ¿recuerdas esas bolsitas pequeñas de papel con unas bolitas blancas adentro que acompañan a algunas prendas de vestir? Pues es lo mismo. Se trata de un desecante que lo que hace es controlar la humedad del lugar en el que se encuentra y evitar que se manifieste, lo que no quiere decir que perjudique la hidratación de la piel. Estas bases también cuentan con agentes que absorben el exceso de grasa.
PIELES MADURAS: HIDRATACIÓN Y TRATAMIENTO
Con el paso de los años, el cutis tiende a ser más seco y aparecen líneas de expresión y arrugas. Por este motivo, es recomendable usar bases con beneficios añadidos para mejorar la apariencia de tu rostro a largo plazo y que le proporcionen la hidratación necesaria. Rubén Acosta, director de Formación de Bobbi Brown, considera imprescindible la hidratación para luchar contra el envejecimiento. "Hidratar una piel madura antes de maquillarla es esencial para que el resultado sea perfecto". Las bases antiedad suelen utilizarse a partir de los 45 años. Además de un aporte extra de agua, ofrecen un auténtico tratamiento contra las arrugas y la flacidez facial. Y es que una piel madura necesita un maquillaje que alise las líneas de la edad, redefina el óvalo, cubra rojeces, prevenga la aparición de manchas, dure mucho tiempo intacto y... ¡nos deje guapas! ¿Sabes qué es lo mejor? Que sí existen. En general, suelen contener vitaminas A y E contra las arrugas, colágeno para dar elasticidad, factor de protección solar y antioxidantes. En particular, y dependiendo de nuestra necesidad, podemos optar por bases efecto relleno para disimular líneas de expresión o despigmentantes para neutralizar manchas.
| Elige el color adecuado |
Tú también crees que no es tarea fácil, ¿verdad? Hemos consultado con maquilladores expertos y nos han aclarado las ideas.
David Rodríguez, de Clarins, afirma que es muy importante probarlo en el rostro. "El tono de la mano -donde habitualmente ponemos el maquillaje para ver el color-es diferente al de la cara, y por esto hay que probar la base sobre el cutis. Una pequeña cantidad en la zona central basta para darnos cuenta de si la tonalidad se acerca a la de nuestra piel. El color ha de ser lo más parecido posible al nuestro: puedes elegir un tono menos, ya que es fácil subirlo con colorete, pero nunca un tono más, porque te envejecerá. El truco final es ver que el maquillaje en la mandíbula se funde con el cuello y no deja trazo de corte". Ellis Faas, maquilladora de Biotherm, también tiene su truco para acertar. "Siempre hay que fiarse de la luz del día para ver el color exacto y poder elegir bien".
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