|
Alimentos:
La mejor medicina (I)
Julie Weingarden-Dubin
Desde las manzanas hasta la cebolla, los
alimentos combaten las enfermedades del corazón, el cerebro
y el organismo en general. Realmente pueden curarnos.
Un misterio rodea el "pan
nuestro de cada día"; más de lo que podemos imaginar.
De hecho, puede que allí esté la clave de nuestra
longevidad emocional, mental y física.
Los alimentos hacen más que brindarnos placer y sustento;
realmente pueden sanarnos. Los nutrientes combaten enfermedades
del corazón, ayudan a prevenir el cáncer e incluso
mantienen el buen funcionamiento del cerebro.
"Los alimentos tienen beneficios para la salud, más
allá de la nutrición básica", dice la
nutricionista Cheryl Toner, quien dirige las publicaciones de salud
en la International Food and Information Council Foundation (IFIC).
Sabemos que las frutas y los vegetales contienen vitaminas y que
los alimentos no procesados son los mejores. Pero, ¿qué
es lo que realmente hacen por nosotros los granos enteros, las frutas
y los vegetales? Los expertos consideran que los alimentos que consumimos
constituyen una fuente de energía que ayuda a nuestro cuerpo
a resistir las enfermedades, además de prolongar la función
cognoscitiva y mejorar el humor.
Efectivamente, la creciente popularidad de medios alternativos de
fomentar la salud pone a los alimentos en la mira, haciendo que
la gente hurgue más allá de la medicina tradicional
en busca de respuestas sobre cómo curar y prevenir las enfermedades.
Una buena alimentación, combinada con ejercicios, puede ser
el ingrediente ideal para mantener la mente y el cuerpo sanos.
De acuerdo con estimaciones de los expertos, la mayoría de
las personas cree que por lo menos tienen un control moderado de
su salud y que la nutrición desempeña un papel incluso
más relevante que el ejercicio y los antecedentes familiares
de salud. "La alimentación para el tratamiento y la
prevención de enfermedades es un área en crecimiento",
señala Andrew Weil, director de Medicina Integral en la Universidad
de Arizona, en Tucson.
Si alguna vez escuchó algo sobre los poderes mágicos
de los alimentos, probablemente estaba relacionado con los antioxidantes.
Ellos neutralizan los agentes que dañan las células
y posiblemente reducen el riego de desarrollar enfermedades. Los
antioxidantes se encuentran en forma natural en varios tipos de
alimentos, como las frutas, vegetales, nueces y otros frutos de
cáscara, aceite de pescado, té y muchos otros.
No obstante, " hay cierta exageración", dice Walter
Williet, jefe del Departamento de Nutrición de la Escuela
de Salud Pública de Harvard. Los antioxidantes no son un
"curalotodo". "Sin embargo, estamos viendo que los
alimentos tienen funciones mucho más importantes de lo que
se había reconocido. Por ejemplo, las grasas poliinsaturadas
hacen mucho más que bajar los niveles de colesterol en la
sangre. Pueden ayudar a prevenir los coágulos sanguíneos
y las probabilidades de desarrollar alteraciones fatales en los
ritmos cardíacos".
La función de los ácidos grasos esenciales también
es objeto de numerosas investigaciones. Weil indica que "mejoran
el funcionamiento mental y protegen contra inflamaciones y enfermedades
cardíacas. La dieta promedio de la población presenta
serias deficiencias de ácidos grasos Omega-3 y esto tiene
sus consecuencias en la salud". Una buena fuente de estos ácidos
grasos es el aceite de pescado, pero también se encuentra
en algunas semillas y nueces.
Los alimentos del reino vegetal, como hortalizas, frutas, soya y
granos enteros, también se recomiendan como parte de una
dieta óptima. Contienen fitoquímicos, agentes naturales
que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y protegen
contra las enfermedades. Los fitoquímicos se encuentran en
alimentos como el ajo, las legumbres y los frutos de cáscara,
entre otros.
El aprendizaje acerca de los alimentos es sólo una parte
del objetivo. Para lograr una vida más sana, quizás
necesite cambiar sus hábitos. Tal vez modificar la forma
de hacer las compras, preparar los alimentos y comerlos. Pasar de
las papas fritas a los vegetales no es fácil; ¿cómo
encontramos la motivación?
Para empezar, usar el miedo a la muerte para motivar a las personas
no funciona, dice Ornish. Sin embargo, "cuando la persona comienza
a hacer cambios en su dieta y forma de vida empieza a sentirse mejor.
Tiene más energía, piensa con mayor claridad, hay
más sangre circulando por el cerebro y el corazón,
no necesita tantas horas de sueño y aumenta el vigor".
Constantemente surge información nueva, por lo que su manejo
puede resultar confuso. Para decidir lo que es mejor para usted
consulte a su médico o nutricionista y explore nuevos alimentos.
"Intente hacer cambios aunque sea por una semana. Aprenderá
a través de la experiencia lo bien que puede sentirse. Esta
es una manera mucho más orgánica de hacer cambios",
dice Ornish. Asimismo, como apunta Willet, "las decisiones
acerca de la comida no deberían tomarse sobre la base de
un solo estudio; es importante confirmar datos a partir de diferentes
fuentes confiables". Es por ello que se han recopilado en un
solo documento algunos de los descubrimientos más recientes.
A continuación, algunos estudios, desde el ginkgo hasta los
Omega-3, que muestran sus beneficios. Por su extensión, el
trabajo se hará en dos entregas.
Corazón
Ya sabemos que para proteger el corazón hay que hacer ejercicios
y tener una dieta baja en grasas saturadas. No obstante, estudios
recientes muestran los beneficios de algunos alimentos que quizás
no se han considerado. Se cree que la soya, por mencionar uno, reduce
el riesgo de ataque cardíaco al bajar los niveles de colesterol.
Numerosos expertos recomiendan 25 gramos de proteína de soya
al día. Un estudio publicado recientemente en Diabetes
Care indica que la soya puede reducir los riesgos de ataque
cardíaco y apoplejía en mujeres posmenopáusicas
porque contiene el antioxidante isoflavón. La soya se puede
ingerir en diversas formas: el edamame (variedad de granos de soya
verde, cocido al vapor), el tofu (alimento parecido al queso pero
basado en soya), y en su forma similar a las nueces, por ejemplo.
Las nueces también tienen efectos saludables en el corazón,
aunque en el pasado su alto contenido de grasas llegó a causar
serios temores. Sin embargo, según el Nurses's Health
Study, un informe de la Universidad de Harvard, las mujeres
que comían una onza por lo menos cinco veces a la semana
durante 14 años redujeron el riesgo de enfermedades cardíacas
en aproximadamente 30%.
Las nueces contienen grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, y
de acuerdo con la IFIC, las personas que incluyen altas cantidades
de estas grasas en su dieta disfrutan de bajos niveles de colesterol.
Las grasas saturadas, por el contrario, aumentan el "colesterol
malo", o lipoproteína de baja densidad (LDL). Otros
alimentos que contienen grasas saludables son: aguacate, aceite
de soya y aceite de oliva.
Los ácidos grasos omega3 constituyen un componente graso
igualmente importante que se encuentra en abundancia en pescados
como el salmón o la caballa, y en menor grado en otros frutos
marinos. Estos ácidos grasos ayudan a mantener y reparar
las células cerebrales que están formadas de grasa.
También reducen el riesgo de sufrir enfermedades crónicas
como las coronarias, infartos y cáncer. Un estudio publicado
en el American Journal of Clinical Nutrition, indica que
las muertes por ataques cardíacos súbitos ocurren
con menos frecuencia en quienes comen pescados oceánicos.
Al hacer la lista de los ingredientes sanos para el corazón,
no olvide el vino y la cerveza. Todos sabemos que la ingesta moderada
de alcohol puede ayudar a prevenir enfermedades cardíacas.
En un trabajo, publicado en el European Journal of Clinical Nutrition,
investigadores alemanes estudiaron la ingesta de cerveza en la cena.
Los adultos de mediana edad observados registraron bajas en los
niveles de la proteína reactiva C, un componente asociado
con inflamación y la aparición de coágulos.
Ciertamente, se conocen los efectos saludables del vino, la soya,
las nueces y el pescado en el corazón. Pero a continuación,
se añaden más sorpresas: miel y chocolates, que mientras
más oscuro mejor. Aparentemente, la miel tiene el mismo efecto
saludable de los antioxidantes que se encuentran en alimentos como
las espinacas y las manzanas. En la Universidad de Illinois, un
estudio realizado en hombres con edades entre 18 y 38 años
reveló que los niveles de antioxidantes en la sangre aumentaban
después de ingerir agua mezclada con miel.
El chocolate también ayuda a proteger el corazón.
Sus flavonoides, una familia de antioxidantes, ayudan al cuerpo
a resistir los daños celulares de los radicales. Adicionalmente,
a su vez, el dulce puede disminuir los riesgos de infartos y enfermedades
cardíacas. l
|