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Operación CAMUFLAJE
El corrector o concealer es la herramienta indispensable para cubrir, corregir y garantizar un acabado uniforme de la tez a la hora de lograr un maquillaje impecable. Aprenda cómo usarlo
Por Carolina Quintero
Para nadie es un secreto que lucir un rostro con ojeras es una gran preocupación de casi todas las mujeres; inclusive, de los hombres, debido al terrible aspecto que éstas ocasionan: semblante cansado, triste, opaco. Mucho más si tienden a ser muy oscuras, casi negras y, para colmo de males, con bolsas. Y es que hasta el rostro más joven podría verse amenazado por este problema, el cual se debe, primordialmente, a una condición genética más que a otra situación. Las ojeras son una pigmentación a nivel del contorno de ojos que surge al ralentizarse (volverse lenta) o debilitarse temporalmente la microcirculación sanguínea de dicha zona. El drenaje se vuelve deficiente, la sangre se detiene en los vasos dilatados y las células sanguíneas se introducen en el tejido conjuntivo dando un color azulado a la fina piel de los párpados. Las personas de tez morena corren el riesgo de que se les noten mucho más, debido a una acumulación de melanina que incrementa esa coloración.
También existen otros factores que tiñen la piel de los párpados: el cansancio, dormir poco, fumar, tener malos hábitos alimentarios y no usar un protector solar. Las personas que padecen enfermedades crónicas o alérgicas también son propensas a padecer ojeras.
Para combatirlas se requiere, en primer lugar, mejorar el estilo de vida; es decir, dormir bien, seguir un régimen alimentario sano y balanceado, beber agua, no fumar y usar a diario protección solar. Y, en segundo lugar, hacer uso de la cosmética. Esta ofrece una efectiva solución con productos específicos. Unos son las cremas de contorno de ojos, con ingredientes y activos, como el extracto de castaña de Indias, que actúa sobre el sistema venoso linfático cutáneo, o el extracto de té blanco, con propiedades descongestionantes, que ayudan a drenar toxinas y a activar la circulación sanguínea. Otros contienen pigmentos correctores de efecto óptico y vitaminas C o K, cuya acción atenúa la coloración azulada de estos tejidos para minimizar las ojeras, a fin de que la mirada luzca relajada, luminosa, fresca y, por ende, mucho más joven.
Otro producto, realmente útil y aliado del maquillaje, es el corrector o concealer. Elegirlo adecuadamente ayudará a resolver el problema de manera específica pues, aunque todos estén creados para corregir u ocultar imperfecciones en el rostro, las texturas y los colores definirán con exactitud su función.
A saber
Básicamente éstos se usan para disimular ojeras, rojeces, manchas, granos y todas aquellas imperfecciones que desfavorecen la piel del rostro. Mal aplicados pueden ocasionar el efecto contrario; es decir, que el más mínimo defecto se destaque provocando un terrible resultado.
Los correctores se presentan en crema, barra, líquido y en lápiz. Vienen, además, en texturas suaves, fáciles de aplicar, que se funden inmediatamente con la piel. Son, a su vez, efectivos tratamientos, ya que poseen agentes humectantes, ingredientes antiirritantes y factor de protección solar, que cuidan y protegen la delicada piel que rodea el ojo. Asimismo, están sometidos a pruebas antialérgicas y oftalmológicas.
Los necesitan tanto las pieles jóvenes, con ojeras muy marcadas, como las pieles maduras, con líneas y arrugas. Igualmente, los hay para cada tipo de piel, es decir: grasa, seca y mixta.
El tono a elegir es muy importante. Se debe seleccionar el que mejor se adapte a la piel; por lo general, debe ser un punto (o dos) más claro. Sin embargo, existen diversas tonalidades dirigidas a cumplir diferentes funciones que, aunque se pueden aplicar separadamente, es vital aprender a combinarlos para unificar perfectamente la piel.
En ese sentido, el corrector en verde es ideal para camuflar las arañas, las venitas rojas que se hacen visibles en la base de la nariz y para disimular los granitos. En éste último caso, no hay porqué temer al cubrirlos, pues los poros no se van a obstruir. Se recomienda hacer una buena limpieza de cutis, aplicar las cremas de tratamiento y proceder a camuflar.
El tono amarillo se encarga de atenuar las ojeras de color azulado y de dar luminosidad. El beige-rosado, aclara las ojeras que tienden a ser marrones. El que viene en un tono marfil y acabado mate ayuda a disimular las cicatrices, las cuales, con el tiempo, tienden a adquirir una tonalidad más oscura. Éste se aplica siguiendo el dibujo de la marca y difuminando. Para cubrir las manchas se recomienda un tono o dos más claros que la piel.
La técnica
Aun cuando algunos maquilladores prefieren aplicarlo antes de la base, otros lo hacen después. Si se hace a posteriori permitirá ver aquellas zonas donde se requiere una mayor cobertura. ¿Por qué se recomienda aplicarlo después de la base? Porque el corrector es para cubrir ojeras iluminando el área de los ojos; si se aplica encima del maquillaje, la base lo cubrirá y no hará su efecto.
La técnica de su aplicación varía. Se puede utilizar un pincel de punta fina y cerdas suaves y cortas, para usar la cantidad necesaria y corregir en el lugar preciso. También se pueden marcar tres puntitos -en la zona de la ojera- y con una esponja de látex, en forma de triángulo, se ejerce una suave presión hasta fundir en la piel. Luego, con una brocha de cerda ancha, se fija con polvo suelto traslúcido, para "sellar" el corrector, consiguiendo así el efecto más natural posible.
Pasos a seguir
Si bien es cierto que el corrector o concealer ayuda a cubrir las ojeras, minimizar las arruguitas de expresión y cubrir las manchas y cicatrices, es fundamental aplicar, antes, una crema hidratante especial para el contorno de ojos. Esto ayudará a que la piel se mantenga siempre suave e hidratada y, a su vez, impide la formación de líneas con el corrector.
El mejor consejo para taparlas es ir poco a poco. Se evalúa bien el área a cubrir, para evitar hacer un semicírculo blanco bajo el ojo que, aunque podría parecer de lo más favorecedor, daría un aspecto muy artificial.
Si las ojeras están muy pronunciadas, lo mejor es usar un tono más claro que el de la base de maquillaje y cubrir desde la esquina del lagrimal hasta donde llega el rastro grisáceo. De lo contrario, se recurre a la misma base de maquillaje, dando suaves golpecitos, tratando de no arrastrar el dedo al aplicarla, porque podría no fijarse correctamente.
Otras áreas que exigen corrección son el ángulo interno de los ojos y la nariz y, el ángulo externo del ojo, ya que suelen crear sombra, lo que podría ocasionar un aspecto de cansancio en el rostro. Conviene entonces aplicar corrector para darle luminosidad a la cara. También se toma en cuenta la frente, el puente de la nariz y el mentón. La idea es lograr un rostro perfecto. Para tapar algún granito se debe usar un palito de algodón y, para cubrir las manchas, la esponja ayudará a lograr uniformidad.
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Corrector vs iluminador
Ninguno de estos dos cosméticos compiten entre sí ya que son diferentes. El corrector es para corregir, tapar o disimular ojeras, alguna marca o cicatriz, inclusive,
un granito. El iluminador ayuda
a que la luz se refleje en el rostro
de manera que desaparezca cualquier rastro de cansancio
y el maquillaje favorezca más.
El primero se debe aplicar después de la base; el segundo se aplica antes, ya que al tener partículas
que reflejan la luz, hará una gran diferencia en el resultado final del maquillaje.
De gran ayuda
• Si amanece con las bolsas muy pronunciadas, coloque antes una mascarilla en gel, previamente refrigerada, para que el frío descongestione el área. Luego proceda a maquillarse; por último, aplique el corrector.
• Se puede sustituir el corrector por una sombra de ojos beige, en crema, o un maquillaje más claro y polvos sueltos aplicados por todo el rostro.
• Para no acrecentar las ojeras se recomienda maquillar los ojos con sombras siempre claras y luminosas.
• Si aún se notan las ojeras al cubrir con el corrector tradicional, se recomienda utilizar antes un precorrector. Este va a ayudar a neutralizar el tono oscuro de la ojera y a darle una apariencia más natural. Vienen en un estuche de presentación de tres tonos, para usar el que mejor convenga.
• Utilice un espejo frontal y normal; uno de aumento le hará aplicar producto de más.
¡Adiós ojeras!

FLAWLESS FINISH
MAXIMUM COVERAGE CONCEALER
Elizabeth Arden
Con vitaminas A, C y E y protección
antioxidante, elimina ojeras y minimiza
la apariencia de líneas e imperfecciones

MAGIC CONCEALER
Helena Rubinstein
Con micropartículas de perlas,
que aumentan el reflejo de la luz,
y manzanilla, con propiedades
calmantes, que atenúa las bolsas

ALL ABOUT EYES
CONCEALER
Clinique
Corrector en crema que
disimula el aspecto de las
ojeras y manchas y reduce
las bolsas de debajo de
los ojos. Sin aceites

EFFACERNES
LONGUE TENUE
Lancôme
Contiene micro-difusores de luz, que atenúan
las pequeñas arrugas, y extracto de aciano y de
manzanilla, con propiedades aliviadoras. Protege contra los radicales libres y contra los rayos UV. Reduce las ojera

EFFET PARFAIT
CORRECTOR FACIAL
Ebel París
Su fórmula combina microesferas
naturales, siliconas y pigmentos
que difuminan la luz, reducen
las imperfecciones, cubren
las manchas y proporcionan
un aspecto joven y luminoso

LINE SMOOTHING
CONCEALER
Almay®
Cubre imperfecciones y reduce
las finas líneas de expresión.
Contiene pepino y cafeína que
ayudan a reducir la inflamación
del área de los ojos, más aloe
y vitaminas C y E, que hidratan
y protegen la piel del contorno de ojos
caroquint@hotmail.com
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