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Tallado
en madera
Dennis Schmeichler

Es uno de los principales coleccionistas de artesanía venezolana, y ha impulsado importantes exposiciones y libros en el país -Artesanía viva y Juan Félix Sánchez, son apenas dos muestras-. Su pasión por los objetos le llevó a crear la
afamada tienda Casa Curuba y la novísima tienda Organi-ka. Es un hombre de espíritu artesanal.
Adriana Gibbs. Fotos: Beto Gutiérrez

Caminar -y esto lo escribió el autor italiano Italo Calvino- presupone que a cada paso el mundo cambia en algunos de sus aspectos y también que algo cambia en nosotros. Algo o mucho debe haber pasado en las andadas de Dennis Schmeichler. Le señalan -y con razón- como uno de los principales coleccionistas de artesanía venezolana. Que en los casi 30 años que lleva recorriendo los lugares más recónditos del país, ha sabido advertir la esplendidez guardada en objetos tallados, tejidos, o amorosamente amasados en manos de artesanos venezolanos y extranjeros que se han radicado en el país.

Es caraqueño, aunque su apellido delata el origen austríaco de su padre. Su madre creció en un pueblo de Checoslovaquia, y de su abuela heredó la pasión de coleccionar objetos. Corría el año 1977 cuando junto con unos estadounidenses que hacían trabajo comunitario en el país quedó seducido por el arte warao. Al poco tiempo de este encuentro fundó una asociación civil que bautizó con el nombre de Yakera que significa "bienestar" en warao: "Quiénes la integrábamos éramos una mezcla de nacionalidades, pasiones y culturas. De allí salieron varias exposiciones. De allí emergió el proyecto y hechura del programa de televisión Síntesis. De allí se gestó la idea de fundar Curuba". Una de las primeras muestras representativas organizadas por la asociación, Cestería warao de moriche, tuvo lugar en el American Crafts Museum New York.

En compañía, Schmeichler empezó a relacionarse con maestros artesanos de diversas partes del país. El proyecto de una exposición, Cobijas de Mérida, constituyó para él toda una revelación por su encuentro con Juan Félix Sánchez. "Junto con Charles Brewer Carías fui hasta la casa del artista y quedé prendado de él".

Esta expedición a pie hasta la casa de este maestro fue la primera de varias que, años después, se tradujeron en significativos proyectos que vieron luz. En 1982, como integrante del Grupo Cinco (conformado por el escritor Alberto Arvelo, el fotógrafo Sigfrido Geyer, los diseñadores Jerry Joyner y Nereus Bell, y el propio Schmeichler) logró la edición del libro Juan Félix Sánchez. Al poco tiempo vino una película en 16 mm sobre Sánchez bajo la dirección de Calogero Salvo. Y luego, el mismo grupo impulsó la muestra Lo espiritual en el arte, en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. En el catálogo, la propia Sofía Imber dejó claro el rol jugado por Schmeichler: "El es un investigador de nuestra madera y de nuestros talentos. Gracias a su arduo trabajo como investigador cultural nosotros tuvimos la posibilidad de conocer a un gran talento venezolano como el maestro Juan Félix Sánchez".

"Sánchez -afirma Schmeichler- bautizó una nueva era en Venezuela, y significó cambios fundamentales en el arte venezolano. Primeramente, la intervención de la piedra, el manejo entre ella y el paisaje, su reinterpretación e integración".

Años después, Rita Salvestrini le propuso a Schmeichler asesorar la investigación previa para llevar a cabo la muestra Artesanía Viva, la cual reunió "objetos de uso" procedentes de distintas regiones de Venezuela.

Conjugando lo nuestro. Hace un poco más de una década fundó Casa Curuba, espacio que se ha convertido en una importante referencia artesanal en Caracas. Es la tienda de las maderas venezolanas. "El nombre tiene que ver justamente con una curuba que vi en la casa de Juan Félix Sánchez. Para mí, 'curuba' significa pasión por el objeto". Al entrar allí tal pasión queda en evidencia en la cuidadosa selección de piezas que habitan el lugar. Objetos artísticos que reflejan no sólo la calidad de la madera y del diseño venezolano, sino el desarrollo cultural del país.

Allí albergan maravillas: desde la silla de paleta -diseño del arquitecto Emile Vestuti- hasta la mesa zig-zag -diseño del arquitecto Jorge Rivas, cuyas piezas se están exhibiendo en la Sala TAC, del Centro Trasnocho- pasando por las hermosísimas cajas de Benito Silva.

Para nutrir la tienda trabaja con aproximadamente diez núcleos de artesanos. "Cada uno tiene su respectivo maestro, y se ha ido especializando en un tema. Yo los asesoro en talleres que buscan propiciar la innovación en sus procesos creativos".
Es por ello que él, ante todo, se considera un productor cultural. "Eso es lo que he sido y lo que soy, un catalizador de nuevas ideas; apoyo a los artesanos con financiamiento, y les ayudo con las herramientas de trabajo. A la gente de Boconó les llevé hilos de cobre para que probaran a ver qué pasaba con este nuevo material en sus tejidos; y a los que hacen flores de madera les sugerí tallarlas sin hojas, y resulta que ahora se ven más estilizadas".

En diciembre del año pasado inauguró con Grezy Athanassiou y Ramón Vegas otra tienda, Organi-ka, y recientemente la remodeló abriendo más espacio a esta propuesta. "Organi-ka es expresión latinoamericana, mientras que Curuba se circunscribe a lo venezolano. Curuba es fundamentalmente madera, mientras que Organi-ka es bisutería, lo más fashion. En Curuba las bases ya están creadas, y Organi-ka aún necesita investigación", compara.

En esta nueva tienda dialogan entre sí, las carteras de María Petersen, tejidas con motivos guajiros, con los zarcillos de Elina Peduzzi, del estado Carabobo, y los sombreros tejidos de Sandoná, Colombia, entre otras piezas. Todas tienen diseño y, lo mejor, iconografía nuestra. Son, como bien él les llama "objetos de alta costura". "Unas peonías juntas sin diseño son manualidad, pero si hay una propuesta es bisutería", dice categórico. "Venezuela -continúa Schmeichler- es un país con extraordinarias posibilidades creativas. Yo diría que es uno de los países con la artesanía más depurada de América Latina". l

CASA CURUBA Y ORGANI-KA: AV. ANDRES BELLO, PRIMERA TRANSVERSAL, EDIF. EVERI, LOS PALOS GRANDE, CARACAS. TELF.: 283.9368. WWW.CURUBA.COM


Ver también en Encuentros:
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