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Mascodudas

l Los veterinarios aconsejan llevar a casa a las mascotas desde cachorros en el caso de que desee más de una. Esto evitará rivalidades entre ambas.

l Cuando dos perros se encuentran en espacios abiertos, y lo lleva con su correa, no es recomendable tirar de la misma pues esto hará que el perro levante la cabeza y parezca ofuscado y listo para pelear.

l Si lleva un gato nuevo a la residencia, lo mejor es acondicionarle un cuarto separado de la mascota que ya tiene en casa, para evitar encuentros violentos. También, los cuencos de la comida y el agua, así como el arenero, deben ser individuales.

l En el caso de que dos perros comiencen a gruñir en señal de una pelea inminente, dígale no en tono fuerte y grave para que cesen en su intento.

Manías para corregir

Con un poco de atención y disciplina se pueden eliminar malos hábitos. Marilin Pino A.

Cuando se observa una conducta problemática o comportamientos poco normales, la comprensión y la paciencia son elementos indispensables en los dueños de mascotas.

Puede suceder que el gato decida afilar sus garras en los muebles o la cortina, mordisquear las plantas del interior de la casa, marcar cada rincón como su territorio. El perro, igualmente, puede encapricharse con algún sillón de la sala para dormir o busca pelea constantemente. Sin duda, no son circunstancias felices, pero el animal necesita comprender que lo que hace no está bien. Lo primero es consultar con el veterinario para conocer las razones que motivan al gato o al perro a actuar de esa forma.

Algunos especialistas recomiendan, aunque no parezca fácil, tratar de pensar como la mascota. Esto ayuda a comprender ciertas reacciones. Cuando un gato, por ejemplo, rocía la casa indiscriminadamente, se pueden dar varias explicaciones: se siente amenazado por la presencia de otro animal en casa, percibe el olor de otro gato bien sea fuera de casa o en la ropa de algún visitante. En cualquiera de estos casos el regaño sólo empeora las cosas, pues se trata de una reacción normal, instintiva de los felinos. Puede iniciar la corrección con un no enérgico y luego rociar el lugar con alguno de los productos que venden en las tiendas de mascotas. También se pueden colocar bolitas de naftalina para que el gato no regrese; el olor es tan fuerte que los repele.

Si hablamos del perro que siempre está buscando pelea, también es una manifestación natural ante cualquier otro animal que considere como agresor o invasor. Los encuentros entre perros y gatos no deberían tener consecuencias mayores. Se observarán algunas poses y forcejeos, se escucharán algunos siseos y gruñidos. Pero es más una forma de conocerse que la intención real de pelear o buscar conflicto.

Como alternativa está presentar a dos o más mascotas en momentos apacibles del día, como después de una caminata, ya que estarán más cansadas. Si no, después de una comida fuerte, cuando están somnolientos. Una solución drástica, a temprana edad, es la castración, pues apaga el fuego bélico de las mascotas. l

 

Si desea que su mascota ilustre la seccion galeria, envie su foto con una historia corta al correo: galeriademascotas@eluniversal.com

 
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