Jardineras con
personalidad
La jardinera del vecino no tiene por qué ser más florida. Consulte aquí cómo sacar el mayor provecho de ese pequeño
y único rincón de naturaleza con la que cuentan los apartamentos modernos. Irene Carrasqueño
“La base para diseñar una jardinera es jugar con la forma, la textura y el color de las plantas y las flores”, comenta Luis Gerónimo Parilli, director general de Garden Center. La clave está en combinar estos tres conceptos, sacándole partido a cada uno, de modo de darle movimiento y personalidad a la jardinera.
Pero mientras se piensa en un diseño, es imprescindible conocer algunas condiciones básicas que van a permitir a las plantas convivir en armonía y crecer sanas.
Tierra
“Antes de colocar la tierra es importante preparar el espacio”, comenta Parilli. Primero, la correcta impermeabilización con los productos adecuados es fundamental, pues evita filtraciones y la necesidad futura de desmontar la jardinera para hacer reparaciones. “Debe entonces colocarse una capa de piedra o agregado liviano para el drenaje y luego un manto de geotextil, sobre el cual va la tierra”.
Esta capa es de vital importancia, pues proporciona un medio óptimo para que las raíces se desarrollen y la planta crezca adecuadamente. “La que se consigue en los viveros es la más apropiada, pues está preparada con los elementos necesarios para servir de soporte a las plantas y proporcionar los nutrientes que requieren para su cabal desarrollo”.
Pero la tierra colocada directamente sobre la jardinera no es la única opción. Actualmente mucha gente prefiere utilizar materos, pues con ello se evitan filtraciones y obstrucciones de drenajes debido a las raíces.
“Para el mantenimiento y crecimiento de las plantas es exactamente igual. Sin embargo, desde el punto de vista estético, el uso de materos hace más difícil jugar con el diseño y constituye una limitante”. En todo caso, el matero puede disimularse con especies frondosas o utilizando agregado liviano.
“Lo que sí es importante es que los materos vayan en función de la planta. Si es muy pequeño, ésta no tiene sitio para crecer, y si es muy grande, se desperdicia el espacio”.
Sol
Este elemento tiene la primera palabra, pues de él depende el tipo de plantas que aloje la jardinera. “El sol de la mañana es mucho más gentil y suave que el de la tarde. En este caso, las plantas no tienen que ser excesivamente resistentes a la luz y al calor”. En cambio, en jardineras que están expuestas al sol de la tarde, es necesario recurrir a plantas acostumbradas a estas condiciones.
También existe la posibilidad de colocar jardineras en espacios interiores o que reciben sol sólo en ciertos momentos del día, para las que debe recurrirse a especies de sombra o semi-sombra.
“Hay otro parámetro muy importante que debe tomarse en cuenta: toda planta de flor o de colorido follaje necesita mucha luz”. Por eso, estas especies deben ir en jardineras expuestas al sol, sea en la mañana o en la tarde, pero nunca en espacios sumidos en sombra.
Agua
Hay muchas teorías erróneas en cuanto al riego. Mientras unos riegan a diario o interdiario, otros lo hacen semanalmente. Aclarando dudas, Parilli comenta: “No hay una regla preestablecida, todo depende de las plantas, el espacio, el suelo, el sol…”. En fin, son tantos los factores que influyen que no es posible generalizar y dar una única recomendación.
Lo fundamental es combinar plantas con necesidades hídricas similares de modo que la cantidad de agua sea la adecuada —ni más ni menos— para todas. Si no se toma en cuenta esto, es seguro que alguna va a sufrir o incluso morir, sea por falta o por exceso de agua.
Lo que sí es una norma es regar las plantas abundantemente todos los días durante la primera semana después de sembradas. “El primer día, sobre todo, es básico. Una planta que se siembra y no se riega ese primer día está condenada a morir o a crecer muy lentamente”.
Otra premisa importante es la hora del riego. “El momento apropiado es en la madrugada, antes de que salga el sol, o al atardecer. Nunca al mediodía ni a pleno sol”.
Viento
Aunque parezca un factor secundario y pocas veces se toma en cuenta, el viento incide de manera importante en el crecimiento de las plantas, especialmente en las de follaje. “El golpeteo de las hojas producto de la constante exposición a fuertes vientos va deteriorando las plantas, afecta su apariencia física, y puede incluso causarles la muerte”.
Por eso, es fundamental observar el viento en una jardinera antes de diseñarla. Si el espacio está en el piso muy alto de un edificio, donde hay excesivas corrientes de aire, es necesario que las plantas sean resistentes. “Mientras más alto sea el piso, mayor será el daño ocasionado por el viento”.
En armonía
Lo fórmula para combinar plantas es seleccionar tipos afines, con necesidades similares de agua y luz. En este sentido, se debe tomar en cuenta el tamaño de la jardinera, su orientación hacia el sol y el viento al que está expuesta. Luego, todo es cuestión de gustos.
Lo importante es jugar con la forma, la textura y el color, mezclando follajes con flores (cuando hay suficiente sol), procurando dar color al pequeño paisaje y permitiendo que todas las plantas tengan su espacio propio.
“Hay quienes diseñan agrupando las distintas especies. Otros prefieren la simetría y tienden a intercalar unas con otras. Esto no tiene ninguna importancia para el crecimiento de las plantas, siempre y cuando éstas sean afines”.
Mantener el verde
Nada se hace con tener una hermosa jardinera si los insectos se antojan de ella. Por eso, Parilli recomienda un control preventivo de la plaga. “Hay la tendencia a fumigar cuando la planta ya está muy enferma. Eso, además del daño que le ocasiona, implica más gastos, ya que hay que fumigar más veces o si el problema es irreversible, la planta debe sustituirse”.
Lo ideal es fumigar quincenal o mensualmente, dependiendo del tipo de plantas, con el fin de mantener la plaga alejada. Los enemigos más comunes de las son gusanos, bachacos, áfidos, ácaros y escamas.
Igualmente, se hace necesario llevar a cabo una fertilización mensual con productos apropiados al tipo de plantas. “Todos los fertilizantes contienen nitrógeno, fósforo y potasio (N, P, K, por sus símbolos químicos)”. El primero es especialmente favorable para el follaje verde, el segundo para las flores y el tercero para el desarrollo de las raíces. Hay fertilizantes que contienen más de un elemento que de otro, pero para una jardinera, donde el área y la variedad no son tan extensas, es recomendable un producto que incluya los tres componentes por igual.l
Los errores y sus consecuencias
Si no se riega suficiente:
l Aparecen motas o manchas
crujientes en las hojas
l Las hojas se marchitan
lLa planta crece muy lentamente
Si se riega demasiado:
l Aparecen manchas blandas
y de color marrón oscuro en las hojas
lLa planta crece muy lentamente
e incluso puede llegar a podrirse
Si ataca la plaga:
l Aparecen manchas blancas
o claras en las hojas
l Las hojas se ven comidas
l Las flores se marchitan
l Las hojas nuevas salen amarillas
Si no hay suficiente sol:
l Las hojas se retuercen
y se caen
l Salen pocas hojas y distantes unas de otras
Si hay demasiado de sol:
l Aparecen manchas blancas
o claras en las hojas
l Las hojas palidecen y se marchitan
lLa planta crece muy lentamente
Si no se ha fertilizado:
l La mata no crece
l Las hojas (incluso las nuevas)
se ponen amarillas o pálidas
Si hay un cambio
brusco de temperatura:
l Las hojas se marchitan, decoloran y caen bruscamente
Si la mata está pegada
a una pared o ventana:
l Los bordes de las hojas
se ponen marrones |
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Jardineras de gala
Luis Gerónimo Parilli comparte sus modelos preferidos de jardineras de sol y de sombra.
Elegancia para la sombra
(o semisombra)
Plantas de fondo para dar altura: palo de Brasil, palma bambú
o palma raphis
Arbustos de relleno: scheeflera
enana, cala blanca, calathea
tricolor, café de jardín, calita enana o calita híbrida
Plantas cubre-suelo: sinconio,
malanga, philodendro o barkito. También puede complementarse con la piedra denominada canto
rodado, corteza de pino
o agregado liviano sobre la tierra
Color para el sol
Plantas de fondo para dar altura: scheeflera gigante, palma areca, palma phoenix enana o alpinia amarilla
Arbustos de relleno: scheeflera
variada, lea morada, alpinia roja, garbancillo dorado, capa amarilla, malabar o azalea
Plantas cubre-suelo: maní de jardín, cordylin enano, lochita, monedita o begonia portuguesa. Igualmente puede recurrirse al canto rodado, la corteza de pino o agregado liviano como cobertura de suelo
Jardinera de bromelias al sol
En toda la jardinera: bromelias
combinadas con helechos rizados
o japoneses |
Coordenadas
Garden Center
Avenida Francisco de Miranda, esquina Este, Parque del Este
Teléfonos: 237.8529 /
237.8404 / 237.8258
www.gardencenter.com.ve
gardencenter@cantv.net
Otras fuentes consultadas:
www.jardineriafamiliar.com
FOTOS: WWW.IDEASSTOCK.COM/CORBIS/MICHELLE GARRETT
WWW.IDEASSTOCK.COM/CORBIS/ARTIGA PHOTO
WWW.IDEASSTOCK.COM/CORBIS/DK LIMITED
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