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Pura tentación
John Briffa

Cuando se trata de manejar los antojos de los niños, la simple tarea de hacer las compras en un supermercado puede desencadenar una lucha de voluntades.

Muchos padres están sintiendo que sus intentos por alimentar bien a sus hijos se debilitan ante la avalancha de personajes infantiles famosos que promocionan alimentos poco saludables, y es que no pueden negar que este tipo de mercadeo incrementa el deseo de los niños por los alimentos procesados y la comida rápida.
Son muchos los que para ejercer cierto control al momento de hacer las compras se sienten tentados a decir "no" una y otra vez. Y resulta comprensible. Sin embargo, varios estudios han concluido que adoptar una posición muy rígida por lo general incrementa el deseo del niño por los alimentos prohibidos y podría crear cierta hostilidad a largo plazo.
Una táctica más efectiva consiste en acordar complacer al niño un número determinado de veces (sugiero que en una o dos oportunidades) y permitirle escoger qué comprar. Los niños, por lo general, responden bien cuando se les permite tomar sus propias decisiones.
La mayoría de las discusiones generadas por los caprichos alimentarios infantiles se inician en los supermercados. Allí, la tentación está por todas partes.
Sugiero no llevar a los niños a ese ambiente. Si no hay niños en el área, desaparece el riesgo potencial de que se libre una batalla de voluntades inducida por el ambiente de los supermercados. Es cierto, no todos los padres pueden darse el lujo de liberarse de sus hijos cuando se deben hacer las compras. Sin embargo, si hay dos adultos a la mano una opción podría ser que uno se encargue de los niños mientras que el otro vuela, solo, al supermercado.
Sin embargo, una mejor táctica podría ser evadir el supermercado por completo. Puede ser preferible acudir a los puestos de venta de vegetales o pescados, y a las panaderías. Realizar las compras en múltiples tiendas puede dar más trabajo, pero, para muchos, es una experiencia más integral que puede contrarrestar influencias poco saludables en sus niños. La solución es tan fácil como quitarle un dulce a un bebé. l

FUENTE: GUARDIAN NEWS SERVICE. DERECHOS DE EL UNIVERSAL.
TRADUCCION: PATRICIA TORRES

 
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