¡A nadar
en vacaciones!
La natación ofrece
innumerables beneficios
en cuanto a salud
y bienestar, además
de ser un ejercicio
que recrea, divierte
y cumple
la relajante función
del masaje, un
"favor" que se
recibe al estar
dentro del agua
Por Johan Manuel
Ramírez
Ayuda a la circulación de la sangre, la respiración, la resistencia y la condición
física; ejercita los músculos de la espalda, hombros, bíceps, tríceps, abdominales, cuádriceps, glúteos y pantorrillas; promueve la disciplina y el autocontrol; estimula
la actividad para un estilo de vida dinámico: nadar es uno de los deportes más completos que pueden practicarse. Si a esto se le suma el hecho de que puede
ser realizado en cualquier época del año, bajo techo o al aire libre, por ambos
sexos y casi a cualquier edad, se concluye que la natación es una excelente
opción al momento de escoger un ejercicio físico que, además de servir como entrenamiento, cumple las veces de actividad recreativa y de esparcimiento.
Por si fuera poco, a diferencia de casi todos los deportes, éste ofrece muy pocas contraindicaciones, y hasta en el caso de mujeres embarazadas —siempre bajo estricta supervisión médica—, es recomendable practicarlo.
Para todos los gustos
Antes de iniciarse en esta disciplina es importante tener en cuenta que existen
varias maneras de practicar natación. Hay quienes lo hacen como deporte
de alta competencia, otros como actividad recreativa, y otros tantos como parte
de un trabajo terapéutico.
Para el profesor Carlos Herrera, entrenador de la Escuela menor y del Club de natación de la UCV, cada rama es diferente. "En la recreativa, lo importante es
que la persona adquiera los conocimientos básicos de este deporte, sin exigirle demasiado —dice—. En el caso de los niños, el cincuenta por ciento del trabajo
va orientado a la diversión mediante el aprendizaje de los estilos; por el contrario,
en la natación de alto nivel el grado de entrenamiento es mucho mayor, mientras
que en la terapéutica el propósito es la rehabilitación de algún problema físico", afirma.
Es más que nadar
El profesor Herrera recomienda iniciarse en la práctica de la natación desde muy jóvenes, de ser posible durante la niñez. No obstante, cuenta la experiencia de haber enseñado a nadar a personas de setenta años. "No hay límites para aprender", señala.
En este sentido, la doctora Yajaira Guillén Díaz, especialista en medicina deportiva, agrega: "Toda persona debería saber nadar. Sobre todo los niños, por dos razones: seguridad al momento de estar en la playa o la piscina, y porque ayuda tanto al desarrollo motor como a la sociabilización".
Una vez en el agua, pues, los instructores de nado se esmeran en lograr varios objetivos. Por un lado, los que corresponden a la técnica del deporte y, por el otro, a los valores que se inculcan, especialmente a los más pequeños. "Uno de los más importantes es la solidaridad —dice el profesor Herrera—, pues esta es una práctica colectiva, en la que el nadador hace una vida de convivencia dentro del grupo con el cual se entrena. Uno enseña también sobre respeto, disciplina, orden, corrección, vocabulario; elementos que fortalecen desde el punto de vista social".
Beneficio general
Nadar es la actividad aeróbica por excelencia, pues brinda maravillosos resultados al órgano fundamental del
cuerpo: el corazón. Al nadar, éste se
fortalece y disminuye la grasa que lo rodea, adquiriendo mayor potencia para hacer circular más sangre por el resto del organismo.
La doctora Guillén afirma que la práctica
de este deporte "mejora la fuerza de contractilidad del corazón, aumentando
el volumen sistólico y la frecuencia cardíaca; es decir, el órgano actúa con mayor fuerza para impulsar sangre al resto del cuerpo.
Con el trabajo aeróbico el corazón recibe
más sangre y, por lo tanto, bombea más".
La experta agrega que muchas veces el corazón de los nadadores crece, pero no como en el caso de los cardiópatas,
en quienes aumenta de tamaño más
bien en grosor, lo cual es nocivo
para la salud.
De la misma forma, nadar favorece la resistencia pulmonar, controla la tensión arterial y el sobrepeso, a la vez que brinda
al cuerpo mayor elasticidad.
"Recomiendo especialmente esta disciplina a personas con kilos de más. A ellas les resulta incluso mejor que caminar o trabajar con máquinas, pues evitan el riesgo de lesionarse a causa del propio sobrepeso. Por el contrario, al entrar al agua uno trabaja más liviano, sometiendo a las articulaciones a una menor exigencia, lo cual no ocurre con otros ejercicios, donde hay un constante impacto con el suelo, la grama o la tierra", añade la doctora Guillén.
Foto: Archivo
Da gusto
Al contrario de lo que algunos piensan, nadar proporciona al organismo mayor energía para realizar las actividades diarias, pues, de acuerdo con estudios desarrollados al respecto, cuando el ser humano se ejercita físicamente, el sistema nervioso libera unos neurotransmisores llamados endorfinas, que proporcionan al organismo una sensación de placer y bienestar. "Por eso cuando uno nada tiene luego una sensación de satisfacción tremenda", acota. Por otra parte, al ser este un ejercicio que involucra el trabajo de casi ochenta por ciento de los músculos del cuerpo, es indiscutible la influencia que tiene sobre la condición física (fitness), que, advierte la doctora Guillén, es la capacidad del organismo para responder adecuadamente a un esfuerzo, quedando aún energía para disfrutar de los momentos de diversión, ocio, o, incluso, atender una emergencia: "Fitness es tener la fuerza suficiente para empezar el día ejercitándose, luego trabajar ocho horas, hacer algunas diligencias en la calle y, en la noche, ir al cine; todo con ánimo y energía", señala la especialista.
¡Al agua!
Nadar, no hace falta repetir por qué, es recomendable en todos los casos. Quien
lo hace frecuentemente se encamina hacia
un crecimiento gradual bien definido,
se adapta a un sistema de alimentación
más sano, logra conciliar un mejor sueño,
tendrá una mejor coordinación neuromuscular, mejor sistema de ubicación y mayor
capacidad de atención; lo anterior, sin dudas,
le proporcionará grandes valores en cuanto
a la calidad de vida. Por si fuese poco,
concluye el profesor Herrera, "el nadador
se ubica dentro de un círculo social muy
distante del uso de drogas. Es un ejercicio
magnífico y completo".
Es bueno conocer
La natación tiene tres enfoques fundamentales: recreación, rehabilitación y competencia. Antes de lanzarse a la piscina es bueno saber a qué se refiere cada uno.
Natación recreativa
El objetivo es definir un estilo correcto de nadar. Se hace énfasis en trabajar la patada y en el mejoramiento de la técnica de la brazada. Sincronizar ambos movimientos es clave para tener un buen estilo.
Se sugiere nadar los cinco días de la semana. A los adultos
se les recomienda cubrir dos mil metros por sesión.
Natación terapéutica
Se recomienda para personas con problemas en la columna, las articulaciones, tobillos, etcétera. Los trabajos en el agua disminuyen el riesgo de lesionarse de nuevo, ya que la resistencia es mínima, por lo que también el ejercicio de rehabilitación es más productivo. Siempre debe haber una aprobación médica y una técnica.
Natación de alta competencia
El propósito es explorar la capacidad de los nadadores en cuanto a velocidad, potencia
y resistencia. El instructor mide las características de cada individuo para agruparlo con personas que tengan condiciones similares. El logro o no de determinadas marcas depende, en buena medida, del esfuerzo de cada persona.
Atención
Se recomienda descansar el fin de semana. |
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Si ha decidido comenzar una rutina de nado, es bueno que tome en cuenta algunos artículos que son necesarios antes de entrar a la piscina:

Gorro
Es obligatorio, entre otras razones, porque le ofrecerá menor resistencia a la hora de desplazarse dentro del agua.

Traje de baño
En ninguna piscina olímpica le permitirán ingresar
si no usa un traje de baño. En el caso de las
damas, lo usual es uno de una sola pieza.
Lentes
Le permitirán abrir los ojos sin problemas mientras nada, para
ver el fondo de la piscina y no desviar el rumbo; así como
para evitar chocar con las paredes o con otros nadadores.
Tapones
Se sugiere usarlos, aunque no es obligatorio. Esto le
prevendrá de sufrir otitis, la enfermedad más común
contraída por los nadadores, que se produce
por el contacto del oído con las bacterias
presentes en el agua.
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1, 2, y 3 para recordar
1. No es recomendable comer justo antes de nadar. Lo ideal es esperar, por lo menos,
dos horas después de la comida. No obstante, se puede consumir una barra energizante con abundantes líquidos (agua), en el caso de tener mucha ansiedad.
2. Debe haber un calentamiento previo: una suave carrera, rotación de brazos, flexiones
de piernas, levantar las rodillas al pecho, rotación de tronco, levantar los talones.
3. Una vez concluida la rutina de nado, es importante terminar de forma armoniosa, sin interrumpir el ejercicio abruptamente. Igualmente, debe haber un proceso de estiramiento de los músculos, una vez fuera del agua. |
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