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Compras en Internet...
Más sencillo de lo que parece
Los venezolanos se han animado a adquirir
una mayor cantidad de bienes en tiendas virtuales del exterior luego
de que Cadivi autorizara un cupo de dólares oficiales para
realizar transacciones comerciales en la web. ¿Aún
no ha sacado provecho de esta ventaja? Hoy se ofrecen algunas claves
para no quedar rezagado. Raúl
Chacón Soto
Cerca de 10% de los venezolanos compra por
Internet. La noticia se pudo leer en El Universal, a principios
de mayo, de boca del propio presidente de la Cámara Venezolana
de Comercio Electrónico, Francisco Briceño. Si se
recuerda que para finales de 2004 había dos millones de internautas
en el país, el porcentaje señalado equivale, entonces,
a unas 180 mil personas. Nada mal, a juzgar por las muy bajas cifras
que se manejaban hasta hace muy poco tiempo. El ascenso obedece,
evidentemente, a la decisión de Cadivi de otorgar un cupo
en dólares para las compras en Internet, pero como bien lo
señaló Briceño, existen otras razones que ayudan:
"Cada vez hay más facilidades para conectarse, más
dispositivos desde los cuales hacerlo y hay una mayor confianza
hacia los medios electrónicos disponibles para ejecutar transacciones".
Conocidas las razones, lo cierto es que los venezolanos gastaban
sólo un promedio de 400 dólares al año en sus
compras virtuales, cifra que ha crecido de manera significativa,
acercándose al cupo que otorga Cadivi, y que anda por los
2.000 dólares -también al año-.
Son muchos más los venezolanos que compran,
y lo hacen también mucho más. Pero todavía
hay una gran cantidad de internautas que no se atreven a dar ese
paso; un gran porcentaje debido al tema de la seguridad, aunque
otros por simple desconocimiento. ¿Qué se debe saber
para comprar en Internet? He aquí algunas respuestas.
La gran tienda.
Aunque usted nunca haya comprado por Internet, casi con seguridad
ya ha husmeado en las páginas de sus tiendas favoritas. Casi
todas las grandes cadenas y marcas comerciales tienen su página
oficial que no sólo le permite al internauta ver la mercancía,
sino, lo que quizás sea más importante, comprarla.
Por supuesto, también hay direcciones de intermediarios;
lo que quiere decir que son sites que se encargan, por usted, de
buscar el artículo deseado donde éste se encuentre.
Una vez en la dirección oficial de la tienda que a usted
le gusta -cerciórese de que sea verdaderamente la página
oficial- se dedicará a ubicar los artículos deseados
que irá añadiendo a su carrito de compra o shopping
cart -por lo general es fácil identificarlo en pantalla-.
Al carrito se agrega cuanto usted desee. En las buenas tiendas virtuales,
la información que acompaña a los artículos
es sorprendente. La descripción es detallada y satisface
hasta al comprador más quisquilloso. Si se trata de ropa,
puede saber de tejidos, colores, tallas, cuidados... si el artículo
es electrónico, pues encontrará sites donde lo comparan
con otros, se especifican las prestaciones y hasta se leen opiniones
de clientes que ya lo han adquirido... ¿Mejor y mayor cantidad
de información? Imposible. Ni siquiera en una tienda de verdad,
donde suele ocurrir que ni los mismos vendedores saben muy bien
lo que están vendiendo.
Seleccionados los artículos y ubicados
ya en el carrito virtual, se procede a la compra propiamente dicha.
De la tienda pedirán algunos datos, prepararán la
factura, informarán sobre los métodos de despacho
-habrá que escoger los más apropiados- y, finalmente,
el método de pago. En el caso de Venezuela, sólo se
puede hacer compras a través de la tarjeta de crédito
que tenga la autorización de Cadivi para tal fin. En cuanto
al envío, en la misma tienda le dirán las opciones.
Es conveniente tratar de enterarse, antes de revisar todo el catálogo
de productos, de que la tienda hace despacho hacia otros países
-y en especial, claro está, Venezuela. Hay unas que aceptan
P.O. BOX, pero muchas que no, por la sencilla razón de que
con este procedimiento no queda claro que quien compra es el dueño
de la tarjeta. Otras se lo envían directamente a su domicilio.
Algunas empresas instaladas en el país -como Mail Boxes Etc,
conocedoras de las dificultades que se presentan a la hora del despacho
de productos, se han apresurado a ofrecer a clientes venezolanos
la posibilidad de tener su propio casillero en Estados Unidos, lo
que posibilita obtener productos de tiendas que no hacen despacho
al país. Los artículos son comprados por el cliente
en Venezuela, pero enviados por la tienda virtual a un casillero
en Estados Unidos. Una vez allí, Maiñ Boxes se encarga
de despacharlo a estas tierras. Todo por una suma no muy elevada,
y en un lapso que le sorprenderá por lo corto.
Tome en consideración al momento de hacer la compra que el
precio que aparece en la factura no será el que usted terminará
pagando, pues a él hay que añadirle el impuesto para
las importaciones, el valor del flete y el impuesto al valor agregado
(IVA). En algunas direcciones aclaran que para tener una idea de
lo que finalmente pagará aumente el monto de la factura un
60%. Si al hacerlo todavía le parece mejor comprar esos productos
afuera, no se detenga. Algunos de los sites que funcionan como intermediarios
para la compra hacen los cálculos por usted: le dicen cuánto
es la factura en bolívares, y suma todo lo que hay que pagar
hasta que lleguen los artículos a las puertas de su casa.
Lamentablemente, todo tiene su precio, y, en estos casos, la compra
sale un poco más cara que la que se hace directamente a la
tienda de sus sueños.
¿Cuáles
productos vale la pena comprar? Los venezolanos han preferido
libros -es una excelente oportunidad porque no pagan aranceles-,
ropa, sobre todo para bebés, que se puede adquirir sin importar
pruebas y más pruebas, discos compactos, software
-que se baja inmediatamente por la red- y, por lo general, todo
tipo de dispositivos de pequeño tamaño -como las memorias
de las cámaras fotográficas-. En algunos casos, la
diferencia de precios no es notable, pero como suele suceder con
los discos, a veces las razones no son estrictamente económicas.
Se trata de que no los hay en el país... entonces, ¿por
qué no comprarlos en la gran tienda global?
Una vez realizada la compra, el internauta
puede hacerle seguimiento al pedido por la misma red. Las buenas
tiendas permiten este control, como una manera de incrementar la
confianza en la transacción. Así, el comprador sabe,
día tras día, por dónde anda su mercancía.
Pero no todo es producto tangible. También
hay una gran variedad de servicios que se ofrecen por la red, y
a los que se puede optar con la tarjeta de crédito. Cursos
de universidades, asesorías en fitness, hasta ayuda para
la elaboración de currículos... de todo hay en la
web. Así que anímese... comprar en Internet
es más sencillo de lo que parece.
Por seguridad.
Quizás uno de los temores más frecuentes a la hora
de realizar una compra por Internet es el del uso de la tarjeta
de crédito. Los internautas temen que su instrumento de compra
sea utilizado por otros una vez escritos los datos en la pantalla.
La buena noticia es que se ha mejorado mucho en términos
de seguridad a la hora de realizar las transacciones, por lo que
los casos de fraude son cada vez menos. De lo que debe estar pendiente
es de hacer sus compras en sitios oficiales -cuidado cuando escriba
el nombre del lugar- y de no dar datos por teléfono o vía
e-mail. La información sobre la tarjeta sólo
al momento de la compra, cuando aparecerá en pantalla la
imagen del candadito que señala lugar seguro, y la "s"
al lado del conocido http (en la barra de dirección). Puede,
también, mantener a su computadora limpia de virus y si es
muy cauteloso, instalar un software anti spywords... pero
no tema, la compra es cada vez más segura. l
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