| La mayorIa de las personas son el producto de sus hábitos y tratar de cambiarlos es una tarea de titanes. Por ejemplo: Si has comido mal durante los últimos diez años tratar de cambiar ese hábito será muy difícil porque estás acostumbrado a un tipo de dieta. Por eso hay que comenzar teniendo en mente un objetivo bien definido y sobre todo prepararte para realizar un cambio drástico de actitud.
Mientras más atento estés a obtener un resultado inmediato más difícil se te hará perseverar para conseguirlo con éxito. La mayoría de las personas que fracasan constantemente se repiten frases como: “Yo debería”, “tengo que”, “espero hacerlo”, lo estoy intentando”… Este puede ser como un mensaje dentro de una botella lanzada al mar sin esperanza.
Existen una serie de pasos que nos pueden ayudar a convertir nuestras decisiones en acciones concretas para alcanzar nuestras metas. Estos son algunos de ellos:
Paso uno: Convierte el deseo en acción
Si quieres cambiar un hábito negativo no será suficiente con desearlo, tienes que comenzar a actuar como si ya lo hubieras corregido. Asume el compromiso de hacerlo con determinación y responsabilidad.
Al contrario de lo que muchas personas piensan, no podemos cambiar un hábito con sólo decir: “Desearía hacerlo”… Lo más importante para lograrlo es fijarse como único objetivo un cambio inmediato de este comportamiento. Cuando avanzamos poco a poco, pero con determinación, la autoestima crece, aumenta nuestra confianza y capacidad para poder hacerle frente al siguiente reto.
Paso dos: Actúa como si ya lo hubieras logrado
Por ejemplo: Si quieres bajar de peso debes empezar a sentirte y actuar como si fueras esbelto, de esta forma tu actitud y el régimen alimenticio que sigas te harán bajar tallas más fácilmente.
Cuando se baja de peso poco a poco el organismo y la mente acceden de una mejor manera al cambio. Si se quiere bajar de peso subirse a la balanza todos los días o mirarse al espejo puede ser muy frustrante. La pérdida de peso es lenta y la diferencia entre lo que se logra a la vista y el esfuerzo que se hace es grande. Lo que importa es concientizar las veces que evitaste el azúcar, las veces que no repetiste, las que renunciaste a ese provocativo postre y no cuántos gramos menos refleje la balanza.
Paso tres: No cambies todo a la vez
Si decides cambiar muchas cosas en tu vida al mismo tiempo lo que puede pasar es que no logres hacerlo.
Uno de los secretos para poder realizar un cambio exitoso es trabajar en una sola cosa a la vez, pues de lo contrario corres el riesgo de dispersarte y perder el foco y la concentración. Por eso muchos proyectos fracasan en las primeras semanas, pues tratamos de empezar una vida nueva cambiando todos nuestros hábitos negativos a la vez.
Paso cuatro: No seas estricto, si te caes levántate rápidamente
Si te caes o te tropiezas con algo no lo tomes como un fracaso, tal vez has perdido una batalla, pero no la guerra. Límpiate el polvo de las rodillas y continúa con tu objetivo como si nada hubiera pasado. No busques la perfección porque esta es la peor enemiga para disfrutar del proceso y conseguir tus metas. Evita ser muy estricto y si quieres darte un gusto hazlo sin sentirte culpable y luego vuelve a tu rutina de cambio sin renunciar a tus metas.
Paso cinco: No lo sufras, disfrútalo
Generalmente no queremos renunciar a nada, si vas a cambiar alguna actitud no te sientas víctima del proceso. Piensa que estás haciendo un buen negocio, al dejar algo negativo por algo positivo. Por ejemplo, si te vas a olvidar de la comida chatarra aprende a cocinar e invita a tus amigos a compartir una comida sana, y sabrosa. Además de bajar de peso comenzarás a comer mejor y harás nuevos amigos.
Paso seis: Busca apoyo
Si quieres tener apoyo desinteresado y abierto lo mejor es que lo busques en personas que persigan las mismas metas que tú. El éxito de grupos como alcohólicos anónimos o comedores compulsivos radica en que las personas que pasan por las mismas experiencias se apoyan entre sí.
¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!
LA REVISTA ESTAMPAS Y LA FUNDACIÓN COMPARTIR TE INVITAN AL TALLER DEL GIMNASIO PARA EL ALMA CON MAYTTE, EN EL CUAL ABORDAREMOS EL TEMA:
“SACA PARTIDO DE LA SOLEDAD”, DONDE DESCUBRIREMOS COMO APROVECHAR SUS ASPECTOS POSITIVOS. LUGAR: PARQUE DEL ESTE, SECTOR DE TROTADORES, CARACAS. FECHA: DOMINGO 19 DE MARZO DE 2006, HORA: 10:00 AM ENTRADA LIBRE. INFORMACIoN 0212-614.0500WWW.MAYTTE.COM
HOLA MAYTTE. Nunca pensé que le escribiría a alguien para contarle sobre la situación tan particular que tengo con una hermana. Ella y yo nos distanciamos hace años por una discusión que tuvimos en una reunión familiar. Desde entonces no nos hablamos hasta hace un par de días que recibí un correo de ella diciéndome que quiere hacer las paces y reunirse conmigo. Yo no sé qué decirle, pues me parece que va a ser inútil. ¿Me puedes dar alguna sugerencia? M V.
Los lazos de familia no garantizan que las relaciones entre hermanos van a ser buenas. Inclusive en muchos casos se tiene una mejor relación con los amigos. Las causas del conflicto o la separación pueden ser muy variadas y muchas veces son los demás familiares con sus comentarios la causa de dicha separación. Cada uno de nosotros asume el papel que le dan en la familia durante la infancia: “El responsable”, “el busca pleitos”, “el simpático”, “al que todo le va a salir bien” o “el fracasado”… A menudo estos papeles provocan diferencias y estimulan la competencia y la envidia entre los hermanos. Independientemente de lo difícil o desagradable que haya sido la situación que vivieron las dos hay un factor importante y positivo a su favor: Te escribió y manifestó su deseo de conciliar las diferencias y acabar con la separación.
Si decides reunirte con ella y darte esa oportunidad te sugiero:
- Adopta una actitud positiva y conciliadora que te permita dejar atrás los errores y perdonarla para que puedan crear una relación nueva, basada en la honestidad y el cariño.
- Habla con ella abiertamente y sin emociones negativas acerca de los sucesos, no rehuyas enfrentar ningún evento del pasado para que puedan limpiarlo sin dejar agendas pendientes.
- Sé sincera y dile cuáles son los aspectos de su personalidad que te afectan y pídele que haga lo mismo contigo, claro, siempre con la intención de conciliar y hacer acuerdos para darle solución a las diferencias.
- Recuerden juntas los momentos gratos que compartieron y el cariño que siempre hubo entre ustedes desde pequeñas. Si ambas están de acuerdo vale la pena resolver los roces del pasado para rescatar el amor, el vínculo familiar, tanto para ustedes como para sus hijos.

ESTIMADA MAYTTE: Estoy pasando por un período de mucha tensión. Estoy enfrentando cambios en el trabajo y me estoy mudando de casa al mismo tiempo. Llevo muchas noches sin poder dormir lo suficiente, me levanto muchas veces en la madrugada y me cuesta volverme a dormir. Por supuesto, me siento cansado todo el día y no puedo rendir de la misma manera en la oficina. ¿Hay alguna manera de solucionarlo? R T.
Muchas veces nos sucede que no podamos conciliar el sueño un par de noches a causa de la tensión que guardamos dentro. Pero cuando esta situación se alarga tenemos que hacer algunos cambios en nuestra dinámica de vida para solucionarla. Lo primero que hay que hacer es no preocuparse y tratar de conservar la calma, porque mientras más nos esforzamos en tratar de dormir más difícil se vuelve conseguirlo. Practica algunas respiraciones abdominales imaginando que al expulsar el aire sueltas toda la tensión y la ansiedad que experimentas. También puedes tomar una ducha larga con agua templada antes de meterte en la cama para relajarte un poco. Recuerda poner en un papel todos tus pendientes y situaciones por resolver cada noche, de manera que tu mente se entrene para desconectarse a esa hora del día para que puedas pensar menos y descansar

MAYTTE: He sido víctima varias veces de la envidia de otras personas hacia mí y me gustaría que hicieras un comentario acerca de la envidia y cómo podemos protegernos de ella. CE L.
La envidia es un sentimiento que nos llena de ira, de pensamientos negativos y de rencor. Generalmente la víctima más grande de este sentimiento somos nosotros mismos cuando nos conectamos a ella. Las personas envidiosas se sienten amenazadas por los éxitos y la capacidad de los demás, tienen miedo a ser relegados o reemplazados por ellos. La envidia también puede ser como un mecanismo de defensa que usan cuando al compararse con alguien se sienten disminuidos. Cuando la persona envidiosa se cree inferior y no puede aceptarlo siente frustración, derrota y la necesidad de hacer juicios y críticas hacia la otra persona.
Detrás de alguien envidioso generalmente hay falta de confianza en su propia persona y poca capacidad de ponerse en el lugar de los demás. Algunas herramientas para no sentir envidia son: Dejar de fijarnos en lo que tienen otros y concentrarnos en lo que tenemos nosotros. Ponernos metas personales que nos hagan sentir plenos, independientemente de lo que buscan o desean los demás. No compararnos con otros, ser nosotros mismos en todo momento. Ponernos en el lugar de la persona que envidiamos para observarla con objetividad y sin prejuicios. Aprender a controlar nuestras reacciones y a celebrar el éxito de los demás.
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