Amor a la velocidad del clic
Los clubes de parejas o dating clubs, cada vez más populares en la red, tienen desde hace un tiempo su versión local. Los “flechazos” virtuales,
en el peor de los casos, pueden terminar en una “bella amistad”. Pablo Blanco
El amor, hoy en día, está inmerso en lo tecnológico. En las salas de chat los sentimientos navegan a su antojo. Para conquistar al otro los visitantes escriben subjetivas descripciones de sí mismos que se someterán a la prueba de la veracidad “en vivo y directo”. La fortuna está del lado de quienes, al verse en persona, suelten una sonrisa de satisfacción, de expectativas cumplidas. No ocurre lo mismo con esos que no pueden ocultar una delatora risa nerviosa al ver que lo que se había ofrecido en pantalla nada tiene que ver con la realidad.
Bajo la promesa de evitarles problemas a estos últimos se creó lo que se conoce como dating clubs (un club para búsqueda de pareja) en Internet. En Venezuela, según lo explicado por las empresas que se dedican a este negocio, comienzan a ser frecuentes esos flechazos de amor signados por el teclado de la computadora. La experiencia es menos “instantánea” que la del chat, pero, supuestamente, más efectiva. De cualquier forma, siempre serán una alternativa más para iniciar la búsqueda de esa persona con quien celebrar el día de los enamorados, a veces, tan temido por los corazones solitarios.
Ver y dejarse ver
Rafael González, gerente comercial de Terra explica el funcionamiento de www.atraeme.com, un dating club latinoamericano creado en Guatemala hace dos años y con una versión venezolana que tiene seis meses en línea. Es uno de los vínculos del portal www.te rra.com.ve. “Los suscritos, además de suministrarnos una foto, introducen en el sistema sus características personales y las de esa media naranja que están buscando. De esa manera, pasan a formar parte de nuestra base de datos. Una vez creado su nombre de usuario, con su respectiva contraseña, el visitante tiene acceso a un listado de personas que cumplen con lo que solicitó en su inscripción y, al mismo tiempo, su perfil se coloca como una opción para los que pudieran estar interesados en él. La interactividad comienza cuando alguna de las partes inicia ese primer contacto virtual, enviando un mensaje que llega directamente al buzón de quien le llamó la atención. Si este último está interesado responderá con otro mensaje y ambos comenzarán el intercambio de información a su propio ritmo. Para resguardar la privacidad las direcciones de correo electrónico y los números telefónicos están bloqueados por el sistema.
Si esas personas pautan un encuentro en directo, deberán fijarlo a través de las herramientas del servicio. Queda en cada quien suministrar datos más personales una vez establecido ese primer contacto.
“Es un servicio que tiene la intención de hacer las veces de ese amigo que te presenta a alguien con quien puedas salir y probar si hay química. No se trata de la clásica ‘cita a ciegas’, ya que, en este caso, quienes se van a ver por primera vez ya saben con quién se van a encontrar”.
Por su parte, Nolys Ferraro, gerente de contenido de www.mipunto.com menciona que el servicio de dating de ese portal se llama Fusión, el cual tiene cinco años funcionando. El proceso para dejar un perfil “en línea” es muy similar al anterior. La diferencia es que el solicitante no tiene que suministrar, obligatoriamente, una foto. Nuevamente, el modo de interactuar es dejándole un mensaje a la persona que haya despertado el interés, para lo cual, al igual que en el caso anterior, se deberá estar registrado. Las preguntas básicas para crear un perfil son nombre, apellido, fecha de nacimiento y ocupación. Una vez registrados, los usuarios podrán utilizar un apodo para identificarse ante los demás miembros del club, quienes, posteriormente, y dependiendo de la “química” podrán obtener más datos de la media naranja contactada. En ambas empresas se estila que los usuarios se describan en un breve mensaje que los defina. A diferencia de Atráeme, en Fusión muchos dejan su correo electrónico personal, y, en algunos casos, hasta su teléfono. Los no registrados —en cualquiera de estas dos opciones— pueden tener acceso a los perfiles inscritos, que pueden ser también de otros países, más no podrán enviar ni recibir mensajes.
Otro sitio web que regularmente ofrece este servicio es www.tubarranco.com, pero al momento de la redacción de este trabajo la página estaba en plena reestructuración de diseño. Dentro del mismo contexto, Carlos Cutolo, director general de www.lalocura.net anunció que para el próximo mes de marzo este site de eventos sociales contará también con un servicio de dating, el cual está en plena culminación de su período de prueba.
Encuentros
Una joven pareja quiso compartir, bajo el anonimato, su experiencia en www.atraeme.com. Se trata de María Gabriela, de 19 años, y Juan Andrés, de 23.
Habla ella: “Juan Andrés me encantó por su sinceridad. El primer texto que me envió decía: ‘Contigo sí provoca perder tiempo mandando estos mensajes’. Eso me cautivó. En la foto no se veía ni bonito ni feo, era alguien real. Además, me pareció sincero. Terminamos dándonos nuestros correos electrónicos personales; el sistema los bloquea pero uno hace sus trampas para colocarlos bajo su propia responsabilidad. Cuando lo llamé al celular, me encantó su voz de galán; hablamos como una hora, imagínate la cuenta telefónica. Nuestra primera cita fue en un centro comercial y de allí fuimos a una fiesta al ritmo de vallenato, porque él es colombiano, pero tiene ocho años en Venezuela. En esa oportunidad nos dimos nuestro primer beso y hasta ahora todo va muy bien. Desde entonces no he consultado tanto el servicio, aunque debo admitir que todavía tengo algunos amigos virtuales”.
Habla él: “Me gusta este tipo de dating club porque la gente que se inscribe es como más ‘madurita’ de actitud. Cuando María Gabriela se suscribió me encargué de darle la bienvenida. Me pareció interesante porque, además de bonita, se podía conversar con ella. Y cuando la vi en persona me gustó más; éramos tal cual lo habíamos descrito. Estoy feliz con esta experiencia, pero le pediría a los webmasters que permitan a los usuarios colocar su teléfono y correo personal. Lo demás queda por cuenta de uno mismo. También me gustaría encontrar una página donde tenga la posibilidad de hablar más de mí, porque la descripción que te permite dar este servicio, a veces, es demasiado genérica, impersonal. Por eso es que uno se tiene que botar con los mensajes que envía y con esas breves líneas que se colocan al lado del perfil de cada quien”.
Desencuentros
Ejemplos menos “románticos” también abundan. Glenda, otra usuaria de www.atraeme.com relata: “Una vez me enamoré del perfil de un chico cuya foto era la de un moreno precioso de ojos claros, con porte de modelo. Me parecía superdivertido y simpático. Yo estaba derretida; sin embargo, me daba cuenta de que él siempre ponía peros para encontrarnos. ‘Será que no le gusto lo suficiente?’, pensé. Finalmente nos citamos cerca de mi trabajo. Lo esperé como una hora, pensé que me iba a embarcar. De repente, un gordito bajito que tenía al lado me dice: ‘Disculpa, tú no eres Glenda?’ ¡Era él! Espantoso y, de paso, mentiroso”.
Fue difícil conseguir testimonios de Fusión, dada la confidencialidad del servicio. No obstante, el vínculo de foros de www.mipunto.com contiene relatos de personas que también han pasado por esta experiencia cibernética; desde una mujer a quien le ofrecieron matrimonio “en pantalla” y la dejaron plantada hasta un hombre viudo que terminó siendo apoyado moralmente por varias féminas. |
Corazones asiduos
Tanto www.atraeme.com como Fusión de www.mipunto.com se ofrecen de manera gratuita. Según lo explicado por las fuentes entrevistadas, además de unir corazones, estos servicios tienen como objetivo principal constituir lo que se conoce como una “comunidad virtual”, la cual va a generar “tráfico” en la página web, creando, por ende, fidelidad. Las cifras aportadas por Jana Natera, representante de mercadeo de Terra, indican que Atráeme tiene un total de 20 mil miembros. El primer lugar del ranking de usuarios lo ocupan cibernautas con una edad promedio de 26 años, seguidos de los que tienen 22, en tercer lugar están los de 44 años y en el cuarto los de 39. Ferraro comenta que los visitantes venezolanos de Fusión son, en su mayoría, de la Gran Caracas, seguidos de los que habitan en la región central, el oriente y el occidente del país. Indica que más de 60 por ciento de este grupo es de solteros; 39 por ciento del mismo está conformado por jóvenes entre 20 y 29 años, seguidos de 17 por ciento que tiene entre 30 y 35, 13 por ciento entre 36 y 45, y ocho por ciento entre 46 y 65 años. Cabe aclarar, según lo expresado por Ferraro, que esta comunidad la conforman 10 mil usuarios, pero no todos son venezolanos.
¿Es seguro?
El tema de la seguridad pasa a ser un punto relativo. “Estas aplicaciones son tan buenas como lo sean las intenciones de la gente. Lo primordial es conocer personas que, potencialmente, sean futuras parejas. No obstante, nos hemos enterado de casos de servicios internacionales en los que este tipo de herramientas se transforma en una nueva estrategia para cometer infidelidades. Ni hablar del escándalo judicial que enfrenta www. match.com. Fue del dominio público que los creadores de este dating club estadounidense modificaban los perfiles de los usuarios para suscitar los encuentros entre los mismos. Nosotros tratamos de darle seriedad y formalidad a este negocio, nuestro proceso de selección es minucioso; los perfiles inscritos se evalúan cuidadosamente, se pide la fecha de nacimiento para tratar de controlar que no entren menores de edad y las fotos de desnudos están prohibidas”, señala González. En cuanto a Fusión, Ferraro aclara que “en el contrato de uso del servicio está especificado que www.mipunto.com no se hace responsable ni por el lenguaje empleado por el usuario ni por lo que suceda en encuentros o citas ni tampoco por la veracidad de los datos suministrados. Se sugiere la supervisión de los padres en el caso de los menores, se recomienda emplear palabras adecuadas y respetuosas, pero no es algo que se pueda controlar tan fácilmente. Sería tan ambicioso como querer controlar Internet”, puntualiza.
Caballero solicita ama de casa
Carlos Silva, psicólogo social, investigador del Instituto de Psicología de la Universidad Central de Venezuela ofrece su visión sobre los enlaces electrónicos. “Todo esto pertenece al mundo de lo que yo llamo ‘las nuevas normalidades’; Internet es una extensión tecnológica de las antiguas celestinas. No obstante, honestamente no creo que este tipo de servicios tenga alguna influencia en las familias conservadoras que siempre buscan eso que llaman ‘el mejor partido’ para sus hijos ni que vayan a sustituir tan rápidamente a ese amigo que intercede por ti para que conozcas a ‘alguien’. Sin embargo, hay que reconocer que es una ventaja para aquellos que necesiten un empujón organizacional para ofertar su ‘perfil’. Fuera del tema electrónico, esto no dista mucho, en esencia, del tradicional aviso clasificado de un periódico, estilo: ‘Caballero solicita ama de casa. Asunto: matrimonio’. Hay que tomar en cuenta que si hay ‘segundas intenciones’ nunca van a estar expuestas en una pantalla de computadora. De cualquier forma, siempre las hay, y casi nunca tienen nada de patológico”.
Jessica Díaz Nagel, psiquiatra de la Unidad de Estudios y Terapia Cognitiva y Sexual explica que, por lo general, estos servicios son usados por personas que piensan que ya han agotado todos sus recursos para conocer una pareja (tales como fiestas, oficinas, sitios vacacionales, etcétera). “Habría que estar atento a aquellos quienes, una vez establecido un fluido contacto virtual, por alguna razón nunca dan la cara. Esto debido a que es muy fácil mentir sobre los datos fundamentales como la edad, el lugar de residencia y la ocupación. Y si entramos en honduras también se pueden obviar aspectos como el estado civil, número de hijos e, incluso, las historias médicas o psiquiátricas. Por esa razón es que las empresas aclaran que la seguridad corre por cuenta de cada quien”. l
pblanco@eluniversal.com
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