|
¡Desintoxíquese!
Raúl Chacón Soto
Después de una temporada de excesos -o
de estar sometido a un intenso estrés-, lo mejor es brindarle al
cuerpo la oportunidad de recuperarse
 |
| Una
dieta de tres días |
|
Por las mañanas,
y también antes de acostarse, tome una taza de agua
que haya hervido durante cinco minutos a la que se le agrega
un ajo machacado. Hay que tomarla lo más caliente posible.
Desayuno
l Frutas (preferiblemente
manzana,
durazno, pera o lechosa)
Almuerzo
l Una gran ensalada sazonada
con un poco de sal y limón
Cena
l Una taza de caldo vegetal
l Un poco de verdura
(o unas espinacas hervidas)
l Fruta
Recomendaciones:
Esta dieta la puede hacer cualquiera. Sólo deben evitarla
o consultar al médico, las personas embarazadas o sujetas
a algún tratamiento con medicamentos.
Este régimen se puede realizar cada dos meses. No se
debe seguir más de dos días.
Lo mejor es hacerlo un fin de semana y, si es en compañía,
mejor, para comparar el logro de objetivos. Si decide hacerlo
de esta manera, prepárese desde la semana anterior
evitando el consumo de alimentos que sabe perjudiciales y
tomando mucha agua. La noche del viernes evite salir a tomar
o comer con amigos. Lo mejor que puede hacer es escoger un
buen libro o una buena película y pasar la noche completamente
relajado. Incluso puede terminar la jornada en la bañera
y con una sesión de aromaterapia.
Aunque no decida someterse a una dieta de este estilo (aunque
sea por dos días), trate de incorporar a su estilo
de vida la mayor cantidad de recomendaciones posible. Recuerde
que siempre es bueno comer frutas, vegetales, tomar agua,
reducir el consumo de carnes rojas, hacer ejercicio, evitar
el azúcar, no excederse con el alcohol, no tomar café,
no fumar. Eso usted ya lo sabe. Eliminar estos factores estresantes
está de su parte. Hay otros que son más difíciles
y también se eliminan.
|
Usualmente la Navidad es tiempo de excesos
y de laxitud de la rutina. Los hábitos que tanto se cuidaron desde
enero -la buena dieta, los infaltables ejercicios, la moderación
en la ingesta de alcohol-, se dejan de lado en nombre de la celebración
continua que implica el cumpleaños del pequeño Jesús y la llegada
de un nuevo año. Casi con toda seguridad lo descrito no ha sido
el caso en esta ocasión (o por lo menos para una gran mayoría),
si bien la rutina igual se ha perdido (gimnasios cerrados, escasez
de algunos alimentos, pocas oportunidades para la reunión festiva)
y el cuerpo se ha visto sometido a presiones de otro tipo; un estrés
intenso, por ejemplo, que hace lo suyo en lo que se refiere a la
pérdida de las buenas condiciones tanto físicas como psicológicas,
sobre todo si se han esfumado los buenos hábitos alimentarios y
las horas de sueño reparador.
Entre las recomendaciones que usualmente se dan para comenzar un
nuevo año, la de probar con un programa de desintoxicación bien
merece la pena. No importa cuál haya sido su caso, la máxima de
eliminar las toxinas que se han ido acumulando en su organismo no
es en absoluto inoportuna. Cansancio, fatiga, dolor de cabeza, enfermedades
crónicas y hasta un aspecto cada vez menos saludable de la piel
y de su cuerpo (y, por ende, una pérdida de la belleza en el mejor
sentido de la sentencia), son consecuencia de esa exposición a los
agentes tóxicos presentes en el medio ambiente y en lo que se come.
La polución y los aditivos químicos y colorantes que se agregan
a los alimentos son dos buenos ejemplos de ello. Pero hay muchos
otros elementos dañinos como el alcohol, un cigarrito y un café
(aunque le duela admitirlo). El organismo (en especial, el hígado)
sabe cómo defenderse de la agresión, pero llega un momento cuando
ya no puede deshacerse de tanta toxina que se ha ido acumulando,
y empiezan a fallar los mecanismos de control. En menos de lo que
se cree los niveles de concentración son ya demasiado altos y es
cuando aparecen los síntomas antes mencionados. Es también el momento
indicado para darle una mano al propio cuerpo si lo que se quiere
es vivir más y mejor.
Es fácil suponer que sobran las razones para empezar con un programa
de desintoxicación. Cuando usted decida hacerlo comprobará que mejorará
su apariencia física, podrá manejar mejor su peso, tendrá, ¡por
fin!, un sueño realmente profundo y reparador, desaparecerán esos
extraños y recurrentes dolores de cabeza y malestares de todo tipo
y, lo que cae muy bien después de todos estos días vividos, sentirá
una calma interna que le será de gran ayuda para responder a las
situaciones estresantes.
Empiece "limpio" el año
Aunque hay muchas maneras de empezar un régimen de desintoxicación,
existen ciertas recomendaciones que son generales y que se listarán
a continuación. Echeles un vistazo y no se arrepienta antes de empezar.
1. Muchas frutas y vegetales.
La piedra angular de toda buena dieta de desintoxicación es el alto
consumo de frutas y vegetales. Este consejo no debe ser una sorpresa
para nadie, pues de lo que se trata es de darle un descanso a ese
hígado agotado de trabajar. Este tipo de alimentos, además, contiene
una gran cantidad de nutrientes como la vitamina C y los betacarotenos,
que son insustituibles a la hora de librar la batalla contra los
agentes agresores. Así que consuma mucha remolacha, cebolla, ajo,
limones, zanahorias, alcachofas y vegetales de hoja verde. Lo mejor
sería que dos terceras partes de su dieta fueran alimentos de este
tipo.
2. Coma natural. Algunos alimentos
son especialmente perjudiciales por su alto contenido en toxinas.
Evite, por ejemplo, todos los que tengan aditivos como colorantes,
sabores artificiales, preservativos y edulcorantes. Absténgase de
comer productos lácteos y carnes rojas.
3.
Prefiera lo "orgánico". En Estados Unidos y Europa es cada vez mayor
el número de personas que prefiere los alimentos orgánicos. Hay
quienes descalifican a este tipo de productos alegando que contienen
toxinas naturales en mayor cantidad que los alimentos procesados
en gran escala, pero lo cierto es que estas toxinas han estado presentes
en la dieta humana desde hace miles de años por lo que el cuerpo
ha aprendido a lidiar con ellas. No se puede decir lo mismo de los
agentes tóxicos como herbicidas, pesticidas y fungicidas.
4. Prepárese a tomar agua y
más agua. Mantener alto el consumo de agua es esencial para emprender
cualquier programa de desintoxicación. Este líquido diluye las toxinas
y ayuda a acelerar su eliminación a través de la orina y el sudor.
Por si fuera poco, ayuda a regular la función intestinal. Por lo
menos se deben tomar dos litros de agua mineral diariamente (no
tome la que viene del chorro). El objetivo es mantener la orina
de un color amarillo muy pálido.
5. Cero copas. Ya todos saben
que el alcohol puede ser tóxico para el hígado. Así que si se decide
por unos días de "purificación", lo mejor es que no acepte la invitación
a una noche de tragos.
6. Cero café. La cafeína no
sólo aumenta la toxicidad sino que disminuye la capacidad del organismo
para ocuparse de ella. Lo que sucede es que es un factor de estrés
para el hígado y contribuye a la deshidratación del cuerpo al aumentar
la producción de orina. Por supuesto que sufrirá por uno o dos días
los dolores de cabeza o el malestar que usualmente acompañan a quienes
cortan el hábito, pero tome mucha agua y supere el mal rato. Habrá
valido la pena.
7. Mantenga la regularidad a
la hora de ir al baño. Las heces están llenas de toxinas así que
mientras más rápido se deshaga de ellas, mejor. Una estancia prolongada
puede causar que algunas de estas toxinas sean absorbidas a través
de las paredes del intestino e ingresen de nuevo al organismo. Lo
recomendable es, de nuevo, que tome mucha agua y que agregue a su
dieta alimentos ricos en fibra como avena, frutas y vegetales. ¿Cuántas
veces habrá que repetir esto?
8. Sude. El cuerpo elimina toxinas
por la piel a través del sudor. Una manera de conseguirlo es ejercitándose.
Otra, brindándose una sesión en el sauna o en el baño de vapor.
Unos 15 minutos de tratamiento, dos o tres veces a la semana, le
ayudarán a mantenerse limpio.
9. Cepille su piel. Así como
lo lee. Compre un cepillo para la piel en las tiendas especializadas
y proceda a cepillarse el cuerpo en dirección al corazón. Los expertos
aseguran que, de esta manera, estará estimulando el sistema linfático
y, también, ayudando a la eliminación de toxinas.
|