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Valencia
Fashion
Carlos Flores
Son los diseñadores de moda más importantes
y reconocidos de la ciudad de las naranjas dulces, desde donde han
sabido conquistar las exigencias de la mujer venezolana. De jóvenes
a experimentados, los cuatro son verdaderas muestras de éxito y
perseverancia
Justo
Gómez
Audacia y elegancia
Con treinta años de edad y oriundo de Maturín, Justo Gómez es uno
los diseñadores jóvenes que comienza a abrir las alas en busca de
nuevos horizontes. Su trabajo, caracterizado por las transparencias
y la sensualidad de sus líneas, está muy en boga en Valencia, al
tiempo que también se expande con mucho éxito en otras ciudades
como Caracas. Entre sus planes próximos está el sacar una línea
prêt-à-porter.
"Me
gradué como diseñador hace diez años y al principio di clases en
el propio instituto. Desde la docencia misma encontré a mis primeras
clientas; luego se fue corriendo la voz. Posteriormente, abrí mi
taller y me inicié en eventos como concursos de belleza y ciertos
desfiles de moda. Instalé el taller solo, así que mi éxito se debe
a poder estar al tanto de la creación integral de cada pieza".
La mujer valenciana: "Además de
bella es coqueta, le gusta andar muy arreglada. No se me ha hecho
difícil como clienta, aunque es realmente exigente. Pero saber tratar
con las diferentes personalidades es parte de este trabajo. Tienes
que conocerlas: sus gustos, su personalidad, establecer con ellas
una comunicación. Una de las cosas que les pido es tenerme confianza".
Mi estilo: "Diría que entre lo
clásico y la vanguardia, muy entre esos extremos. Predomina el movimiento,
las trasparencias. Tomo en cuenta la comodidad para mis clientes.
Nada de rigidez, a menos que la persona lo quiera así. Pero prefiero
un traje con libertad, fluidez".
El mejor momento de mi carrera:
"De un par de años para acá he tenido la oportunidad de participar
de eventos muy importantes tanto nacionales como internacionales.
Por ejemplo, en el salón de la moda Mercedes-Benz. Los últimos dos
años han sido claves en mi carrera".
Alejandro
Fajardo
Innovador
El fuerte de este joven y muy exitoso diseñador son los trajes de
novia. Así lo afirma mientras toma asiento en un mueble blanco,
dentro de su atelier de la urbanización Carabobo. Al preguntarle
sobre cómo influye la crisis nacional en su trabajo, contesta: "Hace
poco estaba pensando sobre eso, pero me pongo a ver que para esta
fecha, el año pasado, tenía un número de novias por vestir... y
hoy tengo cinco veces más. Así que creo que no me ha afectado, al
menos no mucho".
A
pesar de que el día que se realizó esta entrevista ya era de noche,
personalidades de la vida social valenciana entraban y salían del
atelier, maravilladas con las creaciones de Fajardo.
"Desde muy pequeño me gustaba mucho apreciar las telas. Inicialmente
pensé estudiar Arquitectura, pero mi pasión por el diseño era mayor.
Mi padre me envió a España a estudiar diseño de modas. Cursé estudios
en Madrid y debo decir que el aprendizaje fue genial. Me influencié
mucho por la moda europea".
Mi estilo: "Alejandro Fajardo,
aparte de tener un estilo definido, se va adaptando a las tendencias.
Creo que el artista tiene que cumplir con su tiempo. Al principio
era algo más vanguardista porque quería llamar la atención del público,
ya que era muy necesario para mí llegarle, captarlo. Y sin duda
fue la etapa más difícil, cuando tienes que ganarte el reconocimiento".
La mujer valenciana: "Tiene mucha
clase, sabe lo que quiere. Dado que hay muchos eventos sociales,
todas quieren lucir mejor que las otras".
Mejores momentos de mi carrera:
"Más allá de un Miss Venezuela o algo así, creo que todos los días
son importantes porque aprendes nuevas cosas y tienes la oportunidad
de mostrar tu trabajo".
Franco
Montoro
Vanguardia comercial
Este año fue nombrado como la "Nueva Estrella Latinoamericana" por
el comité del Fashion Week de las Américas, de Miami Beach. Nacido
en Los Teques, pero residenciado en Valencia desde hace una buena
cantidad de años, Franco Montoro ha visto evolucionar su carrera
meteóricamente; desde sus inicios como orfebre hasta el contundente
éxito de su ropa femenina.
"Empecé en Los Teques, en el negocio de mis padres, diseñaba algunos
accesorios que se vendían rápidamente. Luego, al llegar a Valencia,
mis padres montaron una mercería y yo fabricaba los accesorios en
la parte de atrás. Siempre tuve inclinación hacia las artes. En
Valencia conseguí mi propio mercado como orfebre, así que monté
mi taller y de ahí en adelante fui desarrollando mis técnicas propias,
porque soy autodidacta, nunca he estudiado nada de esto. Como a
los cinco años de mantener
mi carrera de orfebre, sentí que el diseñar ropa era otro reto que
me interesaba. Entonces me decidí a hacerlo. Alquilé esta casa en
El Viñedo, donde aún sigo. Cuento con mi hermana, Sarah Montoro,
quien también es mi socia. Y me ha ido mejor de lo que esperaba.
Este año en particular se lo he dedicado más que todo a la internacionalización.
Presenté mi colección en el Fashion Week de las Américas en Miami,
y fui el único venezolano presente. Después hice otro desfile en
Miami, y pronto conseguí un punto de venta en esa ciudad. Para finalizar
el año con el Exposhow de Cali, Colombia, y otro show en la isla
de Santa Lucía".
Mi estilo: "Mi ropa es comercial;
a la mujer le gusta usarla. De nada me sirve hacer una colección
de cosas raras que nadie vaya a usar. Mi estilo es vanguardista-comercial".
La
mujer valenciana: "Es la más elegante que te puedas imaginar;
tiene muchos eventos sociales, viaja mucho, exige calidad. El secreto
es que si te aceptan en Valencia te aceptan en cualquier parte del
mundo".
Olga
Bolaños
Clase y elegancia
Una suave música ambienta el interior del atelier de Olga Bolaños,
en el centro comercial Siglo XXI de La Viña. Los detalles de madera
de la entrada y los trajes que se dejan ver desde el exterior anticipan
lo que será toda una experiencia de glamour y extraordinaria atención.
A pesar de que nació en Las Palmas de Gran Canaria, esta maestra
de la alta costura siente a Venezuela como su propia patria. Sus
trajes de novia y las demás piezas de alta costura la han consagrado
en el mercado nacional e internacional. Su hija Macu, quien funge
como su mano derecha, comenta que actualmente ha lanzado una línea
prêt-à-porter de jeans marca OB by Olga Bolaños, que será comercializada
en las mejores tiendas de Estados Unidos. Son blue jeans artesanales,
supervisados personalmente por la diseñadora.
"Comencé
ayudando a mi abuelita que era costurera -relata la señora Olga
Bolaños- y cuando me di cuenta era la mano derecha de ella. Luego
empecé a visitar las grandes academias en España e Italia. Asistí
a varios talleres para terminar de convertirme en una profesional.
Cuál sería mi sorpresa cuando gané un premio en el desfile Méditérrané
de España. Posteriormente, vine a Venezuela y continué ganando premios.
Para mí un vestido de novia es trabajado; elaborado a mano. Siempre
escucho a la novia, veo a la mamá. Respeto las opiniones de ambas.
Me gusta pasar una mañana de té con la novia para tranquilizarla.
Mi ropa habla, y muchas veces siento que camina; me siento transportada
con ella".
La mujer valenciana:
"Se viste muy bien, y no sólo la valenciana sino la venezolana en
general es una mujer muy elegante, tiene un cuerpo muy lindo. Yo
la respeto mucho. Cuando estamos haciendo un vestido, la venezolana
sabe bien lo que quiere".
gonzoperiodismo@hotmail.com
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