54 ANIVERSARIO
- A
Acema. Acrá. Aguardiente
-

Ají [Entre el dulce y el picante]

-

Aliñado. Amargo de Angostura

-

Arepa

-

Armando Scanonne [A nuestra manera]

-

Asado negro. Asquerosito

-

B
Bejarana. Besito de coco. Birra

-

Bistec a caballo. Bollo . Budare

- C
Cacao
-

Cacería y pesca [Viaje al país profundo ]

-

Cachapa. Cachito. Café

-

Cambur. Carato. Carite

-

Caraota [El otro oro negro]

-

Casabe. Carne en cortes. Cazón. Cega

-

Celse. Cepillao. Cilantro

-

Coco [Tan sabroso que da miedo]

- Corbullón. Corocoro. Cruzao
-

Chicha. Chicharrón. Chipi chipi

-

Chivo [De gusto agreste]

-

D
Diablitos

-

Dulces criollos [A quién amarga un dulce]

-

Empanada. Ensalada de gallina. Escabeche

-

F
Fogón. Fororo. Fosforera. Fricasé

-

G
Gofio. Guarapita. Guarapo

- Guasacaca. Guayoyo. Guiso
-

H
Hallaca [Tremendo paquete ]

-

Helena Ibarra. Hervido. Huevos chimbos

-

I-J
Icaco. Jojoto. José Rafael Lovera

-

J-L
Juan Sabroso. Lau-Lau. Leche e' burra

-

M
Maíz. Majarete. Mandioca

-

Mango

-

Mercado

- Miche. Mojito y mojo. Mondongo
-

N
Naiboa. Natilla. Negro en camisa

-

Ñ-O
Ñame. Olleta. Onoto

-

P
Pabellón. Palo a pique. Panela

-

Panes [Ingenio desde todos los rincones ]

-

Panelita de San Joaquín

-

Pasteles [Déle, que son...]

-

Pelao guayanés. Perico. Pernil

- Perro con todo. Pisca Andina
-

Plátano

-

Pisillo. Ponche. Ponsigué

-

Q
Quesos [Como arroz]

-

Queso relleno. Quesillo. Quinchoncho

-

R
Rafael Cartay. Recalentao

-

Reina pepiada

-

Ron

- S
Sanduchón. Siete potajes. Sofrito
-

T
Talkarí. Tequeño

-

Torta negra. Tostiarepa. Turrón de merey

-

U-V
Urupagua. Víctor Moreno

-

W-Y-Z
Wuarubé. Yuca. Zapoara

PUNTO Y APARTE
CRIMENES
HOROSCOPO
HUMOR
MENTE Y ESPÍRITU
CRUCIGRAMA
ARCHIVO
CONTACTENOS
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

No debería extrañar a ningún venezolano la cara de desilusión que cualquier paisano pone al tener frente a sus ojos un hot dog en la misma tierra donde se supone tuvieron su origen: Estados Unidos... Y es que esa salchicha solitaria nadando en el pan con la no muy reconfortante compañía de alguna que otra salsa, termina por restarle entusiasmo hasta al del apetito más voraz... y es que acá se está acostumbrado, cuando se trata de comer perros calientes, a pedirlos como Dios manda; es decir, ¡con todo! ¿Y qué puede significar eso de este lado del río? Pues al principio era la cebollita y el repollo, además de las tres salsas (mayonesa, kétchup y mostaza). Luego se unieron las papas fritas (ralladas) y la salsa "alemana". Ahora, en el "todo", la entrada es libre: que si aguacate, pepinillos, queso... El asunto viene acompañado de la conocida pericia que tienen algunos a la hora de prepararlos... Algo más venezolano, imposible.

 


 

 

Foto: Contratipo

Dice Felícita de Chacón, sin más autoridad que la que
le proporciona ser de una familia tachirense de no sabe cuántas generaciones, que lo que su abuela, y, por consiguiente, su madre, Mercedes Niño, llamaban pisca, no era más que un caldo claro, aderezado con sal, cebolla junca (cebollín) y un poco de cilantro al que, luego de hervir, se le agregaba aceite, cebolla bien pícadita, un poco más de cilantro y un huevo. Nada de papas. nada de leche. También cuenta que doña Mercedes, en ocasiones, le decía que iban a preparar un caldo de papas. Y entonces sí aparecían la leche y, por supuesto, las papas. Este caldo era, y sigue siendo, plato estelar del desayuno dominguero andino. Alrededor de él giran las hallaquitas, el pan camaleón o de maíz, los pastelitos andinos, la nata y las arepas que, no en pocas casas, terminan -desmenuzadas- dentro del propio caldo, como ingrediente adicional junto a una cucharada de mantequilla y un poco de queso blanco rallado. ¿Quién mejor, entonces, que la señora de Chacón para explicar cómo se prepara una buena pisca... con papas? "Yo pongo a hervir el agua - una taza por cada persona que vaya a comer- y, mientras tanto, pico la cebolla junca, la cebolla de cabeza y un poquito, pero un poquito, de tomate, y otro poquito de ajo. Y lo pongo a sofreír todo con sal. Cuando ya está listo se lo echo al agua. Preparo, entonces, un ramito de cilantro, cimarrón y perejil, lo amarro bien, y también lo echo en el agua que está hirviendo. Dejo cocinar todo una media hora. Después pico las papas -una mediana por cada comensal- y las agrego al agua. Cuando están blandas, añado los huevos -que alcancen para todos. Una vez cocidos, tomo, aparte, una taza de leche y le agrego un punto de sal y cuatro yemas de huevos -suponiendo que es para ocho personas-, y lo revuelvo. Apago el caldo, y agrego la leche sin dejar de revolver. Por último, tapo la olla y, más tarde, saco el ramito de cilantro, cimarrón y perejil".

Antes había quienes acompañaban el caldo con "tostados de sal", un pan tostado que tenía forma de arepa. Pero hoy, se prefieren, como ya se ha dicho, las arepas -de maíz o de trigo. Y no puede faltar el cilantro picadito que, en este caso, se añade, de nuevo, una vez el caldo está en el plato. Y es que, cuando se trata de pisca, aquello de "bueno... pero no tanto", nunca ha tenido menos sentido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso