- Casado y con nuevo disco
- El Monitor se pasea por el cine. La Cita: El budismo
- Nuevas de la gran pantalla. El sonido Atempo

 CRONICA
- Mandamientos para hombres sexys
- La vida por una burger
- Patricia Fuenmayor
- Todos para uno
BELLEZA
- Preciado abrigo
SALUD
- Píldoras de vida
COCINA
- Mejillones
a la francesa
MASCOTAS
- Cuidado con las garrapatas
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
E-viajes
 

Todos para uno

En un rápido recorrido por los cinco continentes se ha hecho una selección de aquellas peculiaridades que mejoran la salud y la calidad de vida de los habitantes del planeta en diferentes países. Tome nota...

De la tierra del sol naciente, la soja. Ha sido el ejemplo japonés el que ha anunciado al mundo los múltiples beneficios de esta planta leguminosa. Su excelente valor nutritivo, aportando grandes cantidades de proteínas sin grasa ni calorías, la convierte en uno de los alimentos más saludables para todos. Pero para las mujeres ofrece beneficios extra, gracias a su contenido en isoflavonas, sustancias cuya estructura molecular es muy similar a la de las hormonas femeninas, razón por la que sirve como terapia natural cuando llega la menopausia, aliviando los síntomas notablemente. Aún hay más: se ha descubierto que Japón cuenta con una de las tasas de cáncer de seno más bajas del mundo, y eso parece que se debe a su dieta tradicional, muy baja en grasas y rica en hidratos de carbono no refinados.


De las Antipodas, mucho protector solar. En Australia, la tasa de cáncer de piel era una de las más altas del mundo, hasta convertirse casi en una epidemia nacional. La razón está en que la población, de piel clara y de origen sajón, se encontraba expuesta alegremente y de manera constante a un sol de intensidad tropical. Las autoridades sanitarias iniciaron una extensísima campaña de concientización que ha obtenido grandes resultados. Los niños no salen sin camiseta ni sombrero a la playa, y los envases de los protectores son de medio litro, para asegurarse que nunca falte el producto. Además, en las casetas de los vigilantes, de los médicos y hasta en los bares y barcos de excursión hay protector solar (siempre con un índice mínimo de quince) a libre disposición de todos.


De las montañas del Tíbet
, la paz y la armonía. La práctica de la meditación ya no es algo reservado exclusivamente a los lamas del Tíbet. Los cambios cerebrales que se producen durante este proceso son una de las mejores recetas de salud que uno puede aplicarse, tanto desde el punto de vista mental como del físico. Bastan veinte minutos diarios de meditación para mejorar notablemente el estado general del organismo, ayudando a controlar el estrés, la angustia, mejorando la calidad y cantidad del sueño y potenciando el sistema inmunológico.


De México, el chile. La comida mexicana es conocida por su abundante y alegre uso del chile picante, un tipo de ají que no sólo deja la boca al rojo vivo, sino que además estimula el corazón. El picante tiene excelentes propiedades cardioprotectoras, además de ser un buen antioxidante que previene el envejecimiento celular.

De la legendaria China, el balance del Tai-Chi. La práctica de este arte marcial es algo tradicional en China. A primera hora, es corriente ver parques y espacios públicos llenos de personas de todas las edades practicando estas series de movimientos controlados y programados que ayudan a flexibilizar, tonificar y relajar el cuerpo, además de aportar claridad mental. Y es que está demostrado que practicar Tai-Chi, regularmente, ayuda a reducir notablemente los niveles de ansiedad y mejorar la calidad de vida, incluso entre quienes no han hecho nunca antes ejercicios.


De la bella Italia, el rojo tomate. Esta planta es uno de los alimentos reyes en Italia, sea por su inclusión en la pizza o en la pasta, así como en todo tipo de ensaladas. Una gran idea, ya que la roja fruta es muy rica en licopeno, una de las mejores sustancias antioxidantes y antirradicales libres que existen. Se calcula que comer tomate siete veces a la semana disminuye considerablemente el riesgo de padecer diversos tipos de cáncer, una media donde perfectamente se puede incluir el delicioso y tradicional gazpacho.


De la lejana Finlandia, el calor seco del baño sauna. Desde los gélidos bosques de Finlandia llega la sauna, una tradición nórdica que se ha hecho totalmente internacional. El calor seco, unido al contraste con el agua fría de la ducha posterior, ha demostrado potenciar el sistema inmunológico, activar el circuito cardiovascular y mejorar el estado de las vías respiratorias. Eso sí: los hipertensos, las embarazadas o las personas con problemas coronarios deben consultar antes con su médico.


De Francia, un brindis de intenso color. En Francia, almorzar con una copa de vino es una tradición habitual. Y además de un placer, algo muy sano. El contenido en polifenoles y en resveratrol del vino tinto ha demostrado tener excelentes propiedades antioxidantes y de beneficio cardiovascular. Eso sí, sólo si se toma con moderación, a razón de una copa por día, aproximadamente.

De España, el descanso vespertino. ¿Cómo olvidarse en esta relación de la siesta española? Si bien los horarios hispanos actuales están relegando tan sana costumbre al período vacacional, hay numerosos estudios que demuestran que descansar entre diez y veinte minutos a mediodía mejora no sólo el rendimiento, sino también el estado general del organismo, al darle tiempo para recargar energía justo cuando más lo necesita.

De Alemania, la cerveza. Los antiguos egipcios aprendieron a fermentar cereales para tomarse unas copitas, y desde entonces, esta bebida se ha extendido por todo el mundo, no sin razones. Y es que una cervecita no sólo es una delicia para el paladar, sino también una fuente de buena salud. Para la mujer, tomar 250 ml de cerveza al día (cantidad que llega a los 500 ml en los hombres) significa tomar el 6,5% de las necesidades diarias de vitamina B12, un 12% de ácido fólico, aporta fibra soluble, favorece las lipoproteínas de alta densidad (el colesterol bueno) y previene la osteoporosis. Claro que siempre hablamos de estos beneficios en cantidades como la mencionada, porque el exceso en su consumo termina teniendo más desventajas que beneficios. Por cierto, si se toma con cabeza, no hay que temerle a la barriguita cervecera, pues una tiene sólo 90 calorías, mucho menos que cualquier refresco azucarado.

Longevidad
En la isla japonesa de Okinawa se encuentra el mayor porcentaje de centenarios de todo el globo. ¿Cuál es el secreto para que su población alcance el siglo en plena forma? La genética es parte del secreto, pero en gran medida éste viene dado por su estilo de vida, con una dieta hipocalórica (parece ser que la reducción del número de calorías que se ingiere prolonga la vida), rica en cereales y carbohidratos complejos, pescados y un nivel de ejercicio moderado, pero constante, basado en la jardinería, las artes marciales y largas caminatas.
Sabrosos

Estos son algunos de los alimentos más sanos que algunos países ofrecen.
l Yogur (Bulgaria). Mejora el sistema digestivo, potencia el sistema inmunológico y no contiene muchas calorías. No está nada mal para algo tan fácil de encontrar en cualquier supermercado.

l Cacao (México). No, no hablamos de las tabletas, tortas o bombones de chocolate, que pueden irse directo a la cintura por su contenido en azúcar y grasa, sino del extracto de cacao, que ayuda a prevenir problemas cardiovasculares e incluso las úlceras gástricas. Los mexicanos no lo usan sólo para hacer dulces, sino todo tipo de platos, como el famoso mole.

l Cinco colores (China). Según la medicina china, una comida equilibrada debe contener ingredientes de varios tonos. Más allá del efecto cromático, se asegura así una dieta muy variada, rica en verduras, que, además, al prepararse en wok, se cocina con poca grasa.

l Aceite de oliva (países mediterráneos). El jugo de la aceituna no sólo tiene el color del oro: en lo que a la salud respecta, es también tan valioso como este metal. No es casualidad que los países mediterráneos tengan una de las expectativas de vida más largas de mundo, pues entre otros factores, el consumo de aceite de oliva asegura la ingesta de numerosos antioxidantes, entre los que destaca la vitamina E, así como polifenoles, también excelentes a la hora de enfrentarse a los radicales libres.


Ver también en Encuentros:
- La vida por una burger
- Patricia Fuenmayor

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso