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The Matrix Reloaded y The Matrix Revolutions
Lo nunca visto
Raúl Chacón Soto.

Las secuelas del film que revolucionó el cine de acción y de ciencia-ficción prometen alcanzar niveles de perfección inimaginables. Este 21 de mayo (y luego en noviembre) se estrenarán en Venezuela las dos películas que más expectativas han creado en los últimos años. Espere lo inesperado.

Rompecabezas
El pasado mes de abril, los venezolanos tuvieron la oportunidad de sorprenderse con un corto animado llamado El último vuelo del Osiris, quizás lo único que se podía disfrutar en una jornada que incluía la proyección de una muy mala película llamada El cazador de sueños. Pues bien, este corto no es más que el primero de The Animatrix, una serie de nueve trabajos creados por los mismos realizadores de la trilogía, en colaboración con reconocidos directores de anime japoneses, que sirven de piezas independientes pero perfectamente ajustables (como en un rompecabezas) a la trama de las tres partes. Esto quiere decir que quienes vean estos cortos, algunos exhibidos en pantalla grande y otros localizables en el site www.thematrix.com (todos a la venta en un DVD a partir de junio), podrán enterarse, por ejemplo, de los orígenes de algún personaje de la película o de la génesis de la matriz misma. En mayo, con Reloaded, será lanzado al mercado un video juego de nombre Enter The Matrix. La fiebre apenas arranca.

2003, el año de The Matrix. Esta es la frase que resalta sobre la deslumbrante imagen de Neo (el personaje interpretado por Keanu Reeves) cayendo vertiginosamente desde las alturas, en la portada de la revista Newsweek, una publicación que no suele brindarle tales privilegios a informaciones provenientes del mundo del espectáculo y del entretenimiento. Razones no le faltan. The Matrix Reloaded, que se estrena en Estados Unidos este jueves 15 de mayo, y The Matrix Revolutions -que le seguirá los pasos justo seis meses después-, lo tienen todo para convertirse en un antes y después en la historia del cine de acción y ciencia ficción, todavía en mayores proporciones que como lo hiciera The Matrix, en el año 1999, lo que ya es mucho decir si se recuerdan los innumerables filmes que tomaron como inspiración, copiaron descaradamente, y hasta parodiaron muchas de las escenas que -después de todo-, hicieron realmente única la primera entrega de esta trilogía.
Mucha es la expectativa que se ha generado y, en contraste, muy poco lo que se ha sabido de estas secuelas. Los directores, Larry y Andy Wachowski -les dicen simplemente los hermanos Wachowski- no son dados a los encuentros con la prensa (de hecho el contrato con Warner, la productora, los exime de cualquier compromiso que tenga que ver con actividades de promoción), y la empresa, por su parte, ha celado como nadie cualquier fuga de información (en particular de las imágenes). Pero lo poco que han ido mostrando ha sido como para dejar a los privilegiados espectadores con la "quijada en el suelo", como gráficamente lo expresa el periodista de Newsweek, después de haber presenciado -el único reportero junto a un grupo de altos ejecutivos-, sólo veinte minutos de la película. La escena en cuestión es la de una persecución en una autopista, pero, señores, qué escena. Según el cronista, lo que verán los espectadores es la secuencia "más audazmente concebida y escalofriantemente ejecutada de persecución de carros jamás filmada". Es tal su grado de espectacularidad, que, asegura, redefinirá la manera de hacer filmes de acción y de utilizar los efectos especiales. El propio Bill Pope, responsable de la cinematografía del film, ha dicho: "Hará que Rápido y furioso luzca como Lento y debilucho".

A juzgar por el tiempo y el dinero invertidos en estas dos secuelas, no es de extrañar afirmaciones como las anteriores. Tiempo y dinero son, justamente, las dos variables a las que han acudido los hermanos Wachowski (por no hablar del talento) para evitar que, en esta ocasión, y por lo menos durante unos cuantos años, les salgan imitadores. Reloaded y Revolutions fueron filmadas, simultáneamente, en Australia, durante 270 días entre 2001 y 2002. La inversión fue de más de 300 millones de dólares (quizás mucho más, pero los productores no quieren soltar prenda). Un buen ejemplo del esfuerzo titánico de los directores es, justamente, el de la escena de la autopista. Cuentan que ambos buscaron la perfecta locación por meses... infructuosamente.
Querían un trayecto de autopista que diera la sensación de peligro, inseguridad y, obviamente, no lo encontraron. La solución, no por práctica, deja de ser sorprendente: mandaron a construir una vía real sólo para la película, de dos millas de longitud y a un costo de casi dos millones y medio de dólares. La "quijada en el suelo" bien los vale.
No a muchos directores se les confían tales cantidades de dinero para hacer sus películas. Los Wachoski lo han conseguido teniendo como experiencia previa sólo un film llamado Bound (un buen exponente del cine negro, al que le aportaron fuertes tonos lésbicos). Ayudó, y mucho, la excelente receptividad de la primera parte que, a un costo de 65 millones de dólares, logró recaudar 171 sólo en Estados Unidos, sin contar los ingresos obtenidos con las ventas en DVD (fue el primer título en este formato en colocar más de un millón de copias). Cuentan que sólo el final de Revolutions, una batalla como nunca se ha visto en el cine, y que dura aproximadamente 17 minutos, costó el equivalente a dos terceras partes del presupuesto de la primera entrega. Se está hablando de otras magnitudes, de otros límites alcanzados.
Los Wachowski no supieron de peros. Si para The Matrix utilizaron 412 tomas de efectos especiales producidas por la casa Manix (recibieron el Oscar en esa categoría superando a La amenaza fantasma, de la saga de La guerra de las galaxias), para los dos nuevos episodios necesitaron más de 2.500 tomas, muchas de las cuales requirieron cerca de tres años para ser terminadas, realizadas por la compañía Esc (como la tecla de la computadora) en conjunto con otras seis empresas. La pequeña Manix no podía satisfacer la necesidad de los exigentes directores, quienes sólo podían ver sus sueños convertidos en realidad con tecnología que, para el momento, aún no había sido inventada... y lo hicieron
La invención mayor para estas secuelas es lo que han dado en llamar "cinematografía virtual", un efecto tan especial que, según el director de Esc y supervisor de efectos de la trilogía, John Gaeta, hará parecer el truco de las balas de la primera parte como pintar con los dedos. ¿Qué es esta cinematografía virtual? Nada más que un recurso que borra la línea entre lo que es real y lo que luce generado por computadora. En otras palabras, ya nadie podrá distinguir qué es falso en una película. Por lo menos no en ésta. Ya muchos deben haber visto algunas imágenes de la famosa pelea entre Neo y el agente Smith multiplicado por cien. Pues bien, uno sólo es el real, pero nadie podrá distinguir ni la más pequeña diferencia con los 99 restantes creados digitalmente. Lograr esa maravilla no fue fácil. El procedimiento es bastante complicado pero lo importante es que las "creaciones virtuales" son exactas al original, "fotocopias" realistas y no meras aproximaciones. Son imágenes perfectas en la reproducción de los movimientos físicos, en las expresiones del rostro, en el ondular del cabello. Con esta tecnología el equipo de Gaeta puede generar cualquier objeto virtual. Así crearon, por ejemplo, el vuelo a más de dos mil millas por hora, de Neo sobre la metrópolis. Al parecer por primera vez se logra mostrar a un hombre volando sin que se vea el truco...

De lleno en la matriz. En The Matrix no todo son efectos especiales. De serlo, tanto revuelo no tendría sentido (o quizás sí). Es curioso, pero los mismos realizadores, antes del estreno de la primera parte, en una de esas raras ocasiones que han hablado con la prensa, confesaron sentirse nerviosos por la acogida que le brindaría el público a su propuesta. El éxito o el fracaso significaban, en ese entonces, el definitivo despegue o la repentina conclusión de una carrera incipiente. No estaban seguros de cómo el público iba a reaccionar ante una película de acción "intelectual" donde -es cierto-, abundan las escenas de ritmo trepidante, pero, al mismo tiempo, se toma distancia de la mayoría de las exponentes del género al sumergirse en el mundo de las ideas y tratar con agudeza algunos temas nada complacientes como la "naturaleza" de la realidad. La crítica, que se dejó seducir por el juego de los Wachowski, alabó la elegancia y los elementos coreográficos que elevaron la propuesta y, como era de esperarse, también las bondades de una historia que refleja las diversas fuentes que sirvieron de inspiración a los hermanos. Referencias de todo tipo se encuentran en este film: desde aquellas relacionadas con el mundo de los cómics y el anime japonés hasta el budismo y las películas de Kung Fu, pasando por diversas mitologías. Justamente este aspecto del guión fue motivo de ataques. Se decía, por ejemplo, que no era tan original como presumía. Una crítica que acabó perdiendo sentido con el tiempo.
Convertidas en películas de culto, con miles de admiradores que rastrean por Internet, y cualquier otro medio, cuanta información aparezca sobre ellas, no ha de extranar a nadie que The Matrix, la trilogía, sea también punto de reflexión para serios filósofos. En el site oficial, de increíble diseño y donde se puede conseguir información muy completa sobre la producción y el personal (incluyendo el cast, por supuesto), se le da lugar a los planteamientos de diferentes pensadores quienes analizan el film, sus símbolos y mensajes. Un vistazo da cuenta de las repercusiones de esta historia: The Matrix of Dreams, de Colin McGinn (se centra en la naturaleza onírica del mundo de la matriz); The Brave New World of the Matrix, de Hubert Dreyfuss y Stephen Dreyfuss (destacan que lo más preocupante no es la posesión de falsas creencias sino los límites a la creatividad); Reality, What Matters, and The Matrix, de Iakovos Vasiliou (diferencias y similitudes entre el escenario descrito en la película y la situación actual del mundo); The Matrix-Our Future?, de Kevin Warwick (pionero de la cibernética que asegura que una matriz verdadera podría no ser tan nefasta si los humanos también fueran en parte máquina); Wake Up! Gnosticism & Buddhism in The Matrix, de Frances Flannery-Dailey y Rachel Wagner (sostienen que lo único en común entre estas dos disciplinas y la película es la idea de que la realidad es una ilusión de la cual los humanos deben despertar); y Plato's Cave & The Matrix, de John Partridge (establece las similitudes entre el film y el escenario de la cueva descrito por Platón en su obra República). Sorprendente, sin duda, pero no tanto. Pocas películas (por no decir ninguna) tendrán este año la repercusión que estas dos generarán... dentro de pocos días The Matrix estará en todas partes... una realidad nada virtual.

¿De qué van?
Aunque la gente de Warner ha tratado de mantener en secreto la trama de las secuelas, algo se ha colado por la prensa y por Internet. Como casi todo el mundo sabe, la primera parte cuenta la historia de Neo, un hacker que descubre que "la realidad" es simplemente una simulación creada por computadora y controlada por máquinas que quieren dominar a los seres humanos; y que él es el elegido (the One) que tiene por destino salvar al mundo. Quien vea la segunda parte se enterará de que las máquinas han localizado Zion, la última ciudad humana (una megametrópoli diez veces más grande que Nueva York), muy cerca del corazón de la Tierra, por lo que emprenden la excavación de un túnel por donde pasarán miles de centinelas (esas extrañas criaturas que aparecen en la primera parte) para arrasar con todo rastro de vida. La última esperanza de los humanos es dar con un personaje que se llama The Keymaker, un pequeñín señor asiático, quien tiene el acceso al mundo mecánico, pero que está severamente custodiado, en especial por unos gemelos que se las traen. En la historia aparecen nuevos personajes como Niobe, un antiguo amor de Morfeo, y Perséfone (interpretada por la exquisita Mónica Bellucci), una sensual villana que intenta seducir al protagonista. De la última parte se sabe poco: de principio a fin trata sobre la guerra entre máquinas y humanos que se lleva a cabo -contrario a lo que sucede en Reloaded donde la mayor parte de la acción transcurre dentro de la matriz- en las ruinas del mundo real.

 

Los muchachos
Así se refiere a los Wachowski el productor general del filme, Joel Silver (el mismo de la serie Arma Mortal), quien muchas veces ha tomado la palabra por ellos y quien los define de esta manera: "Los dos consumen libros como aire, pero Larry prefiere filosofía mientras Andy lee ciencia-ficción. A Larry le gusta el vino y a Andy la cerveza. Andy es el más fácil de llevar; Larry es como un guerrero jihad". Los "muchachos" nacieron en Chicago, Larry en junio de 1965 y Andy en diciembre de 1967. Son hijos de un hombre de negocios y de una enfermera. Los dos abandonaron el colegio en los primeros años de estudios y se dedicaron a trabajar como carpinteros y pintores (de brocha gorda) mientras consumían lotes de libros de cómics y discutían sobre temas filosóficos. Inspirado en un libro sobre el cineasta Roger Corman (maestro de películas de tipo B), Larry convence a Andy de escribir un guión que trataba sobre canibalismo entre gente de la alta sociedad. El libreto era muy arriesgado, pero llamaría la atención de algunos productores que los contrataron para escribir otro que, más tarde, se convertiría en la película Asesinos, protagonizada por Antonio Banderas y Sylvester Stallone. La obra era muy mala, pero el guión no tanto. La reivindicación vino con Bound, una película que dirigieron ellos mismos (para evitar sorpresas) y que puso en evidencia sus talentos como realizadores. Tan bueno fue el recibimiento que no necesitaron nada más para conseguir el apoyo en su objetivo de realizar The Matrix. Los muchachos son bastante reservados y a ambos les gusta crear cierto misterio a su alrededor. No pueden entenderse de otra manera los comentarios que aparecen sobre ellos en el propio site: 'Larry y Andy Wachoswki han estado trabajando juntos por 30 años. Su última película fue Bound... poco más se conoce acerca de ellos'".

 

Ver también en Encuentros:
- Madres a todo color
- Mujeres pioneras

 
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