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Tres muy distintas
La cartelera cinematográfica se anima
en enero con el estreno de tres producciones muy diferentes entre
sí. Quizás el título que llega con mayor expectativa
sea El último samuray, una película de Edward
Zwick que, como todos saben, protagoniza Tom Cruise. Ambientada
en el japonés feudal que ya empezaba a experimentar los cambios
de la modernidad, cuenta la historia de un veterano de la guerra
civil estadounidense que es contratado para comandar un ejército
que pueda derrotar a los samuráis que se resisten a aceptar
la autoridad. El personaje de Cruise, atrapado por los rebeldes,
termina por integrarse a su cultura, convirtiéndose él
mismo en samuray. El propio actor ha dicho que disfrutó mucho
de la película, pues comparte en gran medida los postulados
filosóficos que allí se exponen, y que son resumidos
en la palabra japonesa "bushido", que significa "a
la manera del guerrero". Los críticos se han dividido
a la hora de opinar sobre este film, aunque por lo general, ha gozado
de bastante aceptación. Por ahora se ha llevado tres nominaciones
a los globos de oro, una de ellas para Cruise, y otra, para el actor
japonés Ken Watanabe, quien interpreta a Katsumoto, el líder
de los samuráis. Quien también se ha llevado una nominación
como mejor actriz a los premios que otorga la prensa extranjera
radicada en Hollywood, ha sido Jaime Lee Curtis. La veterana intérprete
protagoniza Freaky Friday, una comedia de enredos donde madre
e hija intercambian cuerpos por culpa de una galleta china de la
fortuna, con todas las complicaciones que cabe imaginar como resultado
de semejante trueque. Dicen que la película no sería
ni la mitad de divertida sin la presencia de la hija de Tony Curtis.
Los críticos coinciden al afirmar que ésta es la mejor
de las tres versiones que se han hecho de la novela del mismo nombre.
El público así lo ha considerado, pues la película
ya ha recaudado más de cien millones de dólares en
Estados Unidos. De un corte completamente opuesto es el último
vértice de este triángulo: Titus. Se trata
de una película del año 99, realizada por la misma
directora de Frida, Julie Taymor. Como cabría esperarse,
quien la vea disfrutará de una excelente dirección
artística (escenografías y vestuario se han llevado
los mayores elogios) en esta adaptación para la gran pantalla
de la primera pieza de Shakespeare. Mucha violencia, mucho dramatismo,
un cast de lujo (especialmente brillante aparece Jessica Lange como
Tamora), en una producción que no es usual encontrar en la
oferta local. Para todos los gustos.
Ver también en Protagonistas:
- La transformación
de Charlize. De nuevo Sienfeld
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