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José
Manuel Suárez
¡Sí va!
Nadie se resiste al encanto
de este joven actor que todas
las noches, convertido en Nixon, narra los avatares de Cosita
Rica. Conozca al pequeño,
que ya no lo es tanto. Raúl
Chacón Soto
Lo primero que hay que decir es
que, a pesar de ese rostro, y de su tamaño, el actor que
le da vida a Nixon ya no es un niño. Tiene 15 años...
y como todo adolescente, ya estudia los tramos del bachillerato,
el primer año de Humanidades para ser exactos, en el Liceo
Gustavo Herrera. No es un niño, pero mantiene intactas la
gracia y la picardía propias de esa edad. Quizás por
ello Venevisión no lo ha dudado para darle cada vez mayor
cabida dentro de sus espacios, sean éstos novelas, programas
de concursos, promociones y hasta el Miss Venezuela. El sonriente
rostro de José Manuel (su apellido es Moreno, pero ha decidido
usar el Suárez materno como su nombre artístico),
aparece cada vez más en la pantalla, y cada vez que lo hace
no hay quien no se deje contagiar por esa sonrisa... y es que la
reacción general que provoca su presencia es la de agrado,
la de una simpatía que sólo despierta la inocencia
de la infancia, la astucia del niño, lo "pilas"
que puede ser cualquier muchachito. No fue fácil cuadrar
la entrevista con José Manuel. Las mañanas de estudios
y las tardes de grabaciones apenas le dejan espacio para otras tareas.
La hora del almuerzo, pues, se sacrifica. Saluda con un ¡sí
va! y empieza a contestar las preguntas. Ni rastro de nerviosismo.
Toma la entrevista como un trámite más, quizás
sin pensar mucho en que su imagen saldrá en la portada de
una revista de circulación nacional. Habla con seguridad
y, eso sí, siempre con un ojo en el celular, al que vuelve
al menor descuido del entrevistador, con la intención de
contestar mensajes de texto que no paran de llegar.
| Entre el teatro y la televisión |
En la vida profesional de José
Manuel el teatro siempre ha ocupado un lugar especial, al punto
de que inmediatamente después de A todo corazón,
ya se encontraba sobre las tablas en la obra El libro de la
selva, de César Sierra. A esta pieza le siguió
Musiki, dirigida por Vicente Albarracín, con la
que el pequeñín se ganaría el premio TIN
(mención especial al mejor actor infantil). La televisión
le tienta de nuevo con Juana, la iguana, pero ello no
impediría que durante dos años se subiera a las
tablas de
la mano de Danzahoy en Oto, el pirata. Después
vendría Frenesí, en la TV y, en los últimos
meses, además de muchos comerciales, Cosita Rica,
en la pantalla chica, y El juicio ha comenzado, en la
escena en vivo, de la mano de Dairo Piñeres. Nixon le
ha hecho inusualmente popular, y su último personaje
en el teatro le ha dado la oportunidad de recibir otro premio,
esta vez el de Revelación del año. |
¿Dónde
naciste?
"En Caracas, en la Cruz Roja, el 19 de febrero de 1988".
¿Vives con tu familia?
"Si. Con mi mamá, mis hermanos, un varoncito de cuatro
años y una niñita, y mi padrastro".
¿Te apoyan en lo que estás
haciendo?
"Están contentos, apoyándome ciento por ciento...
Y más que todo mi tío Guillermo Suárez, quien
me dio el ejemplo. Pero toda mi familia está contenta".
¿Qué hizo tu tío?
"El fue quien me llevó al primer casting. A mí
no me llamaba la atención actuar, pero cuando me llevó
esa vez allí me di cuenta... Eso fue en el 96... para
A todo corazón".
¿Y esa fue la primera vez que apareciste
en televisión?
"No. Fue en el Miss Venezuela 96. Llegaba Jacqueline Aguilera
y un montón de niñitos la recibían, y allí
estaba yo....".
¿Tus hermanitos están conscientes
de tu éxito en la televisión?
"Bueno, ellos me ven en Juana la iguana, juegan a imitarme,
se saben las canciones...".
¿Cómo te llevas con tus compañeros
de clases?
"Con los que estudio llevo toda la vida. Al principio es la
emoción: ¡tengo un amigo que está en la televisión!...
Después fue la adaptación, la transición. Ya
es como costumbre".
Entonces, no hay problemas...
"Siempre hay quienes te tienen envidia... de que las chamitas
que están nuevas digan: 'Mira, ahí está Nixon'...
Algunos me hacen bromas, pero hay que darles la paradita para que
se achanten un poco".
¿Eres buen estudiante?
"Bueno, tampoco así que excelente, pero no soy malísimo...
siempre saco mis ceros y también mis dieciochos".
¿Qué se te da mejor en el
liceo?
"Yo con teoría soy lo mejor, pero en práctica
hasta ahí llego...".
Los profesores, ¿te tratan igual
que a los demás?
"Los profesores me tratan igual, y hasta son más exigentes
porque dicen que tengo que dar el ejemplo... pero cuando saco 18,
algunos compañeros dicen que me lo regalaron porque trabajo
en la televisión...".
¿Tuviste que hacer casting para que
te dieran el papel de Nixon en Cosita Rica?
"Me llamaron, me vieron y me dijeron que viniera al siguiente
día.... Tenía que verme el escritor. Al siguiente
día me dijeron que el personaje era mío".
¿Te ves como actor en el futuro?
"Lo tomo como un trabajo más... quizás me toque
un personaje que no vaya a gustar... pero ojalá que siga
con esto. Que me lleguen ofertas. De todas maneras me gustaría
sacar una carrera para tener algo seguro... la carrera que me acepte,
aunque si me dan el chance de elegir prefiero Derecho o Medicina,
y, en última instancia, Comunicación Social... todo
menos Matemáticas y Física. También me gustaría
estudiar Educación. Me gusta la historia, ese tipo de teoría".
¿Has estudiado actuación?,
¿piensas hacerlo más adelante?
"Me gustaría. Hay cosas que me faltan... como concentrarme
para llorar. Tardo unos diez minutos... tengo que machacarme los
ojos y llorar después...".
¿No te intimidan las cámaras?
"Al principio me intimidaba, pero no lo daba a mostrar... claro
que todavía siento algo, pero no es el miedo, aquel terror".
¿Qué te ha resultado lo más difícil?
"Trabajar con Gledys Ibarra. Ella es un amor con todo, pero
en escena es un monstruo y uno tienen que tratar de llegar a su
nivel. Trabajar, también, con Tania Sarabia, Carlos Villamizar,
Elba Escobar... es la emoción, pero también el miedo".
¿Con quién te llevas mejor
de tus compañeros?
"Con todos. Tengo una facilidad de hacer amigos increíble...
así no conozca a nadie, echo broma con todos... Gledys, Andreína
Yépez, Fabiola (Colmenares)... con Fabi tengo una amistad
muy grande... la quiero mucho".
¿Qué te parece el personaje
que interpretas?
"Nixon es uno de los ganchos, y no porque lo haga yo... muy
pocas veces se ha visto una novela narrada por un niño...
él se sabe la historia de todos y también tiene su
propia historia".
¿Qué has aprendido de él?
"He aprendido a darle intención a la voz, tonos, sentimientos...
El personaje vive cosas reales como las drogas, el robo... Vivir
en un barrio es una enseñanza: corres peligro como en cualquier
otro lado, pero quizás un poco más".
¿Nixon es tu mejor personaje?
"Es uno de los mejores que he tenido, el que más he
disfrutado, el que más ha pegado... por ser el narrador,
por la relación con Patria Mía (el personaje de Gledys
Ibarra, su madre en la ficción), y porque su trama llama
la atención.... El chamo está enamorado de alguien
mayor, es un poeta, regala palabras...".
¿Es el que más te ha costado?
"Sí, porque hay escenas fuertes: cuando yo estaba vendiendo
en la calle, cuando me caí en el deslave, cuando hablo de
sexo con mi mamá, de malandros, de drogas.... Es un niño
venezolano como todos. El chamo hace las preguntas que todo niño
hace... qué pasa en la política, qué pasa con
el sexo".
Al lado de tanto buen actor, ¿no
han tenido que repetir muchas escenas por ti?
"Yo siempre me he cuidado por pena... por estar con actrices
como Fabiola, como Gledys.... es que son actores de alto calibre.
Yo siempre llego con mi letra aprendidita para que no tengan que
repetir por mí".
¿Conoces la realidad de un barrio,
has vivido en alguno?
"Viví en un barrio como por tres años... en Charallave,
cuando era pequeño. No recuerdo nada malo. A nadie que hubieran
matado. Pero te deja la capacidad de identificar a los malandros,
de saber quién es bueno o no... de darse cuenta de que los
malandros están conscientes de que son malos.... Ellos lo
saben... tú primero piensas que un malandro es un Dios...
cuando los conoces, ves que no. Les gusta intimidar para creerse
más que los demás, pero cuando los conoces te das
cuenta de que no".
¿Antes de Nixon habías sentido
lo que era la fama, te reconocían?
"Me reconocían, pero no como ahora... ahora es diferente".
¿Qué no te gusta de la fama?
"Me pasó una vez que iba caminando en Puerto La Cruz.
Yo iba con unos amigos y un chamo se molestó porque la novia
me iba agarrando... y de vez en cuando te amapuchan las señoras
mayores y tus amigos te chalequean".
¿Te has enamorado de alguien mayor
que tú, como Nixon?
"No, nunca, pero podría ser posible.... con una chama
de 18 así (y extiende la mano señalando altura), no...
pero así (y baja la mano a menos de su estatura)...".
¿Tienes novia?
"Sí, pero no (suelta una carcajada).... todavía
no estamos muy claros".
Para terminar di tres cosas que no hayas
dicho antes...
"Nunca he dicho si tengo novia. Nunca he hablado sobre mi familia
y nunca he dicho lo bien que me siento con el personaje. Siempre
me preguntan por él pero no han querido saber si realmente
me gusta interpretarlo".
Eso es todo José Manuel...
¡Sí va! l
rchacon@eluniversal.com
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