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“En plena Edad Media un peregrino vio en París a tres obreros trabajando con grandes bloques de piedra.
—¿Qué están haciendo?, les preguntó.
—Cortando piedra, dijo uno de ellos con indiferencia.
—Ganándome unos francos, repuso secamente el segundo.
El tercero suspendió su labor por un momento y con una gran sonrisa y marcado entusiasmo respondió:
—Estoy construyendo una hermosa y espectacular catedral que va a ser la más importante de toda la región”.
Pocas veces nos observamos en el espejo con detenimiento, pero sería una práctica maravillosa que nos permitiría reconocer la cara con que salimos al mundo y en donde se reflejan nuestros pensamientos y sentimientos más profundos.
Mantener una expresión de agobio y una actitud negativa, basada en el cansancio que sentimos, en las preocupaciones que nos inquietan, en los pendientes que aún tenemos o en la falta de motivación para realizar alguna labor, hará que nos hundamos lentamente, agobiados por el desánimo y el peso de toda esa carga mental y emocional tan negativa que arrastramos.
¡Vale la pena, que te animes, que hagas el esfuerzo necesario por recuperar el entusiasmo y la motivación que necesitas para replantear tu vida y darle un nuevo sentido a ella. ¡Sonríe! Deja de poner esa cara tan fea, que muchas veces es la razón por la cual los demás piensan que eres una persona antipática, pesimista o egocéntrica. Evita sentirte víctima de las circunstancias y recuerda que tú eres el arquitecto de tu destino y que depende de tu conciencia, responsabilidad y elecciones, la posibilidad de cambiar y mejorar tu estilo de vida. Haz algo concreto para salir del cansancio que te agobia y que borra la sonrisa de tu cara, que agacha tus hombros, dobla tu espalda y te aumenta unos cuantos años demás. Camina al aire libre y oxigénate, duerme unas horas más, toma una ducha larga y deja de quejarte por la vida que llevas.
Diviértete, deja de pensar sólo en el deber y las obligaciones; cumple con ellas, pero también invierte un poco de tu tiempo en hacer cosas que disfrutes, nuevas y divertidas. Hazte un cambio de imagen, córtate el cabello, cámbiale el color, ponte una camisa diferente, cambia de perfume, inicia un régimen alimenticio, ve al gimnasio y sonríe. Reconoce todas las cosas positivas que también te suceden y aprende a valorarlas, disfrútalas y apóyate en ellas para salir a la superficie de tu vida cuando te sientas desanimado y pesimista. Vence el temor al futuro, a lo que imaginas que puede pasar de la peor manera; piensa en lo que podrías hacer para resolverlo si sucediera y cada vez que un pensamiento negativo te amenace, distrae tu mente y concéntrate en el momento presente.
Recupera el entusiasmo y la alegría de vivir, no importa cuáles hayan sido las razones o las circunstancias que te llevaron a perderlo, puedes recuperarlo rápidamente si así lo quieres, para retomar tu vida de una manera diferente y más positiva.
Cuando una persona se siente entusiasta, se olvida de sus pesares y preocupaciones, tiene más energía vital y se siente capaz de superar los obstáculos y la dificultad. El entusiasmo nos inspira, nos da fuerza y motivación y nos impulsa a realizar cosas; es como una llama que se enciende y activa nuestro motor interno y personal. Se trata de un sentimiento fuerte e intenso, pero a la vez frágil, pues así como se enciende y nos sorprende con su efecto tan positivo y especial, puede apagarse con facilidad.
Claves para potenciar el entusiasmo
VISTETE CON UNA SONRISA: todas las mañanas, párate frente a el espejo del baño, y mírate fijamente a los ojos y repítete: “Hoy va a hacer el mejor día de mi vida”, convéncete de que la vida te sorprenderá, cambia la expresión de tu cara, dibuja en ella una sonrisa amplia, trata de conservarla todo el día.
LLENATE DE PASION: el entusiasmo nos da la motivación y el ánimo para hacer cada cosa con pasión, compromiso y entrega. Sentir amor por lo que hacemos nos llevará a ser exitosos y a sentirnos más satisfechos con la vida que tenemos.
APROVECHA LA INSPIRACION: cuando estamos envueltos en el entusiasmo se nos ocurren nuevas e ideas creativas. La mente está más abierta y nuestros pensamientos son más positivos claros y creativos.
USA EL IMPULSO: con el entusiasmo, tenemos una mayor capacidad para hacer el trabajo necesario para conseguir las cosas que deseamos. No dejes pasar la oportunidad de aprovechar el impulso.
¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!
maytte@maytte.com
HOLA MAYTTE. Soy una persona joven, pero la gente dice que luzco mayor. Mi problema es que no puedo dejar nada pendiente y todo lo quiero resolver en el momento. Me angustio, me amargo y vivo siempre de mal humor. Quisiera ser una persona más tranquila y relajada.
¿Qué puedo hacer? M.T.
Tratar de resolver al mismo tiempo todos los pendientes que tenemos y además querer tener el control de todo, fácilmente hará que perdamos la calma y que nos convirtamos en personas llenas de estrés y de agresividad. Tienes que aprender a ser más flexible, no dejes que el perfeccionismo y el exceso de deber te atrapen. Necesitas soltar el control, especialmente en aquellas áreas en las que puedes delegar en otros parte de la responsabilidad. Algunas claves que te pueden ayudar a suavizar tu estilo de vida podrían ser: ordena tus pendientes por prioridades y ocúpate de resolverlos uno a uno; evita asumir nuevo compromisos hasta no haber cumplidos con los que ya tienes; acepta lo que no puedes cambiar sin sentirte débil, irresponsable o culpable; dedícate a realizar un poco de actividad física diariamente, para liberar el exceso de ansiedad y tensión. Recuerda que nada es lo suficientemente importante como para hacerte perder tu paz.

HOLA, MAYTTE. Tengo 6 años de casada con un hombre muy bueno, pero que no colabora en nada con todas las tareas de la casa y de los niños. Estoy cansada de pedirle que lo haga y a pesar de que siempre me dice que sí, no hace nada, así que al final de esa conversación, terminamos discutiendo siempre. ¿Qué puedo hacer?
En la convivencia diaria pueden surgir algunos desacuerdos que desaten conflictos y peleas. Vale la pena que hagan el esfuerzo por conversar sin emoción y con la intención de resolverlos y llegar a nuevos acuerdos. En este caso la comunicación es muy importante; la manera en las que decimos las cosas, las palabras y hasta el tono que usamos, pueden ser determinantes para lograr nuestro objetivo. Te sugiero que elijas el mejor momento para conversar con él, preferiblemente cuando ambos estén tranquilos y dispuestos a hacerlo. Comienza la conversación hablando de lo que sientes, de lo que necesitas, pero sin señalarle sus errores o hacerlo sentir culpable, pues con esto sólo lograrás que cierre la puerta a la comunicación. Pregúntale: “¿Cómo crees que podemos solucionarlo?”. Y deja que explique su punto de vista; lo importante es que ambos muestren la disposición a buscar la solución. Ponte en el lugar del otro, muestra empatía y comprensión hacia su punto de vista y posición, hazle ver que lo entiendes y que no le culpas. Dile cómo te gustaría que ocurrieran las cosas y luego construyan entre los dos, con suficiente flexibilidad y gentileza, un acuerdo que les permita comenzar a solucionar y resolver la situación. Al final, dale las gracias por escucharte y por poner su mejor intención para lograrlo. Compartir las responsabilidades familiares nos hace sentir queridos, considerados y tomados en cuenta.

QUERIDA MAYTTE. Tengo un grupo de grandes amigos con los que salía a menudo, y de repente han dejado de llamarme y de invitarme. Me siento sola y no entiendo qué fue lo que pasó… ¿Crees que debo llamarlos o más bien los dejo y busco hacer nuevas amistades? M.P.
A veces nos sucede que los amigos van cambiando su estilo de vida: algunos se casan, otros se van a estudiar, a trabajar a otra ciudad o simplemente la rutina los atrapa y por cualquiera de estas razones nos vamos desconectando sin darnos cuenta. No te sientas víctima de este proceso, pues estoy segura de que el sentimiento de cariño es el mismo, a menos que hayas tenido algún desacuerdo no resuelto, y que en la primera oportunidad que tengan se pondrán en contacto contigo. A veces es nuestra mente la que nos lleva a imaginar las razones negativas que causaron esta distancia: “Es que ya no me quieres”, “ya no les intereso”, y tal vez esto sólo esté sucediendo en tu mente, no sufras por lo que imaginas. Mientras tanto puedes tomar la iniciativa, llámalos e invítalos a compartir un rato divertido, sin quejarte o reclamarles por la distancia y el silencio. Recuerda que cada persona tiene derecho a elegir si mantiene las mismas relaciones o se abre a incorporar a nuevas personas, por lo tanto si después de intentarlo no consigues reunir a tus viejos amigos, proponte conocer a nuevas personas y amplía tu círculo de amistades.
maytte@maytte.com
Estampas, El Universal y el C.C. Sambil te invitan al taller de Maytte: Rescatando el viejo espíritu de la Navidad: claves para recuperar la alegría y su verdadero significado.
Fecha: Sábado 16 de diciembre.
Hora: 7:00 pm. Entrada libre.
Lugar: Anfiteatro del Sambil, Caracas. www.maytte.com.
INFO: 0212-614.0500 |
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