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CONSULTORIO DE SALUD
Patricia Mantilla Guevara, especialista
en Inmunología Clínica del Instituto de Oncología
y Hematología de la Universidad Central de Venezuela, y Raúl
Suárez Chacón, especialista en Inmunología
Clínica y Alergias; ambos colaboradores del site www.alergias-aerius.com,
responden las preguntas más frecuentes acerca de las alergias:
¿Una persona puede presentar, al
mismo tiempo, síntomas de dos enfermedades alérgicas?
"Sí, es factible que una persona pueda sufrir de una
o más enfermedades alérgicas. Hay una relación
entre la rinitis alérgica y el asma. El 95% de los pacientes
que tienen asma sufren de rinitis alérgica y el 60% de los
que padecen rinitis alérgica presentan asma también.
Asma clínica evidente, o asma sutil o subclínica,
que no se manifiesta de forma rutinaria pero sí al hacer
deportes o correr, por ejemplo, manifestándose con cierta
tos".
Soy alérgico, ¿debo deshacerme
de mi gato o perro?
"Cuando existe la predisposición genética para
el desarrollo de afecciones alérgicas se debe evitar el contacto
con animales durante los dos primeros años de vida, ya que
se ha observado la aparición de enfermedades alérgicas
durante esta etapa en niños sensibles a los animales. En
niños mayores, adolescentes y adultos, se sugiere evitar
el roce con gatos, perros o cualquier otro animal, si los síntomas
de alergia se relacionan con el contacto con estos animales y si
las pruebas de alergia confirman el diagnóstico. Al contrario
de lo que se cree, no es el pelo de gato o perro el principal alergeno,
pero sí lo son las proteínas provenientes de la descamación
de la piel del animal o de la saliva que se adosa al pelo. Los gatos
machos producen mayor cantidad de alergenos que las hembras; esto
explica por qué un individuo puede ser más alérgico
a un animal que a otro".
¿Todos los medicamentos para las
alergias dan sueño?
"No, solamente los antihistamínicos de primera generación
(clorferinamina, hidroxicina, ciproheptadina, difenhidramina), y
algunos de segunda generación (cetirizina) producen sueño.
El resto de antihistamínicos de segunda generación,
a saber: terfenadina, astemizol, loratadina, azelestina, levocabastina,
fexofenadina y la nueva generación: desloratadina, no atraviesan
la barrera hematoencefálica y, por lo tanto, no llegan al
sistema nervioso central y no producen sueño ni intervienen
con la concentración y la atención".
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