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Acción y
reacción
Según Guillermo Feo, amar no es
una acción incondicional. Se trata más bien de
una acción activa y creadora que genera por la interrelación,
amor de parte del otro.
¿Si yo amo a alguien, automáticamente, ese
alguien me amará?
"Si tomamos en cuenta que la vida es un proceso donde todo
está interconectado y nada se da de manera aislada, yo
puedo asegurarte, desde mi punto de vista, que eso es exactamente
así como lo formulas. El amor genera amor; una conducta
amorosa siempre será premiada por otra conducta amorosa.
Es la ley del universo afectivo y de las interrelaciones humanas".
¿Es
una trampa?
Las recomendaciones pueden parecer repetidas o trilladas,
pero son ciertas y debemos oírlas atentamente. Caer
en la trampa del amor es más fácil de lo que
imaginamos. ¿Cómo? Creyendo en fórmulas
mágicas, en recetas simples, en baños y oraciones
para atraer el amor. O repitiendo y reforzando nuestros prejuicios
y errores, esperando del amor cosas imposibles, o que llegue
una persona que con su vara mágica nos toque para llenarnos
y satisfacer cosas que sólo nosotros, conectados con
nosotros mismos, podemos corregir. El amor es una trampa en
tanto deseemos que lo sea y no hagamos nada por darle otra
forma.
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Amor neurótico
uisa Melo Cardona
A veces es cosquilleo y taquicardia, otras,
un sentimiento profundo transformado en promesa de vida. Las mentes
etéreas no pueden describirlo, y las científicas lo reducen a un
conjunto de reacciones bioquímicas. En realidad, ¿qué es el amor?
Los comunes y simples mortales nos debatimos
entre los extremos. No es fácil hablar del amor después
que tanto se ha dicho y escrito sobre él. Lo que sí
es cierto es que todos nos hemos sentido "enamorados"
alguna vez, y podemos asegurar que el amor es el más universal
de todos los sentimientos e inspirador de atrevidas hazañas.
Literatura, música, pintura, poesía y artes en general,
son todas expresiones del amor.
En su sentido más lato, el amor es "la pasión
que atrae un sexo hacia otro", pero como sabemos, no todo amor
es de pareja, y no toda pareja es heterosexual. En todo caso, prácticamente
se ha convenido en "que el amor es uno de los más poderosos
motores de las cosas humanas" (Transformaciones y símbolos
de la libido, Carl Jung). Cualquier actitud, pensamiento, conducta,
acción, expresión o característica que se relacione
con el ser humano, parece imposible desligarla de "eso"
que llamamos amor, asegura el doctor Guillermo Feo García,
médico psiquiatra, director de CENAIF, Centro de Investigación
y Formación en Gestalt, quien ha disertado y escrito ampliamente
sobre el tema amoroso.
Capacidad de amar
El doctor Guillermo Feo es cuidadoso al explicarnos que, "más
que amor", de lo que se trata es de la "capacidad de amar".
Y aunque parezca letra de bolero, asegura que es un proceso de desarrollo
personal en el transcurso de la existencia de cada uno de nosotros,
lo que nos va a dar esa capacidad de amar; capacidad de establecer
una serie de intercambios o transacciones afectivas con los otros,
con el mundo, con la pareja...
"El amor no es otra cosa que un proceso de interrelación,
caracterizado por un profundo respeto a las diferencias. A partir
de esas diferencias que tengo con esa persona que es sujeto de mi
amor, establezco un dar y recibir que me conduce a una relación
sana...". Y prosigue el doctor Feo: "El amor tiene que
ver con nuestras vivencias y nuestro proceso personal, desde niños.
Para amar en sanidad debemos entender que el amor no está
fuera de nosotros, en las otras personas o cosas. Nace dentro de
nosotros, enmarcado por lo que hemos vivido y está condicionado
definitivamente por nuestras experiencias...". La capacidad
de amar conlleva, inevitablemente, al amor, sentencia el especialista.
Amor
neurótico
Cuando amamos, pareciera que podemos encontrarnos con dos vías
posibles. La del amor sano, respetuoso del otro y sustentado más
en "te necesito porque te amo", que en "te amo porque
te necesito". De acuerdo con las explicaciones del psiquiatra
Guillermo Feo, amar sobre la base de necesidades o carencias es
el camino que nos conduce a un amor neurótico.
Y detalla: "Lo más común es que uno busque una
relación para suplir aquellas cosas en las que uno siente
que tiene carencias. Por ejemplo, si yo tengo un problema de autoestima
y creo que valgo poco como persona, entonces necesito y busco una
pareja que me haga sentir que yo valgo mucho". Así,
desde la neurosis, establecemos relaciones para suplir necesidades
y nos planteamos expectativas irrealizables, que nos conducen a
un tormento que, muchas veces, somos capaces de "aguantar"
toda una vida.
Es así, también, como "amamos" a una persona
con el alma, pero si nos deja, "automáticamente"
cambia nuestro amor y se convierte en ira, dolor, rabia, aversión.
¿Por qué? Porque ese amor no estaba sustentado en
una relación sana, y sí, en una relación neurótica
en la que "el otro nos falló".
Es la perversión de la relación neurótica,
insiste el doctor Feo. Se establece una relación polar, de
poderes, donde uno es quien comanda y el otro es comandado. Ambos
pretendiendo, desde su posición, que sean satisfechas sólo
sus necesidades. Lo más grave es que el común de las
relaciones humanas está enmarcado dentro de la tendencia
neurótica, lo que aplica a toda la gama de relaciones afectivas,
incluyendo hijos, padres, amigos... Y desde que el mundo es mundo,
así lo describen canciones y grandes obras como Otelo, Romeo
y Julieta, y tantas otras.
Buscarlo o esperarlo
¿Qué debemos hacer los seres humanos? ¿Buscar
insistentemente el amor, o esperar a que llegue con el tiempo? Nuestro
interlocutor es categórico. Ninguna de las dos cosas es sana;
o si preferimos, ambas actitudes son neuróticas. El doctor
Feo asegura que esto del amor debemos verlo como cualquiera otra
de nuestras necesidades vitales: dormir, comer, ir al baño.
Son cosas que llegan, sin buscarlas, sin esperarlas.
Lo que sí parece claro es que es muy complejo establecer
una interrelación sana, porque estamos predefinidos socioculturalmente
para vivir el amor de una forma desgarrada y dolorosa. Muchas veces
le tememos al amor porque de antemano pensamos en la pérdida,
en el abandono. Amar es sufrir, aseguran algunos. Y pensar que,
como afirma el doctor, amar sanamente es amar y vivir sin angustias.
¿Qué podemos hacer para corregir nuestros prejuicios
y llegar a la vía del amor sano? Según Feo, se trata
de un camino largo y difícil, que no imposible. Pero implica
el estar dispuestos a reaprendernos y reconocernos nuevamente, para
cambiar patrones.
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