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Por
sus palabras
la conoceréis |
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"Soy famosa
desde que nací".
"Recuerdo haber escuchado esa
canción (I was Made for Lovin' you, de Kiss) con mis
tías cuando ellas tenían 20 años y yo
tenía unos 10. Fui a ver a Kiss con mi padre cuando
era pequeña. Años después, yo estaba
en una clase de aerobics cuando tuve la idea de grabar la
canción a mi estilo".
"No sé por qué
dicen que me parezco a ella (Madonna). Nada que ver. Yo soy
y seré una mujer independiente, que sabe lo que quiere.
Pienso que ella no lo tiene muy claro. No sé si quisiera
ser como ella, me debería apurar para tener 80 esposos
y dos hijos".
"Con Thalía no tengo problemas
ahora. Estuvimos muchos años en Timbiriche y allí
tuvimos logros, éxitos y también problemas.
Ahora siento que yo me parezco a mi música y ella a
la suya".
"Para competir con las mejores
del mundo lo hago estando guapa y en forma, siendo preparada
y hablando muchos idiomas".
"Tengo la energía y el
sabor latino y, además, la rebeldía de David
Bowie".
"Creo que éste es mi mejor
momento, pero lo mismo pensaba el año pasado. Lo importante
es mantenerse".
"Yo no tengo miedo a nada, ni
a la muerte. El miedo es un mal consejero, no es algo positivo".
"A veces viajo por placer y,
otras veces, por trabajo. Para las maletas tenemos un sistema:
yo salgo antes que ellas y hay otro que las carga".
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Paulina Rubio
Sueño
americano
Adriana Gibbs
Rubia, agresiva, sexual y ahora, con una
portentosa maquinaria que le maneja la imagen, aspira consolidarse
como otra de las exitosas latinas en Estados Unidos. La llamaban
Chica Dorada y ahora le dicen Pau.
Un día después
de haber cumplido 29 años, dio el salto con el lanzamiento
de su sexta producción discográfica Border Girl. Paulina
Rubio, siguiendo los pasos de Ricky Martin, Enrique Iglesias y Shakira,
decidió cantar en inglés con la firme intención
de conquistar el mercado anglosajón. Y para ello, además
de estrenar idioma, puso a descansar su sombrero vaquero y sus botas,
a fin de lucirse con piezas más minúsculas.
Los resultados de la campaña de promoción que se mueve
detrás de ella están a la vista: fue seleccionada
por la revista People en la lista de los 25 artistas latinos más
bellos, y ha sido portada de Rolling Stone, Vista, Cosmopolitan
y Ocean Drive, entre otras publicaciones. Desde el lanzamiento de
su nuevo disco no ha tenido pausa alguna. La intensa gira que inició
a mediados de año la ha llevado a países europeos
-entre ellos, España, Alemania, Francia, Holanda e Italia-
y varios latinoamericanos, donde ha cantado, firmado autógrafos
y se ha presentado en shows de televisión. En España
el álbum ya se aseguró los primeros lugares de venta.
Pero su esfuerzo mayor se ha concentrado en Estados Unidos. Estuvo
en Miami en las grabaciones de Don Francisco presenta y Pepsi Charts,
en Los Angeles, Houston, Nueva York y Chicago. Su tema Don't Say
Goodbye escaló la competida lista de los 100 más calientes
de Billboard. En octubre acompañó a Enrique Iglesias
en su gira Don't Turn off the Lights. Se presentó en Columbus,
Las Vegas, Chicago, Detroit y Houston, entre otras ciudades, y coronó
en el Madison Square Garden, de Nueva York, verbigracia de su actuación
en la edición de los premios MTV Latinoamérica, el
pasado 24 de octubre.
La Rubio confía en poder repetir el éxito de la fusión
musical que probó en su disco anterior, Paulina, fórmula
que reaparece en Border Girl, una mezcla de pop, hip-hop, baladas,
boleros, música dance, rancheras y ritmos latinos. El álbum
tiene 11 canciones en inglés -figuran las versiones de Yo
no soy esa mujer (Not that Kind of Girl), El último adiós
(The Last Goodbye) y la adaptación del clásico del
grupo Kiss, I was Made for Lovin' you-, y cinco temas en español.
"Con el título del disco quiero reflejar lo que soy,
una persona que ha vivido en México, España, Italia,
Nueva York, y ahora, en Los Angeles y que traslada a la música
toda esa fusión de estilos. Lo que hago es música
global. Es el resultado del contraste cultural de mi infancia y
adolescencia; hay mucha fusión, ranchera, hip-hop, guitarras
mexicanas que lloran o guitarras flamencas que ríen",
dijo recientemente en España. No escatimó gastos en
la producción del video de su primer sencillo Don't Say Goodbye.
Costó más de un millón de dólares y
fue dirigido por los hermanos Strause, creadores de los efectos
especiales de Titanic.
La preponderancia del inglés sobre el español en el
disco ha sido una de las interrogantes que aparecen más reiteradamente
en las ruedas de prensa. Ella, sin inmutarse, ha declarado: "Es
un idioma universal y yo quiero conectar con más gente. Estoy
aquí para comunicar ideas. La música, además,
es amor, y los besos se pueden dar en inglés, italiano, francés
o español". Ahora, entre sus proyectos, figura el de
grabar un tema con el grupo ABBA.
Vino al mundo
el 17 de junio de 1973 en Ciudad de México. Su madre es la
actriz Susana Dosamantes, una de las divas más populares
de los culebrones mexicanos, por lo que desde muy chica estuvo vinculada
al espectáculo. A los siete años ingresó al
centro de capacitación de Televisa, lo que la encaminó
en las filas del grupo Timbiriche, proyecto compartido con la también
cantante Thalía.
En 1988 debutó como actriz de telenovelas. Tres años
después decidió separarse del grupo para iniciar su
carrera como solista (y su fama de "niña insurgente"):
"Dejé Timbiriche precisamente por esa rebeldía
que siempre he tenido, ya no quería que me impusieran un
vestuario o que me dijeran de qué hablar o a qué hora
salir. Me empezaba a sentir estancada", afirmó en una
ocasión.
Y se autodenominó Chica Dorada, al titular así su
primer álbum como solista, realizado en 1992 en España.
Logró su primer Disco de Oro, y en mayo de 1993, Disco de
Platino, al rebasar las 300 mil copias vendidas. Un año después
presentó su segundo trabajo discográfico, 24 Kilates,
el cual fue distinguido, a tres semanas de su lanzamiento, con Disco
de Oro por haber superado las 150 mil copias.
Le faltaba el cine, y dejó de ser una asignatura pendiente
al actuar en la cinta Bésame en la boca. En 1995 presentó
su tercer álbum, El tiempo es oro, y en 1996 lanzó
Planeta Paulina, trabajo que representó su debut como compositora.
Cuatro años después lanzó Paulina, bajo la
producción de Estéfano. En este disco la cantante
dejó atrás su característico pop, para aventurarse
en una mezcla de ritmos que muchos consideraban inconcebible.
Tiene
fama de chica rebelde. Algunos han señalado que es
una indocilidad fabricada y que "Pau" es una muchacha
superficial y con aires de grandeza; se le ha cuestionado que en
ocasiones ha tratado mal a la prensa, especialmente cuando le inquieren
en relación con su vida sentimental. Los años noventa
de la artista estuvieron sazonados de algunas contrariedades. Su
nombre tituló muchas de las revistas sensacionalistas mexicanas
cuando la actriz Alejandra Guzmán la acusó de haberle
quitado a su galán, en ese entonces Erick Rubin, también
integrante de Timbiriche. Años más tarde, en 1995,
apenas dos meses después de que Ricardo Bofill Jr. se separara
de Chabeli Iglesias, unas fotos de Paulina con el hijo del arquitecto
catalán insinuaban un romance que no tardaron en mostrar
en público. Desde entonces ha mantenido con él una
relación de pareja que, de cuando en cuando, ha tenido que
sortear rumores de separación, al parecer, "por los
fuertes caracteres de ambos". El 31 de diciembre de 1999 la
pareja celebró una particular ceremonia nupcial en Mali (Africa),
aunque hasta el momento ninguno de los dos ha confirmado la validez
formal de esa unión. Recientemente se rumoreó que
estaba embarazada, pero, al poco tiempo, la cantante desmintió
la información.
Ella ha admitido ser feminista y, ciertamente, algunas de sus letras
no son complacientes como la de uno de sus temas más conocidos,
Yo no soy esa mujer. Ha resaltado su intención de ser fiel
a la estirpe femenina de su árbol familiar: "Mi ideal
es entregar mensajes a las mujeres. Mis canciones están dedicadas
a ellas, porque somos nosotras las que entregamos amor". Se
ha destacado también el hecho de que uno de sus públicos
más fieles es el homosexual; de hecho, una comunidad gay
estadounidense la coronó como su máxima reina el pasado
mes de septiembre.
Si bien la polémica en torno a ella ha cedido en los primeros
años de la presente década, el 2002 ha sido decisivo
para la mexicana y su anhelo de llegar al mercado de sus sueños.
Cruzó la frontera, pero el tiempo irá diciendo cuán
arrasador o no, resultó ser el huracán.
Ver también en Encuentros:
- Ellos las meten en
cintura
- John Galliano
- Músicos versus
Dj's
- Casarse a los cuarenta
- Jóvenes y con
título
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