|
Enfermedad
de Alzheimer
En busca de la memoria perdida
Es
la más frecuente en el mundo de las demencias. Hoy, 10 de
octubre, se celebra
el Día Mundial de la Salud Mental. Estampas pone el acento
en este tema dada
su incidencia en la población de la tercera edad. Idalia
De León
Existen varios tipos de demencias. Una de ellas,
la más frecuente, es la enfermedad de Alzheimer. Se trata
de un padecimiento degenerativo, progresivo e irreversible que ataca
al cerebro y que se manifiesta, primordialmente, a través
de la pérdida de la memoria, y de la capacidad de razonar.
Quien padece de Alzheimer presentará confusión, dificultades
para orientarse en tiempo y espacio y, al verse afectada la memoria,
tendrá problemas para recordar palabras y hechos recientes.
A la larga, el paciente no puede seguir instrucciones y su capacidad
para desenvolverse por sí mismo se verá seriamente
comprometida.
Uno de los aspectos más dramáticos
de la enfermedad de Alzheimer es que la persona deja de ser quien
es. Los rasgos más característicos de su personalidad
empiezan a desaparecer, para dar paso a una nueva manera de comportamiento
que produce desconcierto entre quienes le rodean. Los familiares,
ante esta situación, suelen actuar erradamente, pues se encuentran
ante una circunstancia tanto inesperada como novedosa, por no decir
preocupante.
"El cerebro -explica el neurólogo
Ciro Gaona, director de la Fundación Alzheimer-, es un órgano
extraordinariamente importante. Nosotros somos alma, espíritu,
pero gran parte de lo que somos tiene que ver con el cerebro. De
manera que cuando este falla, ya no somos los mismos. A una persona
se le puede cambiar el corazón y seguirá siendo la
misma. Pero si el cerebro cambia, se modifica lo que la persona
es".
"Las funciones mentales superiores son
como un banco que almacena memoria, juicio, razonamiento, capacidad
de comunicación, conducta psicológica y los afectos",
señala el especialista. "También está
la praxia, la cual implica la planificación motora. Abarca
cómo vestirte, cómo manejar, cómo jugar tenis,
como peinarte o bailar. A esto se suma la orientación en
tiempo, en espacio, ciudad, país, lugar, temperatura, juicio,
cálculo, cómo moverte en el espacio. Todas esas funciones
cognitivas entran en juego cuando se padece de Alzheimer. Más
de una función cognitiva se va perdiendo, progresiva e irreversiblemente.
El individuo se va limitando".
La enfermedad, comúnmente, ataca a personas
adultas mayores de 65 años, aunque se han registrado casos
en individuos de 40 y 50 años. Sobre la incidencia de esta
afección en Venezuela no existen estadísticas actualizadas,
"pero estamos realizando importantes estudios con reconocimiento
internacional", agrega Gaona. Sobre su presencia en el mundo,
se sabe que en los países occidentales, el 60 y 70 por ciento
de todas las demencias corresponden a Alzheimer. También
se ha detectado mayor cantidad de casos en mujeres, lo cual no se
vincula con una característica especial del sexo femenino,
sino con la esperanza de vida, la cual en este género, es
mayor.
 |
| La ilustración
refleja cómo las funciones mentales de una persona con
Alzheimer ueden irse alterando con el paso del tiempo |
No me acuerdo
El padecimiento no se manifiesta de un día para otro. Los
síntomas pueden ir apareciendo paulatinamente y ser asumidos
como pequeñas distracciones u olvidos sin importancia. En
todo caso, hay señales inequívocas que indican cuándo
la enfermedad ya está instalada en el individuo, ante cuya
presencia se deben tomar las providencias necesarias. La primera
de ellas, claro está, debe ser acudir a un especialista.
La persona con Alzheimer no es capaz de recordar
números de teléfono de uso cotidiano, y presenta dificultades
para sostener conversaciones sencillas debido a que le es imposible
hilvanar frases largas. Evitan salir a la calle y propiciar encuentros
con amistades. Es común que se muestren irritables; después
de todo, no pueden comprender ni asimilar bien el trastorno que
se presenta en su cabeza.
En la etapa inicial de la enfermedad, la persona se muestra olvidadiza;
al no encontrar en su mente las palabras que necesita, deja frases
a medio terminar. Es frecuente que no recuerde acciones o conversaciones
recientes. Sin embargo, es capaz de recordar perfectamente su infancia
o todo lo que forme parte de su pasado lejano.
En la etapa intermedia, el paciente probablemente
olvide quiénes son los miembros de su familia, no reconozca
lugares conocidos, y olvide cómo ejecutar tareas sencillas
como vestirse o bañarse. A partir de este momento puede mostrarse
intranquila o impredecible.
En la tercera etapa, el individuo necesitará
total y absoluta ayuda para desarrollar su vida cotidiana, puede
presentar pérdida total de la memoria, lo cual viene acompañado
de falta de juicio y raciocinio.
Explica Gaona, que "en un principio, se
afecta la memoria reciente, la de todos los días; ésa
que te permite recordar qué desayunaste, con quién
hablaste en la mañana, dónde estacionaste el carro.
Es también, la memoria más frágil. Es una memoria
visual, táctil, olfativa, auditiva, espiritual, y abarca
lo que ocurrió en las últimas 72 horas. Por otra parte,
está la memoria remota, y abarca los recuerdos de la infancia,
adolescencia, lo que has aprendido. Esta permanece más o
menos intacta en las etapas iniciales de la enfermedad. Es por ello
que hay gente brillante con Alzheimer, que podría dar clases
o aparecer en televisión hablando sobre historia y no dar
muestras de que tiene problemas con su memoria".
¿Alzheimer?
La palabra corresponde al apellido
de un neuropsiquiatra alemán. Se llamaba Alois Alzheimer
y el 4 de noviembre de 1906 presentó a la comunidad científica
de su país los resultados de un estudio hecho al cerebro
de una paciente de 51 años, Auguste D., quien en vida,
había presentado alucinaciones, desorientación,
delirios, y problemas cognitivos. El trabajo se tituló
Sobre una enfermedad específica de la corteza cerebral,
y en él mostró que el cerebro en cuestión
tenía la corteza cerebral más pequeña de
lo normal, y que presentaba dos anomalías que actualmente
constituyen, desde el punto de vista clínico, las características
principales de la enfermedad de Alzheimer: presencia de placas
que pueden contener neuronas degeneradas en el hipocampo (responsable
de la memoria) y la corteza cerebral (funciones cognitivas superiores);
y ovillos neurofibrilares, que son acumulaciones de material
aparentemente fibroso en el interior de las neuronas. |
Un problema en
casa
Al tratarse de una enfermedad degenerativa e irreversible, la lupa
debe concentrarse no sólo en el cuidado que requiere el enfermo
sino en cómo va viviendo el proceso el responsable del paciente.
Señala el doctor Gaona que para los familiares es muy difícil
ser testigos de cómo se va desdibujando la personalidad de
su ser querido. A esto se une la dificultad de aceptar que se tiene
un enfermo en casa que requiere atención exclusiva, y cuyo
comportamiento puede generar, en quien lo cuida, cuadros de frustración,
cansancio, rabia, impotencia e impaciencia.
Por
lo antes descrito es importante que la familia se reúna y
acuerde una solución para llevar adelante, de la mejor manera,
la nueva circunstancia que los acompañará por un tiempo.
Quienes están cerca del enfermo deben decidir:
l Si se interna
al paciente en un centro de atención especializada. (Esta
es una medida que usualmente se adopta cuando el enfermo es irascible
o violento).
l Si permanecerá
en casa con las atenciones necesarias. En ese caso, tendrá
que decidirse quién cuidará al enfermo y hacerse responsable
de su medicación, alimentación y aseo.
l La experiencia
recomienda que sea un ser querido del enfermo, quien se haga cargo
de su cuidado.
l El cuidador
debe seguir un plan de asesoría que lo oriente sobre la mejor
manera de comunicarse con un enfermo de Alzheimer, pues el convivir
con una persona con problemas en la memoria puede afectarlo psicológica
y emocionalmente. Es importante que el cuidador tenga una actitud
positiva hacia la vida, una vida propia y un rico mundo interior;
que sea una persona afecta a realizar actividades de esparcimiento.
Se recomienda que asista a grupos de apoyo o autoayuda.
El testimonio de Blanca
Blanca Angarita de Arcia tiene 60 años, está casada
hace 28 años, y aunque su cerebro funciona perfectamente,
dos de sus hermanas presentan pérdida progresiva de la memoria.
A ambas se les diagnosticó Alzheimer. Carmen, de 74 años,
empezó a dar muestras de que su memoria no funcionaba bien
en el año 1999. Siempre fue una gran lectora y durante toda
su vida se preocupó por ingerir suplementos naturales para
la memoria. Sin embargo, el paso del tiempo le trajo la noticia
de que su memoria no marchaba normalmente.
Su
hermana Rita, por su parte, comenzó a manifestar ansiedad,
depresión, tristeza, y se pensaba que este cuadro emocional
era una respuesta a la enfermedad de su hermana Carmen. El proceso
de Rita, que suma 72 años, va más avanzado a pesar
de que se le diagnosticó después. A ella se le olvida
todo.
La solución que encontró
Blanca para el bienestar de sus hermanas, fue que ambas vivieran
juntas al cuidado de una persona contratada para cumplir esa tarea.
En el apartamento también vive un sobrino, que las acompaña
en la noche cuando regresa de su trabajo. Durante los fines de semana,
invariablemente, Blanca se lleva a sus hermanas a la playa donde
las consiente y comparte con ellas.
Lo único que Blanca quiere transmitirle
a las familias que vivan una situación similar, es que con
el enfermo con Alzheimer se debe ser muy paciente y amoroso. Señala,
que "quien se ocupe de él, debe saber cómo manejar
las diferentes situaciones que se pueden presentar; no puede ser
un individuo que se enganche en discusiones, ya que no tiene sentido
polemizar con un individuo con estas características".
l
| En
la consulta |
|
Mis
padres sufren de Alzheimer ¿Yo también padeceré
la enfermedad?
"El Alzheimer es una enfermedad compleja en la que interactúan
factores genéticos y otros no hereditarios, relacionados
con nuestro estilo de vida y el ambiente. El 99% de los casos
se consideran esporádicos y de aparición tardía;
es decir, no son absolutamente determinados por la genética.
No obstante, debemos recordar que sí puede existir
sólo la predisposición y por tal motivo debemos
cuidar y corregir aquellos factores susceptibles de cambio".
¿Cuántos tipos de demencia
existen?
"Además del Alzheimer, existen varios tipos de
demencia. Los problemas 'vasculares cerebrales' tienden a
causar demencia, al igual que problemas metabólicos
como diabetes, enfermedades de la tiroides, obesidad, etcétera).
Existen 'primos del Alzheimer', relativamente frecuentes,
como la demencia por cuerpos de Lewy (con signos de Parkinson,
caídas frecuentes y alucinaciones desde el principio
de la enfermedad), y la 'demencia fronto- temporal',
que se manifiesta con trastornos de conducta, comportamiento
y de personalidad. Muchas infecciones pueden producirla, como
la del virus del Sida u otras enfermedades neurológicas
como la esclerosis múltiple, Parkinson, tumores, hematomas
o algunas hidrocefalias. Además, diversos medicamentos
pueden causar compromiso de la memoria al igual que cuadros
afectivos como la depresión, por lo que se requiere
un estudio completo, sistemático e integral".
¿Se puede prevenir?
"Al igual que para muchas enfermedades, la recomendación
se orienta a que el individuo lleve una vida más sana;
es decir, un mejor estilo de vida. Se aconseja ingerir una
dieta balanceada y rica en antioxidantes, 'grasas buenas'
(omega 3, pescados, nueces, almendras, etcétera), y
ciertas vitaminas (E, C, complejo B y ácido fólico).
El control de las enfermedades vasculares, en especial hipertensión
arterial, diabetes y problemas de colesterol son de máxima
i mportancia.
Es fundamental mantenerse activo y se recomienda una caminata
de, por lo menos, media hora al día. Actividades como
el baile, actividad más cerebral que
corporal, son muy recomendables. Los juegos de mesa tales
como dominó, ludo, cartas, compartir con otros, tocar
un instrumento, el cultivo de la meditación, relajación
u oración son igualmente prácticas que deben
incorporarse para contribuir con el buen desempeño
de la memoria. Por último, se recomienda tener una
buena actitud, asumir las dificultades como el motor que permitan
ejercitar nuestra capacidad de resolver problemas y así
poder seguir adelante. Mientras más activo se tenga
el cerebro más se retrasa la enfermedad".
¿Hay
tratamiento para la enfermedad a pesar de que es irreversible?
"Los tratamientos aplicados hasta los momentos sólo
están orientados a controlar algunos síntomas
o atenuar un poco el avance de la enfermedad. Usualmente,
se indican medicamentos para la depresión, por ejemplo,
o algún otro síntoma que presente el enfermo.
Hasta los momentos, la ciencia no ha encontrado el tratamiento
que revierta la enfermedad".
|
|
|
¿Donde pedir ayuda?
Fundación Alzheimer de Venezuela
Calle El Limón, quinta Mi Muñe, urbanización
El Cafetal.
Teléfonos: (0212) 985.9183
Línea de ayuda: 0212-414.6129 0416-623.6641
Email: alzven@cantv.net
|
|