- Bacilos, trío de sinvergüenzas.
- Vuelve el gran Gabo
- Puro miedo en Cartoon Network

 CRONICA
- Escrito en la piel
- ¡Familia!
- Estilo Perdomo
Sugerente y sofisticado
- Diez veces
Daniela Cicarelli
BELLEZA
- Salvar la piel
NUTRICION
- Los alimentos ricos en cereales drenan
la vitalidad
SALUD
- En busca de la memoria perdida
SALUD
- Querer y no poder
COCINA
- Los garbanzos
MASCOTAS
- Una mano amiga
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 


¡Familia!

Winston Vallenilla, el animador de Aprieta y Gana, se ha convertido en toda una celebridad. Amado por unos y odiado por otros, es mucho lo que se comenta de este joven, que con su peculiar grito de guerra nunca logra pasar desapercibido. María de los Angeles Herrera. Foto: Julio Lozano

Modelo, actor, animador, locutor de radio y hasta cantante. Tal parece que no hay un campo que Winston Vallenilla no esté dispuesto a invadir. Con una seguridad arrolladora, que algunos catalogan como un derroche de arrogancia, este joven de treinta años confiesa que la clave de su popularidad siempre ha estado en arriesgarse, en afrontar todos los retos que encuentra en su camino. Con un proyecto dramático en puertas, la animación de un espacio televisivo y hasta la conducción semanal de un sorteo de loterías, Vallenilla enfilará sus baterías para conquistar nuevas esferas.

La voz de la experiencia
En el presente, Vallenilla parece caminar a paso firme, con un norte definido por su interés de trascender en el tiempo y de ser recordado en un futuro como “el hombre de la familia venezolana”. Atrás quedaron los recuerdos de una infancia marcada por la separación de sus padres y por la estrechez económica que le tocó vivir. Sin embargo, considera que “no hay mejor enseñanza que la experiencia vivida”, puesto que todo lo que le ocurrió moldeó su personalidad y le permitió averiguar quién es realmente y lo que es capaz de hacer.

Haber vivido alejado de su madre, fue lo que configuró el infinito apego que tiene por su padre, algo que Winston cataloga como completamente “fuera de lo normal”, por ello no es de extrañar que su papá sea su modelo a seguir y que comparta tantas cosas con él, no sólo la profesión, sino su pasión por las motocicletas y su gusto por la vida en familia. Al respecto, Vallenilla admite —al igual que casi todos los hijos de padres divorciados—que es de los que cree en el matrimonio para toda la vida, ya que no desea que sus pequeños tengan las mismas carencias que él.

En medio de la conversación, Winston recuerda una de las anécdotas que más lo marcó. Durante una visita que hizo, junto a su padre y a su hermana mayor, a una cadena de tiendas en la que vendían ropa a precios bastante económicos, le pidió a su papá que le comprara un “pantalón de marca”, porque a él no le gustaba esa ropa; a lo que éste contestó: “Yo no pago vanidad. Si tú quieres vanidad, pues trabaja para que tú te la compres”, y desde entonces, dice, comenzó a darle valor a las cosas que tenía y a trabajar para poder obtener lo que su familia no podía darle: “Yo siempre he sido, un poco, hombre de negocios. Desde chamo, vendía fotos de artistas en el colegio, y si no le estaba lavando el carro a mi viejo, le lavaba el carro al vecino o le cambiaba el aceite al otro. Nunca le he tenido miedo al trabajo y creo que eso ha sido parte fundamental en mi desarrollo”.

Palabra clave: Arriesgarse
Vallenilla comenzó su carrera como actor a los doce años, cuando encarnó al hijo de Eduardo Serrano en la telenovela El sol sale para todos. De esos primeros pasos, recuerda que perdió la voz durante la grabación de la escena inicial y Eduardo Serrano —a quien afirma respetar infinitamente— lo tranquilizó diciéndole que si quería ser un gran actor debía observar la vida, mirar al que ríe, al que llora, al que está borracho; y este consejo terminó por convertirse en parte de su peculiar personalidad. En 1996 participó en el concurso Mister Venezuela, lo cual despertó muchas críticas no sólo por los prejuicios de quienes no veían con buenos ojos un certamen de belleza masculino, sino también porque llegaron a tacharle de arrogante. Al respecto, Winston señala que “a veces la arrogancia se confunde con la seguridad, con el yo sé adonde voy, yo sé lo que quiero y yo sé quien soy”

Con la premisa de creer en sí mismo y de no limitarse nunca, Vallenilla empezó a incursionar en otros campos: “Siempre he sido muy arriesgado, en el buen sentido de la palabra. Yo nunca he dicho que no a nada de trabajo que me pueda enseñar algo, que me pueda servir más adelante. En este sentido, admite que cuando tenía 17 años animó su primer evento en San Juan de los Morros, pero en ese entonces no tenía idea de cómo hacerlo. Por suerte, pudo enfrentar el reto y salir airoso; pero más importante aún, aprendió que “la única manera de lograr cosas es dándole”.

Después de haber participado en varias telenovelas como Cara Sucia, Macarena, Mundo de fieras, Las Amazonas, Llovizna, Mariamor y Aunque me cueste la vida, Vallenilla logró la animación de los programas ¡Aló RCTV!, junto a Kiara, y Aprieta y Gana, en compañía de Camila Canabal. El desarrollo de su carrera como modelo y animador de espacios televisivos y radiales lo mantuvo alejado de las producciones dramáticas durante varios años, en los que sólo hizo pequeñas incursiones interpretándose a sí mismo, pero ahora, con un nuevo proyecto en puertas, Vallenilla se muestra feliz no sólo de regresar, sino de que la propuesta surgiera sin que él la solicitara, pero revela que no será fácil llevarla a cabo, en un momento en el que su vida está repleta de obligaciones laborales.

Pensando en el futuro, el animador manifiesta interés por tener su propio programa —El Show de Winston—, un espacio de variedades en el que tendría la oportunidad de presentar a las figuras más destacadas nacional e internacionalmente. Señala que le encantaría invitar a Patricia Manterola, porque “tiene una magia natural que me encanta”; y respecto a su colega Luis Chataing, a quien en otras oportunidades comentó que también desearía entrevistar, le agradece la gran cantidad de comentarios y críticas que alguna vez le hizo, pues —en definitiva— se convirtió en su mejor promotor.

Sencillamente informal
La presencia de Vallenilla dentro del medio artístico comenzó hace aproximadamente 18 años; no obstante, Winston acota que la vida realmente le cambió sólo hace cuatro años, cuando comenzó a animar Aprieta y gana. Ahora, además de contar con el apoyo de los televidentes, reconoce que puede darse todos los gustos, a diferencia de las limitaciones que tuvo cuando era pequeño.

Ya no sólo tiene una moto, con la que le gusta recorrer la ciudad al menos una vez a la semana; también posee una camioneta y un automóvil convertible, pues le agrada sentir la mayor libertad posible mientras está en movimiento. Además de su residencia en Alto Prado, cuenta con un apartamento en Puerto La Cruz, que se decidió a comprar, no sólo porque en esta ciudad vive su hermana, sino porque es amante de la playa y de las bondades que este soleado espacio puede ofrecer. Pese a la espléndida vida de la que ahora disfruta, admite que le gusta la informalidad, porque “deja entrever más la personalidad real de la gente” y fue, precisamente, desde esa óptica informal que Winston se atrevió a mostrar su peculiar forma de ser:

Winston Teofilactes... ¿Piensas continuar la tradición y ponerle a alguno de tus hijos el nombre de tu abuelo?
“(Risas) Yo creo que uno hace al nombre y se lo agradezco a mi papá porque era el nombre de mi abuelo y significa hijo de Dios en latín; sin embargo, no le voy a hacer eso a mis hijos”.

Has confesado que te gusta la lectura de las cartas y que tienes varios amuletos como una pulsera de pelos de elefante, un dije del ying yang y un anillo con calaveras... ¿Supersticioso o precavido?
“Precavido. De que vuelan, vuelan”.

Muchos dicen que pareces tener varias personalidades. A veces la de un filósofo, otras las de guía religioso, e incluso la de un líder de la autoayuda o de un vendedor de Amway… Has confesado, en el pasado, ser simpatizante de la filosofía Zen... ¿Entonces, en qué crees?
“Yo creo que la verdad es la misma, interpretada de diferentes formas, pero la esencia de la vida, en general, es la misma”.

¿Tienes algún ritual que acostumbres hacer antes de dormir?
“Me fumo un habano casi todas las noches ”.

¿Y lo primero que haces al levantarte?
“Cepillarme los dientes y lavarme la cara. Luego agradezco a la vida y a Dios por todas las bendiciones que me ha dado y pido salud”.

¿Qué tipo de lectura te atrae?
“Las lecturas que enriquecen el alma y la poesía. Paulo Coelho, por ejemplo”.

¿Estás leyendo algo en este momento?
“Estoy leyendo uno de Lair Ribeiro que se llama Pies en la tierra, cabeza en las estrellas. Es viejo, cuando lo encontré, me lo tropecé en una biblioteca hace poquito y me lo llevé de viaje y estoy leyéndolo”.

¿Amante de los buenos platos o de los buenos postres?
“De las dos cosas”.

Aprieta y Gana
El precio justo
Gran Prix

¿Cocinas?
“Me defiendo. Mi mejor plato es un pollo que yo decía que era a la bacalao, pero como que era a la barbacoa”.

¿Qué no falta en tu nevera y en tu despensa?
“Agua y luz (risas). No, mentira, siempre tengo frutas y queso parmesano en mi nevera. En la despensa, atún, pasta y aceite de oliva”.

¿Tienes algún ritual para relajarte?
“La moto. Salir por ahí con mi viejo a comer en algún lado, eso me relaja muchísimo. Los fines de semana me refugio en mi casa, o ir al cine”.

Una película
“La vida es bella”.

¿Te gusta viajar?
“Sí. Me gusta ir a la playa, ir a Aruba o a Los Roques”.

¿A qué le temes?
“ A la muerte, un poco, y a la vejez, otro poco”.

¿El mejor regalo que has recibido?
“El cariño sincero”.

Un defecto y una virtud
“Impaciencia y sinceridad”.

Una travesura
“De tantas (Risas). Me bañé desnudo bajo la lluvia con mi pareja, durante el día”.

¿Cómo te ves en tu vejez?
“Con más canas, un poquito más gordito, con unos cuatro chamos, dos varoncitos y dos hembras, haciendo el Show de Winston y en familia”.

Una vez terminada la entrevista, Vallenilla aún tiene muchas cosas por decir. Luego de encender el grabador para respaldar su breve discurso, dio comienzo al siguiente monólogo: “Bienaventurados aquellos que están dispuestos a pagar el precio de hacer sus sueños realidad. Soy apolítico, aunque tengo mis propias tendencias, pero mi trabajo no me permite tomar ciertos lineamientos porque yo me debo a todo el público. Este es el mejor país del mundo y aquí está la mejor gente, aquí hay talento de sobra. Dios quiera que siempre las cosas sean para mejor porque nosotros (los venezolanos) nos lo merecemos. Somos auténticamente libres al expresar la verdad, según la entendemos y sentimos. Y para cerrar, ¿De la vida?, vivirla es lo preciso”.

mherrera@eluniversal.com

Romantico empedernido

Winston Vallenilla dio de qué hablar por sus fugaces romances con figuras destacadas del medio, entre ellas Roxana Díaz, Catherine Correia y la periodista Dinalba Salas. Sin embargo, lleva ocho meses junto a la actriz Paula Bevilacqua, a quien conoció en uno de los ascensores de RCTV; pese a que en un principio ella no le correspondió, Winston inició un plan de conquista a través de mensajes de texto, que finalmente dio resultado.

Vallenilla asegura que sus relaciones anteriores fueron gratas experiencias que le permitieron vivir a plenitud, pero admite que ahora se encuentra en un momento en el que sólo desea tranquilidad y estabilidad. A este fanático de la poesía y de las letras de Ricardo Arjona aún le parece pronto para hablar de matrimonio, pero confiesa que está muy enamorado de Paula y comenta que una de las cosas que más disfruta al estar con ella es poder compartir en familia, pues existe una excelente relación entre los parientes de ambos, cosa que para él es esencial.

 
Finaliza la polemica
Sigue siendo cuidadoso con su físico y entrena un mínimo de tres veces a la semana, ya que para él verse y sentirse bien es parte fundamental de su personalidad. Pero su forma de vestir, que hasta no hace mucho generó polémicas, ha cambiado drásticamente. Atrás quedaron los trajes y zapatos de dos colores, que ahora forman parte del departamento de vestuario de RCTV. Al respecto, Winston señala que ese estilo de ropa, con la que quería transmitir un espíritu de libertad, cumplió su ciclo. Las criticadas sandalias que utilizaba a diario, tampoco le acompañan actualmente, debido a que ya cumplió una promesa que había hecho, en medio de una situación difícil que le tocó vivir.
 
Regreso a la actuacion

A partir de noviembre, los venezolanos podrán ver a Vallenilla en la nueva producción dramática de Radio Caracas Televisión, a transmitirse en horario estelar. El joven compartirá escena con Alfonso Medina, el mexicano Mark Tacher y Marlene De Andrade (en el rol protagónico); además, el elenco contará con Yalimar Salomón, que tendrá un relevante papel, junto a su ex compañera del Club de los tigritos, Wanda D’Isidoro. El actor también comentó que por primera vez tendrá la oportunidad de trabajar con su novia, Paula Bevilacqua, quien será la hermana de la protagonista.

Mujer con pantalones será el nombre de esta telenovela, que marca el debut del escritor Julio César Mármol Jr.; en ella tres hombres se disputarán el amor de una fémina, pero al final sólo uno podrá quedarse con ella. Aunque por ahora sólo se sabe que las primeras escenas comenzaron a rodarse el pasado mes de agosto en la ciudad de Nueva York, en Internet circulan fuertes rumores sobre varios detalles de la trama, entre ellos que la historia busca destacar la personalidad “todo terreno” de la mujer venezolana y que Marcos Godoy —el mismo de La mujer de Judas— será el productor general. Por lo pronto, habrá que esperar para ver si esta nueva producción de RCTV logra calar en el público local.

 

Ver también en Encuentros:
- Estilo Perdomo. Sugerente y sofisticado
- Diez veces. Daniela Cicarelli

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso

 

0